Calamaro y Fito fueron multitud, una tontería de verano

Domingo, 24 de agosto de 2014.-
Fue un tontería del verano de 2007. A Andrés Calamaro y a Fito Cabrales se les ocurrió echar un pulso rocanrolero juntando a sus respectivos grupos sobre el escenario.  No debió de ser difícil para sus músicos, pues algunos de ellos habían sido lo mismo Fitipaldis que Calamaros según lo requería la ocasión. Esta vez la cosa consistía en ser las dos cosas a la vez e ir alternando canciones de uno, de otro o de gente afín. He aquí un ejemplo.

Fueron solo cuatro conciertos: Getafe, Benidorm, Santiago y Barcelona, todos ellos celebrados en el mes de julio de aquel año. Se cuenta que cuando buscaban nombre para la mini-gira barajaron alguna que otra extravagancia como “Calamaros Fitos”, que seguramente fue desechada por transmitir una imagen poco seria como de caseta de feria de las que venden bocadillos grasientos. Ahora ese nombre tan simpático ha sido recuperado para dar título a la edición 2014 de Tonterías de Verano… y llegados a este punto debo explicarles que desde el blog siamés de Atascado en los 70 se elabora cada verano una estupenda recopilación en CD con las típicas melodías para tararear en vacaciones, a veces un poco tontas, a veces un puro disparate. En esta ocasión se utilizó como hilo conductor los repertorios Calamaros y Fitos, ya fuera por separado, a dúo o en compañía de otros, más otros pocos duetos sin Calamaro ni Fito pero emparentados. Así que si no lo sabían, ya lo saben… pueden encontrarlo en los puntos de distribución habituales.

Fito y Calamaro - 2 son multitud
"Calamaros Fitos" es el título de Tonterías 2014

O sea, que si notan que A70 está menos activo en esta época del año puede deberse a que andemos liados con alguna cosilla más ligera en Tonterías de Verano, así que si les apetece échenle un vistazo de vez en cuando. Ya andan por ahí los vídeos de algunas de las canciones de Fito y Calamaro recuperadas este año y ahora añadimos desde aquí la toma de Me arde que sonó más arriba, también incluida en Tonterías 2014. Era una de las joyas del repertorio de Alta Suciedad, un discazo sin desperdicio, pero esta vez con el atractivo añadido del fundido final con una versión en castellano del Dead Flowers de los Stones. En realidad se trata de un guiño a un viejo amigo fallecido, uno llamado Guille al que Calamaro saluda entre dos estrofas. Luego hablaremos de él. Antes vamos a recordar los conciertos y el pack de CD más doble DVD publicado un año después.

Calamaro y Fito - Dos son mulltitud
2 son multitud. El concierto (2008)

No se atrevieron con Calamaros Fitos así que, como pueden ver, la gira acabó llamándose Dos son multitud (2SM). Los shows fueron generosos, de casi tres horas y media, con una estructura muy parecida los cuatro días. Creo que el desarrollo fue más o menos como se explica a continuación.

Comienza el encuentro: salen todos los músicos presentes llenando por completo el escenario e interpretan todos juntos cuatro canciones de variadas procedencias.  Una de Los Rodríguez (A los ojos), otra Fitipaldi (Viene y va), la conocida versión Rebelde-Fitipaldi (Quiero ser una estrella) y, para terminar, una rareza calamariana (No se puede vivir del amor). Fito abandona la cancha dejando solo a Andrés, que se adueña del escenario durante una hora y veinte minutos. Llega el descanso y ahora es Andrés quien se queda en vestuarios para que Fito protagonice la segunda parte, también de hora y veinte. Por último, en el tiempo de prolongación, vuelven a coincidir todos sobre el escenario y ahí van alternando un Me arde con un Whisky barato, más luego otro bis doble con una para cada artista… y no sé si llevados por la euforia en algún sitio se marcarían una tercera ronda. Difícil de condensar en un formato publicable, así que el doble DVD quedó resumido en dos horas largas y el CD en una hora selecta en la que se daba preferencia a los cortes interpretados a medias. Aquí tienen el detalle de la contraportada con el listado de canciones.

