Prepárense… ¡vuelven los Faces!

Sábado, 19 de junio de 2010.-
Miguel, buen amigo y suministrador involuntario de temas para este blog, me cuenta que vuelven los Faces, que están ensayando para no sé qué festival de este verano. Leo más detenidamente la noticia a la que me remite, y es para echarse a temblar… resulta que de los cuatro Faces originales que siguen vivos, es precisamente a Rod Stewart a quien le viene mal, así que pondrán en su lugar a Mick Hucknall. Sí, han leído bien… el cantante de Simply Red.

Aunque el asunto suena bien raro, a estas alturas a mí no me parece ni bien ni mal. El tío ya estuvo de invitado con los Faces en el Royal Albert Hall a finales de 2009 y no lo hizo mal. No es que me pegue mucho el pelirrojo ese, pero tampoco imagino al actual Rod Stewart defendiendo el repertorio Faces. Si les parece un sacrilegio que toquen los Faces y no cante Rod, pueden comprobar que eso a veces ya sucedía en los mejores tiempos.

Pues no, no es Rod Stewart el que canta. La canción es de Ronnie Lane y la canta Ron Wood, como ocurrió en varias canciones importantes de los Faces. Andaba tan ocupado el señorito Stewart manteniendo dos carreras a la vez, la del grupo y la del solista, que a veces llegaba tarde para cantar en todas las grabaciones y el guitarrista tenía que ocuparse del micro.

Faces - A Nod Is As Good As A Wink… A Nod Is As Good As A Wink… To A Blind Horse (1971)

Lane también cantaba, pero creía que su voz no iba mucho con el estilo del grupo y dejaba que Wood fuera el segundo cantante. Sí se dejaba oír cuando la canción tenía un cierto aire folkie.

Menuda gamberrada, con Rod detrás apoyando con el contrabajo… ¡el mundo al revés! Aquí se puede comprobar que Ronnie Lane era el alma del grupo, el personaje central, el que tiraba de todos los demás cuando cada cual iba a lo suyo, el que más se esmeraba en componer material para la banda… No me extraña que se hartara y dejara al grupo plantado tras grabar el último disco.

Faces de plastilina
Faces de plastilina en la contraportada

Reconozco que lo que peor me sienta es que se junten los Faces sin su bajista. Comprendo que para los grupos veteranos es un problema lo de sustituir a los difuntos, pero anda que poner a Glen Matlock en su lugar… al menos fue fan de los Faces antes que Sex Pistol… Mejor lo dejo por no ser injusto con Wood, McLagan y Jones, que bien que arroparon a Ronnie Lane en su enfermedad y bien que le lloraron y le homenajearon cuando murió.

Rod y los dos Ronnies, Lane y Wood
Rod en segundo plano tras los dos Ronnies

Me reservo a Lane para una futura entrega de necrológicas del rocanrol y vuelvo a los Faces de 1971. Aún cortos de repertorio, se marcaban unas versiones alucinantes, como esta de los Wings. Empieza Ronnie Lane cantando en plan Paul McCartney, pero en seguida entra Roderick para que quede claro quién era la voz en este grupo.

Anuncios

Hoy sí soy Bo Diddley

Miércoles, 2 de junio de 2010.-
Justo hace dos años, el 2 de junio de 2008, murió Bo Diddley… grande en todos los sentidos y uno de los abuelos del rock que siento más cercano. Para acordarme mejor de él, me he comprado un CD bonito y barato de esos que autoedita la única multinacional que aún se dedica a la cosa de vender discos… trae completos sus dos primeros LP’s y un extenso libreto por unos 7 euros.

Ya conté hace tiempo que a propósito de una dichosa canción de Fito y Fitipaldis muchos aprovechamos para rescatar al viejo Bo del baúl de los recuerdos.

Fito&Fitipaldis - Por la boca vive el pezEn este disco venía lo de "Yo no soy Bo Diddley" 

Por la boca vive el pez se publicó en 2006, vendió toneladas de copias, llenó conciertos por toda España durante dos largos años y puso a Bo en boca de todos… y para colmo Andrés Calamaro se unió al final de la gira… Bo Diddley, Fito, Calamaro juntos y revueltos… ¡menuda tabarra dimos! Pinchábamos a uno detrás del otro e hicimos que más de uno los aborreciera. Cuando supimos la noticia de su muerte fue como si se hubiera acabado una época maravillosa. Tengo la sensación de que hubiera pasado un siglo y que no quedara ni rastro de todo aquello, pero caigo en la cuenta de los cientos de veces que oímos a Bo Diddley en ese par de años y no tengo más remedio que sonreír.

