Costas II: El regreso

Domingo, 17 de junio de 2012.-
Este año me salté la reseña sobre los discos que trajeron los Reyes Magos, tanto que se me van a juntar con las compras del segundo semestre. Como tampoco hay que ser demasiado estricto con las fechas, paso a repasar con varios meses de retraso algunas adquisiciones, empezando por esta:

Confieso que fui un gran fan de Siniestro Total, pero hace ya tiempo que seguir su trayectoria me produce cierta fatiga. Escucho cada nuevo disco con una sonrisa condescendiente y, según termino de oírlos, los coloco en su estantería y pasan al olvido. De hecho ni siquiera me compré los tres últimos, me conformé con las copias cutrillas que me pasan los amigos. También me he acercado a alguno de sus conciertos y los veo con agrado, pero no puedo compartir el entusiasmo del núcleo duro galleguista que jalea cada ocurrencia de Julián Hernandez. No entiendo cómo ha podido ocurrirme esto, ¡si a mí siempre me gustaron más las canciones de Hernández que las de Costas!

Tras Made in Japan (1993) Costas se fue de Siniestro…

Cuando Miguel Costas fue desterrado del grupo en 1994 me pareció una gran injusticia. Recuerdo que su marcha de Siniestro fue un poco rara, diría que a la francesa. Muchos nos enteramos echándole en falta sobre el escenario en los conciertos de presentación de Made in Japan. En concreto a mí me ocurrió en la Sala Revolver. Arrancó el grupo enlazando tres o cuatro canciones del maestro Frank Zappa, fallecido unos días antes… y Costas que no salía. Durante todo el concierto, la gente interumpía los silencios entre canción y canción con gritos del estilo: “¿Julián, dónde está Costas?”… y el habitualmente locuaz Julián Hernández que no contestaba nada.

luego formó Los Feliz y publicó Aleluya (1997)

Se echaba mucho de menos a Miguel Costas y hubo gran expectación por estar al tanto de las andanzas de Los Feliz, su siguiente proyecto. Tardaron tres o cuatro años en publicar su primer disco, lo que explica que lo titularan Aleluya. Fui corriendo a hacerme con él y, salvo un par de canciones pasables, me llevé tal chasco que ya ni me interesé por los siguientes que publicaron. Así que no volví a cruzarme con Costas hasta 2008.

Condenados a Costas (2008)

Tampoco es que Condenados a Costas sea una obra maestra, sino más bien el afortunado reencuentro con un viejo amigo después de casi diez años sin saber de él. Y sobre todo sorprende que un señor tan mayor se siga moviendo con impunidad por los territorios del gamberrismo adolescente. Lejos de avergonzarse de sus rimas infantiloides, va y las imprime en camisetas.

Lo que sí demostró Condenados a Costas es que el problema de los actuales Siniestro Total ya viene de atrás y es bien sencillo: les falta Costas. Lo que era demoledor en Siniestro era la sucesión de ocurrencias de Costas y Hernández una detrás de otra: chorradas, simplezas, ironías, groserías… sin embargo, una sesión monográfica de chistes de Hernández termina resultando insufrible. No me cansaré de repetirlo: Siniestro Total era mucho mejor cuando estaba Costas.

Costas is Back (2011)

Y por fin llegamos a Costas is Back, el disco que provocó esta absurda reflexión. En este segundo trabajo publicado bajo su propio nombre, Miguel Costas repasa lo mejor de su repertorio, ya fuera conocido por aparecer en discos de Siniestro, Los Feliz, Aerolíneas Federales o por su anterior entrega en solitario, y para ello reúne a famosos y famosetes sin criterio alguno, como si quisiera volver a lo grande en una gira multitudinaria en plazas de toros al estilo Hombres G. El elenco de invitados es un auténtico disparate, desde roqueros pata negra como Rosendo y Johnny Burning a ñoñas triunfitas como Vega y Edurne. Y sí, a pesar de la incómoda presencia de gente como David Summers, Álvaro Pignoise y Bimba Bosé, el cancionero de Costas sobrevive inexplicablemente a tan inverosímiles duetos y puede calificarse en su conjunto como un gran disco.

Precisamente sobre esta canción mantuve hace poco una interesante conversación con un ilustre filólogo. A mí siempre me fascinó Assumpta, que se encuentra entre las escasas canciones que consiguen narrar una historia completa en tres estrofas, con su planteamiento-nudo-desenlace reglamentario. Partiendo de la información mínima imprescindible (chico vigués conoce chica barcelonesa y quedan en Pamplona) vamos conociendo a toda velocidad un apasionado romance con divertidas pinceladas de comedia y trágico final.

Planteaba yo al experto si podríamos obtener un microrrelato con su doble erre como mandan los cánones reduciendo la letra a estos tres versos:

“Aunque tenía michelines, la llevé a los Sanfermines.
Delante del toro corría y ella mucho se reía,
pero una mala cornada, la dejó allí tirada” 

Y el amigo filólogo concluyó: exquisito. Me explica que, no existiendo reglas estrictas de concreción, un buen microrrelato no se mide por su número de palabras, sino por las ganas de releerlo que despierta. Reconoce que “no hago más que leerlo una y otra vez y cada una de ellas quedo más perplejo” . Dice que encuentra muy innovadora su rima interna y que nunca habría imaginado que pudieran escribirse microrrelatos en verso. Cuánta sabiduría… muchas gracias por su lección, Steven Silga.

