Summertime Blues

Domingo, 06 de noviembre de 2016.-
Tristeza de verano, traducción aproximada que podríamos interpretar con un tinte de nostalgia por esa estación del año de la que ya no queda ni rastro. El calor se resistió a aflojar, lo que nos sirvió como excusa para prolongar algo más de la cuenta el letargo de A70, que es como la marmota Phil de Punxsutawney pero al revés. Ahora que todos los animalitos de Pensilvania se fueron a dormir, llegó el momento de ponerse manos a la obra.


Viene a cuento este clásico de Eddie Cochran porque fue objeto de alusiones en el blog donde solemos matar el gusanillo durante los meses de verano, nuestro otro blog. Allí se mencionaron adaptaciones al español y algún megaéxito doméstico vagamente emparentado (abajo del todo pongo enlaces), pero como esos textos no se apoyaron exactamente en la versión original aquí comenzamos escuchándola como es debido.

Eddie Cochran - 12 of His Biggest Hits
12 of His Biggest Hits (1960)

Ni que decir tiene que el Cochran genuino fue un descubrimiento tardío, más allá de que se lo hubiésemos oído mencionar a algún rocker del barrio. Los roqueros de base sentíamos bastante respeto por los rockers de verdad, los que se esculpieron tupés a cincel durante la moda del rockabilly, porque ellos sabían cosas que nosotros aún no podíamos ni sospechar. Mientras todavía andábamos aturdidos por el ruido ambiente provocado por el macarrismo musical del momento ellos citaban con soltura nombres míticos procedentes de la noche de los tiempos, conocían el paleolítico del rocanrol y además eran capaces de distinguir el grano de la paja… pero lo que más nos extrañaba era la chulería con que ponían a Cochran y Gene Vincent en todo lo alto del olimpo del rock, por encima incluso de Elvis y de Chuck Berry. El caso es que pese a nuestra juventud desaliñada muchos éramos estudiosos y aplicados, gente seria que por habernos subido al carro del rocanrol casi treinta años después de que arrancara asimilábamos con apetito todo lo que nos habíamos perdido. Pronto descubrimos que igualarse en conocimientos a aquellos rockers no era tan difícil, que simplemente eran un poco fantasmas, aunque entrañables. Nunca estaríamos a la altura de esas pintas tan fastuosas que lucían con arrogancia, pero pudimos aprendernos todo el rock de los 50 en un santiamén sin sentir vergüenza por nuestros vaqueros desteñidos y camisetas de Discoplay. En concreto el nombre del tal Eddie Cochran nos llegaba desde montones de direcciones distintas, por ejemplo esta.

Por los Rolling Stones supimos de Twenty Flight Rock y Rod Stewart nos descubrió Cut Across Shorty. Sid Vicious y los Pistols pusieron el toque punkarra a Somethin’ Else y C’mon Everybody y algo más tarde, desde su cofradía sevillana, Silvio y Sacramento se marcaron una deliciosa adaptación de Three Steps to Heaven. Gente de todo pelaje, como pueden ver. Pero déjenme decirles que fue The Who el grupo que mejor supo traerse a Cochran a nuestro terreno. Sería un clásico del rock de los 50, pero sonaba de maravilla amplificado a la manera del rock de masas. Lo tocaron en todos los grandes festivales de la época y lo fueron haciendo cada vez más pesadote a medida que avanzaban los 70, imprescindible en su repertorio desde que quedara inmortalizado en su disco en directo más memorable.

The Who - Live at Leeds
Live at Leeds (1970)

Si la de los Who es la versión más famosa, la canción que Silvio cantó en misa y repicando tenía un significado especial, pues hablaba de estar unos pasos cerca del cielo con la desgraciada circunstancia de que fue el single póstumo de Eddie Cochran. Su historia fue bien triste, muerto a la manera James Dean dejando un bonito cadáver de 21 años, con un solo LP y un buen puñado de éxitos en formato pequeño que enseguida se recuperaron para el 12 of His Biggest Hits cuya foto pusimos más arriba. Había cruzado el charco para conquistar Inglaterra animado por Gene Vincent, pero un accidente camino de un aeropuerto acabó con Eddie y dejó a Gene tullido y amargado. Las actuaciones que dieron antes de la tragedia dejaron huella en los fans británicos, como demuestran todos los ejemplos que mencionamos en el párrafo anterior y que unos primerizos Beatles tocaran Twenty Flight Rock en The Cavern y en Hamburgo mucho antes que los Stones. Con el tiempo Cochran también fue profeta en su tierra, con artistas tan variados como New York Dolls o Bruce Springsteen reivindicando su repertorio, pero creo que el primer grupo estadounidense de rock potente que lo hizo fue este.

Blue Cheer - Vincebus Eruptum
Vincebus Eruptum (1968)

Decíamos que los Who utilizaron el Summertime Blues como bandera en cada festival donde tocaron: 1970 en Isle of Wight, 1969 en Woodstock y 1967 en Monterey. Por la proximidad de fechas, seguro que los californianos Blue Cheer escucharon la versión de The Who en Monterey y le dieron una vuelta de tuerca para que abriera como es debido su primer LP.

