Calamaro y Fito fueron multitud, una tontería de verano

Domingo, 24 de agosto de 2014.-
Fue un tontería del verano de 2007. A Andrés Calamaro y a Fito Cabrales se les ocurrió echar un pulso rocanrolero juntando a sus respectivos grupos sobre el escenario.  No debió de ser difícil para sus músicos, pues algunos de ellos habían sido lo mismo Fitipaldis que Calamaros según lo requería la ocasión. Esta vez la cosa consistía en ser las dos cosas a la vez e ir alternando canciones de uno, de otro o de gente afín. He aquí un ejemplo.

Fueron solo cuatro conciertos: Getafe, Benidorm, Santiago y Barcelona, todos ellos celebrados en el mes de julio de aquel año. Se cuenta que cuando buscaban nombre para la mini-gira barajaron alguna que otra extravagancia como “Calamaros Fitos”, que seguramente fue desechada por transmitir una imagen poco seria como de caseta de feria de las que venden bocadillos grasientos. Ahora ese nombre tan simpático ha sido recuperado para dar título a la edición 2014 de Tonterías de Verano… y llegados a este punto debo explicarles que desde el blog siamés de Atascado en los 70 se elabora cada verano una estupenda recopilación en CD con las típicas melodías para tararear en vacaciones, a veces un poco tontas, a veces un puro disparate. En esta ocasión se utilizó como hilo conductor los repertorios Calamaros y Fitos, ya fuera por separado, a dúo o en compañía de otros, más otros pocos duetos sin Calamaro ni Fito pero emparentados. Así que si no lo sabían, ya lo saben… pueden encontrarlo en los puntos de distribución habituales.

Fito y Calamaro - 2 son multitud
"Calamaros Fitos" es el título de Tonterías 2014

O sea, que si notan que A70 está menos activo en esta época del año puede deberse a que andemos liados con alguna cosilla más ligera en Tonterías de Verano, así que si les apetece échenle un vistazo de vez en cuando. Ya andan por ahí los vídeos de algunas de las canciones de Fito y Calamaro recuperadas este año y ahora añadimos desde aquí la toma de Me arde que sonó más arriba, también incluida en Tonterías 2014. Era una de las joyas del repertorio de Alta Suciedad, un discazo sin desperdicio, pero esta vez con el atractivo añadido del fundido final con una versión en castellano del Dead Flowers de los Stones. En realidad se trata de un guiño a un viejo amigo fallecido, uno llamado Guille al que Calamaro saluda entre dos estrofas. Luego hablaremos de él. Antes vamos a recordar los conciertos y el pack de CD más doble DVD publicado un año después.

Calamaro y Fito - Dos son mulltitud
2 son multitud. El concierto (2008)

No se atrevieron con Calamaros Fitos así que, como pueden ver, la gira acabó llamándose Dos son multitud (2SM). Los shows fueron generosos, de casi tres horas y media, con una estructura muy parecida los cuatro días. Creo que el desarrollo fue más o menos como se explica a continuación.

Comienza el encuentro: salen todos los músicos presentes llenando por completo el escenario e interpretan todos juntos cuatro canciones de variadas procedencias.  Una de Los Rodríguez (A los ojos), otra Fitipaldi (Viene y va), la conocida versión Rebelde-Fitipaldi (Quiero ser una estrella) y, para terminar, una rareza calamariana (No se puede vivir del amor). Fito abandona la cancha dejando solo a Andrés, que se adueña del escenario durante una hora y veinte minutos. Llega el descanso y ahora es Andrés quien se queda en vestuarios para que Fito protagonice la segunda parte, también de hora y veinte. Por último, en el tiempo de prolongación, vuelven a coincidir todos sobre el escenario y ahí van alternando un Me arde con un Whisky barato, más luego otro bis doble con una para cada artista… y no sé si llevados por la euforia en algún sitio se marcarían una tercera ronda. Difícil de condensar en un formato publicable, así que el doble DVD quedó resumido en dos horas largas y el CD en una hora selecta en la que se daba preferencia a los cortes interpretados a medias. Aquí tienen el detalle de la contraportada con el listado de canciones.

