Veteranos 2014, por ejemplo Burning y Rosendo

Domingo, 12 de enero de 2014.-
He leído por ahí que en menos de 5 años la industria dejará de fabricar CD’s. Puede que para entonces nadie los eche de menos. Menos mal que Papá Noel y los Reyes aún se apiadan de nosotros y gracias a ellos podemos todavía palpar algún formato físico, sea CD, vinilo, DVD o libro. ¿Archivos en descarga legal? Venga, no me jodan, que ya vamos siendo del siglo pasado. Tan del siglo pasado, que esos escasos CD’s originales que caen en nuestras manos siempre suelen ser de artistas de esos tiempos remotos.

Después de escuchar el nuevo disco de Burning no me queda del todo claro si a estas alturas Johnny Cifuentes todavía tiene cosas que decir. En las siguientes escuchas iré despejando la duda, pero en cualquier caso se le agradece el intento. Dicen los enteradillos que algunas de esas canciones sonaban mucho mejor cuando las grabó a medias con Leiva Pereza. En fin, una pena que por una tontería de egos se quedara en el limbo… está nuestro panorama roquero tan triste como para permitirse estos desperdicios. Pero vaya, de nada vale lamentarse por el proyecto frustrado, demos una oportunidad al que sale ahora.

Burning - Pura SangrePura sangre (2013)

Otro que sacó disco a finales del año pasado y promete dar guerra este 2014 es Rosendo. El dato escalofriante es que a nuestro roquero más querido van a caerle 60 tacos, pese a lo cual el tío ha decidido insistir en su habitual línea incordiante, pero poniendo el dedo en la llaga de forma más explicita que de costumbre.

Rosendo - Vergüenza toreraVergüenza torera (2013)

Lo pueden comprobar en el vídeo de más abajo, aunque en realidad de lo que yo quería hablar es de su libro. Vaya pedazo de tomo que se han marcado Kike Babas y Kike Turrón. Ya que por edad ellos no pudieron vivir esos prehistóricos 70 de primera mano, los Kikes se niegan a redactar una sola línea y proponen una “crónica oral”. O sea, han hablado con un montón de personajes que estuvieron allí y construyen el relato ordenando sus testimonios de forma cronológica con minuciosidad de relojero. Impagable poder revivir la pelea MolinaRosendo en palabras de sus dos contendientes y de los que estaban a su alrededor. O la bronca con Armando de Castro. O los recuerdos de Jaime Asúa de cuando era un simple técnico del grupo. O las neuras del Manolo Tena bajista de Cucharada. O las batallas de los primeros Asfalto por el circuito de discotecas de Toledo. O las del Mariscal Romero estrella de la radio infiltrándose entre los opusinos directivos de la discográfica Zafiro. O de una joven Luz que solo era la novia de Paco Pérez Bryan, el locutor de El Búho Musical… mejor no sigo, hagan lo posible por leérselo entero que merece la pena.

Maneras de vivir. Leño y el origen del rock urbanoManeras de vivir. Leño y el origen del rock urbano (2013)

Otra cosa. Me ha alegrado mucho que por fin alguien revindique el papel de El Búho Musical como programa clave en la radio roquera de aquellos años, quizá cogiendo el testigo del Musicolandia. Los que llegaron después del Mariscal Romero pronto se radicalizaron: unos queriendo ser los más modernos entre los modernos y otros los más heavys entre los heavys. Al final, el único que no tenía ningún complejo era Paco en El Búho, que lo mismo pinchaba Clash que AC/DC. Y por cierto, me ha hecho mucha ilusión que los Kikes pillaran una foto prestada de este blog. Es la del disco que Mariscal le firmó a un amigo mío. Me emocioné cuando la vi publicada en el libro; si además lo hubieran mencionado en los créditos habría sido la leche.