Pasan los años y la brutalidad de Blue Cheer nunca deja de asombrar. En principio era un grupo psicodélico, pero a la hora de la verdad se apuntaron a la moda del power trío y por esta salvajada se les suele mencionar como precursores de Black Sabbath y cosas así de heavys. Es muy posible que la influencia con los Who fuera de ida y vuelta, pues seguro que Pete Townshend asumió lo de Blue Cheer como un reto y acabó retorciendo el Summertime Blues hasta límites insospechados. Además, en esta toma que perpetraron en la televisión alemana el realizador tampoco se quedó corto con todo tipo de zooms enloquecidos e imágenes superpuestas. Recuerdo haberla visto por primera vez en alguno de esos programas que se marcaban Diego Manrique o Carlos Tena en La 2, cuando la circulación de material audiovisual era tan escasa que la emisión de semejante joya del Beat Club alemán en nuestra tele pública era todo un acontecimiento. Y últimamente me he vuelto a encontrar a los Blue Cheer en el garage de Little Steven, lo que nos devuelve al punto exacto en que lo dejamos justo antes del verano.

Más información sobre el asunto en el blog Tonterías de Verano: “Eva María: Esto se parece mucho al Summertime Blues” y “Una noche de verano: Ahora sí, el Summertime Blues a la española”, publicados en agosto de 2016.

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La que tiene preparada M-Clan por su 20º aniversario

Domingo, 15 de junio de 2014.-
La semana pasada, viernes 6 y sábado 7, M-Clan dio dos conciertos en el Teatro Circo Price de Madrid en los que se grabó su próximo disco en directo, que se publicará a finales de este año. Estuve en el primero de ellos, así que les contaré un poco por encima algunas cosas que sucedieron. La excusa del evento era celebrar sus veinte años de carrera, para lo que quisieron estar acompañados de buenos amigos. Se echó en falta quizá a Lapido o a algún Pereza, pero el primero que salió fue este.

Ariel Rot fue el único invitado al que se concedió el honor de interpretar una canción propia, pero es que esto que tocaron viene de 2007, cuando M-Clan colaboró en el disco de duetos de Ariel. Es quizá la canción más Rot de todo el repertorio de Los Rodríguez. Ya en solitario Ariel nunca dejó de cantarla, pero añadiéndole la voz de Tarque consiguió arrebatársela un poco más a Calamaro. El caso es que la colaboración les quedó tan redonda que no me extraña que los chicos de M-Clan también hayan querido quedársela para ellos.

Ariel Rot - Dúos, tríos y otras perversionesEl disco de Rot en que participó M-Clan

El resto de invitados, en su papel, ayudó a dar una manita de pintura al repertorio de M-Clan: Las calles están ardiendo cogió un punto bastante agresivo con la presencia de El Drogas; de enorme intensidad fue el duelo vocal con Enrique Bunbury en Miedo; Fito Cabrales empleó su habitual deje vacilón para recordar aquel embrollo provocado por la dulce niña Carolina; con Alejo Stivel regresaron los tiempos de Usar y tirar; y no podía faltar Miguel Ríos, a punto de entrar en sus setenta y aún dando la talla en Roto por dentro. Como bien resumió Carlos Tarque en plan maestro de ceremonias, M-Clan ha recorrido veinte años de camino para acabar en el Price cantando con Miguel… Qué entrañable resultó ese guiño al Bienvenidos.

M-Clan, Teatro Circo Price 20140606Foto oficial del momento Rot, 6 de junio de 2014

El grupo salió vestido de negro, pero cada músico con una prenda roja… un aspecto impecable para sacar brillo a la onda rock & soul de los últimos discos. Por cierto, que el soul lo puso una estupenda sección de vientos que añadió un toque de elegancia al rock de M-Clan. También fue bonito que regresaran por una noche algunos ex como Íñigo Uribe y Carlos Raya (Charlie Line, como les gusta presentarlo), y completaron el elenco un par de amigos argentinos del grupo Guasones, que aportaron voz y guitarra al nuevo clásico del rocanrol que nunca puede faltar. Este.

Lo que presentaron fue una versión en castellano que no se sabe muy bien de donde sale… ¡se han hecho tantas! Si esta se ha preparado para la ocasión, reconozco dos cosas: 1º) el hallazgo de mantener el How does it feel en inglés, decisión muy acertada porque en esa parte se ponga lo que se ponga en castellano siempre queda raro; 2º) lo atinado de la traducción elegida para el título, Como un disparo al sol, que también se sale de lo habitual. Bien hecho, pues con esta elección abarcan de un golpe al abuelo Dylan y a los abuelos Stones, porque está claro que la que se ha tomado como modelo es la que salía en este disco.

The Rolling Stones - StrippedBob al fin versionado por los Stones en 1995

Siempre presentes en el santoral de M-Clan, con el detalle añadido de que Tarque se tiró toda la noche imitando la pronunciación Jagger cuando preguntaba al público “Duyufil olrrraaaittt…?” entre canción y canción. Y para completar el círculo de vacas sagradas del rocanrol, la adaptación ya conocida del primo ese que los M-Clan tienen en Escocia. Maggie despierta sirvió para poner punto y aparte al concierto antes de los bises, y justo antes de empezar a cantarla Tarque dio un salto a la pista para pasearse entre el público con una minicámara, así luego todos podremos vernos en el DVD haciendo los coros.

