Kunkeiro69 ha vuelto, Cucharada existe

Domingo, 08 de mayo de 2016.-
Aunque en A70 somos más de seleccionar canciones, hoy haremos la excepción y pondremos enterito el primer y único LP de Cucharada. La ocasión lo merece. La muerte de Manolo Tena nos llenó de ganas de volver a escuchar este disco fundamental y hurgando por youtube encontramos que el gran Kunkeiro69 renació de sus cenizas cual ave fénix y lleva ya casi un año manos a la obra compartiendo sin parar su inigualable colección. Esta es una de las joyas que abundan en su canal. Dura solo 38 minutos y puede escucharse del tirón casi sin darse uno cuenta.

Este LP de Cucharada fue una de las primeras referencias de Chapa Discos y tiene toda la pinta de que se tuvo que completar deprisa y corriendo medio improvisando el repertorio. Canciones, lo que se dice canciones, hay solo cinco o seis, lo demás son instrumentales, paridas e idas de olla variadas. Veámoslo en el propio listado que ofrece el amigo Kunkeiro, con minutaje incorporado para ir a tiro hecho.

1º- Desconcierto flamenco 00:00
2º- ¡¡¡Tan reprimido!!! 06:13
3º- Made in USA 10:09
4º- Canción para pedir limosna 14:55
5º- Abarca y devora/Compre (Pase ¡no molesta!) 20:52
6º- No soy formal 29:43
7º- Social peligrosidad 31:40

Como se puede comprobar, lo de comenzar un disco de debut con Desconcierto flamenco, larguísimo instrumental estilo rock progresivo andaluz, no tiene ningún sentido salvo que aspiraran a entrar en la banda sonora de alguna peli de García-Pelayo. Aparte de desconcertar al personal como sugiere el título, lo único que quizá consiguieron fue demostrar que cubrían el más amplio espectro guitarrístico: desde el rock urbano más macarra hasta twist tradicional, tradicional aunque “nada formal”, un poco de rocanrol, de blues y de otros palos del rock USA cumpliendo el anhelo de “sin salir de mi barrio ser un americano”, algún toque glam y una pieza tranquilota y tristona adornada por un punteo melancólico ideal “para pedir limosna”.

Cucharada - El limpiabotas que quería ser torero
El limpiabotas que quería ser torero (1979)

Suponemos que gran parte de esas guitarras solistas pertenecen a Antonio Molina El Zurdo, acreditado en el disco como ‘Troucho López Manolenta’, lo cual encaja porque entonces solía lucir bigotazo ‘groucho-zappiano’. En los Cucharada originales había un segundo guitarra llamado Jesús Vidal y en otros momentos aparecieron por allí un tal Florencio Martín, el argentino Miguel Botafogo o el propio Jaime Asúa, pero claro, con los pseudónimos que se colocaron para la grabación del LP cualquiera sabe. El caso es que Antonio Molina (no confundir con el cantante de copla) demuestra en este disco que es uno de los guitarristas más brillantes de su generación, no en vano El Zurdo (no confundir con el cantante de Paraíso) ya había curtido su talento al servicio de cantautores punteros antes de especializarse en rock. Quizá su valía no se reconoció lo que debiera por culpa del nombre, pues tuvo que ser un problema hacerse un nombre en el mundillo cuando su nombre ya estaba pillado por todos lados.

Reparto de limpiabotas y toreros
Detalle del encarte interior del LP con
el listado de limpiabotas y toreros

Descifrando el reparto, lo que sí está más claro es que ‘Merlín el Mago Polifónico’ era el mismísimo Teddy Bautista tocando teclas a la par que produciendo, mientras ‘Pulpo Baquetas’ era el batería José Manuel Díez que tuvo su aparición como uno de los chicos del coro en Leño En Directo y luego acabó yéndose a Alarma!!! con Manolo Tena. En cuanto a éste, su nombre de guerra en aquella época fue ‘Lolilla Cardo’. Tocaba el bajo disfrazado de monja o similar y, aunque empezaba a destacar como compositor e ideólogo, su liderazgo quedaba un poco diluido entre el caos disparatado que reinaba en Cucharada. Todo allí tuvo que funcionar de forma casi comunal, pero ya se vislumbran detalles que remiten al Tena letrista: ¿quién si no iba a sentirse ‘tan reprimido, tan oprimido y tan deprimido para componer un himno’? No puede atribuirse tan claramente la autoría a lo de sentirse ‘tan tiroriro’, aunque viendo las pintas que lucía nuestro ‘Manolo-Lolilla’ tampoco hay que descartarlo.