Dos son multitud - Track list
El listado de 2SM tal como quedó inmortalizado

No ha pasado tanto tiempo, pero despierta una cierta nostalgia volver a contemplar ahora las imágenes. Me explico: esos conciertos tienen un aspecto espléndido, con dos artistas en plenitud llenando el césped de un campo de fútbol… y no estoy seguro de que a día de hoy quede alguna propuesta de rock con ese poder de convocatoria. Además hay que reconocer que Andrés y Fito lo hicieron muy bien, manteniendo el espectáculo en todo lo alto sin dejar que la cosa decayera en ningún momento.

Y ahora volvamos al Dead Flowers que mencionábamos al principio. Esta adaptación fue grabada en 1989 por Desperados, queridísmo grupo madrileño al que le encantaba incluir clásicos del rocanrol en sus directos, pero esta les quedaba tan chula que decidieron incorporarla a su tercer disco.

Repasando los créditos que aparecen en la funda del vinilo veo que quizá entonces ya fue grabada en homenaje a amigos muertos, pues ahí pueden leerse dedicatorias a Ramón Recio y Javier Encinas, ambos fallecidos prematuramente en esos años finales de los 80. Saxofonista de Desperados en sus dos primeros discos, Javier ‘El Moro’ Encinas fue también miembro fundador de Mermelada, donde se encargaba de soplar la armónica más salvaje que haya sonado jamás en el rock español. El vacio que dejó fue tan grande que ni Desperados ni la banda de Teixi se plantearon buscarle sustituto. En cuanto a Ramón Recio, él fue quien puso en marcha Glutamato Ye-Yé, aunque a la hora de la verdad no tocara ningún instrumento. Su hermano Patacho acabó encargándose de las guitarras mientras Ramón quedó como letrista principal de Glutamato. Es también el autor de la adaptación a nuestro idioma de la canción más funeraria de los Rolling Stones, lo que explica que a modo de dedicatoria sus colegas Desperados la incluyeran en este disco.

Desperados - El golpe
El golpe (1989)

Fue sin duda el mejor disco de los cuatro que publicaron, con diez canciones sin altibajos y un estilo ya perfectamente definido, quizá logrado a la fuerza por haberse quedado sin saxo, como antes se dijo. El problema de ese momento de madurez de Desperados fue que su discográfica (DRO) les dejó fuera de juego y acabaron grabando para Nola, un sello de Pamplona especializado en rock radical vasco. A partir de entonces ya no volvieron a encontrar su sitio y dos o tres años después el grupo acabó disolviéndose.

El caso es que Desperados tenía un guitarra espectacularmente bueno y buen amigo de sus amigos. No había grupo importante de la escena rocanrolera con el que Guillermo Martín no hubiera colaborado en uno u otro momento, así que el final de Desperados hizo que su guitarra se cotizara aún más en el mercado. La larga lista incluye entre otros a La Frontera, Andy Chango, Jaime Urrutia, Quique González… finalmente la muerte le sorprendió en 2006 siendo un Troglodita, que tampoco está mal. El primer contacto con Calamaro se produjo en los inicios de Los Rodríguez. Justo antes de grabar su primer disco se quedaron sin bajista y, claro, ahí estaba Guille para colgarse el bajo de forma provisional. Años después, Andrés comenzó carrera en solitario y lo reclutó para su banda de directo. Aunque Guille era de Carabanchel, se argentinizó de tal modo que incluso se esforzaba en hacer los coros con el mismo acento que el cantante. Lo de fundir Me arde con Dead Flowers viene de aquella época… creo que el afecto que Calamaro sentía por su antiguo guitarrista era tan grande que en Dos son multitud ya no se conformó con recuperar el Dead Flowers, fue directamente a por el Flores muertas de los Desperados.