Esto se estrenó precisamente en el anterior disco en directo del grupo. Ya ha llovido desde entonces, y para marcar las distancias esta vez la cosa sonará enchufada y bien enchufada. Que aquella vez el éxito sonriera a M-Clan tocando guitarras acústicas ya provocó los conflictos internos que todos conocemos. Si desde entonces quedó pendiente un directo de rock potente, esperemos que el próximo salde definitivamente la deuda.

M-Clan - Sin enchufeSin enchufe (2000)

Mucho han cambiado las cosas desde entonces. En lugar de tres coristas ahora hay tres metales, también ha cambiado bastante personal y repertorio, pues hay que dar salida a un montón de buenas canciones de los discos más recientes. Tocaba mostrar el momento actual del grupo y, qué se yo, dejar testimonio de la bestia parda en la que se ha convertido Tarque sobre las tablas. No hay otro como él en el rock español, es una pena que M-Clan nunca haya apostado con decisión por esa carta. El desenchufado aquel que los catapultó a la fama transmitía una imagen modosita, apropiada para las radiofórmulas y canales de videoclips en los que trataban de abrirse camino. En todo este tiempo Carlos Tarque ha crecido mucho en su faceta de icono sexual, no hay más que ver el porcentaje de mujeres que hay entre el público, sobre todo en las primeras filas. Ha sido algo así como un asunto secreto al que se han ido incorporando poco a poco algunas privilegiadas. A día de hoy empieza a ser un secreto a voces, pues estaba bien claro que todas esas mujeres de las primeras filas estaban viendo a Tarque y escuchando el concierto, por este orden.

Teatro Circo Price 20140606 - M-ClanTarque dominando

Volviendo a la música, las referencias a históricos del rock se completaron con The Who y Steve Miller Band, ya imaginarán que no iban a faltar en una noche como esta. Lo de los Who ya lo hacen en sus directos desde hace tiempo. En Pasos de equilibrista había un homenaje implícito a la base de sintetizador de Baba O’Riley, así que M-Clan inserta la canción de los Who en mitad de la suya para no ocultar las fuentes de las que bebe su canción. Es uno de los puntos ágidos en los conciertos de los murcianos, no en vano se trata de una de mejores canciones de rock en directo de todos los tiempos. Aquí está la prueba.

Bueno, supongo que se habrán dado cuenta de que entre toda esta parrafada no ha sonado ni una sola canción de M-Clan. La cosa es que estos chicos siempre han sido muy fans del rock de toda la vida y, sin ser un grupo de versiones, suelen escoger algunas muy selectas para poner en evidencia qué les gusta y qué les influencia. Como aquí compartimos esa pulsión, arreglamos esta crónica con las canciones ajenas y les invito a comprar el DVD en cuanto salga para que ustedes mismos puedan comprobar la buena altura a la que brilló el repertorio más reciente de M-Clan.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Los tres discos de Thin Lizzy en sus inicios como trío”, que fue publicado originalmente el martes 4 de enero de 2011.

 

Me gasté 20 euros en un cedé de Ronnie Lane

Domingo, 30 de marzo de 2014.-
Empiezo a pensar que lo de ir al centro de Madrid a comprar discos es muy parecido a una costumbre zombie, esos seres que acuden instintivamente a los sitios a los que iban cuando estaban vivos. Hace algunos decenios, cuando la industria del disco era todopoderosa, los adictos nos bajábamos en la estación de Metro de Sol y teníamos docenas de tiendas de primera y segunda mano para elegir. Ahora solo hay novedades en los grandes almacenes, pero escondidas en espacios cada vez más pequeños e inaccesibles, mientras que la compra/venta y el coleccionismo se reduce a una desoladora lista que a duras penas supera la media docena: Killers, La Metralleta, Bangla Desh, Babel, Melocotón, Tony Martin, Escridiscos… con posibilidad de que a estas alturas ya haya que tachar algún nombre. Las pocas veces que voy intento llevarme algo, aunque tenga que hacer cosas impensables en otros tiempos como pagar 20 euros por un CD.

Lo hice porque le tenía muchas ganas a este disco, por ser quizá lo primero que Pete Townshend grabó en serio al margen de los Who. Discos de retales aparte, su debut como solista aún tardaría un par de años en llegar. Por otro lado, la historia personal de Ronnie Lane siempre me resultó muy interesante, desde que empezó como prototipo mod con los Small Faces hasta la conmoción que provocó su enfermedad y muerte entre el gremio de roqueros británicos. Si algo demostró ese suceso fue lo querido que era por sus compañeros, sobre todo en el núcleo Who-Faces y sus alrededores. Su trayectoria en solitario fue poco difundida en el mercado español y cuando me quise dar cuenta ya no se veían sus álbumes ni en pintura. Ahora es facil pegar una escucha a esos discos perdidos picoteando por la red, pero cuando vi un ejemplar de esto en Discos Melocotón no lo dudé.

