Ramoncín 1976-79, el ascenso al estrellato contado por Carlos Michelini (1ª parte)

Lunes, 7 de julio de 2014.-
Sobre los primeros pasos discográficos de Ramoncín suele reiterarse una especie de narración oficial comúnmente aceptada, pero no recuerdo haber leído nunca la versión de Carlos Michelini, el músico en el que se apoyó para su despegue. Hace poco el propio Michelini contactó con este blog para desmontar algunos tópicos que le dejan en mal lugar.

“Es la primera vez que cuento estas cosas, nadie se ha molestado nunca en preguntarme. En las pocas entrevistas que me han hecho nunca mencionaron este tema, y yo he permanecido en silencio. Siempre pensé que el tiempo pondría a cada cual en su sitio… aún hoy me pregunto si he sido tonto o sabio”

Pueden leer sus comentarios al final del texto aludido. Como no parece suficiente que sus opiniones se queden medio escondidas entre la discusión posterior a una entrada tan polémica, recuperamos aquí su testimonio para reconstruir el relato de esos años vertiginosos. Con sus palabras en primera persona, que al fin y al cabo él estuvo allí. Vamos con la historia.

Todo empezó en 1976, cuando un grupo de Vallecas más bien novato puso un anuncio en la prensa musical buscando un cantante “que se lo monte bien sobre el escenario”. Y allá que se presentó un chico de Legazpi entonces llamado José Ramón Martínez, que por lo que se ve cumplió con creces el requisito exigido. Nunca tuve queda claro si en ese momento tenían nombre, puede que Siracusa, pero pronto empiezan a ser conocidos como los W.C. Supongo que los chavales tirarían musicalmente hacia el rock duro vallecano, pero el tal Ramón seguro que pensó que le iba a ir mejor con un toque punk que diera mejor salida a esas letras tan cojonudas que él escribía. En principio las músicas serían cosa de Jerónimo Ramiro, el guitarrista.

Ramoncín y Jero RamiroRamoncín y Jero, en la tierna infancia

El joven Ramón pronto pasa a la historia y se reencarna en el personaje público conocido como Ramoncín. Va ganando notoriedad a toda prisa y, claro, en ese proceso los chavalitos vallecanos de W.C. pierden pie de forma inevitable. Ramoncín consigue hacerse un hueco en la noche madrileña, se codea con la intelectualidad y se hace tan amigo de Umbral que su nombre se cuela con frecuencia entre las negritas de sus columnas. La perspectiva de dar el salto a los medios y cazar un contrato discográfico plantea la necesidad de instalar al grupo en un nivel profesional que en esos momentos no tenía, y en ese preciso instante aparece en escena Carlos Michelini.

“Cuando me proponen participar en ‘Ramoncín y WC’ había posibilidad de grabar un primer vinilo, pero era necesario conseguir un nivel de calidad en el producto que debido a la inexperiencia de los miembros del grupo resultaba imposible. Hay que tener en cuenta que en los años 70 para entrar a un estudio de grabación de una multinacional (EMI) se exigía a los músicos formación y profesionalidad, requerimiento del cual Ramoncín estaba exento por su condición de estrella mediática. Esto sumado a que en realidad lo único que interesaba a las discográficas y a la prensa era el personaje público creado por Ramoncín propició que el resto del grupo no continuara en el proyecto”

Rebobinemos un par de años para explicar de dónde procedía este guitarrista. Michelini había sido pieza clave en una de las refundaciones de Vox Dei. Este grupo pionero del rock argentino se quedaba en ese momento sin Ricardo Soulé, su guitarra original, así que Willy Quiroga y Rubén Basoalto llaman a Carlos para cubrir su baja. Grabó con ellos un solo LP antes de decidirse a cruzar el charco, pero ese disco demuestra por sí solo que el sonido del primer repertorio de Ramoncín era totalmente de la marca Michelini. Aquí tienen la prueba.

¿No les resulta familiar esa guitarra? Pues claro, es la misma que hemos oído mil veces en los dos primeros discos de Ramoncín. Con lo espabilao que era, Ramón vio claro que este argentino ya venía de su país con un doctorado en rocanrol, mientras que la mayoría de los guitarristas de los barrios madrileños andaban todavía un poco estancados repitiendo primaria. Recién llegado a Madrid, tuvo que ser raro para Carlos Michelini unirse a un grupo cuyos miembros estaban situados varios escalones por debajo de él, tanto en edad como en capacitación musical. No sé si llegaría a haber detalles feos en lo personal, pero parece claro que en cuanto se juntaron los dos guitarristas mano a mano, las seis cuerdas pusieron a cada uno en su sitio.

Resultaba imposible que una persona que solo tenía 15 años de edad y nada más que uno de experiencia con la guitarra estuviera capacitada para poder participar”

El papel de guitarra solista tenía que ser para el que más sabía y, así las cosas, Jero y los demás chicos de W.C. seguro que mirarían con bastante recelo a Carlos Michelini. El listillo de Ramoncín lo había colocado con calzador y encima va el tío y toma partido por él. Cómo no iba a hacerlo, si Michelini era un profesional del rocanrol y ellos no. El ansiado contrato estaba al caer. Después del famoso encontronazo con un capo de la industria que quedó inmortalizado en la canción El Rey del Pollo Frito, como ya explicamos hace un par de textos, finalmente se llega a un acuerdo con la EMI, que rápidamente organiza la grabación en Barcelona con músicos de estudio y una exuberante sesión de fotos en la factoría Popular 1, entonces lo más de lo más.