Dos son multitud - Track list
El listado de 2SM tal como quedó inmortalizado

No ha pasado tanto tiempo, pero despierta una cierta nostalgia volver a contemplar ahora las imágenes. Me explico: esos conciertos tienen un aspecto espléndido, con dos artistas en plenitud llenando el césped de un campo de fútbol… y no estoy seguro de que a día de hoy quede alguna propuesta de rock con ese poder de convocatoria. Además hay que reconocer que Andrés y Fito lo hicieron muy bien, manteniendo el espectáculo en todo lo alto sin dejar que la cosa decayera en ningún momento.

Y ahora volvamos al Dead Flowers que mencionábamos al principio. Esta adaptación fue grabada en 1989 por Desperados, queridísmo grupo madrileño al que le encantaba incluir clásicos del rocanrol en sus directos, pero esta les quedaba tan chula que decidieron incorporarla a su tercer disco.

Repasando los créditos que aparecen en la funda del vinilo veo que quizá entonces ya fue grabada en homenaje a amigos muertos, pues ahí pueden leerse dedicatorias a Ramón Recio y Javier Encinas, ambos fallecidos prematuramente en esos años finales de los 80. Saxofonista de Desperados en sus dos primeros discos, Javier ‘El Moro’ Encinas fue también miembro fundador de Mermelada, donde se encargaba de soplar la armónica más salvaje que haya sonado jamás en el rock español. El vacio que dejó fue tan grande que ni Desperados ni la banda de Teixi se plantearon buscarle sustituto. En cuanto a Ramón Recio, él fue quien puso en marcha Glutamato Ye-Yé, aunque a la hora de la verdad no tocara ningún instrumento. Su hermano Patacho acabó encargándose de las guitarras mientras Ramón quedó como letrista principal de Glutamato. Es también el autor de la adaptación a nuestro idioma de la canción más funeraria de los Rolling Stones, lo que explica que a modo de dedicatoria sus colegas Desperados la incluyeran en este disco.

Desperados - El golpe
El golpe (1989)

Fue sin duda el mejor disco de los cuatro que publicaron, con diez canciones sin altibajos y un estilo ya perfectamente definido, quizá logrado a la fuerza por haberse quedado sin saxo, como antes se dijo. El problema de ese momento de madurez de Desperados fue que su discográfica (DRO) les dejó fuera de juego y acabaron grabando para Nola, un sello de Pamplona especializado en rock radical vasco. A partir de entonces ya no volvieron a encontrar su sitio y dos o tres años después el grupo acabó disolviéndose.

El caso es que Desperados tenía un guitarra espectacularmente bueno y buen amigo de sus amigos. No había grupo importante de la escena rocanrolera con el que Guillermo Martín no hubiera colaborado en uno u otro momento, así que el final de Desperados hizo que su guitarra se cotizara aún más en el mercado. La larga lista incluye entre otros a La Frontera, Andy Chango, Jaime Urrutia, Quique González… finalmente la muerte le sorprendió en 2006 siendo un Troglodita, que tampoco está mal. El primer contacto con Calamaro se produjo en los inicios de Los Rodríguez. Justo antes de grabar su primer disco se quedaron sin bajista y, claro, ahí estaba Guille para colgarse el bajo de forma provisional. Años después, Andrés comenzó carrera en solitario y lo reclutó para su banda de directo. Aunque Guille era de Carabanchel, se argentinizó de tal modo que incluso se esforzaba en hacer los coros con el mismo acento que el cantante. Lo de fundir Me arde con Dead Flowers viene de aquella época… creo que el afecto que Calamaro sentía por su antiguo guitarrista era tan grande que en Dos son multitud ya no se conformó con recuperar el Dead Flowers, fue directamente a por el Flores muertas de los Desperados.