Pete Townshend & Ronnie Lane - Rough MixRough Mix (1977)

Ahí lo tienen, dos grandes en una sola portada. Como siempre andaban colaborando, esta vez Ronnie había pedido a Pete que le produjera un disco y la cosa acabó pasando a mayores, encargándose al final Glyn Johns de la producción. Los discos en solitario de Lane solían incluir una larga lista de invitados con la habitual presencia de Pete Townshend, mientras que Pete también llamaba a Lane para sus proyectos, como aquellos extraños homenajes que grababan en honor al santón indio del que ambos eran devotos. En este caso se trataba de un disco entero a medias, lo que en sí era ya una proyecto bastante más consistente. Bueno, más que un disco a medias habría que decir que era un disco compartido porque, salvo en el instrumental firmado a medias, en Rough Mix cada cual aportaba sus canciones y cada uno cantaba las suyas. Vayamos por partes.

Ronnie Lane había publicado tres discos desde su espantada de Faces. Bautizó a su nuevo grupo de acompañamiento con el nombre de Slim Chance, aunque unas veces figuraba en los créditos y en otras aparecía en portada nada más que el nombre del solista. En cualquier caso, la intención era alejarse del estilo rocanrolero de su anterior grupo, situándose en algún lugar entre el rock acústico y el folk-rock que ya dejó entrever en su etapa Faces. Esa es la onda en la que se mueven las canciones que Lane aporta a Rough Mix, por ejemplo Nowhere to Run, Annie o este April Fool que suena aquí debajo.

En cuanto a las composiciones de Townshend, bien podrían haberse incluido dignamente en cualquier disco de los Who de mediados los 70, sobre todo ese Keep Me Turning que suena en el vídeo del principio. Incluso diría que la que abre el disco, My Baby Gives It Away, suena a John Entwistle aunque no tenga nada que ver. Según los créditos el bajista de los Who no interviene en ella, aunque sí participa en Heart to Hang Onto y Till the Rivers All Run Dry. Y ya que se menciona, entre la lista de invitados figuran otros ilustres como Eric Clapton, Boz Burrell, Mel Collins, Ian Stewart y Charlie Watts. Todo esto y mucho más puede leerse en el generoso libreto del CD que compré. Si pagué 20 euros es porque era una reedición remasterizada, con tres bonus track y un chulo diseño en digipack en el que la portada se llenaba de estampitas sin los dos protagonistas.

Pete Townshend & Ronnie Lane - Rough Mix 2006Rough Mix Deluxe Edition (2006)

Quizá el único pero que se podría poner al disco sería que ninguno de los dos demostraba ser un gran vocalista. Es posible, pero habría que aclarar que ni Pete ni Ronnie tuvieron complejos a la hora de grabar sus discos en solitario e incluso cantaron en sus grupos ocasionalmente. Siempre a la sombra Stewart, Marriott y Daltrey, claro, pero daban el pego y lo compensaban sobradamente con su calidad como compositores.

Fue precisamente durante la grabación de Rough Mix cuando a Lane se le diagnosticó esclerosis múltiple, así que se puede decir que Pete Townshend vivió desde el primer momento la enfermedad de su amigo. Ronnie luchó durante los 80 por mantener activa su carrera y siguió actuando con diferentes formaciones de Slim Chance mientras el cuerpo aguantó. Sus colegas músicos lo cuidaron y organizaron toda clase de conciertos benéficos hasta que en 1997 todo acabó para él. Cada vez que The Who ha vuelto a juntarse para actuar, Pete suele rescatar una canción de este disco y, para que el recuerdo sea más especial, recurre a algún famoso para que cante la parte de Ronnie Lane. Si el concierto es en Inglaterra puede ser Paul Weller, pero este de Estados Unidos tampoco está mal.

Claramente la vida de Lane es una “Tragedia del rocanrol“. Le pondré la etiqueta, pero ya ni lo numero porque no me acuerdo de por dónde llevaba el serial. Aquí debajo pueden releer un capítulo anterior dedicado a otro viejo conocido.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Tragedias del rocanrol vol. II: Steve Marriott”, que fue publicado originalmente el martes 30 de marzo de 2010.

Faces vs. Stones… ¿quién imitó a quién?

Miércoles, 26 de junio de 2013.-
Volviendo al penúltimo tema: si se tiende a menospreciar la carrera de Rod Stewart, imagínense la nula importancia que se suele dar a los Faces. Cuando los señores Stewart y Wood migraron desde al grupo de Jeff Beck al de su también amigo Ronnie Lane se tendió a catalogar a esos nuevos Small Faces como un grupo menor, una simple reunión de coleguillas. No puedo compartir esa opinión, ya saben que es uno de mis grupos favoritos. Esos chicos son para mí un pedazo de banda y siempre habrá que agradecerles su empeño en llevar a Rod por el buen camino. Pocas veces lo conseguían, era complicado, y finalmente su misión imposible culminó con un tristísimo fracaso.