Sesión de fotos de Ramoncín y W.C.?Intimando con la rubia del Popu

Está claro que Ramón y Carlos fueron quienes tomaron el puente aéreo. Las razones ya se han explicado y eran obvias, pero los que al final quedaron en tierra no pudieron evitar sentirse traicionados. Todo esto fue narrado con bastante resentimiento en la biografía oficial de Jero y algunos de esos párrafos fueron luego copiados y empeorados en Wikipedia. Esa parte concreta desapareció últimamante de su web, pero aún puede consultarse en una especie de archivo mundial que hay por ahí. Según Jero, los dos compañeros de grupo que volaron a Barcelona directamente le robaron su música. Tras años de silencio, Michelini por fin explica su versión de los hechos.

Mi trabajo consistió en hacer los arreglos e intentar dar coherencia a los 5 temas que formaban el repertorio hasta mi incorporación y los que posteriormente elaboramos los dos exclusivamente. Los temas que ya existían eran una ‘gran bola de ruido’, con cambios de compás y armonías delirantes. Darles coherencia fue un reto. Tuve que dedicarle mucho tiempo, trabajo e imaginación hasta lograr que fueran presentables, respetando las melodías que, insisto, eran obra de Ramón”

Si existían previamente cinco canciones, la cuenta que sale es que Michelini y Ramoncín trabajaron juntos en tres canciones más hasta completar el LP. Una sería Ponte las gafas o Paga a tu hombre y las otras dos nos las confirma Michelini: “En ‘Noche de 5 horas’ y ‘El loco de la calle larga’ no participó nadie más”. De una de ellas se siente Ramoncín especialmente orgulloso, pues es de las que más perduró en su repertorio de directo.

Sonaba bien en este especial de TVE grabado en Pamplona con su grupo de mediados los años 80, pero no tanto como la que salía en el álbum original con la guitarra de Carlos Michelini.

Ramoncín y W.C.?La portada del disco de la discordia

La publicación del primer LP en 1978 desató la polémica en cuanto las partes implicadas leyeron los créditos del disco. La autoría de todas las canciones se acredita a J. Ramón Martínez y a Carlos J. Michelini, para pasmo sobre todo de Jero Ramiro. Hay dos asuntos en disputa, por un lado la autoría en sí y por otro el cobro de los derechos de autor. En ambos asuntos el señor Michelini habla con conocimiento de causa. Leamos sus explicaciones.

“Firmé con Ramoncín la autoría de los temas por haber llegado a ese acuerdo, pero en realidad la melodía registrable siempre fue obra suya. La letra y la línea melódica es la parte de la obra musical que se registra en la SGAE y que es susceptible de percibir derechos de autor, pero no los acordes ni los ritmos de acompañamiento, que pueden ser modificados en diferentes versiones sin que esto otorgue derechos

Entonces, según Michelini, la autoría era de Ramoncín y podía perfectamente haber firmado las canciones en solitario. Si no lo hizo, vistos los acontecimientos posteriores, no fue por altruismo ni por compañerismo, sino lisa y llanamente por desconocimiento.

“En efecto, Ramón podría haberlas registrado a su nombre. A pesar de tantos años en la SGAE, él solo se enteró cuando yo se lo dije a raíz de la polémica. Entonces comenzó a cambiar sus declaraciones diciendo que las compartió por generosidad”

Y Carlos Michelini aporta aquí una argumentación interesante: “Él solo puede cantar lo que le sale, ahí está como prueba su famosa versión de Nirvana”. O sea, que lo que siempre hizo Ramón fue escribir letras y, sobre la marcha, elaborar una melodía que se adaptara a lo que él puede cantar; difícilmente podría robar canciones a nadie si luego se muestra incapaz de interpretar una melodía ajena. Lo de firmar los dos primeros discos a medias se entiende entonces como un pacto de colaboración entre dos artistas: uno aportaba su talento como showman y escritor, el otro sus conocimientos como músico.

Carlos Michelini y RamoncínMichelini y Ramoncín en pleno apogeo

Años después, justo cuando la polémica sobre la autoría del primer disco resurgía con fuerza, Ramón intentó solucionar por su cuenta el asunto pendiente que tenía con Jero y le añadió como coautor en las canciones del primer disco que le correspondían, aunque Michelini aclara: “El hacer figurar a alguien más en los créditos no tiene valor legal, a menos que se cedan los derechos de autor, cosa que yo como tal no hice”. Dice que podría haber reclamado, pero a la hora de la verdad “Jero no quiso atender mi intento de tratar el tema, según le dijo a Ramón: ‘porque Carlos Michelini no es nadie’”. Y no es el único revés que recibió, pues parece que todo le fue mal desde el principio.

No me reconocieron el trabajo de arreglador ni en los créditos ni económicamente. Hasta hace unos pocos años alguien que no conocemos (podría intentar averiguarlo) ha estado cobrando creo que un 17% de los derechos de autor. Este tipo de canalladas son comunes en este oficio, de hecho la editorial que es de la propia compañía discográfica te obliga a ceder el 50% de los derechos, Ramón y yo solo cobramos un 25% cada uno. Lo cierto es que estaba acostumbrado después de haber sido expoliado por la CBS y SADAIC en Argentina

Y por no alargarme más, lo dejo por hoy. Queda pendiente la etapa correspondiente al segundo disco, en el que la sociedad Ramoncín-Michelini acaba disolviéndose de forma turbulenta. Podrán leerlo aquí mismo en próximas fechas.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Intro Rock Argentino”, que fue publicado originalmente el miércoles 1 de junio de 2011.

