Recordando a Kurt Cobain en compañía de Paco

Sábado, 12 de abril de 2014.-
Justo el sábado pasado se cumplieron 20 años de la muerte de Kurt Cobain. Parece imposible que haya pasado tanto tiempo, menos mal que un especial en la radio refrescó todos esos recuerdos y se confirmó que efectivamente son muy cercanos. Una vez más la vieja historia: la radio y el rocanrol. Unos cuantos cientos de escuchas después, esta dichosa canción volvió a sonar igual de rota y desgarrada que en aquellos días de 1994.

Rock FM es quizá la última emisora comercial dedicada en exclusiva al rocanrol. Su estructura es rígida y previsible: todo el día a piñón fijo éxitos de toda la vida. Si bien no aporta nada nuevo, siempre es útil tenerla como recurso entre las presintonías del coche. Pues resulta que el pasado sábado Rock FM sí que dio una buena sorpresa a sus oyentes: en lugar de la programación habitual se emitió el especial Nirvana 20 años de 24 horas de duración presentado por Paco Pérez Bryan. Desde luego, nadie mejor que él para conmemorar el triste aniversario. Acudo a wikipedias varias para poner algunas fechas en orden y llego a las siguientes conclusiones:
1º) Kurt Cobain se pegó un tiro en la cabeza el martes 5 de abril de 1994, pues ese es el cálculo que quedó establecido en el informe forense;
2º) fue tres días después, el viernes 8 de abril, cuando su cuerpo fue encontrado por un empleado de la compañía eléctrica que se había presentado a media mañana en la casa;
3º) si la noticia tardó unas horas en difundirse, a lo más que llegarían los periódicos españoles con la diferencia horaria es a alguna reseña el sábado y ya el domingo 10 de abril sus páginas se llenarían de crónicas, reportajes y artículos de opinión;
4º) donde de verdad fue seguida la noticia por los fans de Nirvana fue en la radio, más en concreto en la edición del sábado 9 de abril del programa De 4 a 3, presentado por Paco Pérez Bryan a partir de las cuatro de la tarde en Radio 3.

La explicación al apartado 4º es sencilla: De 4 a 3 era el programa de referencia para estar en la onda del rock de los 90. Al poco de publicarse, todas las canciones de Nevermind empezaron a sonar sin descanso en esa franja de Radio 3 cada fin de semana. Paco Pérez Bryan se volvió loco con el grupo y, yendo mucho más allá de su posición de periodista musical, se convirtió en su fan número uno. Durante varios años Paco nos contó la vida y milagros de Kurt Cobain con todo lujo de detalles, es normal que ese fin de semana de 1994 todos los seguidores se colgaran del programa de Paco con los sentimientos a flor de piel.

Nirvana - NevermindNevermind (1991)

Volver a escuchar a Paco el sábado pasado fue como reencontrarse con un buen amigo después de varios años. Tras unos pocos segundos de desconcierto enseguida recuperas la conexión y parece que no hubiera transcurido el tiempo. Además en la radio no se nota si ha envejecido, si ha engordado, si ha perdido pelo. En la radio solo está la voz, y la voz de Paco aguanta el paso del tiempo como si nada, quizá un poco cascada en las horas finales de la maratón radiofónica, pero sin perder en ningún momento ese estilo suyo tan reconocible, más de tertulia de barra de bar que de locutor enfático. Daba la sensación de que De 4 a 3 nunca había dejado de emitirse en todo este tiempo.

Paco Pérez Bryan - Especial Nirvana 20 añosPaco Pérez Bryan, el regreso

Los programas de aquel fin de semana de 1994 fueron especialmente emocionantes y dejaron huella en quienes los escuchamos. La prueba es que el sábado pasado, en el regreso a las ondas de nuestro amigo Paco, se notaba cómo el locutor recibía abundante feed back positivo por todas las redes sociales inventadas y por inventar, pero sobre todo con las intervenciones de los oyentes a través del teléfono, que es lo que había entonces y lo que mejor sigue funcionando ahora.

