Mi vida entre las hormigas: leve objeción a la peli de Ilegales

Viernes, 23 de junio de 2016.-
Hace una semana nos pasamos por el estreno en la Plaza del Callao, o más bien habría que decir que nos colamos en su fiesta, siguiendo las enseñanzas de una de las primeras canciones de Ilegales. Vaya por delante que fue un verdadero deleite contemplar las andanzas de Jorge y sus secuaces en pantalla grande, nada menos que la del Palacio de la Prensa. Eventos así suben mucho la moral al roquerío madrileño, que falta nos hace. A la peli le pondremos por lo menos un nueve sobre diez: engancha de principio a fin. Nos emocionó, nos divirtió y reímos a rabiar. Pero vayamos al grano sobre la única pega encontrada: se echa en falta algo más de música. Un ejemplo.

La explicación de este ¡Heil Hitler! se lleva un buen pedazo de metraje, pero la canción se ventila con apenas un par de rafaguillas. Entendemos que el prota absoluto es Jorge Martínez, que habla y que habla de forma incontenible y que tenía cientos de historias que contar. Ilustrar cada anécdota con el fragmento adecuado de música podría haber alargado la cosa hasta las seis horas y media. Se ha optado por sacrificar las canciones, pues al fin y al cabo ya nos las sabemos. Cuando Jorge grita “¡Jipis!” todos pensamos “No me gustan los jipis” y con solo oír “Nazis” un inmediato “Simpáticos los nazis” se nos viene a la cabeza. Pero si el que lo está viendo no conoce la historia de primera mano puede que se le quede un poco coja al no escuchar la provocación completa. Para comprender que esta canción de Ilegales cabreó a tope a progres y jipiosos en general y al público del Rock & Rios en particular, lo suyo es darle más cancha… aunque luego venga el propio Miguel Ríos a explicarnos la monumental bronca que provocaron aquel día en Asturias unos teloneros llamados Ilegales.


Mi vida entre las hormigas.
El documental de Ilegales

Y lo mismo que del asunto ‘Hitler’ podríamos decir del episodio Stick de hockey, que tenía una canción enterita con ese mismo nombre y apenas se escucha. Y que para ilustrar el enfrentamiento con su padre venía al pelo El héroe de los gatos. Y que cuando suena Voy al bar rápidamente se desvanece para dar paso a una extensa charla alcohólica con el camarero de guardia, eso sí, interesantísima en lo que se refiere a bebidas arqueológicas como el Pippermint y el Licor 43. En fin, que a ratos parece que falta contexto musical para redondear algunos argumentos… pero no se hable más de este asunto, vayamos a los puntos fuertes.

El principal: la verborrea de Jorge, el gran bocazas, el tío que con diferencia daba mejores entrevistas de todo el rock español. Aquí ha habido mucho músico de rock, pero lo que se dice estrellas del rock se cuentan con los dedos de una mano. Entre ellos Jorge Ilegal solía estar especialmente comprometido en su papel de divo. Siempre se preparaba una buena artillería de frases apoteósicas para ofrecer potentes titulares, ¿pero realmente se las preparaba o es que le salían tal que así? Desde luego Jorge es ocurrente, pero tal precisión en sus palabras no podía ser casual. Viendo lo meticuloso que se muestra eligiendo guitarras, supervisando músicos y controlando la labor de técnicos de sonido se puede suponer que su disposición hacia la prensa del ramo se debe a que era profesional y competente hasta para eso.


Una cabeza a punto de estallar

Otra cuestión. Siendo el energúmeno ultraviolento que todo el mundo se esfuerza en describir ha resultado que para el rodaje de este documental ha aparecido un montón de gente dispuesta a hablar sobre Jorge Martínez con cariño y admiración. Mención especial para David Alonso y Willy Vijande, batería y bajista de la época gloriosa, que ofrecen un impagable testimonio sobre auge y caída del músico de rock, con las drogas duras siempre acechando desde el lado oscuro. Los siguientes miembros que fueron pasando por Ilegales lo pintan como un líder despótico capaz de humillar a un joven recién incorporado al grupo para acto seguido adoptar hacia él una actitud paternal orientada a transmitirle todos los conocimientos que necesitará para ser un profesional del rock. Enternecedor ese estilo familiar al modo napolitano. Y cuando un bajista de tan largo recorrido como Alejandro Espina cae en combate de forma inesperada la pérdida es llorada con desconsuelo. La escena del tanatorio transmite momentos de auténtica congoja.