Este vídeo es de 1988. Eran los años en que los Rolling Stones estuvieron más cerca de separarse. Dirty Work se había publicado en 1986, pero las relaciones personales estaban tan deterioradas que nunca llegó a presentarse en directo. Entre otros pasatiempos, Keith Richards se embarcó en un proyecto para reivindicar la figura de Chuck Berry, así que Ron Wood no quiso ser menos e hizo lo propio con Bo Diddley. Mientras Keith lo montó a lo grande, en teatro lujoso con invitados ilustres y estreno en celuloide, Ronnie paseó al abuelo Bo por pequeñas salas de todo el mundo, entre ellas la Sala Universal de Madrid. No tengo más remedio que sacar otra de las joyas más preciadas de mi colección de entradas.

Entrada Madrid 1988

Recuerdo aquel concierto con muchísimo cariño. En mitad del verano en Madrid no había mucha gente dispuesta a gastarse dos mil quinientas pelas, así que estuvimos casi en familia y pude situarme muy cerquita del escenario. Bo estaba viejo y gordo, pero derrochó simpatía… lo mismo que Ron Wood, el invitado que todo el mundo quisiera tener en cualquier fiesta. Para que el buen rollo fuera total, en la cartelería imprimieron sus nombres con el mismo tamaño y llamaron a la gira The Gunslingers, recuperando un antiguo apelativo de Bo para recrear sobre las tablas un auténtico duelo de pistoleros de la guitarra.

Bo Diddley is a GunslingerBo ya se disfrazó de pistolero en 1960

Gracias a aquella noche puedo decir que una vez estuve a pocos metros de un Rolling Stone. La pena es que el concierto de Keith Richards en la Sala Aqualung, en diciembre de 1992, me pilló fuera de Madrid… En fin… Tengo un amigo que sí estuvo y bien que me lo restriega de vez en cuando.

Es día de aniversarios de muertos y vivos… aprovecho para felicitar a Charlie Watts, que hoy cumple 69 tacos. También Ron Wood celebró ayer el suyo, pero le cayeron solo 63. No hay más que ver que sigue siendo el chavalín del grupo

Charlie con los chicosCharlie Watts, siempre de perfil vigilando a los chicos.
Felicidades a Charlie por su 69 cumpleaños y por ser
el único Rolling Stone con dos dedos de frente

Tragedias del rocanrol vol. II: Steve Marriott

Martes, 30 de marzo de 2010.-
Insisto con Steve Marriott. Cuando se hace la típica encuesta sobre quién fue el mejor cantante británico de los 60 la cosa suele oscilar entre Eric Burdon y Van Morrison, voces indiscutibles por potencia, por timbre y por técnica. Si tiramos hacia vocalistas más personales y con capacidad de transmitir, entonces saldrían Jagger, Daltrey, cualquiera de los Beatles e incluso Ray Davies. Y más tarde aparecieron Stevie Winwood y Rod Stewart en plan niño prodigio, causando admiración por su calidad y juventud… De acuerdo, todos son maravillosos, pero a mí me fastidia un montón que al hacer esas listas se olviden de Marriott.

Eric Burdon era un negro con la piel blanca, él mismo lo decía. Esa es una gran verdad y lo reconoce el mundo entero. Ahora les pido que escuchen al cantante de los Small Faces, tan mod y repeinado, tan finolis y tan british…

Cierren los ojos… podría ser la voz de cualquier negro enorme del sello Atlantic, pero no, es el canijo Steve Marriott, guitarrista y líder de un grupo de mods bajitos, los Small Faces. El nombre se le ocurrió a una amiga de Marriott al comprobar que ni éste ni sus compañeros tenían mucha talla. “Face” era como se solía llamar en los 60 a los mods más distinguidos, y claramente estos eran “pequeños faces”. Les recomiendo que consigan cualquiera de sus recopilatorios y disfruten de las joyas que había en su repertorio… Por ejemplo este.