Mariscal Romero - Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977)La foto del Mariscal que sale en el libro

Lo que es una pena es la cantidad de erratas y faltas de ortografía. No quiero ser pesado con este asunto, pero es un engorro encontrar gazapos a pares en cada página. No sé si alguna autoridad lingüística ha decidido últimamente que hay que acentuar “Luis”, pero qué feo resulta ver todos esos acentos en los cientos de luises que aparecen mencionados en el libro. Lo que sí recuerdo con seguridad es que Mariscal Romero se escribía con “c” en las portadas de sus discos y que en algún momento el nombre se modernizó. Supongo que fue él quien lo promovió, el mismo Mariscal que siempre renegó de lo moderno. En cambio Kaka de Luxe sale impreso sin la “e” final. Entiendo que la gente del rock auténtico no sepa ni cómo se escribía ese grupo del demonio, pero ya que los Kikes hablaron con Ordovás, con Alaska y con El Zurdo se lo podían haber preguntado.

Nada nuevo, suele ocurrir en muchos libros del rock de aquí. Creo que pasaba en el Burning. Madrid de Alfred Crespo, pero no en el Barcelona Ciudad de Loquillo, que El Loco siempre se empeña en hacer las cosas con una cierta elegancia. Veremos qué me encuentro en los de Julio Castejón y Quique González, los siguientes que tengo en espera para ser leídos.

Mientras escribo esto llevo un rato enlazando canciones del nuevo de Burning y he de decir que cada vez me va enganchando más, sobre todo ese Willie Dixon dedicado a un garito de roncanrol que hay en Argentina. Muy bueno el estribillo con acento porteño (“lleváme al Willie”). Estén atentos, que creo que lo presentan el próximo sábado en la Sala Penélope, pero ahora es el momento de cambiar de tercio y ponerles la canción de Rosendo que les prometí al principio: enfadado en plan protesta de la Puerta del Sol y con autohomenaje incluido a El oportunista de Leño.

También cayó en mi poder el nuevo CD de Andrés Calamaro, ya con galones de veteranía aunque una o dos generaciones más reciente. Lo dejo para la siguiente ocasión, para que conste su reseña calamariana correspondiente.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “La compra de discos semestral (II)”, que fue publicado originalmente el viernes 1 de julio de 2011.

Rock al 1/4 de hora: Mariscal Romero en El Semáforo

Miércoles, 24 de octubre de 2012.-
Ya sé que esta sección era para poner canciones largas de Neil Young, Frank Zappa y gente así, pero es que me he tropezado con este vídeo y no he podido resistirme. Aunque no se trate de una pieza musical, este solo de lengua de diez minutos de duración merece ser escuchado en su integridad.

Ya conté en un texto recién rescatado del Archivo A70 que, sin ser músico ni cantante, Mariscal Romero fue una de las pocas figuras que gozó de estatus de rock star en la escuálida escena del rock español de los 70. Ese merecido papel estelar se lo ganó revolucionando la radio roquera en España, pero aparte ejerció de cantante ocasional, animador de conciertos, promotor de historias, editor de revistas y, sobre todo, de provocador profesional. En vista de la poca relevancia pública que se le concedía a nuestro rocanrol, Mariscal asumía gustoso la función de agitador y no dudaba en ir a la tele a montar el pollo cada vez que le llamaban. Otra muy sonada fue cuando se presentó en Su turno con un bate de béisbol para asustar a Carlos Tena, AlaskaJosé María Cano y otros modernillos que tenía enfrente. La cosa iba de roqueros contra poperos, y Jesús Hermida tuvo que regañarle porque los quinientos oyentes del Musicolandia que se trajo con él no paraban de jalear al Mariscal y de abuchear a los otros.

La loco-entrevista (Single, 1980)… aunque no tenga nada que ver, el nombre de este disco viene muy a cuento

Pero bueno, lo del debate de Hermida fue otra historia. Eso que ven ahí arriba se emitió una noche de viernes de 1995 en TVE en horario de máxima audiencia. Visto hoy podría parecer un milagro, pero cualquier cosa era posible si estaba al mando Chicho Ibáñez Serrador, monstruo de la televisión que cuando se cansó del Un, Dos, Tres puso en marcha ese formato maravilloso que fue El Semáforo. Consistía en regalar varios minutos de gloria a cualquier ciudadano de a pie que se atreviera a hacer sus gansadas delante de millones de espectadores. Todo lo que ahí salía se situaba en ese terreno fronterizo entre la genialidad y el ridículo, recuerden por ejemplo al entrañable Cañita Brava, pero parte de la gracia residía en que los mayores esperpentos fueran presentados con solemnidad por un señor muy serio con chaqué, pajarita y dicción impecable. Qué grande era Jordi Estadella… disfruten de sus educadas interpelaciones al Mariscal mientras en la grada las fans se escandalizan al escuchar la retahíla de descalificaciones y burlas a sus queridos Bosés e Iglesias.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “El ojo azul de Mick Jagger”, que fue publicado originalmente el domingo 10 de enero de 2010.

