En recuerdo de la Thatcher

Sábado, 20 de abril de 2013.-
En estos días de funerales y honores para Margaret Thatcher, una de las figuras políticas esenciales del siglo XX para bien o para mal, me he acordado de una canción de Bob Dylan. La pondré en castellano para que se entienda mejor.

Antes que nada, he de reconocer que cuando puse en el buscador las palabras “sobrios” y “maggie” estaba seguro de obtener “cero resultados”, pero resulta que hay un tipo que se está dedicando a subir a youtube miles de vídeos de montones de grupos españoles ochenteros ya casi totalmente olvidados. Kunkeiro69 se llama el responsable de la cruzada, y es justo nombrarlo en agradecimiento a esa extraordinaria labor que nos permite escuchar discos enteritos de gente tan distinguida como Demonios tus ojos, Derribos Arias, Obús, Los Feliz, La Coartada, 091, Mermelada, Cucharada, Los Nikis o The Refrescos.

Total, que pude encontrar la canción de Los Sobrios a la primera. Desde luego, no está entre las mejores versiones que se han hecho sobre el repertorio de Bob Dylan, pero sí que tiene su gracia. Pertenece a una época en que, tras la resaca provocada por los innumerables disparates perpetrados al amparo de la movida, volvieron a surgir músicos que sí sentian un cierto respeto por las viejas figuras del rocanrol. Todo grupo de pose roquista que se preciara tenía que hacer su adaptación dylaniana, y así a bote pronto se me vienen a la memoria Domingo y los Cítricos, Proscritos, La Gran Esperanza Blanca e incluso Loquillo y los Intocables. Todos tuvieron su mérito, pero he de reconocer que yo sentía debilidad por la de Los Sobrios. Su idea de juntar en su único disco versiones de Bob Dylan y de Conchita Velasco me pareció un hallazgo considerable.

¿Y a qué viene sacar a relucir ahora esta canción? Pues la cosa tiene su historia. Dylan la publicó en 1965 y hablaba sobre una dueña de una granja que trataba fatal a sus jornaleros, quizá refiriéndose a los tiempos de la esclavitud o quizá a la explotación laboral en general. Veinte años después, cuando Inglaterra vivía un durísimo periodo de conflictividad social, a alguien se le ocurrió darle un nuevo sentido a la canción aprovechando que el siniestro personaje escrito por Bob se llamaba Maggie. ¿Que Margaret Thatcher se dedica a putear a los trabajadores y a sus sindicatos? Pues yo en la granja de Maggie no vuelvo a currar.

Eso es a lo que se refería U2 cuando empezó a versionar Maggie’s Farm en todos sus conciertos. No deja de ser chocante que unos irlandeses se refirieran a Inglaterra como “la granja de Maggie”, pero permítanme que por afinidad personal y generacional yo prefiera mil veces la versión de Los Sobrios.

Los Sobrios - A secas! A secas! (1988) 

Y sepan que no es la primera vez que se habla de esta canción en A70. Compruébenlo aquí debajo.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Atascado otra vez en Mobile con el Blues de Memphis sin poder salir”, publicado originalmente el martes1 de diciembre de 2009.

NOTA 22/05/2014
Resulta que han suprimido la cuenta en youtube del amigo Kunkeiro por las malditas reclamaciones de copyright… una catástrofe para quienes seguíamos su admirable labor… ¡ánimo Kunkeiro y vuelva pronto! Por fortuna podemos seguir disfrutando de la canción, pues casi a la vez ha tomado el relevo un vídeo de una ignota actuación televisiva de Los Sobrios.

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Algunos nombres propios del rock español de los 90

Domingo, 24 de octubre de 2010.-
En el texto sobre Buenas Noches Rose, me vinieron montones de nombres a la cabeza nada más escribir el primer párrafo. No quise ponerlos para no despistar y que la cosa se centrara en hablar de los Rose, pero ahora me apetece nombrar de corrido todos los que se me vayan ocurriendo.