¿Y era posible estar 24 horas hablando sin parar sobre Kurt Cobain? Por si pudiera haber alguna duda, aclaro que lo consiguió sin ningún problema, las viejas estrellas de la radio son así. Fue solventando la madrugada del viernes al sábado con directos de las giras finales de Nirvana, y a partir del sábado por la mañana fueron pasando expertos en geopolítica, en publicidad e historia de arte, jóvenes y viejos roqueros, bajistas, baterías y hasta un psiquiatra para aportar un punto de vista clínico sobre lo que pudo pasarle a Kurt. Y entre las celebridades invitadas no podía faltar Amparo Llanos, que adelantó noticias frescas sobre Dover y recordó aquella intervención telefónica de hace 20 años, cuando su hermana Cristina cantó en antena un emotivo Rape Me sin ser aún famosa ni haber grabado su primer disco.

Paco Pérez Bryan es un personaje clave de la radio roquera en España. Desde El Búho Musical de Radio Juventud jugó un papel fundamental ocupando una zona fronteriza entre el rollo y la movida, que lo mismo pinchaba a Leño que a Alaska y a los Nacha… y sobre todo a su queridísima Luz. Además, como también picoteaba por el mundo del artisteo, tuvo escenas como figurante en películas de Garci, Almodóvar y García-Pelayo, lo mejor de cada casa, y también se cuenta que jóvenes actores como Javier Bardem y Antonio Banderas llamaban al programa cuando se sorteaban entradas para ir gratis al cine. Luego cuando pasó a Radio 3 se apartó de todas las tribus y tendencias nacionales y, quizá para librarse de las inevitables rencillas que se enquistaron en el gremio, se centró en exclusiva en el rock internacional. Así, poco a poco, De 4 a 3 fue reuniendo una audiencia considerable cada sábado y cada domingo. La mejor información sobre novedades discográficas la daba Paco, así como el seguimiento entusiasta de toda la fiebre festivalera británica que luego se importó a estos lares. He de decir también que en algunos momentos chirrió bastante su querencia por la música electrónica y el chill out, que algunos acabamos hasta las narices de prodigys y hermanos químicos. Pero volvamos a la raíz del asunto y observen esta pieza impagable de tiempos del Búho.

La importancia de Paco Pérez Bryan como fenómeno radiofónico con miles de seguidores y enorme capacidad de arrastre no está casi documentada. Por no tener, ni tiene artículo en Wikipedia. En cambio, jugando un poco con los motores de búsqueda enseguida aprecen referencias muy afectuosas en blogs personales. A falta de biógrafos, bien está que escriban sobre él un tal javi, un tal víctor o un tal señor rubio. En las entrevistas, Paco siempre suele disculparse reconociendo su falta de organización, que todo lo vivió al día y nunca se preocupó de escribir un diario ni de guardar nada. Ya no es problema, pues existe una web dedicada a él que lleva años recopilando toda clase de documentos. Pinchen este enlace y podrán encontrar los dos vídeos anteriores y muchas más joyas y curiosidades. Hay que agradecérselo a Roberto Martínez, que es quien se encarga de darle forma.

Nirvana - MTV Unplugged in New YorkMTV Unplugged in New York (1994)

Aparte de recuperar en esa web todos los audios de El Búho y De 4 a 3 que ustedes quieran, recomiendo que vayan directamente a la página de Rock FM para descargarse los podcast del Especial Nirvana 20 años. Ahí encontraran la prueba de que Paco Pérez Bryan, además de ser una leyenda, todavía sigue siendo a día de hoy un monstruo de la radio. Ojalá se animara a volver a alguna emisora con un programa de verdad. Les dejo con una canción del disco póstumo de Nirvana, ese MTV Unplugged que probablemente Kurt jamás habría permitido que se publicara. Tras su muerte la compañía se forró difundiendo la imagen edulcorada que el especial de la MTV daba del grupo, machacando sin descanso esta preciosa versión de David Bowie sin que nadie lo pudiera impedir. Pues no haberte suicidado, tío.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Rock al 1/4 de hora: Change Your Mind”, que fue publicado originalmente el jueves 6 de febrero de 2013.