Saltando de vídeo en vídeo mientras escribo esto he caído en un concierto completo de Desperados. Es una suerte que aún haya gente que se acuerde de recuperar esos tiempos felices del Rock Club, así que no me resisto a ponerles el enlace por si les apetece viajar hacia atrás en la máquina del tiempo. Puede que en el próximo texto volvamos a hablar de la etapa de Andrés Calamaro con Guille Martín, hasta entonces les dejo con otra pieza del Archivo A70 en la que casualmente también suena una canción incluida en Tonterías 2014, sector Fito.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “¿Es usted Bo Diddley o no lo es?”, que fue publicado originalmente el martes 3 de noviembre de 2009.

Anuncios

La que tiene preparada M-Clan por su 20º aniversario

Domingo, 15 de junio de 2014.-
La semana pasada, viernes 6 y sábado 7, M-Clan dio dos conciertos en el Teatro Circo Price de Madrid en los que se grabó su próximo disco en directo, que se publicará a finales de este año. Estuve en el primero de ellos, así que les contaré un poco por encima algunas cosas que sucedieron. La excusa del evento era celebrar sus veinte años de carrera, para lo que quisieron estar acompañados de buenos amigos. Se echó en falta quizá a Lapido o a algún Pereza, pero el primero que salió fue este.

Ariel Rot fue el único invitado al que se concedió el honor de interpretar una canción propia, pero es que esto que tocaron viene de 2007, cuando M-Clan colaboró en el disco de duetos de Ariel. Es quizá la canción más Rot de todo el repertorio de Los Rodríguez. Ya en solitario Ariel nunca dejó de cantarla, pero añadiéndole la voz de Tarque consiguió arrebatársela un poco más a Calamaro. El caso es que la colaboración les quedó tan redonda que no me extraña que los chicos de M-Clan también hayan querido quedársela para ellos.

Ariel Rot - Dúos, tríos y otras perversionesEl disco de Rot en que participó M-Clan

El resto de invitados, en su papel, ayudó a dar una manita de pintura al repertorio de M-Clan: Las calles están ardiendo cogió un punto bastante agresivo con la presencia de El Drogas; de enorme intensidad fue el duelo vocal con Enrique Bunbury en Miedo; Fito Cabrales empleó su habitual deje vacilón para recordar aquel embrollo provocado por la dulce niña Carolina; con Alejo Stivel regresaron los tiempos de Usar y tirar; y no podía faltar Miguel Ríos, a punto de entrar en sus setenta y aún dando la talla en Roto por dentro. Como bien resumió Carlos Tarque en plan maestro de ceremonias, M-Clan ha recorrido veinte años de camino para acabar en el Price cantando con Miguel… Qué entrañable resultó ese guiño al Bienvenidos.

M-Clan, Teatro Circo Price 20140606Foto oficial del momento Rot, 6 de junio de 2014

El grupo salió vestido de negro, pero cada músico con una prenda roja… un aspecto impecable para sacar brillo a la onda rock & soul de los últimos discos. Por cierto, que el soul lo puso una estupenda sección de vientos que añadió un toque de elegancia al rock de M-Clan. También fue bonito que regresaran por una noche algunos ex como Íñigo Uribe y Carlos Raya (Charlie Line, como les gusta presentarlo), y completaron el elenco un par de amigos argentinos del grupo Guasones, que aportaron voz y guitarra al nuevo clásico del rocanrol que nunca puede faltar. Este.

Lo que presentaron fue una versión en castellano que no se sabe muy bien de donde sale… ¡se han hecho tantas! Si esta se ha preparado para la ocasión, reconozco dos cosas: 1º) el hallazgo de mantener el How does it feel en inglés, decisión muy acertada porque en esa parte se ponga lo que se ponga en castellano siempre queda raro; 2º) lo atinado de la traducción elegida para el título, Como un disparo al sol, que también se sale de lo habitual. Bien hecho, pues con esta elección abarcan de un golpe al abuelo Dylan y a los abuelos Stones, porque está claro que la que se ha tomado como modelo es la que salía en este disco.