Manolo Tena en el papel de Lolilla Cardo
Así era Lolilla Cardo, bajista y cantante ocasional

Abundando en el debate sobre las relaciones de Cucharada con la movida, hace poco un buen amigo me aclaró algunos conceptos. Digamos que lo que se entiende como ‘movida’ se refería más bien a la cosa social, aquello de ir a bares y dejarse ver en exposiciones, eventos y happenings varios. Ahí el problema de los músicos del rollo no era tanto generacional, que en la movida también se coló gente bastante tarra, como el de llegar lastrados por un cierto tufillo lumpen. Pudieron convivir, estar más o menos en los mismos sitios a la vez, pero nunca terminaban de encajar.  Otra cosa bien distinta fue lo de la ‘nueva ola’, que sí era un asunto estético y musical al que casi todo el mundo intentó apuntarse, esos odiosos ‘nubabes’ contra los que despotricó Ramoncín. Digamos que la fiebre por la ‘nueva ola’ ocurrió unos meses antes de acuñarse el término ‘movida’, pero en la práctica la brecha también fue insalvable. Casi todos los grupos de Chapa se vieron forzados en algún momento determinado a hacerse pasar por nuevaoleros. Les pasó a Leño, a Topo, a Moris… mientras que a Cucharada la cosa les pilló de esta guisa.

Cucharada - Quiero bailar rock & roll
Quiero bailar rock & Roll (Single 1980)

Manolo Tena dijo en algún sitio que la idea era posar como maniquíes y luego ponerles encima una etiqueta colgando. Los mandamases de Zafiro no lo vieron del todo claro y les dejaron así, en esa pose ridícula, aunque sí permitieron que se sacara partido al logotipo inspirado en la tipografía de la Coca-Cola, la misma jugada que con el propio logotipo de Chapa. El caso es que esta foto de portada ya puede contemplarse como un anticipo de lo que después sería Alarma!!!, un grupo roquero pero moderno que intentaba buscar su hueco entre los estilos del momento. Solo habría que cambiar al Zurdo por Jaime Asúa y atenuar los colorines del vestuario, o sea, que estuvieran en la misma onda modernilla pero dentro de un tono de mayor sobriedad.

Este estribillo tan pegadizo quizá con aspiraciones a entrar en radiofórmula puede entenderse más como un proyecto de hit en la onda Tequila, pero la idea de Cucharada reducido a trío por lo que fuera no prosperó. Era un single de anticipo de segundo disco, que estaba proyectado como demuestra la contraportada, pero ese LP acabó perdiéndose en algún limbo mientras Cucharada culminaba su autodestrucción en el ‘81. Por ubicarlo en lo dicho anteriormente, podría decirse que murieron en plena ‘nueva ola’ pero justo antes de inventarse la ‘movida’.

Contraportada de Quiero bailar rock & roll
Ese segundo LP que nunca existió tenía carpeta
en preparación y nº de referencia

En el periodo que va desde el final de Cucharada hasta que Alarma!!! se puso en marcha, Manolo Tena se afianzó como letrista regalando canciones a Leño, Raza, Luz Casal, Sabina, Ramoncín… y fue precisamente en la banda de éste último donde acabó recalando El Zurdo, único Cucharada que no se fue a Alarma!!!. Su guitarra fue para Ramoncín la pieza clave desde la que construiría la superbanda de sonido granítico que él quería convertir en su propia E Street o Silver Bullet Band particular. Esa sociedad entre Ramoncín y Antonio Molina se mantuvo en sus años de mayor éxito, aquellos en que más se aproximó al ‘Bruce de Legazpi’ que siempre quiso ser.

