Faces vs. Stones… ¿quién imitó a quién?

Miércoles, 26 de junio de 2013.-
Volviendo al penúltimo tema: si se tiende a menospreciar la carrera de Rod Stewart, imagínense la nula importancia que se suele dar a los Faces. Cuando los señores Stewart y Wood migraron desde al grupo de Jeff Beck al de su también amigo Ronnie Lane se tendió a catalogar a esos nuevos Small Faces como un grupo menor, una simple reunión de coleguillas. No puedo compartir esa opinión, ya saben que es uno de mis grupos favoritos. Esos chicos son para mí un pedazo de banda y siempre habrá que agradecerles su empeño en llevar a Rod por el buen camino. Pocas veces lo conseguían, era complicado, y finalmente su misión imposible culminó con un tristísimo fracaso.

Pese a todo, les reconoceremos que a principios de los 70 sentaron algunas bases de cómo tendría que sonar una banda de rocanrol en la nueva década. Lo hicieron más o menos a la vez que los Stones, pero claro, no pudieron llegar tan lejos como ellos porque Rod nunca se implicó con el grupo al cien por cien. Los Faces sin embargo sí apoyaban a Rod en todo momento, aceptando actuar en ocasiones como simple banda de acompañamiento de cantante solista. La historia habría sido de otra manera si esto de aquí debajo hubiera aparecido en cualquier disco del grupo, pero el grandísimo gañán se lo reservó para un álbum suyo propio.

El caso es que esta canción se escribió, se ensayó y se grabó para un disco de los Faces, como demuestran algunas recopilaciones de rarezas, descartes y grabaciones alternativas. Sin embargo, hubo cambio de planes y Ronnie Lane, Kenny Jones, Ian McLagan y Ron Wood se quedaron con un palmo de narices, relegados a simples comparsas para el playback en la BBC… incluso le centran el balón al pie para que Rod remate a placer.

Rod Stewart - Every Picture Tells A StoryEvery Picture Tells A Story (mayo de 1971)

Aunque esa fuera la imagen que perduró, hay que ser justos: Lane, Jones, McLagan y Wood estuvieron entre los músicos que grabaron Every Picture Tells A Story en estudio y también fueron los que defendieron en directo ese tercer disco en solitario de Rod Stewart, el que lo consagró definitivamente. Uno de los cortes, (I Know) I’m Losing You, era directamente una canción de los Faces infiltrada: tocaban los Faces al completo, sonaba como los Faces, pero se disimuló ese detalle en los créditos. En ese año 1971 la banda publicó dos discos y este de Rod salió entre medias, así que las giras resultaban un poco confusas… a veces actuaban los Faces, a veces actuaba Rod Stewart… y a veces se alternaban un rato cada uno entremezclando repertorio sin distinguirse muy bien qué canciones eran del solista y cuáles del grupo. Eso en los conciertos, porque en las grabaciones la diferencia era bien clara: los singles más molones se reservaban para el disco de Rod. Además de Maggie May estaban Mandolin Wind, Reason To Believe o el propio Every Picture Tells a Story que le daba título. Lo de los discos de los Faces era otro cantar.

Faces - Long PlayerLong Player (marzo de 1971)

Lo que grababan los Faces era bueno en general. Ese Long Player con el que estrenaron el año 1971 estaba repleto de buen gusto, con una mayoría de canciones de rock acústico a medio tiempo o directamente lentas, como ese Sweet Lady Mary que hablaba de una chica que conocieron en España. Además había una versión de Paul McCartney en su época Wing, un blues de Big Bill Broonzy tocado a lo bestia, más otro par de rocanroles cazurros: Bad’n’Ruin y Had Me a Real Good Time. Ese rock guitarrero sería ya predominante en el otro disco que sacaron al final del año. No sé si tendrá que ver, pero puede que la diferencia sea que a esas alturas de 1971 ya habían tenido medio año de margen para asimilar el Sticky Fingers de los Stones.