Mariscal Romero, el primer indignado

Sábado, 27 de agosto de 2011.-
Se acaba este extraño agosto de 2011, ocupado en Madrid por extenuantes manifestaciones católicas y protestantes. Confieso mi indiferencia hacia las religiones, sin embargo he de reconocer que experimento cierta antipatía ante todo lo protestante. El gran Silvio tuvo en uno de sus primeros grupos a un batería que era negro y protestante. Pese a que era un excelente aporreador decidió despedirlo, y no por negro. Sabía que la presencia de un protestante en el grupo no traería más que problemas, y Silvio nunca se equivocaba.

El mes comenzó en Atascado en los 70 también con polémica. Un par de nuevos amigos se enzarzaban en la eterna disputa sobre si es mejor decir Stones o Rolling. Se trata de un gran dilema sobre el que me encanta discutir, y no digamos si en la refriega sale a relucir la figura de Vicente Mariscal Romero. Tengo por costumbre hacer una reverencia al escuchar el nombre de este gran benefactor del rock en España. Rápidamente, me he puesto a buscar y he encontrado esta joya, que demuestra que la indignación contra los políticos no se inventó en mayo de 2011.

Vaya, resulta que los roqueros de barrio empezábamos a estar hartos de los políticos de la transición ya en el mismísimo 1978. Ha llovido mucho desde entonces y han brotado unas cuantas chabolas de indignados en la Puerta del Sol. Como dije, no siento mucha simpatía por esos jóvenes barbudos y esas chicas con piercing que tanto cariño han cogido al kilómetro cero. Será que me he convertido en un señor mayor y me muero de envidia por no tener veinte años igual que ellos. También envidio lo animado que les ha salido este verano de la indignación en Madrid, en comparación con los soporíferos agostos madrileños de antaño. Y sobre todo, ese chollo de poder chotearse de la policía en su cara a cambio de un par de porrazos en tres meses. No está nada mal, cuando yo tenía veinte años no era así de barato. Era más seguro encauzar la indignación hacia otros ámbitos, como chapurrear canciones de The Rolling Stones en inglés inventado. Hayguasborn inacrasfar jarricain, que decía Mariscal Romero.

Mariscal Romero fue un profesional de la radio que tuvo la jeta de ponerse a cantar sin tener ni idea de hacerlo, todo porque era una especie de iluminado con una importante misión: dar un impulso a nuestro rock autóctono. ¿Y quién era él para hacerlo? Pues el inventor de la radio roquera en España. Antes hubo otros, como Ángel Álvarez o Alfonso Eduardo, pero Mariscal era un roquero de verdad. Lo suyo era ROCK con mayúsculas, que solía decir él. No sé cómo se las arregló, pero a principios de los 70 el tío se coló en la onda media de una de las radios públicas con un programa en el que ponía a los Stones, Uriah Heep, Jethro Tull y gente así. Se llamaba Musicolandia y se emitía en Radio Centro, que era una de las cadenas del conglomerado de la Radio Nacional de España franquista. Pero el incansable Mariscal no se conformó e hizo doblete con otro programa en la FM, el legendario Mariscal Romero Show, con el que ya obtuvo tanta relevancia que le contrataban como disc jockey en festivales de rock y le ponían como cabeza de cartel por encima de los propios grupos. Este es el aspecto que gastaba en aquella época.

Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977)

Mariscal le echó morro y, consciente de sus limitaciones, aceptó el reto de lanzarse a rocanrolear… o algo parecido. Había que conquistar presencia pública para el rock español, y en ese momento el Mariscal era más famoso que cualquiera de los músicos del género… así que se puso al frente del escenario, cogió el micro y asumió su papel de agitador. El objetivo principal era grabar discos, y por fin lo consiguieron con el primer ¡¡Viva el Rollo!! (1975). El proyecto sirvió para que Burning, Volumen, Indiana y Tílburi publicaran un par de canciones, pero a condición de que también diera la cara Mariscal Romero, que se marcó dos versiones stonianas acompañado por The Moon, uno de los grupos más competentes del momento.