Por terminar ofreciendo una referencia sobre el legado que dejó Cucharada pongo sobre la mesa el nombre de Siniestro Total, que siempre presumieron de ser fans de los madrileños y lo demostraron versionando varias de sus canciones, apropiándose especialmente de este Quiero bailar rock & roll que pueden escuchar pinchando el enlace para cambiar de blog.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Libertad para Kunkeiro69”, que fue publicado originalmente el jueves 29 de mayo de 2014.

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Nuestro mea culpa por Manolo Tena

Sábado, 16 de abril de 2016.-
En este blog, empeñados como estamos en reivindicar a los héroes del rock español, nunca se habló de Manolo Tena. Solo se le mencionó un par de veces y así como de pasada. En A70, donde tantos pioneros de nuestro rocanrol fueron recordados con cariño, nunca apareció Alarma!!! y apenas se citó a Cucharada alguna vez de carrerilla dentro una ristra de nombres. Aquí donde hasta de forma insensata nos gusta defender a un tipo como Ramoncín, donde nos rebelamos al vilipendio absurdo al que le somete el talibanismo roquero y los guionistas de laSexta, jamás se nos ocurrió hacer nada parecido con Manolo Tena. Incluso alguna vez hemos reído las gracietas que ‘el club de la comedia’ de turno hacía sobre su persona. Imperdonable. Si alguno de ustedes se siente concernido por estas palabras, les invito a unirse con nosotros a reflexionar sobre el asunto durante los tres minutos que dura esta canción. Piénsenlo mientras miran a la chica.

La contemplación de la muñequita hace volar la imaginación, como si fuera una danza en homenaje a Tena. Hace tiempo que un amigo me envió este vídeo y me encantó. A falta de material audiovisual de Cucharada no nos parece mala idea: semejante animación para una letra así debe de ser obra de un genio o de una mente perversa. Ni siquiera se ve por ahí un triste playback para la tele y, aunque salen en la banda sonora de Nos va la marcha, juraría que al final su actuación se quedó fuera de tan legendaria película. Para rematar, las fotos de esa época son tan escasas que esta que se hicieron en un water fue aprovechada por partida doble para portada y contraportada de su primer single. Empecemos por la contra para ver los créditos: produce Mariscal Romero y es una de las primeras referencias de la entonces llamada Serie Chapa, cuando todavía Zafiro conservaba el logo de la CFE (Compañía Fonográfica Española).

Cucharada - Social peligrosidad (contraportada)
En la contraportada se aprecia mejor la cisterna

En cuanto a las canciones, son las mismas dos que aportaron al recopilatorio Rock del Manzanares (Viva el Rollo Vol.2)… y aquí tenemos la prueba escrita de que lo que está sonando se titulaba Social Peligrosidad. Estos días se ha repetido hasta la saciedad que la primera canción firmada por Manolo Tena se llamaba ‘Peligrosidad Social’. Error: en realidad ese era el nombre de uso común para referirse a la reforma que el tardofranquismo se inventó como lavado de cara para su vieja Ley de Vagos y Maleantes, aunque en definitiva era el mismo engendro legal que permitía que cualquiera que tuviera un lejano aspecto de vagabundo, mendigo, trapichero, puta o maricón podía ser llevado directamente a comisaría. La canción tiene el título dado la vuelta porque Manolo escribía de forma muy cuidadosa y le gustaba jugar con el orden y la sonoridad de las palabras. No cabe duda de que Social Peligrosidad queda mucho mejor y añade mayor contundencia al tono de protesta progre.

Cucharada - Social peligrosidad (Single)
Social Peligrosidad (Single, 1978)

En la misma onda lumpen y suburbial se movía la cara B, que hay que decir que estos chicos de Cucharada eran muy atrevidos tanto en su puesta en escena como en las cosas que contaban en sus canciones. El toque de crítica social era casi obligatorio en el paisaje artístico de esos primeros años de la transición, pero en este single de presentación ya quedaba claro que ahí había un letrista muy personal: tan alejado de la solemnidad y pesadez del cantautor al uso como de la procacidad cavernícola del roquero de barrio. Este Libertad para mirar escaparates es una cancioncilla mucho más ligera y simpática que anticipa el estilo en que se va a encuadrar el grupo: crítica social sí, pero desde la burla y la parodia. Aquí todavía no llegan a tanto, pero hay un punto de ironía y lucidez pocas veces visto en los grupos de su generación.