The Rolling Stones - StrippedBob al fin versionado por los Stones en 1995

Siempre presentes en el santoral de M-Clan, con el detalle añadido de que Tarque se tiró toda la noche imitando la pronunciación Jagger cuando preguntaba al público “Duyufil olrrraaaittt…?” entre canción y canción. Y para completar el círculo de vacas sagradas del rocanrol, la adaptación ya conocida del primo ese que los M-Clan tienen en Escocia. Maggie despierta sirvió para poner punto y aparte al concierto antes de los bises, y justo antes de empezar a cantarla Tarque dio un salto a la pista para pasearse entre el público con una minicámara, así luego todos podremos vernos en el DVD haciendo los coros.

Esto se estrenó precisamente en el anterior disco en directo del grupo. Ya ha llovido desde entonces, y para marcar las distancias esta vez la cosa sonará enchufada y bien enchufada. Que aquella vez el éxito sonriera a M-Clan tocando guitarras acústicas ya provocó los conflictos internos que todos conocemos. Si desde entonces quedó pendiente un directo de rock potente, esperemos que el próximo salde definitivamente la deuda.

M-Clan - Sin enchufeSin enchufe (2000)

Mucho han cambiado las cosas desde entonces. En lugar de tres coristas ahora hay tres metales, también ha cambiado bastante personal y repertorio, pues hay que dar salida a un montón de buenas canciones de los discos más recientes. Tocaba mostrar el momento actual del grupo y, qué se yo, dejar testimonio de la bestia parda en la que se ha convertido Tarque sobre las tablas. No hay otro como él en el rock español, es una pena que M-Clan nunca haya apostado con decisión por esa carta. El desenchufado aquel que los catapultó a la fama transmitía una imagen modosita, apropiada para las radiofórmulas y canales de videoclips en los que trataban de abrirse camino. En todo este tiempo Carlos Tarque ha crecido mucho en su faceta de icono sexual, no hay más que ver el porcentaje de mujeres que hay entre el público, sobre todo en las primeras filas. Ha sido algo así como un asunto secreto al que se han ido incorporando poco a poco algunas privilegiadas. A día de hoy empieza a ser un secreto a voces, pues estaba bien claro que todas esas mujeres de las primeras filas estaban viendo a Tarque y escuchando el concierto, por este orden.

Teatro Circo Price 20140606 - M-ClanTarque dominando

Volviendo a la música, las referencias a históricos del rock se completaron con The Who y Steve Miller Band, ya imaginarán que no iban a faltar en una noche como esta. Lo de los Who ya lo hacen en sus directos desde hace tiempo. En Pasos de equilibrista había un homenaje implícito a la base de sintetizador de Baba O’Riley, así que M-Clan inserta la canción de los Who en mitad de la suya para no ocultar las fuentes de las que bebe su canción. Es uno de los puntos ágidos en los conciertos de los murcianos, no en vano se trata de una de mejores canciones de rock en directo de todos los tiempos. Aquí está la prueba.

Bueno, supongo que se habrán dado cuenta de que entre toda esta parrafada no ha sonado ni una sola canción de M-Clan. La cosa es que estos chicos siempre han sido muy fans del rock de toda la vida y, sin ser un grupo de versiones, suelen escoger algunas muy selectas para poner en evidencia qué les gusta y qué les influencia. Como aquí compartimos esa pulsión, arreglamos esta crónica con las canciones ajenas y les invito a comprar el DVD en cuanto salga para que ustedes mismos puedan comprobar la buena altura a la que brilló el repertorio más reciente de M-Clan.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Los tres discos de Thin Lizzy en sus inicios como trío”, que fue publicado originalmente el martes 4 de enero de 2011.