Mi vida entre las hormigas (CD + DVD, 2017)

Por otra parte, por la película van desfilando personajes de lo más variopinto, desde guardianes de la prensa oficialista de toda la vida como los Ordovases, Manriques y Fernandoflores de turno a un purista del rock auténtico como el Mariscal Romero disparatando como inesperado experto en prehistoria ilegal. Y también productores, disqueros de postín, señores asturianos que alguna vez condujeron una furgoneta o fueron técnicos de luces y, sobre todo, muchos compañeros de profesión recordando escenas de acción que se producían por el mero hecho de compartir camerinos y escenario con Jorge y su tribu. Resulta que el documental Mi vida con las hormigas lleva años fraguándose y todos estos testimonios se han ido recogiendo mientras se desplegaba una campaña de crowfunding para reunir el apoyo moral y económico necesario. Todo este tiempo los impulsores del proyecto han ido sembrando la red de vídeos como este.

Parte de esta promo ha entrado en el montaje final como impactante escena de reunión de viejos enemigos. Sentados a la mesa, Jorge, Jaime Urrutia y Javier Andreu ajustan cuentas con el pasado y se echan a la cara las viejas rencillas. Como en el anuncio de Mahou, pero de mal rollo. Y entonces Jorge suelta la gran parida: “Fuimos gilipollas, teníamos que haber montado una gira conjunta Ilegales-Gabinete, insultarnos en la prensa para calentar el ambiente y hostiarnos cada noche sobre el escenario. Nos hubiéramos forrado”. El cantante de La Frontera se parte de risa mientras Urrutia apoya la ocurrencia a sabiendas de que sus antiguos colegas de Gabinete Caligari tendrían aún menos ganas de juntarse con él que con Jorge.


Que los directores asuman las consecuencias 

Por ir concluyendo, tenemos que felicitar a Chema VeigaJuan Moya por haber llevado el barco a buen puerto. Mi vida con las hormigas se está presentando estos días en más capitales y se va a proyectar en algunos cines. Si tienen la oportunidad, no lo duden. En la oscuridad de la sala fuimos transportados a un glorioso pasado en un ejercicio de nostalgia con pocas concesiones a la blandenguería. Sensiblerías las justas, porque lo que recuerda la peli es un tiempo en que el rock español se permitió el lujo de ser condenadamente salvaje y divertido. Las bandas punteras ganaban pasta y podían experimentar sin complejos por el laberinto de las drogas y el sexo químicamente puro. Si encima ese grupo superventas se llamaba Ilegales, den por seguro que el relato de sus tropelías garantiza emociones fuertes.

Y aunque Jorge tiene una larga trayectoria que recordar, el tío continúa componiendo piezas increíbles. Muchas del último disco La vida es fuego suenan sin problemas entre sus clásicos de siempre, y para demostrar que ni mucho menos está agotado como compositor ha entregado una nueva canción a propósito de la peli. Una canción aparentemente fea, pero en realidad una intensísima declaración de principios.

Lleva el mismo título que el documental y suena al final del mismo mientras avanzan los títulos de crédito. Tras varias escuchas la hemos aceptado como una enorme canción ilegal, escrita desde la perspectiva de un roquero que ya ha cumplido los sesenta y que demuestra estar a la altura ahora que un par de tipos decidieron rodar una película que honrara su accidentada carrera.

Aquí, como es costumbre, no estuvimos al corriente del ‘craufandin’ ni de todas esas cosas modernas, así que apoyaremos a la manera tradicional, a posteriori. Es decir, compraremos el disco e iremos a algún concierto… ¿el 6 de julio en Getafe? La verdad, pilla un poco lejos… pero habrá que planteárselo.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Jorge Ilegal contra la memoria histórica selectiva (Parte 1ª)”, que fue publicado originalmente el martes 11 de mayo de 2010.

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Calamaro y Fito fueron multitud, una tontería de verano

Domingo, 24 de agosto de 2014.-
Fue un tontería del verano de 2007. A Andrés Calamaro y a Fito Cabrales se les ocurrió echar un pulso rocanrolero juntando a sus respectivos grupos sobre el escenario.  No debió de ser difícil para sus músicos, pues algunos de ellos habían sido lo mismo Fitipaldis que Calamaros según lo requería la ocasión. Esta vez la cosa consistía en ser las dos cosas a la vez e ir alternando canciones de uno, de otro o de gente afín. He aquí un ejemplo.