No se asusten por la parte hablada del principio. Lo que ocurre es que este audio no está sacado de la cara B del single, sino que pertenece a uno de los cortes del segundo volumen de Viva el Rollo, que tenía como marca de la casa la inclusión de una especie de cortinillas chistosas entre canción y canción que prácticamente se fundían con la música. Se notaba ahí la mano del Mariscal Romero, pues en lugar de facturar una recopilación al uso el Mariscal le dio vidilla al disco añadiéndole el ritmo frenético propio de sus programas de radio.

Rock del Manzanares - Viva el Rollo Vol. 2 (1978)
Así era el Rollo, siempre con un tipo de la
Brigada Político-Social al acecho

La escucha de este Rock del Manzanares resulta entrañable. Aunque la grabación suena horrible, como una maqueta tirando a cutre, refleja con bastante fidelidad esa incipiente escena roquera madrileña que estaba pidiendo a gritos una oportunidad para abrirse camino. Con el Mariscal ejerciendo de maestro de ceremonias, el disco sirvió como carta de presentación para que los jefazos de Zafiro conocieran a cinco de los posibles grupos que podrían estar en la parrilla de salida del proyecto Chapa Discos. Muchos fueron los llamados y pocos los elegidos, pero finalmente Cucharada consiguió entrar en el corte. Se hicieron esperar casi un año, cayeron bajo el paraguas productor de Teddy Bautista y pudieron volver a grabar Social Peligrosidad en mejores condiciones tal como se escucha en el vídeo de la bailarina, quedando Libertad para mirar escaparates como rareza de cara B para rellenar el espacio sobrante de la TDK de 60. Un bonus track mítico de Viva el Rollo. Porque, déjenme decirles, por si no había quedado suficientemente claro, que Manolo Tena perteneció al Rollo y que ningún músico con origen en ‘el rollo’ pudo ser jamás admitido en ‘la movida’.

Cucharada en directo
¿Cómo iban a ser de la movida unos tíos así?

Hay que insistir en esto porque esa tontería de ‘la voz de la movida’ es otra de las memeces que hemos tenido que soportar una y otra vez en estos días de loas y alabanzas al músico muerto, loas y alabanzas que pocas veces recibió en vida porque, no nos engañemos, Manolo Tena solía caer bastante mal. La Movida, así con mayúsculas, estaba integrada por gente encantada de conocerse: ‘auserones’ narcisistas contemplando en el espejo lo guapos que eran, ‘alaskas y anacurras’ exhibiendo su look importado de Londres, tipos carismáticos capaces de convertir en arte un ‘bigotito glutamato’ o una ‘poch pinza’. Si gente más cercana generacionalmente como Antonio Vega o Enrique Urquijo no pudo ajustarse al perfil, mucho menos Manolo Tena. ¿Cómo iba a ser de la movida un tío tan complicado, alguien a quien tantas veces se le derrumbó la autoestima?

No hace falta relatar aquí la carrera de Manolo Tena, su ascenso al estrellato, sus pérdidas de rumbo y caídas al infierno. Resulta que hace unos pocos meses él mismo decidió dar la cara para contarlo todo en primera persona, sin ahorrarse ni un detalle escabroso y juzgándose a sí mismo con una crudeza que ahora pone la piel de gallina. Un extraño en el paraíso: aquí lo tienen.

En septiembre de 2015 presentó su nuevo disco, Casualidades, pero no le hicimos mucho caso. TVE emitió en noviembre este documental y se nos olvidó verlo. Ya no nos interesaba mucho Manolo Tena. Hace un par de semanas, cuando volvieron a emitirlo el día de su muerte, sí que lo vimos con un nudo en la garganta y nos sentimos un poco culpables. El simple hecho de que tanta gente del negocio se pusiera ante la cámara para aportar unas palabras de apoyo a su regreso discográfico demuestra que, pese a todo, Manolo Tena era apreciado y, a su manera, querido por sus compañeros de profesión.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “La Romántica Banda Local, tiempo de barbas y chaquetas de pana”, publicado originalmente el viernes 6 de abril de 2012.

