Visto en el cine: Life Is Strange (Dallas Buyers Club)

Miércoles, 18 de febrero de 2015.-
Estamos en semana de los Oscar. Siempre al filo de la actualidad, en A70 nos hemos acordado de una peli premiada el año pasado… o tal vez hace dos, ya ni lo sé. Alabo el gusto de quien tuviera la idea de colocar esta olvidada melodía sobre algunas escenas de esas que ponen un nudo en la garganta.

Basada en una historia real, Dallas Buyers Club es una de esas raras películas en la frontera de lo comercial que aciertan con la tecla de las emociones auténticas y por eso acabó forrándose con toda clase de premios. Desde el punto de vista del rocanrol hemos de decir que si ya de por sí resultaba conmovedor el vínculo de amistad que se crea entre el bestia de Ron Woodroof y el adorable travestido Rayon, la canción de T. Rex puso nuestro corazón roquero al borde de la lágrima mientras sonaba de fondo.

T. Rex - Tanx
Tanx (1973)

No crean que Life Is Strange es contemporánea de la narración, hay algo más de diez años de desfase entre música e imágenes. El encaje se explica porque el mencionado Rayon lleva muy a gala que T. Rex es su grupo favorito y Marc Bolan su ídolo absoluto, lo cual tiene mucho mérito: su éxito en EEUU fue más bien fugaz; verlo aquí elevado a fetiche gay en el corazón de Texas es como si Bolan ganara esa batalla diez años después de muerto.

Marc se estrelló en un coche con su chica (¡tenía novia!) en 1977*, mientras que la peli sitúa el inicio de su historia a mediados de los 80, justo en el punto de inflexión en que el SIDA pasa de ser una enfermedad desconocida a acaparar la actualidad mundial. Al principio se pensó que se trataba de una especie de plaga bíblica enviada para aterrorizar a la comunidad homosexual por lo mucho que había pecado. Lo que no se sabía entonces, y mucho menos lo podía saber Woodroof, es que el virus justiciero no solo atacaba a ese colectivo, sino también a promiscuos, drogatas y puteros. El personaje interpretado por Matthew McConaughey reunía sobradamente todos esos requisitos pero, a pesar de estar en los huesos, tardó un tiempo en aceptar lo evidente: que un machote texano como él había pillado una enfermedad de mariposones.

Dallas Buyers Club
Entre los dos actores perdieron unos cuarenta kilos,
una vieja técnica para ganar premios en Hollywood

La vida eieies extraa-aña, la vida eieies extraña…” es más o menos lo que venía a decir la letanía que Marc Bolan repite a lo largo de la canción. Desde luego que lo es, más si se refiere a lo raro que fue que se cruzaran los destinos de dos personas tan opuestas como el vaquero Ron y el afeminado Rayon. Sin contar más sobre la película, mejor que la vean si es que no lo han hecho ya, sólo les diré que las circunstancias acaban forzando a estos dos tipos a montar juntos un negocio que llega a ser muy próspero. En la intimidad de su despacho, decorado con montones de fotos de tías en bolas, Woodroof se relaja contemplando a las chicas con una mano ocupada. La cámara hace un barrido mostrando las fotos hasta que el plano se detiene en una más o menos como esta.

Marc Bolan
No podrán negar que era realmente sexy

Woodroof se viene abajo de golpe y se pone a pegar gritos como un energúmeno: “¡Rayon, pedazo de maricón! ¡llévate al maldito Boy George lejos de mi vista!”… y el pobre Rayon acude a toda velocidad un poco ofendido por tener que explicar que ese tío no es Boy George. He visto cientos de chistes de rocanrol en toda clase de películas chorras, pero creo que ninguno tan bueno como este en un contexto de cine serio. Pues no, claro que no era Boy George, y en honor al entrañable Rayon, con Jared Leto bordando el papel tanto o más que McConaughey, en la película asoman otras dos canciones de T. Rex, una de ellas esta. Puede que les suene, creo que aquí la cantó un tal Auserón.