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Libertad para Kunkeiro69

Jueves, 29 de mayo de 2014.-
La semana pasada se produjo una de las noticias más catastróficas de los últimos tiempos (fútbol aparte): han cerrado el canal de youtube de Kunkeiro69. ¿Que quién es Kunkeiro69? Pues uno de esos héroes anónimos que lleva años recuperando canciones olvidadas del rock español para que todos los demás podamos volver a disfrutarlas sin movernos del asiento.

Cuando me planteé esto de escribir un blog supuse que tendría que aprender a subir vídeos a youtube para ilustrar mis textos. Pronto comprobé que casi todo lo que buscaba ya estaba ahí, así que lo fui posponiendo en parte por pereza y por incompetencia. Si necesito una canción, la busco, la inserto bajo el párrafo apropiado y así voy tirando, aprovechándome del esfuerzo de otros. Hace tiempo descubrí que el nombre de Kunkeiro69 aparecía constantemente en casi todos los vídeos de rock español. Investigando sobre él por la red destaca la apabullante cifra de 25.000, el número de canciones que aseguran que contenía su canal. En un sitio incluso llegaron a hacerle una entrevista.

Canal Kunkeiro69Esta era la banda que encabezaba su canal

Resulta que el tío dice tener 20 años, pese a lo cual ha sido capaz de documentar de forma exhaustiva todo el rock español anterior a que él naciera. Bueno, rock español pero especialmente si es gallego, que no ha habido grupo de su tierra que se le resistiera. Por lo visto subía cada día a youtube dos discos enteritos, en orden, con buen sonido y con su portada original… y de repente, un día de la semana pasada van y le cierran el canal. Yo me enteré porque ando dándole otra vuelta de tuerca al primer disco de Ramoncín. Ya tenía localizadas todas las canciones que tenían que ilustrar el texto cuando, de repente, me veo por todas partes el dichoso mensajito: “Se ha cancelado la cuenta de YouTube asociada a este vídeo debido a varias notificaciones de terceros de infracción de los derechos de copyright“.

Esta al menos he podido recuperarla, pues estaba subida por varios usuarios, pero me temo que serán miles las canciones que habrán desaparecido por completo… ¿quién puede tomarse la molestia de recuperar los viejos discos de Decibelios, La Banda Trapera del Río, Los Cardiacos, Tratamiento Anticaspa, Los Elegantes, Los Suaves, Los Cafres y tantos otros artistas solo recordados por los buenos aficionados? Quizá haya alguna canción suelta subida por algún fan, quizá se ponga a ello algún músico que tocó en alguna banda, pero solamente Kunkeiro lo hacía de manera sistemática e infatigable, que cuando la tomaba con un grupo no lo soltaba hasta completar su discografía.

Ya que está sonando El Rey del Pollo Frito, abro aquí un paréntesis para aclararles que estoy preparando un amplio informe sobre los primeros pasos discográficos de Ramoncín. Sí, ya sé que este asunto ya ha sido tratado anteriormente en A70, pero en esta ocasión se trata de ofrecer un nuevo enfoque basado en un punto de vista hasta ahora poco conocido.

Ramoncín - Rock and roll duduáRock and roll duduá (1978), el single que llevaba
El Rey del Pollo Frito en la cara B

Ya les anticipo que he encontrado material bastante interesante sobre nuestro estimado Ramón. Por ejemplo, la increíble historia del Rey del Pollo Frito, que nunca fue Ramoncín, simplemente escribió la canción en primera persona y se quedó con el mote porque se entendió mal. Después corrió mucha leyenda urbana sobre quién era el auténtico Rey del Pollo Frito… pues bien, aquí tienen al verdadero protagonista confesándolo todo al cabo de los años. Y debajo les pongo la misma película pero en palabras de Ramoncín, para que puedan contrastar.

Cierro el paréntesis ramonciniano y vuelvo al asunto Kunkeiro. Según pone al final de los comentarios de la entrevista que enlacé al principio, la culpa del cierre ha sido de una multinacional disquera, que fue la que hizo la reclamación. Una pena que por cuatro canciones que seguro que ya ni aspiran a vender cierren por completo un archivo tan extraordinario. Muchos de esos grupos que salían en el Canal Kunkeiro69 como Desechables, Los CoyotesFarmacia de Guardia o Las Ruedas eran precisamente de su catálogo, pero esa misma discográfica jamás se preocupó de reeditarlos en CD y los condenó durante años al más miserable de los olvidos. Al menos nos queda el consuelo de que el denunciante no haya sido Ramoncín, que por fortuna ya superó aquella etapa de adalid de los derechos de autor.

En cualquier caso, mando desde aquí un afectuoso saludo para Kunkeiro69. Espero que estas líneas de apoyo ayuden a levantar su ánimo y se ponga manos a la obra para abrir otro canal, donde sea y como sea. Aquí debajo les dejo uno de esos textos que se quedaron con el cuadrado del vídeo en negro y ha sido remendado de forma improvisada. Me temo otros agujeros negros habrán quedado desperdigados por Tonterías de Verano y A70… seguro que algunos vídeos no tendrán sustituto posible.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “En recuerdo de la Thatcher”, que fue publicado originalmente el sábado 20 de abril de 2013.