The Rolling Stones - Sticky FingersSticky Fingers (abril de 1971)

Sticky Fingers también se publicó en la primavera de ese mismo año y casi directamente se instaló en el número uno de las listas. Nadie discute que el disco del paquetón bajo la cremallera está varios peldaños por encima: es el paradigma del sonido stone, la pura esencia de los 70… ¿saldría otro Sticky Fingers escogiendo lo mejor de los tres discos Stewart/Faces de 1971 y grabándolo en mejores condiciones? Es difícil decirlo, pero la realidad es que Every Picture y Long Player fueron lanzados más o menos por las mismas fechas que el disco de los Rolling Stones y a la siguiente entrega de los Faces ya va repleto de influencias del gran Sticky Fingers. El rock sucio de Miss Judy’s Farm y Too Bad es un poco Can’t You Hear Me Knocking; las canciones de Ronnie Lane (You’re So Rude, Last Orders Please y Debris) se acercan a la onda Sway o Wild Horses; el slide de That’s All You Need es totalmente You Gotta Move; y hasta el Memphis de Chuck Berry tiene un equivalente en el Let It Rock que los Stones colaron en la edición española censurada. Pero, por encima de todo, Stay With Me es muy pero que muy Brown Sugar.

Faces - A Nod Is As Good As A Wink… A Nod Is As Good As A Wink... To A Blind Horse
(noviembre de 1971)

Sin embargo, de este disco del “caballo ciego” me gustaría que escucharan una canción que no se ha mencionado todavía. Se llama Love Lives Here…y me va a servir para apuntar una muesca a favor de los Faces en la cuestión planteada arriba en el título.

Aunque el tópico diga que los Faces fueron una copia en miniatura de los Rolling Stones, queda más elegante afirmar que en ese primer tramo de los 70 las dos bandas evolucionaron en paralelo y se influenciaron mutuamente. En el caso concreto de lo que está sonando, este Love Lives Here es tremendamente parecido a un superhit publicado cinco años después por los Rolling Stones. Así que en esta partida concreta los Faces ganan a los Stones… y si no se lo creen, párenlo un momento y escuchen este Fool To Cry… ¿tiene o no tiene partes idénticas?

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “De cuando Rod Stewart abandonó las islas”, que fue publicado originalmente el domingo 14 de marzo de 2010.

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De cuando Rod Stewart abandonó las islas

Domingo, 14 de marzo de 2010.-
Hay que reconocer que durante la primera mitad de los 70, el bueno de Rod se esforzó en ser un roquero de verdad. Se esforzó en ser el cantante de los Faces, aunque quizá no lo suficiente… una rockstar a veces se siente incómoda dentro de un grupo. Se esforzó en ser un solista de rock con glamour, pero pronto demostró que el glamour le importaba bastante más que el rock. Se esforzó en ser un buen british, pero este londinense de ancestros escoceses se volvió loco cuando sintió la llamada de América. Un contrato millonario con la Warner tuvo la culpa.

Justo antes de hacer su “Atlantic Crossing”, Rod cierra su etapa en el sello Mercury con un último disco europeo que tiene claro sabor a despedida. Adiós a la lluvia y al frío de las islas, pronto llegará el momento de codearse ligero de ropa con el star system californiano… pero antes, una última mandolina.

Qué majo… dice que se marcha para convertirse en una estrella, se despide de su gente y dice que quizá les llame desde Roma o París si se acuerda. Smiler es el nombre de este buen disco que alterna de forma desordenada canciones lentas con rocanrolazos. Entre las primeras tenemos una de Carole King, otra de Paul y Linda McCartney y otra de Dylan (You Make Me Feel, Mine For Me y Girl From The North Country). Hay un medley a medio tiempo de Sam Cooke (cómo no) y ya a toda velocidad van las versiones de Elton John y Chuck Berry (Let Me Be Your Car y Sweet Little Rock’n’Roller). El repertorio se completa con varias composiciones de Rod, entre ellas la mencionada Farewell y dos más a medias con su compinche Ron Wood.

Rod Stewart - SmilerSmiler (1974), último disco europeo con una foto
bien hortera de Rod sobre tela escocesa.
El siguiente disco, Atlantic Crossing (1975),
refleja el momento de cruzar el charco
y adaptarse al american way of life
Rod Stewart - Atlantic Crossing

La buena onda que contagia Smiler queda muy bien plasmada en la divertida foto interior. Es una especie de brindis multitudinario en el que la familia al completo desea suerte al cantante que se marcha a hacer las Américas en plan folklórica. Aquí está.