Fueron solo cuatro conciertos: Getafe, Benidorm, Santiago y Barcelona, todos ellos celebrados en el mes de julio de aquel año. Se cuenta que cuando buscaban nombre para la mini-gira barajaron alguna que otra extravagancia como “Calamaros Fitos”, que seguramente fue desechada por transmitir una imagen poco seria como de caseta de feria de las que venden bocadillos grasientos. Ahora ese nombre tan simpático ha sido recuperado para dar título a la edición 2014 de Tonterías de Verano… y llegados a este punto debo explicarles que desde el blog siamés de Atascado en los 70 se elabora cada verano una estupenda recopilación en CD con las típicas melodías para tararear en vacaciones, a veces un poco tontas, a veces un puro disparate. En esta ocasión se utilizó como hilo conductor los repertorios Calamaros y Fitos, ya fuera por separado, a dúo o en compañía de otros, más otros pocos duetos sin Calamaro ni Fito pero emparentados. Así que si no lo sabían, ya lo saben… pueden encontrarlo en los puntos de distribución habituales.

Fito y Calamaro - 2 son multitud
"Calamaros Fitos" es el título de Tonterías 2014

O sea, que si notan que A70 está menos activo en esta época del año puede deberse a que andemos liados con alguna cosilla más ligera en Tonterías de Verano, así que si les apetece échenle un vistazo de vez en cuando. Ya andan por ahí los vídeos de algunas de las canciones de Fito y Calamaro recuperadas este año y ahora añadimos desde aquí la toma de Me arde que sonó más arriba, también incluida en Tonterías 2014. Era una de las joyas del repertorio de Alta Suciedad, un discazo sin desperdicio, pero esta vez con el atractivo añadido del fundido final con una versión en castellano del Dead Flowers de los Stones. En realidad se trata de un guiño a un viejo amigo fallecido, uno llamado Guille al que Calamaro saluda entre dos estrofas. Luego hablaremos de él. Antes vamos a recordar los conciertos y el pack de CD más doble DVD publicado un año después.

Calamaro y Fito - Dos son mulltitud
2 son multitud. El concierto (2008)

No se atrevieron con Calamaros Fitos así que, como pueden ver, la gira acabó llamándose Dos son multitud (2SM). Los shows fueron generosos, de casi tres horas y media, con una estructura muy parecida los cuatro días. Creo que el desarrollo fue más o menos como se explica a continuación.

Comienza el encuentro: salen todos los músicos presentes llenando por completo el escenario e interpretan todos juntos cuatro canciones de variadas procedencias.  Una de Los Rodríguez (A los ojos), otra Fitipaldi (Viene y va), la conocida versión Rebelde-Fitipaldi (Quiero ser una estrella) y, para terminar, una rareza calamariana (No se puede vivir del amor). Fito abandona la cancha dejando solo a Andrés, que se adueña del escenario durante una hora y veinte minutos. Llega el descanso y ahora es Andrés quien se queda en vestuarios para que Fito protagonice la segunda parte, también de hora y veinte. Por último, en el tiempo de prolongación, vuelven a coincidir todos sobre el escenario y ahí van alternando un Me arde con un Whisky barato, más luego otro bis doble con una para cada artista… y no sé si llevados por la euforia en algún sitio se marcarían una tercera ronda. Difícil de condensar en un formato publicable, así que el doble DVD quedó resumido en dos horas largas y el CD en una hora selecta en la que se daba preferencia a los cortes interpretados a medias. Aquí tienen el detalle de la contraportada con el listado de canciones.

Dos son multitud - Track list
El listado de 2SM tal como quedó inmortalizado

No ha pasado tanto tiempo, pero despierta una cierta nostalgia volver a contemplar ahora las imágenes. Me explico: esos conciertos tienen un aspecto espléndido, con dos artistas en plenitud llenando el césped de un campo de fútbol… y no estoy seguro de que a día de hoy quede alguna propuesta de rock con ese poder de convocatoria. Además hay que reconocer que Andrés y Fito lo hicieron muy bien, manteniendo el espectáculo en todo lo alto sin dejar que la cosa decayera en ningún momento.