A modo de villancico (Just Like)

Martes, 24 de diciembre de 2013.-
No es un villancico, pero como si lo fuera. Esta canción tiene para mí fuertes reminiscencias navideñas porque sonó sin parar durante todo el mes de diciembre de 1980, así que por mi parte puede colocarse por derecho en los puestos de honor en cualquier antología de villancicos del rocanrol.

A Lennon lo mataron un 8 de diciembre cuando regresaba de noche a su apartamento de Nueva York. Entre que ese día es festivo en España más el desfase horario añadido, nosotros nos enteramos a la mañana siguiente mientras íbamos al cole. La conmoción mundial que se produjo se concretó en mi clase en que nos vimos en la obligación a dar el pésame al compañero fan que se cortaba el pelo a lo Beatle, como si se le hubiera muerto un familiar cercano. También recuerdo que el profe de lengua improvisó una especie de debate, que entonces en los colegios de curas todo se arreglaba a golpe de charla-coloquio. El single con el que John Lennon se mantenía por esas fechas en la zona discreta de las listas de éxitosera (Just Like) Starting Over, una pieza de aroma años 50 tardíos estilo Roy Orbison. Casi al instante se disparó al número uno. Pero hubo otra transformación mucho más importante: lo que no pasaba de ser una sencilla y agradable declaración de amor y reconciliación adquirió de repente una potentísima carga emocional por haberse convertido en la banda sonora de su propio funeral. Aún hoy se me pone la carne de gallina cuando la escucho, puede que como con ninguna otra canción.

John Lennon - Double FantasyDouble Fantasy (1980)

Aquellos momentos se vivieron de manera muy intensa. Mariscal Romero se encerró en los estudios de su emisora e improvisó un especial de un porrón de horas. Dicen que se mantuvo 48 horas frente al micro, todo un hito de la radio musical en España, y poco a poco fue desfilando por allí de forma espontanea la mayor parte del roquerío madrileño. Para muchos dejó un recuerdo imborrable que incluso se plasmó en alguna que otra canción, como Imagínate de Coz y Sopa de gafas de Ramoncín. El culto por el héroe caído se prolongó a lo largo de los años y también tuvo su resaca discográfica con la publicación de otro puñado de canciones sobrantes de las mismas sesiones de grabación de Double Fantasy, con la misma imagen de portada pero fotografiada un segundo después y a color.

John Lennon - Milk and Honey Milk and Honey (1984)

Lo que salía en Milk and Honey era una mera colección de bocetos, interesante para la mitomanía pero con canciones que no podían compararse con las del disco de verdad. En cambio Double Fantasy sí que era un asunto bastante serio, nada menos que el regreso de un grande del rocanrol tras cinco años de retiro voluntario. Los dos años previos de John Lennon habían sido bastante locos. Entre 1973 y 1975 le dio tiempo para juntarse con Phil Spector para un proyecto de versiones de rock de los 50, enfadarse con Spector y dejar el proyecto aparcado, enfadarse con Yoko Ono y decidir de mutuo acuerdo “darse un tiempo”, volver a publicar material nuevo en el disco Walls and Bridges, reconciliarse con Yoko, recuperar las grabaciones de Spector para terminar Rock’N’Roll de una vez, enterarse de que Yoko estaba embarazada de Sean y comprender que era el momento apropiado para dedicarse a su familia en cuerpo y alma.

Así que, tras cinco años de espera, Double Fantasy fue recibido con expectación y tuvo una importante campaña promocional. Cuando al mes y medio de tener el disco en las tiendas John fue tiroteado a las puertas del edificio Dakota, la promoción ya se hizo sola. Para quien no lo hubiera escuchado aún, el repertorio de Double Fantasy era increíble. Lennon empleaba todo su talento en explicar las cosas que le habían sucedido en esos años turbulentos, cuáles habían sido sus vivencias lejos del rocanrol, en qué momento se encontraba ahora que había cumplido los cuarenta. Estoy hablando de las canciones de John, claro, no de las de Yoko. Comprender qué pintaban ahí los berridos de Yoko era misión imposible, uno de los grandes misterios del rocanrol. Diría más, uno de los grandes enigmas de la humanidad. Sin embargo Starting Over, I’m Losing You, Woman, Beautiful Boy, Watching the Wheels eran tan buenas que incluso aguantaron el tipo en la versión desnuda que se publicó últimamente.

John Lennon - Double Fantasy Stripped DownDouble Fantasy Stripped Down (2010)

Esta fue la penúltima ocurrencia de Yoko como albacea del legado artístico de su marido: mostrar las canciones de Double Fantasy justo antes de la mezcla final, con John midiendo la calidad de sus composiciones solo con su voz y la instrumentación básica. Pues la verdad es que se agradece este Starting Over sin coros ni arreglos orquestales, sino directamente en bolas.