Pese a todo, les reconoceremos que a principios de los 70 sentaron algunas bases de cómo tendría que sonar una banda de rocanrol en la nueva década. Lo hicieron más o menos a la vez que los Stones, pero claro, no pudieron llegar tan lejos como ellos porque Rod nunca se implicó con el grupo al cien por cien. Los Faces sin embargo sí apoyaban a Rod en todo momento, aceptando actuar en ocasiones como simple banda de acompañamiento de cantante solista. La historia habría sido de otra manera si esto de aquí debajo hubiera aparecido en cualquier disco del grupo, pero el grandísimo gañán se lo reservó para un álbum suyo propio.

El caso es que esta canción se escribió, se ensayó y se grabó para un disco de los Faces, como demuestran algunas recopilaciones de rarezas, descartes y grabaciones alternativas. Sin embargo, hubo cambio de planes y Ronnie Lane, Kenny Jones, Ian McLagan y Ron Wood se quedaron con un palmo de narices, relegados a simples comparsas para el playback en la BBC… incluso le centran el balón al pie para que Rod remate a placer.

Rod Stewart - Every Picture Tells A StoryEvery Picture Tells A Story (mayo de 1971)

Aunque esa fuera la imagen que perduró, hay que ser justos: Lane, Jones, McLagan y Wood estuvieron entre los músicos que grabaron Every Picture Tells A Story en estudio y también fueron los que defendieron en directo ese tercer disco en solitario de Rod Stewart, el que lo consagró definitivamente. Uno de los cortes, (I Know) I’m Losing You, era directamente una canción de los Faces infiltrada: tocaban los Faces al completo, sonaba como los Faces, pero se disimuló ese detalle en los créditos. En ese año 1971 la banda publicó dos discos y este de Rod salió entre medias, así que las giras resultaban un poco confusas… a veces actuaban los Faces, a veces actuaba Rod Stewart… y a veces se alternaban un rato cada uno entremezclando repertorio sin distinguirse muy bien qué canciones eran del solista y cuáles del grupo. Eso en los conciertos, porque en las grabaciones la diferencia era bien clara: los singles más molones se reservaban para el disco de Rod. Además de Maggie May estaban Mandolin Wind, Reason To Believe o el propio Every Picture Tells a Story que le daba título. Lo de los discos de los Faces era otro cantar.

Faces - Long PlayerLong Player (marzo de 1971)

Lo que grababan los Faces era bueno en general. Ese Long Player con el que estrenaron el año 1971 estaba repleto de buen gusto, con una mayoría de canciones de rock acústico a medio tiempo o directamente lentas, como ese Sweet Lady Mary que hablaba de una chica que conocieron en España. Además había una versión de Paul McCartney en su época Wing, un blues de Big Bill Broonzy tocado a lo bestia, más otro par de rocanroles cazurros: Bad’n’Ruin y Had Me a Real Good Time. Ese rock guitarrero sería ya predominante en el otro disco que sacaron al final del año. No sé si tendrá que ver, pero puede que la diferencia sea que a esas alturas de 1971 ya habían tenido medio año de margen para asimilar el Sticky Fingers de los Stones.

The Rolling Stones - Sticky FingersSticky Fingers (abril de 1971)

Sticky Fingers también se publicó en la primavera de ese mismo año y casi directamente se instaló en el número uno de las listas. Nadie discute que el disco del paquetón bajo la cremallera está varios peldaños por encima: es el paradigma del sonido stone, la pura esencia de los 70… ¿saldría otro Sticky Fingers escogiendo lo mejor de los tres discos Stewart/Faces de 1971 y grabándolo en mejores condiciones? Es difícil decirlo, pero la realidad es que Every Picture y Long Player fueron lanzados más o menos por las mismas fechas que el disco de los Rolling Stones y a la siguiente entrega de los Faces ya va repleto de influencias del gran Sticky Fingers. El rock sucio de Miss Judy’s Farm y Too Bad es un poco Can’t You Hear Me Knocking; las canciones de Ronnie Lane (You’re So Rude, Last Orders Please y Debris) se acercan a la onda Sway o Wild Horses; el slide de That’s All You Need es totalmente You Gotta Move; y hasta el Memphis de Chuck Berry tiene un equivalente en el Let It Rock que los Stones colaron en la edición española censurada. Pero, por encima de todo, Stay With Me es muy pero que muy Brown Sugar.

Faces - A Nod Is As Good As A Wink… A Nod Is As Good As A Wink... To A Blind Horse
(noviembre de 1971)

Sin embargo, de este disco del “caballo ciego” me gustaría que escucharan una canción que no se ha mencionado todavía. Se llama Love Lives Here…y me va a servir para apuntar una muesca a favor de los Faces en la cuestión planteada arriba en el título.

Aunque el tópico diga que los Faces fueron una copia en miniatura de los Rolling Stones, queda más elegante afirmar que en ese primer tramo de los 70 las dos bandas evolucionaron en paralelo y se influenciaron mutuamente. En el caso concreto de lo que está sonando, este Love Lives Here es tremendamente parecido a un superhit publicado cinco años después por los Rolling Stones. Así que en esta partida concreta los Faces ganan a los Stones… y si no se lo creen, párenlo un momento y escuchen este Fool To Cry… ¿tiene o no tiene partes idénticas?