Algunos discos para 2011

Sábado, 22 de enero de 2011.-
Celebramos las fiestas, religiosas o no, para que algunas tradiciones ancestrales nunca lleguen a perderse. Hay que esforzarse para que no caigan en desuso o sean desvirtuadas por las grandes marcas y los grandes almacenes. Luego hay otras costumbres importadas que se implantan muy rápidamente porque satisfacen la gana de juerga que suele tener la gente. En vista de lo que detesto idioteces como Halloween, San Patricio o el Orgullo Gay, cada vez soy más de las primeras, aunque sea por respeto a nuestros mayores. Y también por llevar la contraria, qué coño. Así que, una vez más, celebré la fiesta de los Reyes Magos visitando con devoción de creyente las pocas tiendas de discos que quedan abiertas, y gracias a ellos sigo encontrando CD’s que me llenan de alegría. Estos:

  • The Byrds – Turn! Turn! Turn!
  • Bo Diddley – Bo Diddley Is A Gunslinger
  • Thin Lizzy – Nightlife
  • Steve Miller Band – Children Of The Future
  • Bon JoviCross Road. The Best Of Bon Jovi
  • La FronteraVeinte años y un día
  • Ilegales – 126 canciones ilegales
  • Larry Williams – Greatest Hits. Here Is Larry Williams
  • Ramoncín y WC? – Ramoncín y WC?
  • Fernando Alfaro y los Alienistas – Carnevisión
  • RainbowDificult To Cure
  • WhitesnakeThe Early Years

¿Y qué canción escuché la primera de todas? Ya que hablamos de tradiciones cristianas, puse ésta, que tiene una bonita letra que Pete Seeger adaptó de unos versículos del Eclesiastés.

The Byrds es uno de esos grupos de los que solo tenía un grandes éxitos y ahora me voy comprando reediciones en CD llenas de extras. Su segundo disco, Turn! Turn! Turn! (1965), me hacía especial ilusión. Lo de las recopilaciones de clásicos del heavy rock es porque tengo niños pequeños. De repente sale una canción en la radio y preguntan: “papá que es eso”. Y entonces me doy cuenta: “mierda, no tengo nada de Bon Jovi”, y eso no puede ser. Larry Williams es uno de los pioneros de los 50 que me quedaban por controlar, mientras que Ramoncín… lo de Ramoncín lo tendré que explicar más adelante. En cuanto a Ilegales, Bo Diddley y Thin Lizzy, vienen a cuento de cosas escritas hace poco en A70.

En la misma línea, también me gustaría mencionar otros grandes hallazgos de los últimos meses de 2010, porque seguro que algunos irán convirtiéndose en material para este blog:

  • The Byrds – Sweetheart Of The Rodeo
  • Fats Domino – All By Myself
  • Johnny Burnette – Trio. Honey Hush
  • Muchachito Bombo Infierno – Idas y vueltas
  • Los Rebeldes – Noches de luz, días de gas
  • Pearl Jam – Backspacer
  • Elvis Presley – From Elvis In Memphis
  • The Who – Face Dances
  • The Backbeat Band – Backbeat
  • M-Clan – Para no ver el final
  • Ringo Starr & His All Starr Band – The Anthology… So Far
  • Rory Gallagher – Blueprint
  • Surfin’ Bichos – Fotógrafo del cielo (Reedición)
  • Grand Funk Railroad – Live. The 1971 Tour
  • Bill Wyman – A Stone Alone. The Solo Anthology 1974-2002
  • The Kinks – The Singles Collection
  • The Troggs – Wild Thing. The Godfathers Of Punk

Mucho material y muy variado, pero por elegir uno, hablaré del último de M-Clan, aunque solo sea por esta alucinante portada.

Para no ver el final (2010)

Gran idea la de recuperar el logo de Atlantic, le da tanto aire retro como el tono sepia de la foto y lo de encenderse un cigarro. Costumbres de otra época, igual que la música que encontramos dentro, rock y soul clásico, aunque con producción lujosa propia del nuevo siglo. Hace tiempo que M-Clan no defrauda y se dosifica con discos excelentes de diez o doce canciones. El giro hacia el soul les ha quedado elegante y adulto, aunque lo de prescindir de Pascual Saura y de Oti, bajista y batería fundadores del grupo, es algo que Tarque y Ruipérez no conseguirán explicar por mucho que se esfuercen. Y tras la muerte de Saura el pasado diciembre, ya nunca lo podrán arreglar.

Otra cosa. El videoclip es tan estiloso como la portada y hace un guiño a uno de mis videos favoritos de todos los tiempos. Dos amigos se encuentran por la calle y acaban tocando en un garito donde les espera el resto de su grupo. A ver si lo adivinan.

Si todavía no han caído en cuál es el famoso videoclip al que me estoy refiriendo, pinchen aquí para verlo.