Siempre bien agarrado a los Stones, tanto en el primer Viva el Rollo como en el segundo. Jumpin’ Jack Flash y Honky Tonk Woman en el Vol. I y No nos dan satisfacción en el Vol. II. Lo que va entre ambos discos es el paso trascendental desde la iniciática Serie Gong (subsello de Movieplay) al mítico Chapa Discos (subsello de Zafiro). Este Rock del Manzanares – Viva el Rollo Vol. 2 es una de las primeras referencias del inimitable sonido Chapa, y en él Vicente Romero apadrinó a cinco grupos del entonces llamado rock mesetario: Asfalto, Leño, Cucharada, Union Pacific y Araxes II. Los tres primeros pudieron grabar después sus propios LP’s con mayor o menor fortuna; Union Pacific se tuvo que conformar con ser el grupo que dio soporte al Mariscal en su hilarante Satisfaction y con ser cantera de los futuros Obús; y por último, Araxes II disfrutó de un gran prestigio en el rock sinfónico de aquel momento y ha vuelto a la actualidad este verano por ser la banda en la que militó el tristemente célebre José Rodríguez Neri, cerebro de la trama SGAE que acaba de salir de la prisión de Soto previo pago de 300.000 euros de fianza… una modesta cantidad comparada con lo que Neri manejaba.

Arriba, primer volumen de ¡¡Viva el Rollo!! publicado bajo la marca Gong, subsello roquero de Movieplay que no cuajó mucho más allá de inflarse a ganar pasta con Triana.
Como desde allí no había manera de dar el impulso necesario al rock español, Mariscal convenció al sello Zafiro para crear la Serie Chapa, que echó a andar con este Viva el Rollo Vol. 2 de aquí abajo

Además de estos discos colectivos, Mariscal también publicó dos álbumes propios: Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977) y Zumo de Radio (1980). Del primero ya han podido ver su indescriptible portada unos párrafos antes, muy ilustrativa de su manera de hacer radio: siempre de pie, nunca sentado. Su contenido es bastante extraño, con Romero aullando sobre temas funk y música disco, pero lleva el nombre de su recordado programa en Radio Juventud, que era la emisora de FM de Radio Cadena Española.

Cuando RNE se reorganizó en la década siguiente, algunas de esas frecuencias de Radio Centro y Radio Juventud fueron utilizadas para montar Radio 3, la casa donde se refugiaron los patriarcas de la modernez y la nueva ola. Mariscal no estuvo allí, pues nunca quiso mezclarse con los Ordóvas de turno. Debo decir que una vez conocí en persona al gran Vicente Romero y me impresionó la elocuencia con la que pronunciaba el apellido “Ordóvas”, con acento en la segunda “o”, una forma despectiva de enfatizar la traición de Jesús Ordovás, que de joven estuvo en el grupo fundacional del Viva el Rollo y luego les hizo un corte de manga para marcharse con los de los pelos de colores.

Mariscal se escabulló de la apoteosis pegamoide de mediados de los 80 refugiándose en Argentina, donde impartió su magisterio radiofónico desde la Rock & Gol de allá. Luego regresó, hizo una breve incursión en Cadena 100 con un show matinal y sobre todo se centró en el negocio editorial publicando revistas roqueras imbatibles en ventas. Hace tiempo que cambió su nombre para hacerse llamar Mariskal con “k”, y lo más increíble es que el tío sigue en plena forma, al pie del cañón con página web, radio on-line y consiguiendo que la Kerrang y la Heavy Rock se mantengan firmes en los kioskos. ¡Larga vida al Mariscal!

Zumo de Radio (1980), con otro autógrafo del Mariscal

FE DE ERRORES 03/11/2011
Me falló la memoria justo en el último párrafo y se deslizaron dos datos erróneos, hábilmente subsanados en los comentarios por un insigne lector. Pueden salir de dudas un poco más abajo.