Small Faces - The Decca Anthology 1965-1967The Decca Anthology 1965-1967 (1996)

Debía de ser todo un carácter Steve, pese a su corta estatura. Cuenta David Bowie que eran amigos antes de ser famosos y que planeaban un dúo que se llamaría David & Goliath, pero le dejó tirado y prefirió fundar los Small Faces con Ronnie Lane. Años después se enfadó con Lane por un quítame allá esos royalties y se piró del grupo, que se tuvo que reorganizar con Rod Stewart y Ron Wood, dos pollos que venían de acompañar a Jeff Beck. Como Marriott era muy amigo de Jimmy Page, tanteó la posibilidad de hacer un proyecto con él, pero finalmente Robert Plant le quitó la plaza de cantante de Led Zeppelin. Por falta de amigos no sería, así que monta Humble Pie con otro colega, Peter Frampton, que por entonces tenía otro grupillo llamado Herd. Cambio radical: de las impecables pintas mod que lucía en su primer grupo pasa a tener el típico aspecto guarro-setentero.

Small Faces y Humble PieRonnie Lane, Steve Marriott, Ian McLagan y Kenny Jones
en pleno esplendor mod, luego Marriott cambia
de amistades y se vuelve un salvaje

Justo cuando más éxito tenían los Pie, el espabilado de Frampton se marcha e inicia su exitosa carrera en solitario, lo que termina de minar la salud mental de Marriott, que en 1975 se harta y disuelve Humble Pie. Una pena, visto lo visto.

Justo ese mismo año Mick Taylor había salido de los Stones y estos buscaban guitarrista. Richards fue un gran defensor del fichaje de Steve Marriott, pero Jagger no lo quería ver ni en pintura… no se creía que fuera capaz de quedarse en segundo plano. Y en esas vieron más en el papel al bueno de Ronnie Wood, otra vez llegando tras la sombra de Marriott.

Humble Pie - Performance Rockin' The FillmoreEl doble en directo de 1971

Vaya historia, se diría que la gloria perseguía a Steve Marriott, pero él corría más rápido. Total, que en 1975 se queda fuera de juego y, a partir de entonces, todos sus intentos por volver a la escena son un puro disparate. Incluso hay una confusa historia por la que Marriott acusa al antiguo manager de Humble Pie de haber desviado los beneficios de la última gira para invertir en el lanzamiento como solista de Peter Frampton. Seguramente era cierto, puesto que poco después tuvo que callar su boquita tras recibir en Nueva York un toque bastante serio de alguien relacionado con la familia Gambino, el clan mafioso que ejecía el control sobre Little Italy.

Fracaso tras fracaso terminan los 70 y transcurren los 80, mientras todos sus compañeros de generación se mantienen más o menos como superestrellas. Como para no cabrearse. Por fin en 1991 surge una última oportunidad para un Steve Marriott regañado con el mundo y con toda la industria discográfica. Su colega Frampton, también en decadencia, le propone una reunión de los Humble Pie originales con gira y disco. El proyecto ilusiona a Marriott, y se concreta en un viaje a EEUU para rematar con celebración por todo lo alto a su vuelta a Inglaterra.

Humble Pie - Smokin'Smokin' (1972)

Durante toda su etapa de ostracismo, fue notorio su abuso de drogas varias, en particular cocaína y cannabis. Esa noche no pudo ser menos, así que Steve decidió retirarse del fiestón mientras su pareja continuaba un rato más, de manera que cuando comenzó a arder su casa de Essex él estaba allí solo… y allí se quedó. El bombero que redactó el atestado resulto ser un antiguo fan de Small Faces y quedó impresionado al conocer la identidad de la víctima. Todo cuadraba: Marriott llegó medio pedo a casa y se quedó dormido sobre la cama con un cigarrillo encendido. Dejémoslo así, con este final legendario para la historia: el autor de Smokin’, víctima del tabaco.

 

De cuando Rod Stewart abandonó las islas

Domingo, 14 de marzo de 2010.-
Hay que reconocer que durante la primera mitad de los 70, el bueno de Rod se esforzó en ser un roquero de verdad. Se esforzó en ser el cantante de los Faces, aunque quizá no lo suficiente… una rockstar a veces se siente incómoda dentro de un grupo. Se esforzó en ser un solista de rock con glamour, pero pronto demostró que el glamour le importaba bastante más que el rock. Se esforzó en ser un buen british, pero este londinense de ancestros escoceses se volvió loco cuando sintió la llamada de América. Un contrato millonario con la Warner tuvo la culpa.

Justo antes de hacer su “Atlantic Crossing”, Rod cierra su etapa en el sello Mercury con un último disco europeo que tiene claro sabor a despedida. Adiós a la lluvia y al frío de las islas, pronto llegará el momento de codearse ligero de ropa con el star system californiano… pero antes, una última mandolina.