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “De cuando Rod Stewart abandonó las islas”, que fue publicado originalmente el domingo 14 de marzo de 2010.

Rod Stewart: mismo peinado, casi misma piel

Domingo, 2 de junio de 2013.-
Conozco a varias personas con las que, por unas cosas o por otras, siempre acabo hablando sobre Rod Stewart. Una de ellas me manda dos fotos que como poco invitan a la reflexión.

Rod Stewart y Ron Wood

Si fueron compañeros de colegio, si desde críos se juntaban en los mismos grupos de rock… ¿como es posible que hayan llegado a la vejez de forma tan desigual? Ron Wood dijo una vez que entre sus ancestros hay tradición alcohólica de muchas generaciones atrás y que él nunca quiso deshonrar a su familia. Está claro que los excesos cometidos por Wood a lo largo de los años deben de ser inimaginables, pero no creo que su amigo Stewart le fuese a la zaga. Es más, en sus recientes memorias no tuvo problemas en detallar todas las cosas que se pudo llegar a meter por cada orificio de su cuerpo. Empatados en ese terreno, y para despejar dudas, debo aportar algún documento que demuestre que estos dos sujetos coincidieron en 1968 siendo ambos jóvenes.

En aquellos tiempos en que Rod Stewart y Ron Wood se unieron a The Jeff Beck Group tenían el aspecto de adolescentes recién ascendidos a la primera división del rocanrol. No existe mucho material audivisual de esa etapa y lo poco que encontré no tiene demasiada calidad. Además, como entonces Ronnie Wood era bajista, su papel irrelevante sobre el escenario le convertía casi en invisible. Elegí este vídeo porque muestra unas fotos fenomenales en las que se les puede contemplar a todos ellos en su insultante juventud y, de forma bastante ilustrativa, se aprecia cómo fueron evolucionando los peinados roqueros entre finales de los 60 y principios de los 70.

The Jeff Beck GroupCon Jeff Beck, en la tierna juventud

En todo caso, bonita canción y buen trabajo del que subió el vídeo, que insertó las fotos adecuadas para cada momento preciso. Puso incluso a los dos invitados: el pianista Nicky Hopkins y la corista Madeline Bell, a la que se oye cantar por debajo de Rod. Este I’ve Been Drinking fue la Cara B del single Love Is Blue, que era un instrumental blandurrio como de película de arte y ensayo para lucimiento del guitarra solista. Hay varios singles así de Jeff Beck tras abandonar los Yardbirds, con caras A comercialotas y caras B roqueras en las que el jefe Jeff dejaba cantar a Rod. Y ya por fin en Truth, el LP de 1968, se puso del todo ruidoso y dio rienda suelta a todos sus amigotes peludos.

The Jeff Beck Group (single 1968)Love is blue/I’ve been drinking (single 1968)

Una vez demostrado el hecho de que estos tipos se conocen desde la infancia, las fotos del principio pueden resultar hasta indignantes. Por un lado, la decrepitud de Ron mueve un poco hacia la compasión; por el contrario, contemplar la tirantez de la piel de Rod tiene su punto desagradable. En fin, que cada cual conserve su cuerpo septuagenario como buenamente pueda… pero centrémonos e intentemos recuperar el hilo.

Adonde en realidad quería llegar es a que, pese a la moñez, pese a la cirugía, pese al hortera estilo de vida basado en el lujo ridículo y en el ahora me divorcio y me junto con una que podría ser mi nieta… a Rod Stewart habría que disculparle siempre por lo bien que ha cantado toda su puñetera vida. No todo el mundo opina así, de hecho la mayoría de la gente menosprecia su carrera por esos y otros pecadillos estéticos. No es mi caso ni el de la gente con la que suelo acabar hablando sobre Rod Stewart. Entre nosotros hemos llegado al divertido acuerdo de que el videoclip que pongo aquí debajo es un modelo de buen gusto. Con eso les digo todo.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “El viejo Rod Stewart again”, que fue publicado originalmente el lunes 9 de noviembre de 2009.

Generación olímpica

Miércoles, 12 de Septiembre de 2012.-
A mediados de agosto tenía pendiente acabar un texto sobre Springsteen, pero decidí tomarme un descanso. Con el calor que hacía me resultaba imposible expresar lo que quería sobre sus cuatro horas de concierto, más los otros muchos asuntos relacionados que iban surgiendo por el camino. Además, entregado como estaba al deporte de sofá, pensé que lo mejor sería escribir algo sobre los Juegos Olímpicos, que las horas diarias de televisión que le estaba dedicando sirvieran al menos para algo. Cuando lo terminé y fui a ponerlo en el blog… ¡ya no había blog!

Una vez subsanado ese pequeño problemilla, con casi un mes de retraso, aquí tienen mi crónica de Londres 2012. Este pedazo de canción fue la que puso punto y final a los Juegos.

