Dirige la orquesta el maestro Francesco Zappa

Martes, 8 de enero de 2013.-
Los días de 2013 van a avanzando a toda velocidad. Antes de que pase más tiempo sin actualizar el blog les pondré esta pieza de seis minutos a modo de Concierto de Año Nuevo.

Cuando vi esto en directo fue para mí todo un descubrimiento. Sabía que Frank Zappa era un tío importante, pero apenas había oído de pasada algo de su música. Fui a verlo porque entonces me apuntaba a todo lo que se ponía a tiro, y total por quinientas pelas bien podía uno asumir el riesgo de comprobar qué figuras del rock clásico ya no estaban a la altura de su fama. Estamos hablando de finales de los 80. Los ayuntamientos grandes estaban totalmente enloquecidos y contrataban a todas las viejas glorias del rocanrol sin reparar en gastos, con entradas a mitad de precio o directamente gratis. Superada la pertinaz sequía franquista, y una vez abierta la veda con los primeros macroconciertos ochenteros, toneladas de roqueros guiris experimentaron las ventajas de visitar la nueva España. El político de turno que no engordara su programa de festejos con cuatro o cinco estrellonas podía ser etiquetado como antiguo y tacaño, y eso sí que no… qué extraño es recordar todo esto justo ahora que ya no queda nada de dinero ni de rocanrol. Al menos todo aquel disparate nos sirvió a algunos para conocer de primera mano a esas leyendas vivas cuyas biografías nos sabíamos de memoria gracias a la historia del rock por fascículos de Jordi Sierra i Fabra.

La entrada de ZappaLa prueba del delito

Revisando mi colección de entradas, esa semana de mayo del 88 me acerqué el martes a ver a Joe Cocker, el sábado tocó Zappa y el domingo volví al Rockódromo de la Casa de Campo para la casi no actuación de Van Morrison con los Chieftains, pues amenazó con suspender el concierto a la segunda canción. El tío se marchó con un rebote monumental por tener a un cámara en el escenario tomando imágenes para las pantallas gigantes de San Isidro. Alguien tuvo la genial idea de suprimir la señal de vídeo y le convenció para volver a salir, que menudo es Van The Man. Tres dinosaurios en seis días, y eso sin descartar que entre medias no tocara gratis una Tina Turner o unos Kinks sin que exista una triste entrada que me ayude a concretar la fecha. O alguno de esos disparates nacionales con Obús y La Polla Records compartiendo cartel… Durante varios años, esas inolvidables semanas de mayo se convertían en un intenso y excitante no parar, supongo que nefasto para los exámenes de junio.

Vuelvo al Bolero, que irá ya por la mitad. En ese concierto, el señor Zappa me dejó con la boca abierta por su desenvoltura en el escenario, sus alucinantes solos de guitarra y su minucioso dominio sobre los músicos. Todas esas complicadísimas canciones fluían con pasmosa naturalidad contra lo que podría suponerse de la actitud burlona del maestro de ceremonias, y para colmo la banda parecía divertirse. Pero lo mejor llegó con lo del Bolero, cuando Frank Zappa se despojó de su guitarra, dio la espalda al público y se puso a dirigirlos como si fueran una orquesta. No me podía creer que un grupo de rock pudiera ser domesticado a golpe de batuta, aunque eso sí, con un cigarro en la otra mano. En aquella época se estaban empezando a publicar algunas colecciones de tomas en directo, como Guitar o You Can’t Do That On Stage Anymore, pero creo que este LP es el que contiene un concierto lejanamente parecido a lo que vimos.

Frank Zappa - Does Humor Belong In Music? Does Humor Belong In Music? (1986)

Existe también hay una versión en vídeo sacada de un especial de la tele alemana, pero no hace falta irse tan lejos… nuestra TVE se marcó la machada de transmitir en directo su actuación de Barcelona. Aún caliente el recuerdo de San Isidro, fue estupendo repetir solo tres días después, todo un lujo poder disfrutarlo tranquilamente en el sillón de casa. Habrán notado que la toma que puse al empezar es pura arqueología televisiva rescatada de VHS, pero si se animan aquí pueden enlazar el concierto completo reemitido ya en digital. Vean aunque sea el principio, con el famoso discurso en castellano en el que Frank se disculpaba por leerlo “como un loro”. Aunque musicalmente estuvieron espléndidos, por lo visto se encontraban un poco cansados por culpa de los desplazamientos con Iberia, lo que mereció unas cuantas burlas dedicadas a la aerolínea española. Tan agotado estaba el amigo Francesco que renunció a cerrar el cartel y prefirió tocar en segundo lugar, entre Mermelada y Burning. Bien metidos en la madrugada, alargando los últimos bises a placer, a Pepe Risi se le notaba absolutamente feliz de haber tenido al maestro Zappa como telonero.

Para mí es también un placer empezar el año con Frank Zappa, del que ya se viene hablando en este blog casi desde el principio, incluso antes de que empezara a funcionar.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Frank Zappa subtitulado… ¡qué gran invento!”, que fue publicado originalmente el viernes 18 de diciembre de 2009.

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Ike & Tina Turner, mejor no hablar de ciertas cosas

Lunes, 2 de noviembre de 2009.-
O sea, que tratándose de esta pareja, mejor hablar solo de música. Tina Turner, una voz salvaje y una bestia sobre el escenario. Ike Turner, adelantado a su tiempo y genio absoluto… pero menudo tipejo. ¿Valoramos a los artistas por su obra o por su calidad humana? ¿Se puede admirar el trabajo de alguien detestable? ¿Quemamos la filmografía de Polanski?

Seguidor de la idea que Chuck Berry tenía del negocio, el joven Ike Turner sabía que como guitarrista negro tenía que concentrar su enorme talento en una sola dirección: vender su arte a los blancos y hacerse rico. Ya al principio de los 60, mucho antes de que los Beatles cruzaran el Atlántico, Ike había diseñado un sonido vigoroso orientado a un mercado rock que todavía no existía, nada que ver con los vocalistas negros de su época. En directo saltaban chispas entre Ike y Tina, ella lo provocaba como una hembra valerosa y desafiante, y así el ego del macho engordaba y engordaba, feliz de sentirse el jefe de la manada.

Después, el orgulloso Ike fue apuntándose a todas las tendencias que tuvieran ventas garantizadas: funk, soul, rock, producciones de Phil Spector, versiones de éxitos ajenos de Beatles, Stones, Stevie Wonder, Sly Stone, autoversiones hasta el hartazgo del repertorio propio… Llegados a los 70, Ike & Tina se integran hábilmente en la resaca posthippie. No hay más que ver la portada de Workin’ Together.

Ike & Tina Turner - Workin' TogetherWorkin' Together (1971)

Intercaladas entre sus composiciones, logran uno de sus mayores éxitos con una vibrante versión del Proud Mary de la Creedence y se apuntan también a los dos últimos singles de los recién separados Beatles, Get Back y Let It Be, imagino con qué intención. En la canción que da título al disco, Tina canta de forma conmovedora al amor y a la hermandad universal, aunque luego, en el calor del hogar, se repartiera algo más que besos.

Más sobre Ike & Tina Turner en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/3