Este Ballrooms of Mars y también Main Man, el otro tema utilizado en Dallas Buyers Club, pertenecían al disco justo anterior al que incluía Life Is Strange. Según los ránkings, Tanx fue un disco de decadencia, casi sin repercusión en EEUU, mientras que este otro de aquí debajo sí marcó el mayor punto de popularidad de T. Rex en las listas yanquis. En cualquier caso, las tres canciones están muy bien tiradas en la película.

T. Rex - Slider
The Slider (1972)

Es un gusto que el cine nos dé la oportunidad de reencontrarnos con viejos grupos de toda la vida. A veces lleva uno la llama del rocanrol de capa caída y un golpe como éste la vuelve a poner en todo lo alto. Puede que vuelva a utilizar esta excusa para poder recuperar a los grupos más insospechados a próposito de alguna película… o puede que no, nunca se sabe. Ahora que caigo, no es la primera vez que estas cosas ocurren por aquí.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “¡Qué bonita Forrest Gump!”, que fue publicado originalmente el domingo 31 de julio de 2011.

* Postdata del día siguiente.- Releyendo esto he notado que el relato musical queda un poco corto sin explicar la muerte de Bolan, pues aunque sus circunstancias son bastante conocidas nunca se han contado en A70. Verán, el chico adoraba los coches y la velocidad, pero el asunto le daba tanto miedo que nunca se sacó el permiso de conducir. La madrugada de septiembre de 1977 en que su mini se empotró contra un árbol era su novia Gloria Jones quien llevaba el volante. Ella quedó herida, pero pudo contarlo; él no salió vivo del asiento del copiloto. Tenía 29 años, en las fotos aparecerá eternamente joven.

La orientación sexual de Marc Bolan se le supone, como el valor en la mili, pues era muy sospechoso que tanto al principio en Tyrannosaurus Rex como luego en T. Rex siempre formara dúo artístico con un percusionista, sobre todo cuando salían juntos en la portada de los discos. La verdad es que ni lo sé ni me interesa, pero fue curioso que poco después de entrar como corista esta cantante de soul estadounidense saliera del grupo Mickey Finn, el integrante original del dúo cuando pasó a llamarse T. Rex. El caso es que Marc y Gloria tuvieron un hijo y formaban una pareja feliz hasta esa noche fatídica. Nada más empezar ese mismo año habían dado muestras de querer dar un giro a su carrera publicando un primer single con una versión de Phil Spector, que ahí quedó a modo de epitafio.

Marc Bolan & Grace Jones - To Know You Is To Love You
To Know You Is To Love You (Single, 1977)

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A modo de villancico (Just Like)

Martes, 24 de diciembre de 2013.-
No es un villancico, pero como si lo fuera. Esta canción tiene para mí fuertes reminiscencias navideñas porque sonó sin parar durante todo el mes de diciembre de 1980, así que por mi parte puede colocarse por derecho en los puestos de honor en cualquier antología de villancicos del rocanrol.

A Lennon lo mataron un 8 de diciembre cuando regresaba de noche a su apartamento de Nueva York. Entre que ese día es festivo en España más el desfase horario añadido, nosotros nos enteramos a la mañana siguiente mientras íbamos al cole. La conmoción mundial que se produjo se concretó en mi clase en que nos vimos en la obligación a dar el pésame al compañero fan que se cortaba el pelo a lo Beatle, como si se le hubiera muerto un familiar cercano. También recuerdo que el profe de lengua improvisó una especie de debate, que entonces en los colegios de curas todo se arreglaba a golpe de charla-coloquio. El single con el que John Lennon se mantenía por esas fechas en la zona discreta de las listas de éxitosera (Just Like) Starting Over, una pieza de aroma años 50 tardíos estilo Roy Orbison. Casi al instante se disparó al número uno. Pero hubo otra transformación mucho más importante: lo que no pasaba de ser una sencilla y agradable declaración de amor y reconciliación adquirió de repente una potentísima carga emocional por haberse convertido en la banda sonora de su propio funeral. Aún hoy se me pone la carne de gallina cuando la escucho, puede que como con ninguna otra canción.