Y ahora volvamos al Dead Flowers que mencionábamos al principio. Esta adaptación fue grabada en 1989 por Desperados, queridísmo grupo madrileño al que le encantaba incluir clásicos del rocanrol en sus directos, pero esta les quedaba tan chula que decidieron incorporarla a su tercer disco.

Repasando los créditos que aparecen en la funda del vinilo veo que quizá entonces ya fue grabada en homenaje a amigos muertos, pues ahí pueden leerse dedicatorias a Ramón Recio y Javier Encinas, ambos fallecidos prematuramente en esos años finales de los 80. Saxofonista de Desperados en sus dos primeros discos, Javier ‘El Moro’ Encinas fue también miembro fundador de Mermelada, donde se encargaba de soplar la armónica más salvaje que haya sonado jamás en el rock español. El vacio que dejó fue tan grande que ni Desperados ni la banda de Teixi se plantearon buscarle sustituto. En cuanto a Ramón Recio, él fue quien puso en marcha Glutamato Ye-Yé, aunque a la hora de la verdad no tocara ningún instrumento. Su hermano Patacho acabó encargándose de las guitarras mientras Ramón quedó como letrista principal de Glutamato. Es también el autor de la adaptación a nuestro idioma de la canción más funeraria de los Rolling Stones, lo que explica que a modo de dedicatoria sus colegas Desperados la incluyeran en este disco.

Desperados - El golpe
El golpe (1989)

Fue sin duda el mejor disco de los cuatro que publicaron, con diez canciones sin altibajos y un estilo ya perfectamente definido, quizá logrado a la fuerza por haberse quedado sin saxo, como antes se dijo. El problema de ese momento de madurez de Desperados fue que su discográfica (DRO) les dejó fuera de juego y acabaron grabando para Nola, un sello de Pamplona especializado en rock radical vasco. A partir de entonces ya no volvieron a encontrar su sitio y dos o tres años después el grupo acabó disolviéndose.

El caso es que Desperados tenía un guitarra espectacularmente bueno y buen amigo de sus amigos. No había grupo importante de la escena rocanrolera con el que Guillermo Martín no hubiera colaborado en uno u otro momento, así que el final de Desperados hizo que su guitarra se cotizara aún más en el mercado. La larga lista incluye entre otros a La Frontera, Andy Chango, Jaime Urrutia, Quique González… finalmente la muerte le sorprendió en 2006 siendo un Troglodita, que tampoco está mal. El primer contacto con Calamaro se produjo en los inicios de Los Rodríguez. Justo antes de grabar su primer disco se quedaron sin bajista y, claro, ahí estaba Guille para colgarse el bajo de forma provisional. Años después, Andrés comenzó carrera en solitario y lo reclutó para su banda de directo. Aunque Guille era de Carabanchel, se argentinizó de tal modo que incluso se esforzaba en hacer los coros con el mismo acento que el cantante. Lo de fundir Me arde con Dead Flowers viene de aquella época… creo que el afecto que Calamaro sentía por su antiguo guitarrista era tan grande que en Dos son multitud ya no se conformó con recuperar el Dead Flowers, fue directamente a por el Flores muertas de los Desperados.

Saltando de vídeo en vídeo mientras escribo esto he caído en un concierto completo de Desperados. Es una suerte que aún haya gente que se acuerde de recuperar esos tiempos felices del Rock Club, así que no me resisto a ponerles el enlace por si les apetece viajar hacia atrás en la máquina del tiempo. Puede que en el próximo texto volvamos a hablar de la etapa de Andrés Calamaro con Guille Martín, hasta entonces les dejo con otra pieza del Archivo A70 en la que casualmente también suena una canción incluida en Tonterías 2014, sector Fito.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “¿Es usted Bo Diddley o no lo es?”, que fue publicado originalmente el martes 3 de noviembre de 2009.

Un respeto para los veteranos del Vietnam

Lunes, 06 de mayo de 2013.-
Sigo con mis reflexiones acerca de la cesta de la compra. Ahora toca hablar de esos héroes del rock español a los que ya nadie hace ni puñetero caso. Los famosos famosísimos pueden seguir viviendo de las rentas, pero los que hace tiempo perdieron el sitio son curiosamente los que más se esfuerzan en seguir componiendo, publicando nuevos álbumes y presentándolos en directo. Ya conté que a veces me compro los discos más como gesto de apoyo que otra cosa, por eso algunos hasta se me olvida oírlos. Luego los redescubro por casualidad y pienso: “¡pero si estaba muy bien! ¿por qué no llegó a sonar en las radios?”. Lo que me da pie para relatarles el ejemplar caso de La Frontera.