 

Mariscal Romero, el primer indignado

Sábado, 27 de agosto de 2011.-
Se acaba este extraño agosto de 2011, ocupado en Madrid por extenuantes manifestaciones católicas y protestantes. Confieso mi indiferencia hacia las religiones, sin embargo he de reconocer que experimento cierta antipatía ante todo lo protestante. El gran Silvio tuvo en uno de sus primeros grupos a un batería que era negro y protestante. Pese a que era un excelente aporreador decidió despedirlo, y no por negro. Sabía que la presencia de un protestante en el grupo no traería más que problemas, y Silvio nunca se equivocaba.

El mes comenzó en Atascado en los 70 también con polémica. Un par de nuevos amigos se enzarzaban en la eterna disputa sobre si es mejor decir Stones o Rolling. Se trata de un gran dilema sobre el que me encanta discutir, y no digamos si en la refriega sale a relucir la figura de Vicente Mariscal Romero. Tengo por costumbre hacer una reverencia al escuchar el nombre de este gran benefactor del rock en España. Rápidamente, me he puesto a buscar y he encontrado esta joya, que demuestra que la indignación contra los políticos no se inventó en mayo de 2011.

Vaya, resulta que los roqueros de barrio empezábamos a estar hartos de los políticos de la transición ya en el mismísimo 1978. Ha llovido mucho desde entonces y han brotado unas cuantas chabolas de indignados en la Puerta del Sol. Como dije, no siento mucha simpatía por esos jóvenes barbudos y esas chicas con piercing que tanto cariño han cogido al kilómetro cero. Será que me he convertido en un señor mayor y me muero de envidia por no tener veinte años igual que ellos. También envidio lo animado que les ha salido este verano de la indignación en Madrid, en comparación con los soporíferos agostos madrileños de antaño. Y sobre todo, ese chollo de poder chotearse de la policía en su cara a cambio de un par de porrazos en tres meses. No está nada mal, cuando yo tenía veinte años no era así de barato. Era más seguro encauzar la indignación hacia otros ámbitos, como chapurrear canciones de The Rolling Stones en inglés inventado. Hayguasborn inacrasfar jarricain, que decía Mariscal Romero.

Mariscal Romero fue un profesional de la radio que tuvo la jeta de ponerse a cantar sin tener ni idea de hacerlo, todo porque era una especie de iluminado con una importante misión: dar un impulso a nuestro rock autóctono. ¿Y quién era él para hacerlo? Pues el inventor de la radio roquera en España. Antes hubo otros, como Ángel Álvarez o Alfonso Eduardo, pero Mariscal era un roquero de verdad. Lo suyo era ROCK con mayúsculas, que solía decir él. No sé cómo se las arregló, pero a principios de los 70 el tío se coló en la onda media de una de las radios públicas con un programa en el que ponía a los Stones, Uriah Heep, Jethro Tull y gente así. Se llamaba Musicolandia y se emitía en Radio Centro, que era una de las cadenas del conglomerado de la Radio Nacional de España franquista. Pero el incansable Mariscal no se conformó e hizo doblete con otro programa en la FM, el legendario Mariscal Romero Show, con el que ya obtuvo tanta relevancia que le contrataban como disc jockey en festivales de rock y le ponían como cabeza de cartel por encima de los propios grupos. Este es el aspecto que gastaba en aquella época.

Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977)

Mariscal le echó morro y, consciente de sus limitaciones, aceptó el reto de lanzarse a rocanrolear… o algo parecido. Había que conquistar presencia pública para el rock español, y en ese momento el Mariscal era más famoso que cualquiera de los músicos del género… así que se puso al frente del escenario, cogió el micro y asumió su papel de agitador. El objetivo principal era grabar discos, y por fin lo consiguieron con el primer ¡¡Viva el Rollo!! (1975). El proyecto sirvió para que Burning, Volumen, Indiana y Tílburi publicaran un par de canciones, pero a condición de que también diera la cara Mariscal Romero, que se marcó dos versiones stonianas acompañado por The Moon, uno de los grupos más competentes del momento.