Saltando de vídeo en vídeo mientras escribo esto he caído en un concierto completo de Desperados. Es una suerte que aún haya gente que se acuerde de recuperar esos tiempos felices del Rock Club, así que no me resisto a ponerles el enlace por si les apetece viajar hacia atrás en la máquina del tiempo. Puede que en el próximo texto volvamos a hablar de la etapa de Andrés Calamaro con Guille Martín, hasta entonces les dejo con otra pieza del Archivo A70 en la que casualmente también suena una canción incluida en Tonterías 2014, sector Fito.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “¿Es usted Bo Diddley o no lo es?”, que fue publicado originalmente el martes 3 de noviembre de 2009.

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Jorge Ilegal hace memoria en el FIB (Parte 3ª)

Domingo, 25 de julio de 2010.-
Sigo con el repaso a mi colección de entradas de Ilegales. Lo dejé en 1987, justo cuando Jorge Martínez decidió abandonar la formación de trío y dar un paso adelante. Fue un punto y aparte, igual que el que se está produciendo ahora en 2010 con ¡Adiós amiguitos!, la gira de despedida. Como Jorge nunca deja de dar sorpresas, un día abro el periódico y descubro que ha puesto el Festival de Benicàssim patas arriba. Me regocijo leyendo las bestialidades que perpetró e imagino a los jóvenes FIBers desconcertados ante semejante animal de cráneo pelado. ¿Qué pensarían al oír Eres una puta? ¿Ofendería su delicada sensibilidad musical indie? Y lo que más me intriga: ¿Qué pensarían los guiris que van al FIB a degustar brit pop mientras se abrasan al sol del Mediterráneo? Esto es lo que dijo el angelito a una cyberrevista:

Este tío, siempre provocando. Como a finales de los 80, cuando se enfrentó a los fans más puristas incorporando al grupo instrumentos extraños. Acostumbrados al rock a toda leche de guitarra, bajo y batería, no era fácil asimilar esto:

En Chicos pálidos para la máquina, la banda amplía el abanico estilístico a costa de perder contundencia. La cosa empieza con jazz y vibráfonos en Mala suerte, metales al estilo big band en Lavadora Blues, surf en La chica de la autopista… el desconcierto de esas tres canciones que abren el disco es mayor aún por la brutalidad de las letras, llenas de mujeres asesinadas o muertas en accidente de tráfico. Una nueva dosis de la habitual incorrección de este autor que acostumbra a escribir en primera persona, sean historias propias o ajenas.

Chicos pálidos para la máquina (1988)

Más sobre Ilegales en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/570

Por culpa de Ilegales saco del armario mi colección de entradas

Viernes, 30 de abril de 2010.-
Gira de despedida de Ilegales. Viernes 23 de abril de 2010, día de San Jorge, última oportunidad para los fans madrileños. La cita es en una horrible sala próxima a la Plaza de España

Me iba a poner a escribir una especie de crónica del concierto en plan emotivo, recordando el puñado de veces que he visto a Ilegales… cada vez que presentaban en Madrid un nuevo disco, allí estaba yo sin falta. Para ilustrarlo en plan bonito se me ocurre rebuscar entre mi colección de entradas… y me despisto… me pongo a digitalizar todas las entradas que encuentro… las ordeno por fechas… la crónica de los Ilegales tendrá que esperar.

Con la tarea a medias, saco varias conclusiones. La primera: que a finales de los 80 andaba todo el puñetero día de conciertos. Las entradas lo demuestran, y además había montones de festivales gratuitos de los que no guardé un papelito que apuntale ahora el recuerdo. La segunda: que Ilegales nunca cayó en la trampa de tocar gratis ni tampoco se prodigaban en conciertos colectivos. Siempre tan suyos… presentándose ante el público sólo en momentos especiales y cobrando entrada, como debe ser… pero dejemos a los Ilegales para el próximo día. Voy a poner música, por ejemplo, de uno de sus teloneros de entonces.