Ya desde que aprobé mis primeras asignaturas de rocanrol y comencé formar mis propias opiniones se me metió en la cabeza que Beatles era rock de invierno y Stones rock de verano. Así que, lo siento, cuando llega la Navidad siempre regreso a los Beatles. Y aunque esto no sea exactamente un villancico, la verdad es que puede servir muy dignamente para desearles que disfruten estas fiestas y que tengan un Feliz 2014.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Así saldó John Lennon su deuda con Chuck Berry”, que fue publicado originalmente el miércoles 11 de noviembre de 2009.

Pla ha vuelto a meter la pata (y van…)

Domingo, 20 de Octubre de 2013.-
La semana pasada se hablaba por aquí de la última actuación de La Pandilla Voladora. La cosa quedó en que cada uno tiraría por su lado para dedicarse a sus cosas… lo que nadie esperaba es que Albert Pla entrara en política. Su irrupción ha sido fulgurante, durante unos días ha sido tema central de todas las tertulias de radio y televisión, ha ocupado portadas de prensa y hasta el director de La Gaceta le dedicó una columna-ficción hace un par de días. Ya que Albert propone la enseñanza del catalán en todas las escuelas de España empecemos nuestro aprendizaje por esta preciosa canción, una de mis favoritas de siempre en el bello idioma del pequeño país al noreste de la ibérica.

Así es Pla: siempre escatológico, siempre irreverente, siempre provocador… No es que ahora haya metido la pata, es que no la ha dejado de meter ni un momento desde la primera vez que se subió a un escenario. Es curioso, pero de sus comienzos suele citarse el triunfo en un certamen de cantautores en Jaén, lo que le sirvió de empujón para publicar su primer disco.

Albert Pla - Ho sento moltHo sento molt (1989)

Imagino al público jiennense escuchando atónito esta colección de burradas en catalán… no tuvieron más remedio que darle el premio. También comprendo el escandalazo que se ha montado estos días por sus declaraciones a La Nueva España. La gente no tiene por qué saber que Pla jamás ha dicho nada en serio y que su forma de expresarse es decir una tontería tras otra, y aún así la dichosa frase entrecomillada y puesta como titular en letras bien grandes pone los pelos de punta. No sé, habría que ver el tono en que discurrió su entrevista con el periodista asturiano, aunque lo más seguro es que se trate de una de sus habituales gamberradas de artista malote. Como cuando presentó su Cançons d’amor i droga con un montaje teatral a dúo con una multiinstrumentista que se pasaba la función completamente en bolas.

Judit Farrés y Albert PlaUn personaje simbolizaba el amor y el otro la droga

A mí estas cosas de Pla al pronto me mosquean y me indignan, pero luego caigo en que no es más que un niño travieso y siempre le acabo encontrando una disculpa. Si lo pienso bien a mí también me da un poco de asco ser de un sitio donde se roba, se engaña, se insulta, se grita y se escupe en el suelo… suerte que tienen los catalanes de poder fantasear con borrarse de esta nacionalidad para apuntarse a otra mejor. Supongo que ellos son mucho más civilizados, que en los barrios de Barcelona la gente no abandona las cacas de los perros en mitad de la calle. En cambio, qué pena da la casposa España tan repleta de personajes repugnantes.

Ya ven que lo del asco no es de ahora. En 2003 se tiró cosa de un mes cantando esto todas las noches en el madrileño Teatro Alfil, pero entonces nadie se escandalizó… claro que allí estábamos todos con una pose muy intelectual como fingiendo que no nos fijábamos en la chica. Y si nos remontamos unos años más atrás encontramos la gran megapolémica de Albert Pla a cuenta de la canción La dejo o no la dejo, la del tío que descubre que su novia es terrorista. Entonces sus discos eran publicados por una discográfica gorda, BMG Ariola, que al parecer tuvo un ataque de escrúpulos y amagó con censurarla. Sufrí la misma oscilación entre el amor y el odio con esta historia. Al principio me pareció una canción bestial con un planteamiento inaceptable, luego pensé que aportaba un punto de vista interesante y al final me acabó gustando. El protagonista explicaba en primera persona su dilema moral y acababa escogiendo la opción criminal por ser la más cómoda para él… pero bueno, quien más y quien menos alguna vez ha hecho la vista gorda ante algo inconfesable.

Veintegenarios en AlburquerqueFue una censura con tufillo a maniobra promocional

Lo que terminó por hacerme cambiar de opinión fueron las risotadas de la muchachada del Viñarock. Siempre pensé que Pla era un artista muy por encima de su público, pero en ese concierto pude ver sus caras, estaba rodeado de gentucilla que se tomaba lo de matar policías, militares y guardia civiles como un simple chiste. Claro, serían los mismos que en otras ediciones apedrearon al Chaval de la Peca y se liaron a botellazos con Ramoncín, cosas de la democracia directa. Me entristeció ver a Albert el rebelde dejándose aclamar como cantante de rock bufo, cómodo en el papel de héroe de ese anticapitalismo ramplón que siempre ha impregnado el ambientillo de nuestro rock. Desde entonces me quedó una sensación de repelús asociada a la figura de Albert Pla que nunca he terminado de superar.

No, no voy a poner esa canción… mejor no removerlo. Prefiero volver a la vía catalana, a ese primer disco en el que se enfrentaba al poder establecido en todas sus variantes, incluida la de ese independentismo obligatorio que impone sus criterios en las instituciones y en las mentes de los administrados. No quiero ni pensar que Albert haya caído en las redes de la subvención y de los artistas agradecidos, tal vez Albert ande también enfrentado con el establishment catalán y no nos hayamos enterado.