Los dos miembros fundadores que quedan en el grupo, Javier Andreu y Toni Marmota, salen de su retiro cercedillense para grabar un nuevo disco de estudio, Rivas Creek, el primero en muchos años. Lo llevan a alguna emisora para que empiece a sonar un poco en vísperas de su lanzamiento, les atienden con amabilidad y les dicen que lo escucharán con atención. Llegado el momento, el CD es archivado en el sitio correspondiente, es decir, en la papelera. Así que, cuando finalmente lo publicaron, no es extraño que su repercusión fuera algo menos que cero.

La Frontera - Rivas CreekRivas Creek (2011)

Me compré el disco cuando me enteré, o sea, unos meses más tarde. Al principio no lo escuché demasiado, pero pasado el tiempo ya hay unas cuantas canciones que me gustan tanto que nunca me decido a borrarlas del portátil, en especial la del vídeo de arriba, en la que Andreu está enorme cantando. Me da por pensar que en otros tiempos La Frontera recibía muchísima atención por discos bastante peores que éste, pero a estas alturas ¿a quién le puede interesar La Frontera? Entonces nunca fui un gran fan, pero ahora por llevar la contraria voy y me compro su disco no una vez, sino dos, la segunda en una edición muy chula en la que se añadía su anterior CD, el del 20º aniversario.

La Frontera - Pack Rivas Creek / Veinte años y un día Rivas Creek + Veinte años y un día

Ese Veinte años y un día…, publicado en 2005, era un concierto privado de autohomenaje en el que se actualizaba con bastante buen resultado su repertorio más conocido, así que por el mismo precio pueden llevarse sus canciones más nuevas y las de toda la vida. Sin duda muy recomendable.

Y en la misma línea de solidaridad con los veteranos del Vietnam a los que la sociedad hace el vacío, aprovecho para recordar que José Ignacio Lapido ya ha publicado su nueva entrega.

J.I. Llapido - Formas de matar el tiempoFormas de matar el tiempo (2013)

En realidad el recordatorio me lo puedo aplicar a mí mismo, pues todavía no he tenido la oportunidad de conseguirlo. Ya caerá, que con los discos de Lapido suelo tomarme mi tiempo. De momento, para abrir boca, aquí tienen el clip oficial.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “El éxito invisible de Lapido”, que fue publicado originalmente el jueves 27 de octubre de 2011.

Algunos roqueros poco correctos

Miércoles, 17 de octubre de 2012.-
Repasando los discos que han ido cayendo en mis manos en los últimos meses, compruebo que siempre acabo refugiándome en las mismas viejas glorias del rock nacional. Aparte del delirante disco de duetos de Miguel Costas, del que ya les hablé, también he podido escuchar la penúltima entrega cultureta de Loquillo, el eterno retorno de La Frontera (Rivas Creek), los discos en solitario de las dos mitades de Pereza y, con varios años de retraso, uno de Joaquín Sabina que me había perdido. Reconozco que enganché este Vinagre y rosas impresionado por un videoclip en el que precisamente colaboraban Leiva y Rubén Pozo con su gracejo habitual.

Vi Tiramisú de limón por casualidad en uno de esos canales de emiten a todas horas vídeos musicales sin criterio alguno. Me gustó tanto que tuve que ir a buscar un Vinagre y rosas ya en el cajón de las rebajas. Pese a lo mucho que me gusta Joaquín, a veces me salto alguno de sus discos por el mosqueo que me producen sus desbarres de intelectual comprometido. Se me hace duro soportar sus lecciones de ortodoxia política, sobre todo por esa desagradable sensación que transmite de ir siempre a favor de corriente. Siempre dispuesto a halagar al público ya ganado de antemano, siempre proclive a regalar los oídos de la Kirschner de turno si con eso puede vender un puñado más de discos al votante peronista… En fin, no seguiré por esos terrenos escabrosos porque luego escucho algo tan bueno como Tiramisú de limón y no tengo más remedio que rendirme. El sr. Sabina es uno de los más grandes escribidores de canciones y no sería justo juzgarle por otras facetas en las que quizá no sea tan brillante.