 

Hits calamarianos vol. III (Calamaro latino)

Sábado, 16 de febrero de 2013.-
Para no tener abandonado por completo Tonterías de Verano en estos meses fríos, de vez en cuando intercalo alguna cosilla de entretiempo. Y como tontería invernal me venía bien una de Calamaro que hablaba sobre una severa lluvia de dos horas, mil horas, tan dañina que apagaba hasta el último rescoldo de un incendio en la zona genital del/la protagonista. Hago la distinción de género porque la letra está escrita en primera persona y ha sido interpretada lo mismo por su autor que por algunas admiradoras. Precisamente buscaba una versión femenina que yo conocía de Marcela Ferrari cuando descubrí con espanto que se trata de una canción de largo recorrido destrozada miserablemente por gentes de todo pelaje, desde zorrones de telenovela a orquestas de tele matinal. Más abajo les pondré algunos enlaces absolutamente terroríficos, pero empecemos por la original.

Se publicó en 1983, en el segundo disco de Los Abuelos de la Nada. Valorando la lejanía de la fecha, impresiona caer en la cuenta de que un Andresito casi con acné fuera capaz de escribir una de las composiciones más reconocibles del rock latino, mucho antes incluso de que el rock latino existiera como tal. Debía de ser todo un niño prodigio para que un grande como Miguel Abuelo le invitara a unirse a su proyecto y le diera estatus de cantante y compositor. La verdad es que, escuchados ahora, Los Abuelos era una banda bastante moña, con una imagen y un sonido dignos de esos confusos años 80 a los que tan mal ha tratado el paso del tiempo. Por lo que nos toca a los españolitos, es un consuelo comprobar que en eso Argentina no fue una excepción. En fin, échense unas risas viendo a Miguel Abuelo mariposear por el escenario mientras asume la voz solista un Calamaro teñido y pintarrajeado como un nuevaolero de ocasión.

Los Abuelos de la NadaMelingo, Calamaro, Polo, Cachorro, Abuelo y Bazterrica…
¿quién era el más elegante de todos?

Voy a seguir picoteando por esos territorios de latinidad. Les aclaro que no es para mí la faceta favorita de Calamaro, pero he de reconocer que me hacen cierta gracia sus devaneos con el tango, el bolero, la rumba, el mambo, la milonga, la chacarera, el candombé y el cha-cha-chá. Algunas de esas querencias ya las traía puestas de su tierra, pero otras las adoptó al llegar a España en su afán por emular la pose taurina de Gabinete Caligari. Cantes de ida y vuelta, como dicen los flamencos.

El caso es que en nuestro pequeño club de amor-odio calamariano hubo un hit tardío que fue recibido con entusiasmo a la vez que sacaba de quicio a gentes que se movían en las proximidades de nuestro núcleo integrista. Creo recordar que vivimos con tremenda intensidad el lanzamiento de La lengua popular, sobre todo porque prometía ser el primer disco normal del argentino después de un buen puñado de años de disparates. Para aplacar la impaciencia reinante, nuestro contacto en Camisetas para todos trajo un adelanto del disco con una ráfaga de cada canción y ahí ya se intuía un primer single de los de toda la vida.

Esa pequeña maravilla colmaba nuestras mejores expectativas. Cuando ya muy pocos lo esperaban, una nueva canción de rock cañí como en tiempos de Los Rodríguez, con un aire antiguo al estilo de las orquestas de ferias patronales. Y encima, para rematar, el videoclip ambientado en un asilo evidenciaba que era un hit claramente orientado a sus fans de más de sesenta años. Nos encantó, sobre todo porque nos dio mucho juego para chinchar a esos compañeros de trabajo que a medida que cumplían años se iban haciendo cada vez más indies para disimular.

Andrés Calamaro - La lengua popular La lengua popular (2007)

En fin, que este es un disco que me trae recuerdos agradabilísimos. Su extraño diseño de carpeta con un dibujito para ilustrar la letra de cada canción, su repertorio otra vez atinado, otra vez reconocible… ¡si resulta que hasta se llevó un Grammy Latino!