Tocaron los Cero, ¿qué más se puede pedir?

Jueves, 17 de marzo de 2016.-
¿Alguien en su sano juicio había pensado que volvería a ver a 091 sobre un escenario veinte años después? Puede que sí en sueños o bajo la influencia de algún tipo de sustancia, pero nunca en serio, que ellos siempre fueron muy tajantes al respecto. ¿Es entonces lo de ahora una especie de fraude? Tampoco hay que ser tan drásticos, nos lo tomaremos como un regalo que nos hacen a sus seguidores y un gusto que se dan ellos mismos, que ambos, ellos y nosotros, nos lo merecíamos. Imaginen la emoción en el momento en que salieron a ocupar sus puestos para el Palo cortao… aunque mejor no lo imaginen, véanlo.

Estamos todos más mayores que hace veinte años, pero aún con ganas de rocanrolear. Mantener el ritmo del concierto resulta ahora un poco más trabajoso y sufren un calvario nuestros oídos, ya tan castigados y con el síndrome Brian Johnson haciendo estragos. “Son muchos años de rocanrol”, me dijo hace tiempo un otorrino. Hay algunas costumbres nuevas como lo de grabar con el móvil en alto, muy molesto para quienes estamos detrás, pero lo disculpamos suponiendo que el plasta de turno luego hará públicos sus vídeos. Y gracias al tío del móvil constatamos algo que sigue intacto: el ritual de cantar cada canción de principio a fin, que las letras de 091 fueron siempre muy adictivas.

Queda claro que entonar de memoria sus letras nos hace sentirnos mejores: sabemos qué dijo Calderón, damos la razón a Kant, dudamos como Hamlet, citamos el Necronomicón, silbamos canciones de Charlie Parker… tampoco es que pudieramos improvisar una conferencia sobre todas estas cosas, pero al menos nos suenan de haber escrito alguna vez sus nombres en algún examen. Es solo rocanrol, pero mola más cuando alguien se rebela contra la rima de ‘noche’ con ‘coche’ y escribe que “este es nuestro tiempo / feria de contradicciones, / gritos y silencios / este es nuestro tiempo / un pasado indefinido / presiento un futuro imperfecto”, estribillo de categoría donde los haya. Tipos como José Ignacio Lapido consiguen el milagro de que se note que estuvimos en la universidad, aunque fuera de visita.

091 - Este es nuestro tiempo 1986-1991
Este es nuestro tiempo 1986-1991 (2016)

Esta caja que acaba de publicarse contiene los cuatro discos de la etapa Zafiro, un magnífico repertorio que tuvo que sobreponerse a portadas horribles, producciones lamentables y errores promocionales de todo tipo. Ahora algunas de estas menudencias han podido ser subsanadas en la medida de lo posible, con un sonido mejorado y una edición mucho más digna.

091 - Más de 100 lobos (original)
Ejemplo de disparate artístico marca Zafiro

Para empezar, este feo diseño ha sido afortunadamente eliminado. 091 acababa de fichar por Zafiro y se las prometía muy felices antes de grabar su segundo LP, el primero con esta compañía, pues parecía que apostaban por ellos contratando a un productor de renombre como era Joe Strummer. A la hora de la verdad se asustaron tanto que descafeinaron la mezcla final por su cuenta, rematando el desastre con tan espantosa portada. Fue lo que se dice empezar con mal pie, y tampoco mejoraría mucho la historia con los siguientes tres discos. Según el libreto que viene en la actual reedición, el sonido ha sido remezclado respetando la producción inicial de Strummer y el adefesio de la portada se ha disimulado con una foto del grupo de la época en que trabó amistad con aquel guiri que en los bares de Granada curaba las heridas provocadas por los Clash a base de ‘café zolo, pofavó’.