Siempre bien agarrado a los Stones, tanto en el primer Viva el Rollo como en el segundo. Jumpin’ Jack Flash y Honky Tonk Woman en el Vol. I y No nos dan satisfacción en el Vol. II. Lo que va entre ambos discos es el paso trascendental desde la iniciática Serie Gong (subsello de Movieplay) al mítico Chapa Discos (subsello de Zafiro). Este Rock del Manzanares – Viva el Rollo Vol. 2 es una de las primeras referencias del inimitable sonido Chapa, y en él Vicente Romero apadrinó a cinco grupos del entonces llamado rock mesetario: Asfalto, Leño, Cucharada, Union Pacific y Araxes II. Los tres primeros pudieron grabar después sus propios LP’s con mayor o menor fortuna; Union Pacific se tuvo que conformar con ser el grupo que dio soporte al Mariscal en su hilarante Satisfaction y con ser cantera de los futuros Obús; y por último, Araxes II disfrutó de un gran prestigio en el rock sinfónico de aquel momento y ha vuelto a la actualidad este verano por ser la banda en la que militó el tristemente célebre José Rodríguez Neri, cerebro de la trama SGAE que acaba de salir de la prisión de Soto previo pago de 300.000 euros de fianza… una modesta cantidad comparada con lo que Neri manejaba.

Arriba, primer volumen de ¡¡Viva el Rollo!! publicado bajo la marca Gong, subsello roquero de Movieplay que no cuajó mucho más allá de inflarse a ganar pasta con Triana.
Como desde allí no había manera de dar el impulso necesario al rock español, Mariscal convenció al sello Zafiro para crear la Serie Chapa, que echó a andar con este Viva el Rollo Vol. 2 de aquí abajo

Además de estos discos colectivos, Mariscal también publicó dos álbumes propios: Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977) y Zumo de Radio (1980). Del primero ya han podido ver su indescriptible portada unos párrafos antes, muy ilustrativa de su manera de hacer radio: siempre de pie, nunca sentado. Su contenido es bastante extraño, con Romero aullando sobre temas funk y música disco, pero lleva el nombre de su recordado programa en Radio Juventud, que era la emisora de FM de Radio Cadena Española.

Cuando RNE se reorganizó en la década siguiente, algunas de esas frecuencias de Radio Centro y Radio Juventud fueron utilizadas para montar Radio 3, la casa donde se refugiaron los patriarcas de la modernez y la nueva ola. Mariscal no estuvo allí, pues nunca quiso mezclarse con los Ordóvas de turno. Debo decir que una vez conocí en persona al gran Vicente Romero y me impresionó la elocuencia con la que pronunciaba el apellido “Ordóvas”, con acento en la segunda “o”, una forma despectiva de enfatizar la traición de Jesús Ordovás, que de joven estuvo en el grupo fundacional del Viva el Rollo y luego les hizo un corte de manga para marcharse con los de los pelos de colores.

Mariscal se escabulló de la apoteosis pegamoide de mediados de los 80 refugiándose en Argentina, donde impartió su magisterio radiofónico desde la Rock & Gol de allá. Luego regresó, hizo una breve incursión en Cadena 100 con un show matinal y sobre todo se centró en el negocio editorial publicando revistas roqueras imbatibles en ventas. Hace tiempo que cambió su nombre para hacerse llamar Mariskal con “k”, y lo más increíble es que el tío sigue en plena forma, al pie del cañón con página web, radio on-line y consiguiendo que la Kerrang y la Heavy Rock se mantengan firmes en los kioskos. ¡Larga vida al Mariscal!

Zumo de Radio (1980), con otro autógrafo del Mariscal

FE DE ERRORES 03/11/2011
Me falló la memoria justo en el último párrafo y se deslizaron dos datos erróneos, hábilmente subsanados en los comentarios por un insigne lector. Pueden salir de dudas un poco más abajo.