Y a todo esto, antes de ocurrir lo de Albert Pla, del personaje de La Pandilla Voladora de quien en realidad yo quería hablar era de Lichis. Pensaba escribir sobre esa especie de maldición que le persigue, que cuando las cosas parecen irle bien siempre se mete alguien por medio y le roba el protagonismo…

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Sumo divididos…? Las pelotas!”, que fue publicado originalmente el domingo 5 de junio de 2011.

Sí, hubo rock antes de la movida

Jueves, 20 de diciembre de 2012.-
Bueno, ha pasado tiempo desde el anterior texto, pero al menos les dejé en compañía de Veteranos del rock, ese estupendo documental de media hora que hablaba de lo marginada que quedó la vieja guardia roquera tras la irrupción de la movida. Ahí había un montón de frases geniales de Molina, El Pirata, Mariscal y, sobre todo, una de Fernando, el batería de Obús: “si hubiera un solo culpable yo le habría dado ya de hostias”. Insuperable… espero que lo hayan podido disfrutar.

Sepan que en este mes sin nuevos textos, A70 no ha estado inactivo. El equipo de archiveros ha trabajado duro para recuperar entradas antiguas que estaban relacionadas con este tema, las que veíamos que ustedes intentaban leer sin conseguirlo. Ya les anticipo que hemos puesto una galería de portadas de discos con sus correspondientes enlaces abajo del todo, al fondo a la derecha, pero antes de entrar a detallarlas vamos con una canción representiva, como es costumbre.

Para ilustrar este asunto de los roqueros españoles anteriores a la movida, elijo como protagonista a Ramoncín precisamente porque no formaba parte de ninguna tribu. No se ceñía a los cánones de ningun género, lo mismo coqueteaba con el punk, el pop o el jevy si eso le ayudaba a seguir forjando su propio personaje. Simplemente era un chaval de barrio con una personalidad arrolladora y la pura determinación de ser una estrella que sobrepasara los límites del rocanrol. Él lo tuvo siempre muy claro, miren lo que le dijo hace mil años a la Milá.

Ese joven Ramón se convirtió a toda prisa en uno de los tíos más famosos de España después de escandalizar sin descanso con toda clase de declaraciones arrogantes y conciertos polémicos, unas veces lanzando huevos desde el escenario contra esos trajeados reyes del pollo frito a los que tanto despreciaba y otras siendo él quien recibía el impacto de los putrefactos proyectiles. Superada esa etapa llegaba lo más difícil, sacar un segundo disco que demostrara que la materia prima era de calidad roquera.

Ramoncín - BarriobajeroBarriobajero (1979)

Fue un relativo fracaso. La guerra que estaba manteniendo con los jerarcas de la EMI perjudicó mucho su difusión, pero aún así fue un álbum muy querido por el ramoncinismo. Que se llamara Barriobajero era toda una declaración de intenciones, una afirmación de sus señas de identidad, de cuál era el sitio de donde venía y qué cosas estaba dispuesto a defender a muerte. Ese punto de vista suburbial en el que Ramoncín quiso atrincherarse está presente en cada una de las canciones: Chuli, ¡Hola muñeca!, Soy un chaval, Blues para un camello, Felisín el vacilón… el muestrario completo de la mitología del barrio. Supongo que más o menos en ese punto los jóvenes cachorros de la futura movida empezaron a sentirse incómodos en sus conciertos, y sería cuestión de semanas cuando definitivamente renegaron de Ramoncín como personaje chungo y casposo.

Por eso cuando los chiquitos de la movida saltan a la fama y declaran abiertamente la guerra al rocanrol, nuestro héroe de Legazpi era uno de los pocos que estaba preparado para darles la batalla. Y si había que llegar a las manos y romperse la nariz, ahí estaban los puños y la napia de Ramón para lo que hiciera falta. Buena fe de ello pueden dar gabinetes, pegamoides y glutamatos, que quien más quien menos tiene una peleíta para dar lustre a su biografía. Era inevitable, uno no oposita al título de cronista barrial para que luego lleguen esos niños de papá con sus pelos de colores, su amaneramiento gay a la moda y su hedonismo insustancial y te roben todo el protagonismo proclamando no se sabe qué impostada alegría de vivir… ¡venga hombre!

Arañando la ciudadAsí era el barrio de Ramoncín, inmortalizado
para la portada del tercer disco

En su atinada reflexión sobre el asunto, Darío mencionó Arañando la ciudad como punto de ruptura. Bien pudo ser así, ese disco es de 1981 y a esas alturas ya estaba claro quiénes se quedaban en el bando de acá y quiénes desertaban al otro. Pero esa es ya otra historia en la que no quiero entrar ahora… dejo para más adelante un repaso en condiciones de Arañando la ciudad canción por canción, que para eso es uno de mis discos favoritos. Hoy prefiero plantarme en Barriobajero, que es de 1979 y me sirve para desmontar el argumento de que antes de la movida no hubo nada, esa gran falacia difundida hasta la náusea por los amos de la cultura oficial en España.