091 - Más de cien lobos (reedición)
Más de cien lobos (1986, reed. 2016)

Están muy jóvencitos, que de esto hace treinta años… pero volvamos a nuestro tiempo, que es el jueves 10, el viernes 11 y el sábado 12 de marzo de 2016 en una sala Joy Eslava llena hasta la bandera con gente de Madrid y de muchos otros sitios, ventajas de la venta de entradas on-line. Fue una sensación extraña, como ver el mismo concierto con veinte años de intervalo. (*) Lo dejaron en 1996 cuando estaban en su mejor momento y ahora mantienen el tipo, que ya es bastante. Todo sigue igual en la familia, o casi: los primos José Ignacio y José Antonio se mantienen concentrados en lo suyo, serios y distantes; Tacho ha cogido algún quilito, pero en cuanto toma el pulso a la batería casi ni se nota; Jacinto y Víctor, que eran los hermanos pequeños del grupo, ya peinan alguna cana. Casi diría que es el detalle más doloroso de esta Maniobra de resurrección, comprobar que los dos chicos se han hecho mayores. Les pongo una del Último concierto para que vean y comparen.

Esta es otra de mis favoritas y casualmente la única de Más de cien lobos que tocaron el otro día. De toda la remesa de CD’s de 2016 es probablemente el álbum que ha salido más beneficiado y, ahora que es un gusto escucharlo, no estaría mal que incluyeran alguna otra en el repertorio de la gira. Caprichos aparte, no pierdan la oportunidad de acercarse a verlos porque están agotando el papel en casi todas las plazas. Sepan que este espejismo solo durará hasta que acabe el año, así que si no hay entradas en su localidad, la ocasión bien merece un viaje al pueblo de al lado. Esto no ha hecho más que empezar y se auguran noches memorables.

Entrada 091 viernes 11/03/16 Joy Eslava
La entrada del viernes 11 de marzo

(*) ¿Cómo han conseguido recuperar las cosas más o menos en el mismo sitio veinte años después? “Andando despacio, hablando del tiempo que nos toca vivir / siguiendo un camino equivocado que no tiene fin”. Sirva esto a modo de epílogo y como excusa para abrir otra ventanita con la tercera noche en Joy, que era la que nos faltaba. Encontré este vídeo a última hora y no he podido resistirme a ponerlo. Fue uno de los momentos más emocionantes del concierto, no me canso de verlo.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Un respeto para los veteranos del Vietnam”, que fue publicado originalmente el lunes 6 de mayo de 2013.

Veteranos 2014, por ejemplo Burning y Rosendo

Domingo, 12 de enero de 2014.-
He leído por ahí que en menos de 5 años la industria dejará de fabricar CD’s. Puede que para entonces nadie los eche de menos. Menos mal que Papá Noel y los Reyes aún se apiadan de nosotros y gracias a ellos podemos todavía palpar algún formato físico, sea CD, vinilo, DVD o libro. ¿Archivos en descarga legal? Venga, no me jodan, que ya vamos siendo del siglo pasado. Tan del siglo pasado, que esos escasos CD’s originales que caen en nuestras manos siempre suelen ser de artistas de esos tiempos remotos.

Después de escuchar el nuevo disco de Burning no me queda del todo claro si a estas alturas Johnny Cifuentes todavía tiene cosas que decir. En las siguientes escuchas iré despejando la duda, pero en cualquier caso se le agradece el intento. Dicen los enteradillos que algunas de esas canciones sonaban mucho mejor cuando las grabó a medias con Leiva Pereza. En fin, una pena que por una tontería de egos se quedara en el limbo… está nuestro panorama roquero tan triste como para permitirse estos desperdicios. Pero vaya, de nada vale lamentarse por el proyecto frustrado, demos una oportunidad al que sale ahora.

Burning - Pura SangrePura sangre (2013)

Otro que sacó disco a finales del año pasado y promete dar guerra este 2014 es Rosendo. El dato escalofriante es que a nuestro roquero más querido van a caerle 60 tacos, pese a lo cual el tío ha decidido insistir en su habitual línea incordiante, pero poniendo el dedo en la llaga de forma más explicita que de costumbre.