Vinagre y rosas (2009)

Así que, dejando aparte esos pequeños detalles en la vida del artista, el disco está muy bien y el detalle de cantar con Rubén y Leiva quedó muy chulo. Y como con estos sí que simpatizo últimamente, conseguí sus discos en solitario en cuanto salieron. Uno me gustó y el otro no tanto… prefiero no entrar en detalles.

¿Sumando las mejores canciones de estos dos discos saldría uno bueno de Pereza?

Por cierto, que a estos chicos les encanta salir de invitados en los videoclips de otros. Hace poco les vi en uno de Alejo Stivel cantando una de Burning… pero no era mi intención hablarles ahora de alguien tan en la órbita progresista, sino de todo lo contrario. Resulta que Loquillo lleva ya tanto tiempo enfadado con el mundo que últimamente anda frecuentando compañías nada recomendables. En su afán por desmarcarse del clan cultural que medró con el anterior gobierno, se deja entrevistar por los más odiados ogros de la caverna mediática y, lo que es peor, se le nota cómodo. Dentro de poco va a publicar un disco entero con Sabino Méndez, que hace ya tiempo va de columnista en prensa conservadora… pero nada como el despropósito del disco anterior. Su nombre era el de todas las mujeres estaba íntegramente dedicado a un poeta de derechas, un escándalo de tal calibre que algunos fans de toda la vida renegaron del Loco y quemaron su discografía completa… ¡Pero qué se habrá creído este tío! ¿Es que nadie le explicó lo del cordón sanitario?

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Mariscal Romero, el primer indignado”, que fue publicado originalmente el sábado 27 de agosto de 2011.

Algunos discos para 2011

Sábado, 22 de enero de 2011.-
Celebramos las fiestas, religiosas o no, para que algunas tradiciones ancestrales nunca lleguen a perderse. Hay que esforzarse para que no caigan en desuso o sean desvirtuadas por las grandes marcas y los grandes almacenes. Luego hay otras costumbres importadas que se implantan muy rápidamente porque satisfacen la gana de juerga que suele tener la gente. En vista de lo que detesto idioteces como Halloween, San Patricio o el Orgullo Gay, cada vez soy más de las primeras, aunque sea por respeto a nuestros mayores. Y también por llevar la contraria, qué coño. Así que, una vez más, celebré la fiesta de los Reyes Magos visitando con devoción de creyente las pocas tiendas de discos que quedan abiertas, y gracias a ellos sigo encontrando CD’s que me llenan de alegría. Estos:

  • The Byrds – Turn! Turn! Turn!
  • Bo Diddley – Bo Diddley Is A Gunslinger
  • Thin Lizzy – Nightlife
  • Steve Miller Band – Children Of The Future
  • Bon JoviCross Road. The Best Of Bon Jovi
  • La FronteraVeinte años y un día
  • Ilegales – 126 canciones ilegales
  • Larry Williams – Greatest Hits. Here Is Larry Williams
  • Ramoncín y WC? – Ramoncín y WC?
  • Fernando Alfaro y los Alienistas – Carnevisión
  • RainbowDificult To Cure
  • WhitesnakeThe Early Years

¿Y qué canción escuché la primera de todas? Ya que hablamos de tradiciones cristianas, puse ésta, que tiene una bonita letra que Pete Seeger adaptó de unos versículos del Eclesiastés.

The Byrds es uno de esos grupos de los que solo tenía un grandes éxitos y ahora me voy comprando reediciones en CD llenas de extras. Su segundo disco, Turn! Turn! Turn! (1965), me hacía especial ilusión. Lo de las recopilaciones de clásicos del heavy rock es porque tengo niños pequeños. De repente sale una canción en la radio y preguntan: “papá que es eso”. Y entonces me doy cuenta: “mierda, no tengo nada de Bon Jovi”, y eso no puede ser. Larry Williams es uno de los pioneros de los 50 que me quedaban por controlar, mientras que Ramoncín… lo de Ramoncín lo tendré que explicar más adelante. En cuanto a Ilegales, Bo Diddley y Thin Lizzy, vienen a cuento de cosas escritas hace poco en A70.

