Vuelve Gonzalo García Pelayo, maestro del rock andaluz y del cine “S”

Domingo, 29 de junio de 2014.-
Mi amigo Leo me envía un enlace a la nueva película de Gonzalo García Pelayo que quiero compartir inmediatamente con ustedes. Es su sexta peli, estrenada treinta años después de la quinta, así que la cosa tiene su miga. Quizá los más jóvenes le conozcan como jugador profesional de póker e inventor de un método para jugar a la ruleta por el que le prohibieron la entrada en casinos de todo el mundo, pero para algunos viejos roqueros García Pelayo es el productor musical que dio forma al rock andaluz como género y el director de aquellas cinco películas maravillosas mencionadas anteriormente. Por ejemplo Vivir en Sevilla, con esos primeros planos del pubis de la protagonista tan inquietantes en pantalla grande. Imagino el escándalo en la buena sociedad sevillana que fue a verla por error, sobre todo porque en aquella época los pubis tenían pelo. Tampoco se quedaba corta Frente al mar, que multiplicó sus ingresos en taquilla cuando el exhibidor la rebautizó como Intercambio de parejas frente al mar y consiguió que la clasificaran “S”.  O la divertidísima Corridas de alegría, de la que luego tendremos que hablar. Según Leo, el principal atractivo de su inesperada reaparición como cineasta es que la peli está protagonizada por Jeri Iglesias, el hijo del gran Miguel Ángel Iglesias, pero… ¿alguien sabe quién era Miguel Ángel Iglesias?

Pues Miguel Ángel Iglesias es el tipo de bigote y gafas de sol que al final de este vídeo conversa en una terracita con Silvio y el Pive Amador mientras todos ellos ignoran a la La ragazza del elevatore. A Iglesias no se le daba bien cantar ni tocar ningún instrumento, lo que no le impidió participar haciendo percusiones, coros y danzas en discos de Smash, Triana, Los Flotadores y en los diversos proyectos de su amigo Silvio, especialmente en este Barra Libre en el que supuestamente cantaban a dúo. Y, por cierto, producido por García Pelayo.

Silvio en la barra libreBarra Libre (1984)

No sé si cantar cantaría mucho, pero ahí está Miguel Ángel Iglesias en un extremo de la barra, Silvio en el otro y en medio todos los demás. Hace tiempo que ninguno de los dos está ya entre nosotros y creo que ambos murieron de lo mismo, de vivir en Sevilla como ellos vivieron. No he encontrado otro vídeo en el que se vea mejor a Iglesias, pues solía ocupar un lugar discreto entre los músicos del fondo del escenario. Sé que mas adelante encabezó otro proyecto del cual tampoco he encontrado rastro audiovisual. Entonces se hizo llamar Mixtolobo y tuvo como mayor mérito el atreverse a posar para la portada completamente desnudo acompañado por dos hembras.

Mixto Lobo - La cena está calienteLa sopa está caliente (1998)

Lo del desnudo integral no era nuevo para él, pues era una de sus especialidades como actor… y aquí volvemos al principio de esta historia. Miguel Ángel Iglesias fue el protagonista de la mayoría de esas películas de Gonzalo García Pelayo que fueron objeto de nuestro culto. Bueno, Miguel Ángel Iglesias y también Javier García Pelayo, hermano de Gonzalo, y también la mujer de Javier, o sea, la cuñada de Gonzalo, que en estos rodajes cinematográficos todo se hacía en familia y, si lo exigía el guión, todos en bolas. Y también exhibieron su cuerpo otras chicas del cambio de década como Charo López, Paula Molina e Isabel Pisano, viuda del compositor Waldo de los Ríos y portada de Interviú entonces, hoy novelista de éxito. Era la época en la que se podía ganar una pasta con el Cine S, una locura.

Miguel Angel Iglesias - Frente al marMiguel Ángel Iglesias en acción

Bueno, no les entretengo más que esto parece un programa de Garci y habrá que poner fin a esta charla para ver de una vez la película. Pero antes una cosa más. Leo hizo mención a unos cameos de la peli Corridas de alegría, aquella increíble road movie que exploraba carreteras andaluzas de principios de los 80 con persecuciones delirantes y banda sonora de Medina Azahara, Triana y Alameda, entre otros. Les pongo el enlace directo a la escena en la que salían Mariscal Romero y Paco Pérez Bryan aunque, eso sí, puede que youtube les pida que se identifiquen como adultos. Y ahora sí, la peli nueva.