Rosendo - Vergüenza toreraVergüenza torera (2013)

Lo pueden comprobar en el vídeo de más abajo, aunque en realidad de lo que yo quería hablar es de su libro. Vaya pedazo de tomo que se han marcado Kike Babas y Kike Turrón. Ya que por edad ellos no pudieron vivir esos prehistóricos 70 de primera mano, los Kikes se niegan a redactar una sola línea y proponen una “crónica oral”. O sea, han hablado con un montón de personajes que estuvieron allí y construyen el relato ordenando sus testimonios de forma cronológica con minuciosidad de relojero. Impagable poder revivir la pelea MolinaRosendo en palabras de sus dos contendientes y de los que estaban a su alrededor. O la bronca con Armando de Castro. O los recuerdos de Jaime Asúa de cuando era un simple técnico del grupo. O las neuras del Manolo Tena bajista de Cucharada. O las batallas de los primeros Asfalto por el circuito de discotecas de Toledo. O las del Mariscal Romero estrella de la radio infiltrándose entre los opusinos directivos de la discográfica Zafiro. O de una joven Luz que solo era la novia de Paco Pérez Bryan, el locutor de El Búho Musical… mejor no sigo, hagan lo posible por leérselo entero que merece la pena.

Maneras de vivir. Leño y el origen del rock urbanoManeras de vivir. Leño y el origen del rock urbano (2013)

Otra cosa. Me ha alegrado mucho que por fin alguien revindique el papel de El Búho Musical como programa clave en la radio roquera de aquellos años, quizá cogiendo el testigo del Musicolandia. Los que llegaron después del Mariscal Romero pronto se radicalizaron: unos queriendo ser los más modernos entre los modernos y otros los más heavys entre los heavys. Al final, el único que no tenía ningún complejo era Paco en El Búho, que lo mismo pinchaba Clash que AC/DC. Y por cierto, me ha hecho mucha ilusión que los Kikes pillaran una foto prestada de este blog. Es la del disco que Mariscal le firmó a un amigo mío. Me emocioné cuando la vi publicada en el libro; si además lo hubieran mencionado en los créditos habría sido la leche.

Mariscal Romero - Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977)La foto del Mariscal que sale en el libro

Lo que es una pena es la cantidad de erratas y faltas de ortografía. No quiero ser pesado con este asunto, pero es un engorro encontrar gazapos a pares en cada página. No sé si alguna autoridad lingüística ha decidido últimamente que hay que acentuar “Luis”, pero qué feo resulta ver todos esos acentos en los cientos de luises que aparecen mencionados en el libro. Lo que sí recuerdo con seguridad es que Mariscal Romero se escribía con “c” en las portadas de sus discos y que en algún momento el nombre se modernizó. Supongo que fue él quien lo promovió, el mismo Mariscal que siempre renegó de lo moderno. En cambio Kaka de Luxe sale impreso sin la “e” final. Entiendo que la gente del rock auténtico no sepa ni cómo se escribía ese grupo del demonio, pero ya que los Kikes hablaron con Ordovás, con Alaska y con El Zurdo se lo podían haber preguntado.

Nada nuevo, suele ocurrir en muchos libros del rock de aquí. Creo que pasaba en el Burning. Madrid de Alfred Crespo, pero no en el Barcelona Ciudad de Loquillo, que El Loco siempre se empeña en hacer las cosas con una cierta elegancia. Veremos qué me encuentro en los de Julio Castejón y Quique González, los siguientes que tengo en espera para ser leídos.

Mientras escribo esto llevo un rato enlazando canciones del nuevo de Burning y he de decir que cada vez me va enganchando más, sobre todo ese Willie Dixon dedicado a un garito de roncanrol que hay en Argentina. Muy bueno el estribillo con acento porteño (“lleváme al Willie”). Estén atentos, que creo que lo presentan el próximo sábado en la Sala Penélope, pero ahora es el momento de cambiar de tercio y ponerles la canción de Rosendo que les prometí al principio: enfadado en plan protesta de la Puerta del Sol y con autohomenaje incluido a El oportunista de Leño.

También cayó en mi poder el nuevo CD de Andrés Calamaro, ya con galones de veteranía aunque una o dos generaciones más reciente. Lo dejo para la siguiente ocasión, para que conste su reseña calamariana correspondiente.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “La compra de discos semestral (II)”, que fue publicado originalmente el viernes 1 de julio de 2011.