Qué majo… dice que se marcha para convertirse en una estrella, se despide de su gente y dice que quizá les llame desde Roma o París si se acuerda. Smiler es el nombre de este buen disco que alterna de forma desordenada canciones lentas con rocanrolazos. Entre las primeras tenemos una de Carole King, otra de Paul y Linda McCartney y otra de Dylan (You Make Me Feel, Mine For Me y Girl From The North Country). Hay un medley a medio tiempo de Sam Cooke (cómo no) y ya a toda velocidad van las versiones de Elton John y Chuck Berry (Let Me Be Your Car y Sweet Little Rock’n’Roller). El repertorio se completa con varias composiciones de Rod, entre ellas la mencionada Farewell y dos más a medias con su compinche Ron Wood.

Rod Stewart - SmilerSmiler (1974), último disco europeo con una foto
bien hortera de Rod sobre tela escocesa.
El siguiente disco, Atlantic Crossing (1975),
refleja el momento de cruzar el charco
y adaptarse al american way of life
Rod Stewart - Atlantic Crossing

La buena onda que contagia Smiler queda muy bien plasmada en la divertida foto interior. Es una especie de brindis multitudinario en el que la familia al completo desea suerte al cantante que se marcha a hacer las Américas en plan folklórica. Aquí está.

Smiler - interior carpeta

Así de enano se ve en la reciente edición en CD que me compré; ni me imagino cómo sería esta misma imagen al tamaño del vinilo original. Es un fastidio esto de los libretos interiores en miniatura, pero, lupa en mano, no me resisto a entrar al detalle de quiénes eran los seres queridos de Rod Stewart en 1974. Lo mejor será ampliar el cuadro y repasar los personajes uno a uno.

Empezando por la izquierda, con una buena pinta de cerveza en sus manos, el violinista Dick Powell y a su lado la publicista Sally Croft, de la que pone entre paréntesis: “one gin & tonic and she’s over”. A continuación Rick Gretch, que también le da al violín y a las pintas, después un ingeniero con camiseta de rayas horizontales y, al fondo, un tal Tony Powell, al que pidieron que no se pusiera en la foto, y a su lado otro intruso sin identificar.

Foto de familia - detalle 1

Entre los dos graciosillos del fondo, un calvo muy serio al que identifican como Martin Quittenton, guitarra acústica y coautor de Farewell (en otros discos también colaboró con Rod en la composición de Maggie May y You Wear It Well, nada menos). Justo debajo del calvo Quittenton tenemos a una chica con falda azul llamada Shirley Arnold, la secretaria de los Faces. Y junto a ella nos encontramos al primer famoso de verdad, pero mejor continuamos el repaso visual en el bloque de debajo.

Esa parte central repleta de celebridades arranca con Kenny Jones, que es el rubio de la camisa blanca. Entonces era batería de los Faces, antes lo fue de Small Faces y más tarde los sería de los Who. Junto a él aparecen el pianista Pete Sears y su novia, y sobre ellos, empinando jarra, el percusionista Ray Cooper… hasta que por fin llegamos al hombre del traje rojo, amigo de sus amigos, animador de todas las fiestas… ¡el gran Ron Wood!

Foto de familia - detalle 2

Se preguntarán por qué Ronnie está tan contento, y es porque los que están a su lado son su padre y su madre… ¡ahí los tienen, Mr. & Miss Wood! Y el alto que hay detrás, según la nota que hay al pie, es el chófer de la familia. Si seguimos por la zona del doblez del cuadernillo encontramos arriba del todo al cuñado de Rod. Su cara está tapada por una rubia, que ese día era novia de Ian McLagan, teclista de los Faces y enamoradizo compulsivo. Eso dice sobre él el propio Rod, que aparece en cuclillas junto a una maleta que contiene a los Memphis Horns… los instrumentos, que los músicos ya habrían volado de Londres.

Al lado de McLagan, el de barba y corbata es el bajista Spike Heatley, y junto a él, con gorro escocés, un tal Don Stewart, uno de los hermanos mayores del anfitrión… Aclaración: Rod fue el más pequeño de sus cinco hermanos y el único que nació en Inglaterra. El negro con el pelucón afro es un cantante llamado Rube, y tras él están Cyril Barnes, su hijo John y una amiga pelirroja, que igual ni Rod sabría quiénes eran.