En el futuro iré sacando jugo a todas estas entradas, incluso he actualizado uno de mis textos anteriores con mi fetiche número 1, la madre de todas las entradas: Stones, 9 de julio de 1982 en el Vicente Calderón. Pero hoy voy a sacar a pasear unas pocas de las que probablemente de otra manera nunca habría hablado. A finales de los 80 había en España un montón de grupos segundones que peleaban para abrirse camino entre los grandes santones de la movida. Todos esos grupos me motivaban… ya entonces me interesaba más el rock de los 70 que las modas pasajeras que venían de Londres, pero también me gustaba estar al tanto de lo que se hacía por aquí. Y esos músicos locales eran apasionados, se creían lo que hacían… a veces con más voluntad que talento. Así que me calzaba la chupa vaquera con peste a humo y me iba de concierto hasta tres y cuatro noches seguidas… De toda aquella generación solo triunfaron Los Ronaldos, y quizá también se recuerde como grupos de culto (qué mal suena eso) a Surfin’ Bichos y Los Enemigos. Pero había muchos más…

1-XI-86. Mermelada, uno de mis favoritos de siempre, rocanroleros en tierra de nadie y todavía en activo como J. Teixi Band

Potros y Sex Museum en Rock Club19-XII-1987. Los Potros y Sex Museum teloneando a un olvidado grupo garagero… ¡qué revoltosa era entonces la militancia mod!

Teloneros en Rock Club9-III-1988. Cardiacos, La Coartada, Deicidas y Los Flechazos se juntaron en un proyecto colectivo en el que casi todos eran leoneses

Pantano Boas en San Mateo16-IV-1988. The Pantano Boas, ruidistas con estética de Arizona… aunque vinieran de Barcelona

Fiesta Rock de Lux27-IV-1988. Qué buenos eran BB Sin Sed y qué juergas se corrían Los Enemigos y Siniestro Total compartiendo camerino… ¿sería esa noche cuando Julián Hernández abandonó la batería?

Festival en el Rockodromo29-IV-1988. Otro surtido por si ese abril alguien no había tenido suficiente… Los Elegantes eran de los mejores en directo, La Granja irrumpieron con fuerza desde Mallorca, y de Huesca llegaron los Mestizos con su célebre frase “los chicos de provincias somos así”

La Frontera en el Pabellón8-V-1988. Este año empezaron a cobrar un precio simbólico para este tipo de conciertos en San Isidro, que dejaron de ser gratuitos por culpa de la tantas veces recordada trifulca entre fans de Obús y La Polla Records

11-V-1989. Estos Mercenarios tocaban el rock más bestia de Sevilla cuando acompañaban a Dogo, pero se ponían solemnes si se juntaban con Silvio

Entradas del AgapoGaritos y Pubs. El Agapo fue sin duda el sitio más enano de todos los que programaban conciertos… y el más auténtico. Ya'stá y Siroco también molaban, sobre todo para ver a gente guapa como los Flying Gallardos, que luego se reconvirtieron en Red House 

Qué buenas sensaciones revivo con estos simples trozos de papel y algunos nombres que llevan impresos: La Herencia de los Munster, Rock Club, Sala Universal, San Mateo 6, Rockódromo… Algunas de estas van timbradas con avanzadas técnicas anti-falsificación, como en los eventos de postín, otras más bien son fotocopias cutres de bar de Malasaña. A veces compradas por anticipado en Discoplay, a veces gorroneadas en concursos radiofónicos, algunas obtenidas en taquilla tras interminables colas, otras en ventanillas semidesérticas…

Ansia (Mini LP, 1987), lo que sonó ahí arriba

No voy a decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero… ¡detesto tanto las entradas de cajero automático! Odio pasar por el aro de esas multinacionales de la venta de tickets y su abusivo impuesto revolucionario, llámese gastos de distribución. Miren que yo me ofrezco a ir en persona a retirar la entrada, pero aún así insisten en cobrarme la dichosa distribución… ¡panda de chorizos!