Bueno, está claro que esta versión no es la de la ceremonia de clausura en el estadio olímpico de Londres, que esas son imágenes sometidas a carísimos derechos de televisión y no salen en el youtube así como así. Les pongo a cambio un My Generation del principio de los tiempos, el del famoso Beat Club de la tele alemana.

Aunque suelo pasar de este tipo de galas olímpicas, esta vez eché un vistazo solo por comprobar qué músicos salían en esa cosa de la Symphony of British Music. Me hizo mucha ilusión que se concediera a los Who el honor de poner el broche a los Juegos, aunque para ello tuve que tragarme un montón de bazofias y naderías. Fue duro soportar a George Michael, a Take That y a las chicas esas picantes, pero mereció la pena porque de vez en cuando, entre cientos de bailarines y ostentosos decorados, aparecía alguna leyenda de esa generación de músicos de la que hablaban los Who, esos que peinan canas aunque en su momento proclamaran que esperaban “morir antes de llegar a viejos”.

The Kids Are Alright (1978)

Algunos sí lo consiguieron, por ejemplo los dos tipos de los lados que ven ahí dormidos bajo la bandera. El batería Keith Moon fue uno de los jóvenes cadáveres más notorio del rocanrol de los 70, y pese a estar muerto desde 1978 algún despistado de la organización de Londres 2012 hizo llegar a su mánager una invitación para que se uniera al espectáculo, demostrando estar a la última. El bajista John Entwistle casi llegó a viejo, murió a punto de cumplir 60 años. Antes de empezar con The Who la gira estadounidense de 2002 dejó colgado al grupo al sufrir un infarto en un hotel de Las Vegas. Se dijo que en su habitación había drogas y prostitutas, lo que sin duda le proporcionaría una muerte muy roquera… pero mucho más roquera fue la decisión de sus compañeros Townshend y Daltrey de no suspender la gira. Diez años después, los chicos siguen estando bien.

Roger Daltrey y Pete Townshend, olímpicos a los 60 y pico

En las ceremonias de Londres 2012, la inaugural y la de clausura, hubo muchas referencias a músicos muertos. Sonaron canciones de Harrison y de Lennon, al que incluso construyeron una esfinge. Se acordaron de Amy Winehouse y a Freddie Mercury hasta le pusieron en pantalla gigante… aunque a la hora de la verdad del We Will Rock You, su amigo Brian May no dudó en sustituirlo por una tía buena, joven promesa de la música británica pero disfrazada de tía buena al fin y al cabo.

Brian May, exprimiendo la ubre de Queen

También fue bonito ver a jóvenes bandas como Arctic Monkeys o Kaiser Chiefs rendir pleitesía al viejo pop inglés. En su versión de Pinball Wizard me pareció que el batería de estos últimos incluso imitaba los locos gestos de Keith Moon ante los tambores… y durante esa canción fue un puntazo que la pista de atletismo fuera invadida por decenas de Vespas y Lambrettas. Tengo la impresión de que gran parte de la gente que hoy controla el cotarro en el periodismo y las artes tuvieron un pasado mod. Lo que tocaron los Arctic Monkeys en la ceremonia inaugural fue un Come Together para invitar a todo el mundo a seguir los Juegos. Antes y después hubo infinidad de canciones de los Beatles embelleciendo toda clase de teatrillos y bailes, hasta que finalmente Sir Paul McCartney asumió por completo el papel estelar enlazando The End con Hey Jude para que todo el estadio acabara cantando aquello de “naaaaa na na narananá…”.

Qué entrañables recuerdos nos trajo ese Hey Jude

Y como la cosa era tan brit pop, se permitió algún instante de lucimiento a Oasis y Blur, o más bien a sus sucedáneos. Y de los grupos pioneros, ausentes Small Faces y The Animals unos por muertos y los otros por apestados, la cuota de protagonismo se cubrió con el gran Ray Davies, que no es Sir pero fue trasladado en coche como un señor hasta el mismísimo pie de micro. Cantó un delicioso Waterloo Sunset sin la compañía de ningún Kink, que ya sabemos lo mal que se lleva con él su hermano Dave.

¿Era Dave Davies el que salía junto a Ray? Creo que no…

Llegados a este punto, es imposible no mencionar que faltaran los Stones. ¿Quizá pidieron una cifra astronómica para evitar ser invitados? ¿Quizá todavía les guardan rencor por su resistencia a pagar impuestos a la hacienda de su graciosa majestad? El caso es que no estuvieron ni ellos ni Elton John ni David Bowie, aunque se diera protagonismo en off a sus músicas. Pero la ausencia que noté especialmente fue la de Ringo Starr, que pensaba que era de esos que no se pierde ni una fiesta, aunque para compensar sí estuvo su hijo Zak sentado a la batería de los Who. En fin, que faltó gente importante pero actuaron artistas superventas de todo tipo como Madness, Pet Shop Boys o Annie Lennox, por decir unos pocos.