Pues sí, sí hubo rock en España antes de la movida, un rock quizá algo torpe pero lleno de entusiasmo, elaborado por aprendices en rocanrol con un inmenso mérito jamás reconocido. Y como prueba de ello, les dejo algunos enlaces a textos rescatados del Archivo A70. Uno sobre los prehistóricos Ñu de antes de grabar su primer LP y otro sobre ese primer LP de Ñu. También les remito a la página dedicada a los pelos largos de 1973, por ejemplo de los sevillanos Smash y de legendarios futbolistas llegados de más allá del Atlántico. El extraño experimento de La Romántica Banda Local se produjo un poco más tarde, y ya al final de la década asistimos a la irrupción de nuestros queridísimos Leño y al éxito de los glamourosos chicos de Burning, los únicos que fueron capaces de rivalizar con la movida en descaro y lentejuelas. Y, cómo no, también se escribieron por aquí un par de cosillas sobre roqueros con muy mala reputación, como Teddy Bautista y el propio Ramoncín. En fin, por hacerles justicia y también por ganas de tocar las narices… menos mal que hubo lectores que publicaron comentarios poniendo las cosas en su sitio.

Les dejo, no sin aprovechar para felicitarles las fiestas, pues no creo que vuelva a escribirles nada nuevo hasta el año que viene. Aquí debajo recupero la felicitación navideña del año pasado, que también puede valer para este.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Feliz Navidad y suerte para 2012”, que fue publicado originalmente el 23 de diciembre de 2011.

Los amigos de Bruce (I)

Jueves, 26 de julio de 2012.-
Dejándome llevar por mi habitual desinterés por la actualidad, ilustré el texto anterior con vídeos de 1975. Hechos unos jovenzuelos, los chicos de la E Street Band derrochaban ese insultante vigor que les impulsó a salir de los USA a conquistar el planeta. A estas alturas de 2012 han perdido irremediablemente la juventud, pero no ese entusiasmo inicial. Lo que estamos viendo este verano en Europa es más o menos parecido a esto.

Así de lleno está ahora el escenario, con montones de coristas, guitarras por todas partes, una violinista, trompetas y saxofones a pares… pero entre la multitud de músicos se nota que para Bruce Springsteen sigue siendo importante sentirse rodeado de amigos. La toma es de London Calling, el concierto que grabó a todo lujo hace varios veranos en Hyde Park.

London Calling-Live in Hyde Park (DVD, 2010)

Out in the Street siempre fue una excelente canción para ser tocada al principio de los conciertos. Calienta al público, permite a Bruce presumir un poco de banda y para rematar va cediendo el micro a los miembros que están en primera fila. Ahí se pudo ver al gran Clarence Clemons en una de sus últimas comparecencias sobre el escenario. Se le nota un poco rígido, pero resistiéndose a la retirada pese a su maltrecha espalda. En Madrid se le tuvo muy presente, pues superada la medianoche se cumplía el primer aniversario de su muerte. Ya al final de los bises, en Tenth Avenue Freeze-Out, tras pronunciar Bruce las palabras mágicas “the Big Man joined the band” la música se detuvo durante una pausa interminable, un minuto de silencio en mitad de canción que puso los pelos de punta… pero hablemos un poco del concierto.

-Domingo, 17 de junio de 2012, Santiago Bernabéu-
Me fastidió que no tocara Out in the Street. Nunca es posible contentar a todos, pero tampoco hay lugar para la queja cuando el tío se ha dejado la piel durante casi cuatro horas. Así que la cosa dio mucho de sí: tocó éxitos de siempre para contentar al fan de ocasión, repasó la mitad del nuevo disco Wrecking Ball y sobre todo regaló rarezas en abundancia, de esas que hacen feliz al más exigente devorador de tracks, extras y bonus del más variado pelaje. Hubo repertorio de prácticamente todas las épocas, incluso del primer disco, cuando casi ni existía la E Street Band. ¿Pero existía o no? Echemos un vistazo a la foto inicial.

Clarence, Bruce, David, Vini, Danny y Garry salían así de chulos en la contraportada del disco The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle

Esta fue más o menos la formación que grabó los dos primeros discos. No estoy seguro de si la banda entonces tenía nombre, aunque la Calle E ya aparece en letra impresa al final del título del segundo LP. De todos ellos, el bajista Garry Tallent se mantiene como único superviviente, pues Danny Federici fue el primer caído en combate y hace poco se nos fue también Clarence Clemons. Los otros dos músicos, Vini Lopez y David Sancious, simplemente no cuajaron. Vamos a escucharlos en acción, a ver si encontramos la explicación.

Esa banda era realmente buena. La edición Born to Run 30th anniversary incluía completos los vídeos de este concierto de 1973 en Los Ángeles y también el del Hammersmith de 1975. Ambos son increíbles y a la vez muy distintos. Si comparamos, que para eso están, había más virtuosismo y mejores músicos en 1973, pero si hubieran seguido por ese camino nunca habrían tocando en Anoeta, sino en el Festival de Jazz de San Sebastián.

Spirit in the Night es la canción del primer LP que sonó en la noche del Bernabéu. Se coló en mitad de un amplio bloque totalmente escorado hacia el soul, que ahora a Bruce le ha dado por ahí. Bueno, por el soul y también por el folk irlandés. Sin embargo a mediados de los 70 el jefe estaba empeñado en centrarse en un rock más standard. Notaba que su banda estaba derivando hacia el jazz-rock, las canciones se alargaban demasiado hasta el punto de no caber más de siete en un disco, así que Vini y David tuvieron que ceder el testigo a un batería y a un pianista que no se complicaran tanto. Desde luego, Max Weinberg y Roy Bittan demostraron que sabían ir al grano, y ahí siguen.