En la misma línea, también me gustaría mencionar otros grandes hallazgos de los últimos meses de 2010, porque seguro que algunos irán convirtiéndose en material para este blog:

  • The Byrds – Sweetheart Of The Rodeo
  • Fats Domino – All By Myself
  • Johnny Burnette – Trio. Honey Hush
  • Muchachito Bombo Infierno – Idas y vueltas
  • Los Rebeldes – Noches de luz, días de gas
  • Pearl Jam – Backspacer
  • Elvis Presley – From Elvis In Memphis
  • The Who – Face Dances
  • The Backbeat Band – Backbeat
  • M-Clan – Para no ver el final
  • Ringo Starr & His All Starr Band – The Anthology… So Far
  • Rory Gallagher – Blueprint
  • Surfin’ Bichos – Fotógrafo del cielo (Reedición)
  • Grand Funk Railroad – Live. The 1971 Tour
  • Bill Wyman – A Stone Alone. The Solo Anthology 1974-2002
  • The Kinks – The Singles Collection
  • The Troggs – Wild Thing. The Godfathers Of Punk

Mucho material y muy variado, pero por elegir uno, hablaré del último de M-Clan, aunque solo sea por esta alucinante portada.

Para no ver el final (2010)

Gran idea la de recuperar el logo de Atlantic, le da tanto aire retro como el tono sepia de la foto y lo de encenderse un cigarro. Costumbres de otra época, igual que la música que encontramos dentro, rock y soul clásico, aunque con producción lujosa propia del nuevo siglo. Hace tiempo que M-Clan no defrauda y se dosifica con discos excelentes de diez o doce canciones. El giro hacia el soul les ha quedado elegante y adulto, aunque lo de prescindir de Pascual Saura y de Oti, bajista y batería fundadores del grupo, es algo que Tarque y Ruipérez no conseguirán explicar por mucho que se esfuercen. Y tras la muerte de Saura el pasado diciembre, ya nunca lo podrán arreglar.

Otra cosa. El videoclip es tan estiloso como la portada y hace un guiño a uno de mis videos favoritos de todos los tiempos. Dos amigos se encuentran por la calle y acaban tocando en un garito donde les espera el resto de su grupo. A ver si lo adivinan.

Si todavía no han caído en cuál es el famoso videoclip al que me estoy refiriendo, pinchen aquí para verlo.

Algunos nombres propios del rock español de los 90

Domingo, 24 de octubre de 2010.-
En el texto sobre Buenas Noches Rose, me vinieron montones de nombres a la cabeza nada más escribir el primer párrafo. No quise ponerlos para no despistar y que la cosa se centrara en hablar de los Rose, pero ahora me apetece nombrar de corrido todos los que se me vayan ocurriendo.

Dover - Devil Came To Me Cantar en inglés con pose alternativa garantizaba
que nadie en los 90 tuviera un éxito de verdad,
salvo alguna honrosa excepción

En el rock español de los 90 la premisa era distanciarse de la anterior generación, esos grupos que habían triunfado cantando en castellano, y unos pocos cometiendo el pecado de ganar mucho dinero con la música. Así que totalmente prohibido escribir canciones que se entendieran y mucho menos que pudieran radiarse en emisoras convencionales. “Canto en inglés, canto en inglés, no entiendo lo que canto porque está en inglés”, sentenciaron Los Nikis con su genial simpleza. Eso fue el movimiento indie, un montón de gente con pretensiones artísticas y directamente olvidables. Pribata Idaho, Sexy Sadie, Vancouvers, Penelope Trip y Amphetamine Discharge eran algunos de los que al menos podrían tener un pase, con Australian Blonde y Los Planetas aspirando eternamente al ascenso a la Primera División. Nunca lo lograron del todo, esa máxima categoría solo fue alcanzada de verdad por Dover. Me van a disculpar, pero solo con mencionarlos se me viene a la cabeza otra frase chistosa que cantó Hank Roever al más puro estilo niki: “El diablo vino a mí y me habló en inglés”.

En los márgenes de lo indie había un montón de ramificaciones. Habría que poner en un extremo a los grupos más ñoños (Le Mans, Family, La Buena Vida, Fresones Rebeldes) y en el lado opuesto a los genuinos punk-roqueros fieles a la senda cazurra de los Ramones, gente como Shock Treatment, P.P.M., La Perrera, Señor No y Nuevo Catecismo Católico.