Smiler - interior carpeta

Así de enano se ve en la reciente edición en CD que me compré; ni me imagino cómo sería esta misma imagen al tamaño del vinilo original. Es un fastidio esto de los libretos interiores en miniatura, pero, lupa en mano, no me resisto a entrar al detalle de quiénes eran los seres queridos de Rod Stewart en 1974. Lo mejor será ampliar el cuadro y repasar los personajes uno a uno.

Empezando por la izquierda, con una buena pinta de cerveza en sus manos, el violinista Dick Powell y a su lado la publicista Sally Croft, de la que pone entre paréntesis: “one gin & tonic and she’s over”. A continuación Rick Gretch, que también le da al violín y a las pintas, después un ingeniero con camiseta de rayas horizontales y, al fondo, un tal Tony Powell, al que pidieron que no se pusiera en la foto, y a su lado otro intruso sin identificar.

Foto de familia - detalle 1

Entre los dos graciosillos del fondo, un calvo muy serio al que identifican como Martin Quittenton, guitarra acústica y coautor de Farewell (en otros discos también colaboró con Rod en la composición de Maggie May y You Wear It Well, nada menos). Justo debajo del calvo Quittenton tenemos a una chica con falda azul llamada Shirley Arnold, la secretaria de los Faces. Y junto a ella nos encontramos al primer famoso de verdad, pero mejor continuamos el repaso visual en el bloque de debajo.

Esa parte central repleta de celebridades arranca con Kenny Jones, que es el rubio de la camisa blanca. Entonces era batería de los Faces, antes lo fue de Small Faces y más tarde los sería de los Who. Junto a él aparecen el pianista Pete Sears y su novia, y sobre ellos, empinando jarra, el percusionista Ray Cooper… hasta que por fin llegamos al hombre del traje rojo, amigo de sus amigos, animador de todas las fiestas… ¡el gran Ron Wood!

Foto de familia - detalle 2

Se preguntarán por qué Ronnie está tan contento, y es porque los que están a su lado son su padre y su madre… ¡ahí los tienen, Mr. & Miss Wood! Y el alto que hay detrás, según la nota que hay al pie, es el chófer de la familia. Si seguimos por la zona del doblez del cuadernillo encontramos arriba del todo al cuñado de Rod. Su cara está tapada por una rubia, que ese día era novia de Ian McLagan, teclista de los Faces y enamoradizo compulsivo. Eso dice sobre él el propio Rod, que aparece en cuclillas junto a una maleta que contiene a los Memphis Horns… los instrumentos, que los músicos ya habrían volado de Londres.

Al lado de McLagan, el de barba y corbata es el bajista Spike Heatley, y junto a él, con gorro escocés, un tal Don Stewart, uno de los hermanos mayores del anfitrión… Aclaración: Rod fue el más pequeño de sus cinco hermanos y el único que nació en Inglaterra. El negro con el pelucón afro es un cantante llamado Rube, y tras él están Cyril Barnes, su hijo John y una amiga pelirroja, que igual ni Rod sabría quiénes eran.

Foto de familia - detalle 3

A los que seguro que Rod conoce muy bien es a los dos señores calvos que parecen hermanos. Pues sí, son hermanos, en concreto papá Robert Stewart y Tío Dick, muy escoceses ellos. El final de la foto se completa con un extraño que sostiene una carpeta, seis negros que formaban la Tropic Isle Steel Band y dos chicas que fueron coristas en el disco, Irene y Doreen. Agachado, el batería Micky Waller sujeta a Zak, el perrazo que ladra en Sweet Little Rock’n’Roller. Por último, tras uno de los cristales se ve a un aparecido cuya identidad bien podría ser digna de análisis en la Nave del Misterio de Iker Jiménez.

Termino con una anécdota que vi en Wikipedia… es tan buena que no me resisto a plagiarla. Se cuenta que a Chuck Berry le hicieron escuchar durante una entrevista esta versión de su Sweet Little Rock’n’Roller y cuando le aclararon quién era el cantante exclamó: “¿Es un chico blanco…? ¡No me jodas!”. Podrán comprender la reacción del abuelo Chuck si escuchan esta captura de un salvaje ensayo de más o menos esa época.