Y como un minuto después que Max y Roy, llegó Steve Van Zandt, el gran Little Steven. Imagino que sería el típico pesado que se dedicaba a enredar entre los grupos de Nueva Jersey y terminó tocando con todos, componiendo y coproduciéndoles discos al por mayor. A Bruce le salvo la vida, musicalmente hablando. Le ayudó a redondear su sonido y le liberó de la esclava tarea de ser el único guitarrista. Así quedó la nueva foto.

Steve, Max, Danny, Bruce, Clarence, Roy y Garry, la lineación definitiva de la E Street Band 

Esa época dorada de la E Street Band culminó con la gira de The River, mi disco favorito de Springsteen y del que, maldición, sólo tocó una canción en Madrid, justo la que da título al disco, justo la de la emotiva dedicatoria al fan mallorquín que murió de cáncer. Bueno, será que con The River todo me parece poco, porque ahora recuerdo que Hungry Heart entró en los bises. Y mucho antes nos sorprendió con Be True, que no estaba en el disco pero sí en la cara B de este single.

Sherry Darling, con el saxo como protagonista

Esto fue lo primero que yo oí de Springsteen, Sherry Darling y Be True, el single que se promocionó en España con un año de retraso. La cara A la ponían en la radio a todas horas cuando casi nadie en Madrid sabía quien era ese tío (o sea, nadie excepto Ramoncín y Eduardo de Discos Melocotón). Y la cara B la conseguí gracias a una promoción de cassette-singles que regalaban canjeando tapones premiados de Pepsi-Cola (entonces se decía así). Me lo tomé con entusiasmo de novato, me aprendí las dos canciones y las traduje sin tener ni idea de inglés, suponiendo palabras entre la atropellada pronunciación del cantante. En el concierto viví un divertido flash-back recordando la letra de Be True, una historia de celos adolescentes que quedaba algo ridícula en boca de un artista de sesenta años, pero así es Bruce. “Sé legal conmigo, nena, y yo lo seré contigo”… y la letra de Sherry Darling iba más o menos en la misma onda, sobre problemas de pareja provocados una suegra insoportable.

Hace un año, a propósito de una emotiva necrológica dedicada a Clarence Clemons que leí, llegué a la conclusión de que Sherry Darling era, en mi opinión, la canción de Springsteen con el solo más bonito de Clarence. Prometí escribir algo sobre el asunto (aquí está) y me propuse buscar entre mis reliquias esa mítica single-cassette. No he conseguido encontrarla… una pena, pues con ese absurdo formato podría haber sacado un dineral en alguna subasta de fetichistas del rocanrol… ¡pero bueno! ¡si hay un freak que la tiene y anda presumiendo en un foro de coleccionistas!

La célebre single-cassette de Pepsi

Y encima dice el tío: ”here’s one of the ultimate “River”-related rarities, the Spanish cassette single (!) of “Sherry Darling” b/w “Be True”, released in 1981”… sin comentarios.

Bueno, y como es imposible no extenderse hablando de Bruce, lo dejo aquí y ya seguiré otro día. Y a ver si consigo centrarme más en el concierto.

Nube de favoritos (II Aniversario)

Martes, 6 de diciembre de 2011.-
Han pasado ya dos años desde la inauguración de Atascado en los 70. Al principio, la nube de favoritos reflejaba simplemente lo que iba saliendo en los primeros textos. Después de todo este tiempo charla que te charla, pueden comprobar que ya salen en grande los nombres que tienen que salir.

La nube de A70

El número 1 indiscutible no hace falta ni nombrarlo, es exactamente el que estaba previsto. Sí querría destacar una curiosidad: de todos los integrantes de ese grupo, Ron Wood resulta el sorprendente vencedor. Claro, es doblemente citado porque también perteneció a Faces, otra banda predilecta de este lugar. En 1974, cuando los Faces estaban ya a punto de separarse, hubo algunos momentos especiales en los que Ronnie tuvo como invitado a su futuro compañero Keith Richards… ¡y encima tocaron una del abuelo Chuck!

Igual que no he nombrado a los campeones de este blog, tampoco lo haré con el segundo ni con el tercero. Lo que no tenía previsto a estas alturas es que el nombre del rey de Memphis superara en tamaño al del cascarrabias de Minnesota, pero está visto que el de Tupelo es algo así como la salsa que no puede faltar en ningún plato. Y eso por no hablar de los chicos de Liverpool, que muy a menudo son mencionados casi sin pretenderlo.

Los nombres que no voy a evitar poner son todos los que vienen después. Me llena de alegría que aparezcan Neil Young, The Who, Rod Stewart, Burning, Ilegales, Bo Diddley, Chuck Berry, los Animals, Ike & Tina Turner, los Byrds, The Band, Ñu, Ramoncín, la J. Teixi Band…  Espero seguir hablando de ellos para que sus nombres vayan saliendo cada vez más y más grandes.

Y como es costumbre en Atascado en los 70, tengo que poner la portada del disco protagonista de cada texto. Como en éste no queda demasiado claro, ahí va el increíble recopilatorio de Rod y los Faces que me permitió descubrir esa maravilla de Sweet Little Rock’n’Roller.

Changing Faces (2003)