Dover - Devil Came To Me Cantar en inglés con pose alternativa garantizaba
que nadie en los 90 tuviera un éxito de verdad,
salvo alguna honrosa excepción

En el rock español de los 90 la premisa era distanciarse de la anterior generación, esos grupos que habían triunfado cantando en castellano, y unos pocos cometiendo el pecado de ganar mucho dinero con la música. Así que totalmente prohibido escribir canciones que se entendieran y mucho menos que pudieran radiarse en emisoras convencionales. “Canto en inglés, canto en inglés, no entiendo lo que canto porque está en inglés”, sentenciaron Los Nikis con su genial simpleza. Eso fue el movimiento indie, un montón de gente con pretensiones artísticas y directamente olvidables. Pribata Idaho, Sexy Sadie, Vancouvers, Penelope Trip y Amphetamine Discharge eran algunos de los que al menos podrían tener un pase, con Australian Blonde y Los Planetas aspirando eternamente al ascenso a la Primera División. Nunca lo lograron del todo, esa máxima categoría solo fue alcanzada de verdad por Dover. Me van a disculpar, pero solo con mencionarlos se me viene a la cabeza otra frase chistosa que cantó Hank Roever al más puro estilo niki: “El diablo vino a mí y me habló en inglés”.

En los márgenes de lo indie había un montón de ramificaciones. Habría que poner en un extremo a los grupos más ñoños (Le Mans, Family, La Buena Vida, Fresones Rebeldes) y en el lado opuesto a los genuinos punk-roqueros fieles a la senda cazurra de los Ramones, gente como Shock Treatment, P.P.M., La Perrera, Señor No y Nuevo Catecismo Católico.

Había mucha más fauna practicando el género ruidista, desde los que se orientaban directamente al mundo demente (Patrullero Mancuso, Piolines, Cerebros Exprimidos) hasta los que, con pose intelectual, se alineaban con el universo nihilista de Javier Corcobado y el sello Triquinoise. Sin entrar en detalles sobre su atormentado estilo, estos por lo menos tenían la buena costumbre de ponerse nombres fascinantes: Vamos a morir, SuperelvisMil Dolores Pequeños, Bach Is Dead, Ebria Danza, Amor Sucio, Pachuco Cadáver, Los Bichos, 713avo Amor, Vírgenes Adolescentes

Tampoco hay que olvidar a los que, aproximándose al lado heavy de la vida, se ejercitaron en algo parecido a ese rap-metal que tan bien encajaba en los Festivales de tres días: Santa Fe, Psilicon Flesh, El Fantástico Hombre Bala, My Criminal Psycholovers, Tribu-X y, sobresaliendo entre todos con insoportable arrogancia, esos listillos de Def Con Dos, siempre dispuestos a sermonear al personal sobre las más variadas encarnaciones de la tontería mundial, un cajón de sastre en el que podía entrar Alfredo García, Puerto Hurraco, la etapa presidiaria de James Brown, la persecución a Salman Rushdie, Loquillo en su faceta de cantautor y, como Santísima Trinidad del Mal, la religión, la tuna y Yoko Ono.

J. Teixi Band - New CrónicasY mientras los nuevos grupos de los 90 contemplaban
su propio ombligo, los 
veteranos insistían
en algo tan obsoleto como el rocanrol

Por último, y volviendo a Loquillo, rindo homenaje a todos esos roqueros veteranos que pese a tener su fecha de caducidad cumplida se empeñaron en seguir dando guerra durante ese primer tramo de los 90. Menciono a algunos de mis favoritos: Burning, Las Ruedas, Los Ronaldos, Los Del Tonos, ProscritosDesperados, Ilegales, La Frontera, 091, Lagartija Nick, Los EnemigosDomingo y los Cítricos, Surfin’ Bichos, La Granja, los propios Loquillo & Trogloditas y, por último, Javier Teixidor, a quien tengo una admiración especial. Teixi aguantó con los legendarios Mermelada hasta mediada la década y luego se reinventó con la J. Teixi Band. Sigue siendo grande en el nuevo siglo.