Ese Carnaval de Brasil, ese Mi Gin Tonic, ese Los chicos, ese Comedor piquetero dieron para ir tirando los siguientes años. Hubo giras de estadio y ajuntamientos multitudinarios con Fito Cabrales, siguieron saliendo grabaciones camboyanas y cajas de obras incompletas que eran resumidas en apenas seis CD’s… hasta que por fin llegó el momento para un nuevo disco. Fue demasiado tarde, pues para entonces nuestro club calamariano llevaba tiempo disuelto. Ya mencioné esa circunstancia anteriormente a propósito de la canción que sirvió en 2010 para el lanzamiento de Calamaro On The Rock, pero si insisto ahora en ese disco es porque contenía algún que otro corte que habría generado una controversia segura… No quiero ni pensar lo terrible que habría sido una escucha colectiva de esto.

O sea, que aunque ese siguiente disco se llamara On The Rock algunas de sus melodías para nada hacían honor a su título. En esta que pueden ver justo aquí encima parece ser que se juntó con un reconocido cantante de cumbias. Nada que ver con el purismo roquero… todo lo contrario, nuestro Querido Calamaro que sobrevivió de milagro a las profundidades de la selva de Camboya aparece aquí algo sobrado de peso y moviéndose con soltura entre latinos de lo más moderno. Imagino que sería este un clip difundidísimo en las teles temáticas dedicadas a los héroes de la música latina, ese mundo siempre tan sobrado de tremendas bailarinas con la tanga bien ajustada.

Y como triste colofón a este desvarío, ya que hablamos de la peculiar estética de los videoclips latinos, ahí les dejo los enlaces que les prometí. Recomiendo echar un vistazo rápido, pero espero por su propio bien que no le dediquen demasiado tiempo:

la que puse en Tonterías de Verano
la de la diva de telenovela
la de la superorquesta latina
un telemagazine vergonzante
un soso ibérico
vuelta de tuerca argentina 

Sobran los comentarios, en cualquier caso les pido disculpas. Para quitarles el mal sabor de boca, aquí debajo pueden releer los textos que hace ya tiempo iniciaron esta saga calamariana.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Proezas calamarianas”, que fue publicado originalmente el lunes 25 de abril de 2011, y de “Hits calamarianos volumen II”, que fue publicado originalmente el domingo 4 de marzo de 2012.

Por culpa de Spinetta

Miércoles, 15 de febrero de 2012.-
Hace unos meses, en pleno invierno rioplatense (nuestro verano), al maestro Luis Alberto Spinetta le diagnosticaron un cáncer de pulmón. A principios de 2012 fue operado de urgencia a causa de un mal distinto… o quizá asociado a lo mismo, qué mas da. Cumplió 62 años en el hospital y unos días después recibió el alta, aunque en realidad solo le sirvió para marchar a morir a casa, rodeado de los suyos. Parece que lo hubiera demorado a propósito para abandonarnos en pleno verano (nuestro invierno), tal como él mismo predijo en esta canción de 1973.

Dadas las circunstancias, acongoja escuchar cómo Spinetta relata su propia muerte en Cementerio Club. Pertenece a Artaud, ese disco que tantos argentinos citan como uno de los mejores de la historia de su rock. Para mí lo es, pues fue el CD que me sirvió de experiencia iniciática en el rock argento. Me lo regaló Darío en 1998, justo cuando el lanzamiento de la carrera de Andrés Calamaro al margen de Los Rodríguez estaba en su apogeo. Mi amigo estaba empeñado en darme un empujoncito hacia el rock argentino de verdad, pero tardé dos o tres años en hacerle caso. Me daba una pereza enorme, pues de lo poco que hasta entonces había escuchado de Charly García no había conseguido entender prácticamente nada. Si al final pude abrir las orejas fue solo gracias a la escucha casual de Artaud. Vamos, que Spinetta tuvo la culpa de que me volviera incondicional de todo el rock originario de la Argentina, de Pappo, de Manal, de Vox Dei, de Almendra, Pescado e Invisible… hasta de Charly.