Foto de familia - detalle 3

A los que seguro que Rod conoce muy bien es a los dos señores calvos que parecen hermanos. Pues sí, son hermanos, en concreto papá Robert Stewart y Tío Dick, muy escoceses ellos. El final de la foto se completa con un extraño que sostiene una carpeta, seis negros que formaban la Tropic Isle Steel Band y dos chicas que fueron coristas en el disco, Irene y Doreen. Agachado, el batería Micky Waller sujeta a Zak, el perrazo que ladra en Sweet Little Rock’n’Roller. Por último, tras uno de los cristales se ve a un aparecido cuya identidad bien podría ser digna de análisis en la Nave del Misterio de Iker Jiménez.

Termino con una anécdota que vi en Wikipedia… es tan buena que no me resisto a plagiarla. Se cuenta que a Chuck Berry le hicieron escuchar durante una entrevista esta versión de su Sweet Little Rock’n’Roller y cuando le aclararon quién era el cantante exclamó: “¿Es un chico blanco…? ¡No me jodas!”. Podrán comprender la reacción del abuelo Chuck si escuchan esta captura de un salvaje ensayo de más o menos esa época.

El ojo azul de Mick Jagger

Domingo, 10 de enero de 2010.-
Si hay un grupo que simboliza el rock de los 70, el que creó el sonido y el estereotipo que mejor representa la década, ése es sin duda The Rolling Stones. Su último disco en los 60 fue Let It Bleed y ya tiene aroma setentero, pero hay que esperar al siguiente para que el prototipo de rock stoniano de los 70 quede rematado. Sticky Fingers contiene la imagen de marca Rolling Stone luego repetida hasta la saciedad, de hecho es el primero que se licencia como Rolling Stones Records con la famosa lengua de Andy Warhol. Esto es a lo que me refiero.

Podría insistir en el tema del diseño Warhol, la carpeta de la cremallera y la asquerosa portada española de los dedos sangrientos que debemos a la censura franquista de 1971… pero no, hoy prefiero hablar del ojo azul de Mick Jagger. Para ello tengo que dar un salto de varios discos.

El paquete del travestón no gustó nada al Ministerio de Fraga, así que Andy Warhol diseñó para España la portada más repugnante que se le pudo ocurrir 

Los Stones se pasaron los 70 repitiendo la fórmula de Sticky Fingers con mínimos experimentos y variaciones, a veces con poca inspiración (Goat Head’s Soap), otras con la inspiración a tope (Exile On Main Street) y la mayoría de las veces manteniendo alto el listón. También acusaron la decadencia de la década, tiraron televisores por las ventanas de los hoteles, sufrieron condenas por tenencia de drogas y trataron de remontar el vuelo tras notar en su culo la patada del movimiento punk. Pero justo en medio de los 70 publicaron un disco no muy apreciado, como de transición. Incluía sorpresas como ésta.

Aquí están los primeros coqueteos con el funk y la música disco. Hay una aproximación al jazz en Melody y Keith Richards por fin se da el gusto de versionar un reggae, Cherry Oh Baby. Por cierto, Keith no hace ninguna voz solista, pero se harta de cantar segundas voces y adornarse detrás de Mick.

Ya habrán adivinado que me refiero a Black & Blue, el disco del ojo azul en el lomo del LP. Quienes en su día manejaron vinilo y tienen una estantería de discos a la vista saben de lo que hablo.

Black & Blue (1976)

En los viejos LP’s, portada doble no equivalía a disco doble. Es más, había portadas dobles para un solo disco y discos dobles embutidos cutremente en una portada sencilla. A los artistas ricos, para demostrar poderío, les gustaba abusar de las portadas dobles… contrataban a grandes diseñadores para disparar el presupuesto y de ese modo obligaban a la discográfica a promocionarlo para recuperar la inversión. Es el caso de Black & Blue, que despliega una espectacular fotografía en la que predominan los colores que anuncia el título. Aparecen los cinco Stones en primerísimo primer plano y entre el poco hueco que dejan sus cabezas se ve un intenso cielo y un mar destelleante por el reflejo del sol. Ocupan la portada Mick JaggerKeith Richards Bill Wyman (el bajista como siempre en segundo plano y a la sombra), mientras Charlie Watts y Ron Wood se quedan en la contra. Como la cabeza de Jagger no cabe entera, la pupila de su ojo derecho queda justo en el lomo… por eso la mayoría de coleccionistas de vinilo pueden distinguir entre cientos de discos dónde está exactamente Black & Blue. Justo donde indica el ojo azul de Mick.