John Lennon - Double FantasyDouble Fantasy (1980)

Aquellos momentos se vivieron de manera muy intensa. Mariscal Romero se encerró en los estudios de su emisora e improvisó un especial de un porrón de horas. Dicen que se mantuvo 48 horas frente al micro, todo un hito de la radio musical en España, y poco a poco fue desfilando por allí de forma espontanea la mayor parte del roquerío madrileño. Para muchos dejó un recuerdo imborrable que incluso se plasmó en alguna que otra canción, como Imagínate de Coz y Sopa de gafas de Ramoncín. El culto por el héroe caído se prolongó a lo largo de los años y también tuvo su resaca discográfica con la publicación de otro puñado de canciones sobrantes de las mismas sesiones de grabación de Double Fantasy, con la misma imagen de portada pero fotografiada un segundo después y a color.

John Lennon - Milk and Honey Milk and Honey (1984)

Lo que salía en Milk and Honey era una mera colección de bocetos, interesante para la mitomanía pero con canciones que no podían compararse con las del disco de verdad. En cambio Double Fantasy sí que era un asunto bastante serio, nada menos que el regreso de un grande del rocanrol tras cinco años de retiro voluntario. Los dos años previos de John Lennon habían sido bastante locos. Entre 1973 y 1975 le dio tiempo para juntarse con Phil Spector para un proyecto de versiones de rock de los 50, enfadarse con Spector y dejar el proyecto aparcado, enfadarse con Yoko Ono y decidir de mutuo acuerdo “darse un tiempo”, volver a publicar material nuevo en el disco Walls and Bridges, reconciliarse con Yoko, recuperar las grabaciones de Spector para terminar Rock’N’Roll de una vez, enterarse de que Yoko estaba embarazada de Sean y comprender que era el momento apropiado para dedicarse a su familia en cuerpo y alma.

Así que, tras cinco años de espera, Double Fantasy fue recibido con expectación y tuvo una importante campaña promocional. Cuando al mes y medio de tener el disco en las tiendas John fue tiroteado a las puertas del edificio Dakota, la promoción ya se hizo sola. Para quien no lo hubiera escuchado aún, el repertorio de Double Fantasy era increíble. Lennon empleaba todo su talento en explicar las cosas que le habían sucedido en esos años turbulentos, cuáles habían sido sus vivencias lejos del rocanrol, en qué momento se encontraba ahora que había cumplido los cuarenta. Estoy hablando de las canciones de John, claro, no de las de Yoko. Comprender qué pintaban ahí los berridos de Yoko era misión imposible, uno de los grandes misterios del rocanrol. Diría más, uno de los grandes enigmas de la humanidad. Sin embargo Starting Over, I’m Losing You, Woman, Beautiful Boy, Watching the Wheels eran tan buenas que incluso aguantaron el tipo en la versión desnuda que se publicó últimamente.

John Lennon - Double Fantasy Stripped DownDouble Fantasy Stripped Down (2010)

Esta fue la penúltima ocurrencia de Yoko como albacea del legado artístico de su marido: mostrar las canciones de Double Fantasy justo antes de la mezcla final, con John midiendo la calidad de sus composiciones solo con su voz y la instrumentación básica. Pues la verdad es que se agradece este Starting Over sin coros ni arreglos orquestales, sino directamente en bolas.

Ya desde que aprobé mis primeras asignaturas de rocanrol y comencé formar mis propias opiniones se me metió en la cabeza que Beatles era rock de invierno y Stones rock de verano. Así que, lo siento, cuando llega la Navidad siempre regreso a los Beatles. Y aunque esto no sea exactamente un villancico, la verdad es que puede servir muy dignamente para desearles que disfruten estas fiestas y que tengan un Feliz 2014.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Así saldó John Lennon su deuda con Chuck Berry”, que fue publicado originalmente el miércoles 11 de noviembre de 2009.