Alegrías de Cádiz – Gonzalo García Pelayo (2013)

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Rock con alma, rock con rollo”, que fue publicado originalmente el viernes 18 de marzo de 2011.

Mariscal Romero, el primer indignado

Sábado, 27 de agosto de 2011.-
Se acaba este extraño agosto de 2011, ocupado en Madrid por extenuantes manifestaciones católicas y protestantes. Confieso mi indiferencia hacia las religiones, sin embargo he de reconocer que experimento cierta antipatía ante todo lo protestante. El gran Silvio tuvo en uno de sus primeros grupos a un batería que era negro y protestante. Pese a que era un excelente aporreador decidió despedirlo, y no por negro. Sabía que la presencia de un protestante en el grupo no traería más que problemas, y Silvio nunca se equivocaba.

El mes comenzó en Atascado en los 70 también con polémica. Un par de nuevos amigos se enzarzaban en la eterna disputa sobre si es mejor decir Stones o Rolling. Se trata de un gran dilema sobre el que me encanta discutir, y no digamos si en la refriega sale a relucir la figura de Vicente Mariscal Romero. Tengo por costumbre hacer una reverencia al escuchar el nombre de este gran benefactor del rock en España. Rápidamente, me he puesto a buscar y he encontrado esta joya, que demuestra que la indignación contra los políticos no se inventó en mayo de 2011.

Vaya, resulta que los roqueros de barrio empezábamos a estar hartos de los políticos de la transición ya en el mismísimo 1978. Ha llovido mucho desde entonces y han brotado unas cuantas chabolas de indignados en la Puerta del Sol. Como dije, no siento mucha simpatía por esos jóvenes barbudos y esas chicas con piercing que tanto cariño han cogido al kilómetro cero. Será que me he convertido en un señor mayor y me muero de envidia por no tener veinte años igual que ellos. También envidio lo animado que les ha salido este verano de la indignación en Madrid, en comparación con los soporíferos agostos madrileños de antaño. Y sobre todo, ese chollo de poder chotearse de la policía en su cara a cambio de un par de porrazos en tres meses. No está nada mal, cuando yo tenía veinte años no era así de barato. Era más seguro encauzar la indignación hacia otros ámbitos, como chapurrear canciones de The Rolling Stones en inglés inventado. Hayguasborn inacrasfar jarricain, que decía Mariscal Romero.

Mariscal Romero fue un profesional de la radio que tuvo la jeta de ponerse a cantar sin tener ni idea de hacerlo, todo porque era una especie de iluminado con una importante misión: dar un impulso a nuestro rock autóctono. ¿Y quién era él para hacerlo? Pues el inventor de la radio roquera en España. Antes hubo otros, como Ángel Álvarez o Alfonso Eduardo, pero Mariscal era un roquero de verdad. Lo suyo era ROCK con mayúsculas, que solía decir él. No sé cómo se las arregló, pero a principios de los 70 el tío se coló en la onda media de una de las radios públicas con un programa en el que ponía a los Stones, Uriah Heep, Jethro Tull y gente así. Se llamaba Musicolandia y se emitía en Radio Centro, que era una de las cadenas del conglomerado de la Radio Nacional de España franquista. Pero el incansable Mariscal no se conformó e hizo doblete con otro programa en la FM, el legendario Mariscal Romero Show, con el que ya obtuvo tanta relevancia que le contrataban como disc jockey en festivales de rock y le ponían como cabeza de cartel por encima de los propios grupos. Este es el aspecto que gastaba en aquella época.

Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977)

Mariscal le echó morro y, consciente de sus limitaciones, aceptó el reto de lanzarse a rocanrolear… o algo parecido. Había que conquistar presencia pública para el rock español, y en ese momento el Mariscal era más famoso que cualquiera de los músicos del género… así que se puso al frente del escenario, cogió el micro y asumió su papel de agitador. El objetivo principal era grabar discos, y por fin lo consiguieron con el primer ¡¡Viva el Rollo!! (1975). El proyecto sirvió para que Burning, Volumen, Indiana y Tílburi publicaran un par de canciones, pero a condición de que también diera la cara Mariscal Romero, que se marcó dos versiones stonianas acompañado por The Moon, uno de los grupos más competentes del momento.