Black & Blue (1976), contraportada, lomo y portada. En el centro, el ojo azul que nos observa desde toda estantería de discos que se precie

Ronnie se incorporó a los Stones justo en Black & Blue. Aporta pocas guitarras a la grabación, pero fueron tan generosos con el nuevo que le dejaron salir en la foto. No ocurre lo mismo con el pianista Billy Preston, que imprime su sello a temas tan atípicos como Memory Motel, Hey Negrita o el mencionado Melody… aunque hay que reconocer que su pelo afro quizá no habría cabido en la portada. En aquella época Preston era casi un sexto stone, pero en calidad de colaborador de lujo… de hecho en las 2 últimas canciones que se grabaron, Fool To Cry y Cherry Oh Baby, las teclas ya no fueron suyas, sino de Nicky Hopkins, otro habitual… ¡y gran trabajo también el de Nicky!

Nicky Hopkins, Billy Preston y Ron Wood, tres buenos piezas para un disco

Treinta y muchos años después Ron Wood sigue siendo el nuevo en los Stones, pero en 1975 le dieron estatus de miembro de (casi) pleno derecho. Claro, Woody era como de la familia… ya había participado en la juerga nocturna de la que salió la primera grabación de It’s Only Rock’n’Roll. Algún día les contaré. Les dejo con Crazy Mama, otra typical stone.

Postdata.- Acaba de empezar 2010. Jagger y Richards insisten en salir de gira y arrecian los rumores sobre la inminente expulsión de Ron Wood. Sería una paradoja más para los actuales stones de geriátrico: Ronnie, el más jovencito de los 4 que quedan, será el primero en ser empujado a la jubilación forzosa con “solo” 62 años.

El 1 de junio de 2010 Ron Wood cumplirá 63 años y quizá ya no sea un Rolling Stone 

El viejo Rod Stewart again

Lunes, 9 de noviembre de 2009.-
El grandísimo Rod Stewart lleva tantos años empeñado en arruinar su pasado roquero que ya da un poco igual todo lo que haga, incluso alguna de sus últimas apariciones con esmoquin y pajarita me hizo gracia. Ahora le ha dado por publicar un disco de clásicos del soul. Soulbook, se llama. Excelente idea, si no fuera por la horrible elección del repertorio, desgraciadamente inclinado hacia lo moña. Así se asegura su presencia en las galas de Nochevieja de todas las teles públicas de Europa, pero yo no me atrevo ni a oírlo. Este sábado tuve el disco entre mis manos por 10 euros, pero reconozco que no tuve valor.

En cambio, como sigo con mi vieja afición por las series medias, me fui a la tienda de enfrente y compré una edición en CD del primero de los Faces (por menos de 10 euros). En la portada el asunto queda bastante claro: Rod es simplemente el primero por la izquierda, uno más entre cinco macarruzos…

Small Faces - First StepFirst Step (1970), arriba el original
y abajo la edición corregida
Faces - First Step

Una curiosidad de First Step es que en su primera edición de 1970 hubo un error de imprenta y el trabajo fue atribuido a Small Faces. Ese grupo ya no existía, pues su guitarrista y cantante, Steve Marriot, acababa de dejar plantados a sus compañeros. Ronnie Lane, Ian McLagan y Kenny Jones, que eran los que quedaban, propusieron a Rod Stewart y a Ron Wood (ambos del Jeff Beck Group) que se ocuparan de las dos tareas vacantes. Y claro, como el cuarteto pasó a ser quinteto… decidieron quitarse lo de Small.

En este disco de debut aún no son tan decididamente stonianos como llegarían a ser, pero nada más empezar ya apuntan maneras con su vibrante versión del Wicked Messenger de Dylan.

Como en todo primer disco que se precie, se dedican a exhibirse como músicos, e incluso hay dos canciones instrumentales en las que el cantante queda fuera de juego. Además, en un gran gesto de compañerismo, Rod comparte tareas como vocalista con Ronnie Lane, cantando a dos voces la emotiva Nobody Knows e incluso cediendo la voz principal al bajista en Stone, una especie de broma para cantar de borrachera. Me encantan los Faces, sobre todo por lo bien que funciona el vanidoso Rody sometido a la disciplina de un grupo… ¡ése sí que era el gran Rod!