Pescado Rabioso - Artaud (1973)

La mutua incomprensión entre el rock hecho en Argentina y en España es una interminable historia llena de misterio, pero lo cierto es que aquí, por lo que sea, se nos indigesta un poco el rock argentino consumido en crudo. Necesitamos que el músico de turno se venga unos meses a vivir entre nosotros. Que nos adule un poco, que se interese por lo taurino, que nos diga lo feliz que está en Madrid y le dedique una bonita canción a la ciudad… entonces sí, ponemos en un altar a Moris, a Calamaro o a quien sea. Está claro que cuando Charly se acercó por España nunca estuvo por la labor, que a él le encanta agredir al público sin importarle si actúa como local o como visitante. Lo de Spinetta fue peor, pues hasta hace bien poco ni siquiera vino.

Charly García y Luis Alberto SpinettaCharly y Spinetta, ilustres desconocidos en la ibérica

Cuando pasado el tiempo me dio por escuchar Artaud, me produjo un efecto demoledor. Me atrapó de tal manera que me entraron ganas de escucharme todo el rock argentino de golpe. Para empezar, reconocí en Spinetta a un artista especial, inclasificable incluso como mito del rock de su país. Aluciné con su voz puntiaguda, sus letras enigmáticas, su enrevesada forma de componer. Quedé fascinado incluso por su apellido, pues no podría haber encontrado un nombre artístico que le cuadrara mejor. Por algo le llamaban El Flaco.

Pero lo que me superó del todo es la canción que pongo justo aquí debajo. Esa letanía hipnótica (“superstisión, rarainaná, lorololó… superstisión, lailorolá, larailalá…”) acabó por despertar mi curiosidad. Tuve que ir a mirar la contraportada… ¡y resulta que no se titulaba Superstición!

En fin, reconozco que lo de la dichosa Superchería fue una manera más bien tonta de introducirme en el Universo Spinetta. Habría quedado mejor decir que me cautivó su sutil aproximación a las claves poéticas de Antonine Artaud, pero no nos engañemos, nunca me atrevería a llegar tan lejos dada mi incultura literaria. Y esa sensación de roquerito de a pie que se reconoce varios peldaños por debajo del artista se ha repetido cada vez que alguno de sus discos ha caído en mis manos. Muchos de ellos me han resultado directamente inaccesibles, pero con Artaud sucedió justo lo contrario. Desde las primeras notas de Todas las hojas son del viento, las letras fluyen y sugieren poderosas imágenes, incluso en las canciones más raras, como la enigmática Por, una sucesión de palabras aparentemente inconexas, o los nueve minutos de la brutal Cantata de puentes amarillos.

Pescado RabiosoAmaya, Lebón y Cutaia se fueron de Pescado
y Spinetta se quedó solo con Artaud

Se me olvidaba mencionar algo importante: Artaud no es un disco de Spinetta, aunque generalmente se considere como tal. En realidad se acreditó como el disco de despedida de Pescado Rabioso cuando el grupo ya no existía. La mayoría de las canciones son predominantemente acústicas, y Luis Alberto se las guisó él solito. Y en las que llevaban algo más de electricidad contó con la ayuda de antiguos compinches de Almendra, como en Las habladurías del mundo o Bajan.

Iba a seguir hablando de lo emocionante que fue verle tocar en España, pero mejor lo dejo para otro día, para no hacerme pesado. Además, casi me vuelvo loco buscando la entrada. No la encuentro, quizá porque no exista. Seguramente nos dieron un papelito cutre de “entrada con consumición”, pero afortunadamente conservo la octavilla de su gira española.

Spinetta gira española 2002