Siempre bien agarrado a los Stones, tanto en el primer Viva el Rollo como en el segundo. Jumpin’ Jack Flash y Honky Tonk Woman en el Vol. I y No nos dan satisfacción en el Vol. II. Lo que va entre ambos discos es el paso trascendental desde la iniciática Serie Gong (subsello de Movieplay) al mítico Chapa Discos (subsello de Zafiro). Este Rock del Manzanares – Viva el Rollo Vol. 2 es una de las primeras referencias del inimitable sonido Chapa, y en él Vicente Romero apadrinó a cinco grupos del entonces llamado rock mesetario: Asfalto, Leño, Cucharada, Union Pacific y Araxes II. Los tres primeros pudieron grabar después sus propios LP’s con mayor o menor fortuna; Union Pacific se tuvo que conformar con ser el grupo que dio soporte al Mariscal en su hilarante Satisfaction y con ser cantera de los futuros Obús; y por último, Araxes II disfrutó de un gran prestigio en el rock sinfónico de aquel momento y ha vuelto a la actualidad este verano por ser la banda en la que militó el tristemente célebre José Rodríguez Neri, cerebro de la trama SGAE que acaba de salir de la prisión de Soto previo pago de 300.000 euros de fianza… una modesta cantidad comparada con lo que Neri manejaba.

Arriba, primer volumen de ¡¡Viva el Rollo!! publicado bajo la marca Gong, subsello roquero de Movieplay que no cuajó mucho más allá de inflarse a ganar pasta con Triana.
Como desde allí no había manera de dar el impulso necesario al rock español, Mariscal convenció al sello Zafiro para crear la Serie Chapa, que echó a andar con este Viva el Rollo Vol. 2 de aquí abajo

Además de estos discos colectivos, Mariscal también publicó dos álbumes propios: Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977) y Zumo de Radio (1980). Del primero ya han podido ver su indescriptible portada unos párrafos antes, muy ilustrativa de su manera de hacer radio: siempre de pie, nunca sentado. Su contenido es bastante extraño, con Romero aullando sobre temas funk y música disco, pero lleva el nombre de su recordado programa en Radio Juventud, que era la emisora de FM de Radio Cadena Española.

Cuando RNE se reorganizó en la década siguiente, algunas de esas frecuencias de Radio Centro y Radio Juventud fueron utilizadas para montar Radio 3, la casa donde se refugiaron los patriarcas de la modernez y la nueva ola. Mariscal no estuvo allí, pues nunca quiso mezclarse con los Ordóvas de turno. Debo decir que una vez conocí en persona al gran Vicente Romero y me impresionó la elocuencia con la que pronunciaba el apellido “Ordóvas”, con acento en la segunda “o”, una forma despectiva de enfatizar la traición de Jesús Ordovás, que de joven estuvo en el grupo fundacional del Viva el Rollo y luego les hizo un corte de manga para marcharse con los de los pelos de colores.

Mariscal se escabulló de la apoteosis pegamoide de mediados de los 80 refugiándose en Argentina, donde impartió su magisterio radiofónico desde la Rock & Gol de allá. Luego regresó, hizo una breve incursión en Cadena 100 con un show matinal y sobre todo se centró en el negocio editorial publicando revistas roqueras imbatibles en ventas. Hace tiempo que cambió su nombre para hacerse llamar Mariskal con “k”, y lo más increíble es que el tío sigue en plena forma, al pie del cañón con página web, radio on-line y consiguiendo que la Kerrang y la Heavy Rock se mantengan firmes en los kioskos. ¡Larga vida al Mariscal!

Zumo de Radio (1980), con otro autógrafo del Mariscal

FE DE ERRORES 03/11/2011
Me falló la memoria justo en el último párrafo y se deslizaron dos datos erróneos, hábilmente subsanados en los comentarios por un insigne lector. Pueden salir de dudas un poco más abajo.