Y las Ikettes tampoco estaban nada mal

Sábado, 12 de marzo de 2011.-
Ya que acabamos de mencionar que The Ike & Tina Turner Revue era una apisonadora en directo, conviene no pasar por alto a The Ikettes. Hasta que, llegado el tercer o cuarto tema, el speaker de turno anunciaba la aparición de Tina en plan superestrella, el show comenzaba con una parte instrumental a toda máquina para lucimiento de The Kings Of Rhythm, el grupo de esbirros a las órdenes de Ike Turner, y enseguida las tres coristas calentaban al público con varias canciones.

Así empezaba siempre… instrumental a cargo del grupo, luego presentaban a las chicas, que se cantaban un par de temas como Sweet Inspiration o Everyday People, y justo después salía Tina. Entonces las Ikettes bailaban a su alrededor, le hacían los coros y reían las gracias de Ike. Por cierto, el nombre que pusieron a estas chicas no podía ser más políticamente incorrecto, The Ikettes… vamos, que este hombre no tenía ningún empacho en que los demás pensaran que tenía un harén a su disposición. Pero volvamos a la música. Veamos a las Ikettes arropando a su jefa en esta maravilla con la que Phil Spector los catapultó al éxito y que tanto fascinó a Eric Burdon & The Animals.

POSTDATA 17/07/2012:
A instancia del Sr. Marina, sustituyo el caído Everyday People. No he encontrado videos en que salgan directamente las Ikettes, así que si quieren saltarse la parte instrumental vayan al minuto 03:30 y aguanten al presentador hasta que anuncia a las “three very lovely young ladys”… Si lo que quieren es un disco en directo de esa época gloriosa, este sería el adecuado.

What You Hear Is What You Get (1971)

Más sobre The Ikettes en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/781

Ike & Tina Turner, mejor no hablar de ciertas cosas

Lunes, 2 de noviembre de 2009.-
O sea, que tratándose de esta pareja, mejor hablar solo de música. Tina Turner, una voz salvaje y una bestia sobre el escenario. Ike Turner, adelantado a su tiempo y genio absoluto… pero menudo tipejo. ¿Valoramos a los artistas por su obra o por su calidad humana? ¿Se puede admirar el trabajo de alguien detestable? ¿Quemamos la filmografía de Polanski?

Seguidor de la idea que Chuck Berry tenía del negocio, el joven Ike Turner sabía que como guitarrista negro tenía que concentrar su enorme talento en una sola dirección: vender su arte a los blancos y hacerse rico. Ya al principio de los 60, mucho antes de que los Beatles cruzaran el Atlántico, Ike había diseñado un sonido vigoroso orientado a un mercado rock que todavía no existía, nada que ver con los vocalistas negros de su época. En directo saltaban chispas entre Ike y Tina, ella lo provocaba como una hembra valerosa y desafiante, y así el ego del macho engordaba y engordaba, feliz de sentirse el jefe de la manada.

Después, el orgulloso Ike fue apuntándose a todas las tendencias que tuvieran ventas garantizadas: funk, soul, rock, producciones de Phil Spector, versiones de éxitos ajenos de Beatles, Stones, Stevie Wonder, Sly Stone, autoversiones hasta el hartazgo del repertorio propio… Llegados a los 70, Ike & Tina se integran hábilmente en la resaca posthippie. No hay más que ver la portada de Workin’ Together.

Ike & Tina Turner - Workin' TogetherWorkin' Together (1971)

Intercaladas entre sus composiciones, logran uno de sus mayores éxitos con una vibrante versión del Proud Mary de la Creedence y se apuntan también a los dos últimos singles de los recién separados Beatles, Get Back y Let It Be, imagino con qué intención. En la canción que da título al disco, Tina canta de forma conmovedora al amor y a la hermandad universal, aunque luego, en el calor del hogar, se repartiera algo más que besos.

Más sobre Ike & Tina Turner en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/3