Eric Idle no es cantante de rock, pero como si lo fuera

Volviendo a lo del pomposo título de A Symphony of British Music, me parece que tuvo mucho de Symphony pero que lo de British era más bien mentira. Fue mucho más english que british, que podían haber puesto para disimular algún León de Gales o quizá un Rod Stewart cualquiera con denominación de origen escocesa. Tampoco hubo un triste norirlandés que llevarse a la boca, pues no creo ni que se atrevieran a proponérselo a Van Morrison… lo más que se pudo oir en off fue una ráfaga de U2. En cuanto a lo del sinfonismo, me parece que fue el estilo que impregnó todo, con Mike Oldfield y Vangelis hasta en la sopa… menos mal que tuvieron el buen gusto de poner a Rowan Atkinson para reírse del género. En cambió, ningún chico duro fue invitado a la fiesta. Nada de Iron Maiden, ni de Zeppelin, ni de Purple y menos aún de Sabbath. Lo más duro que sonó para no ofender los sensibles oídos del público mundial fue Muse, pero porque Survival era la canción oficial del evento.

Todo un virtuoso del rock sinfónico

En fin, que fue muy entretenido divagar sobre todas estas cosas durante las larguísimas ceremonias. Al margen de esto, no sé si los Juegos Olímpicos han sido un éxito o si pasarán a la posteridad. En principio la idea de Londres 2012 parecía un disparate, pues era absurdo dedicar unas Olimpiadas a promocionar una ciudad que ya se promociona por sí sola. Hay que reconocer que los ingleses tenían derecho a organizarlo como inventores que son de gran parte del deporte moderno, con sus federaciones y sus reglamentos, sus competiciones y sus rivalidades, aunque después de dos semanas con la máquina propagandística a todo trapo hemos acabado un poco hastiados de tanta Gran Bretaña. Con la moral rebosante por la lluvia de medallas de oro, los británicos se entregaron sin pudor a una exaltación patriótica de himno y bandera que en general ha proyectado una imagen colectiva un poco chabacana y desde luego muy poco british.

Digamos que al menos sirvió para sacar de los asilos a una grandísima generación de músicos. Creo que esa canción de The Who escrita en 1965 hablaba de que en aquella época notaban que eran terriblemente molestos con sus guitarras y sus ganas de divertirse. Se veían completamente fuera de lugar en una sociedad todavía entristecida por el recuerdo de la II Guerra Mundial. En la transición a la década de los 60 todavía quedaban por ahí viudas, huérfanos y mutilados como para que tuvieran que soportar a una panda de niñatos inconscientes que querían ser artistas. Como ya iba siendo hora de sacudirse todas esas telarañas, lo tuvo que hacer esta generación nacida a partir de 1941, la primera que no recordaba los bombardeos de Londres. Esa generación que tenía la sensación de que “la gente nos trata de joder solo porque vamos por ahí a nuestar bola”, que era más o menos lo que decía la primera estrofa de My Generation.

Y aunque no pueda ponerles el vídeo oficial, siempre hay un buen samaritano que lo graba con su móvil y lo sube al día siguiente.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Hubo un Skywalker en Buenas Noches Rose”, que fue publicado originalmente el domingo 10 de octubre de 2010.

Nube de favoritos (II Aniversario)

Martes, 6 de diciembre de 2011.-
Han pasado ya dos años desde la inauguración de Atascado en los 70. Al principio, la nube de favoritos reflejaba simplemente lo que iba saliendo en los primeros textos. Después de todo este tiempo charla que te charla, pueden comprobar que ya salen en grande los nombres que tienen que salir.

La nube de A70

El número 1 indiscutible no hace falta ni nombrarlo, es exactamente el que estaba previsto. Sí querría destacar una curiosidad: de todos los integrantes de ese grupo, Ron Wood resulta el sorprendente vencedor. Claro, es doblemente citado porque también perteneció a Faces, otra banda predilecta de este lugar. En 1974, cuando los Faces estaban ya a punto de separarse, hubo algunos momentos especiales en los que Ronnie tuvo como invitado a su futuro compañero Keith Richards… ¡y encima tocaron una del abuelo Chuck!

Igual que no he nombrado a los campeones de este blog, tampoco lo haré con el segundo ni con el tercero. Lo que no tenía previsto a estas alturas es que el nombre del rey de Memphis superara en tamaño al del cascarrabias de Minnesota, pero está visto que el de Tupelo es algo así como la salsa que no puede faltar en ningún plato. Y eso por no hablar de los chicos de Liverpool, que muy a menudo son mencionados casi sin pretenderlo.

Los nombres que no voy a evitar poner son todos los que vienen después. Me llena de alegría que aparezcan Neil Young, The Who, Rod Stewart, Burning, Ilegales, Bo Diddley, Chuck Berry, los Animals, Ike & Tina Turner, los Byrds, The Band, Ñu, Ramoncín, la J. Teixi Band…  Espero seguir hablando de ellos para que sus nombres vayan saliendo cada vez más y más grandes.

Y como es costumbre en Atascado en los 70, tengo que poner la portada del disco protagonista de cada texto. Como en éste no queda demasiado claro, ahí va el increíble recopilatorio de Rod y los Faces que me permitió descubrir esa maravilla de Sweet Little Rock’n’Roller.

Changing Faces (2003)