Había mucha más fauna practicando el género ruidista, desde los que se orientaban directamente al mundo demente (Patrullero Mancuso, Piolines, Cerebros Exprimidos) hasta los que, con pose intelectual, se alineaban con el universo nihilista de Javier Corcobado y el sello Triquinoise. Sin entrar en detalles sobre su atormentado estilo, estos por lo menos tenían la buena costumbre de ponerse nombres fascinantes: Vamos a morir, SuperelvisMil Dolores Pequeños, Bach Is Dead, Ebria Danza, Amor Sucio, Pachuco Cadáver, Los Bichos, 713avo Amor, Vírgenes Adolescentes

Tampoco hay que olvidar a los que, aproximándose al lado heavy de la vida, se ejercitaron en algo parecido a ese rap-metal que tan bien encajaba en los Festivales de tres días: Santa Fe, Psilicon Flesh, El Fantástico Hombre Bala, My Criminal Psycholovers, Tribu-X y, sobresaliendo entre todos con insoportable arrogancia, esos listillos de Def Con Dos, siempre dispuestos a sermonear al personal sobre las más variadas encarnaciones de la tontería mundial, un cajón de sastre en el que podía entrar Alfredo García, Puerto Hurraco, la etapa presidiaria de James Brown, la persecución a Salman Rushdie, Loquillo en su faceta de cantautor y, como Santísima Trinidad del Mal, la religión, la tuna y Yoko Ono.

J. Teixi Band - New CrónicasY mientras los nuevos grupos de los 90 contemplaban
su propio ombligo, los 
veteranos insistían
en algo tan obsoleto como el rocanrol

Por último, y volviendo a Loquillo, rindo homenaje a todos esos roqueros veteranos que pese a tener su fecha de caducidad cumplida se empeñaron en seguir dando guerra durante ese primer tramo de los 90. Menciono a algunos de mis favoritos: Burning, Las Ruedas, Los Ronaldos, Los Del Tonos, ProscritosDesperados, Ilegales, La Frontera, 091, Lagartija Nick, Los EnemigosDomingo y los Cítricos, Surfin’ Bichos, La Granja, los propios Loquillo & Trogloditas y, por último, Javier Teixidor, a quien tengo una admiración especial. Teixi aguantó con los legendarios Mermelada hasta mediada la década y luego se reinventó con la J. Teixi Band. Sigue siendo grande en el nuevo siglo.

Por culpa de Ilegales saco del armario mi colección de entradas

Viernes, 30 de abril de 2010.-
Gira de despedida de Ilegales. Viernes 23 de abril de 2010, día de San Jorge, última oportunidad para los fans madrileños. La cita es en una horrible sala próxima a la Plaza de España

Me iba a poner a escribir una especie de crónica del concierto en plan emotivo, recordando el puñado de veces que he visto a Ilegales… cada vez que presentaban en Madrid un nuevo disco, allí estaba yo sin falta. Para ilustrarlo en plan bonito se me ocurre rebuscar entre mi colección de entradas… y me despisto… me pongo a digitalizar todas las entradas que encuentro… las ordeno por fechas… la crónica de los Ilegales tendrá que esperar.

Con la tarea a medias, saco varias conclusiones. La primera: que a finales de los 80 andaba todo el puñetero día de conciertos. Las entradas lo demuestran, y además había montones de festivales gratuitos de los que no guardé un papelito que apuntale ahora el recuerdo. La segunda: que Ilegales nunca cayó en la trampa de tocar gratis ni tampoco se prodigaban en conciertos colectivos. Siempre tan suyos… presentándose ante el público sólo en momentos especiales y cobrando entrada, como debe ser… pero dejemos a los Ilegales para el próximo día. Voy a poner música, por ejemplo, de uno de sus teloneros de entonces.

En el futuro iré sacando jugo a todas estas entradas, incluso he actualizado uno de mis textos anteriores con mi fetiche número 1, la madre de todas las entradas: Stones, 9 de julio de 1982 en el Vicente Calderón. Pero hoy voy a sacar a pasear unas pocas de las que probablemente de otra manera nunca habría hablado. A finales de los 80 había en España un montón de grupos segundones que peleaban para abrirse camino entre los grandes santones de la movida. Todos esos grupos me motivaban… ya entonces me interesaba más el rock de los 70 que las modas pasajeras que venían de Londres, pero también me gustaba estar al tanto de lo que se hacía por aquí. Y esos músicos locales eran apasionados, se creían lo que hacían… a veces con más voluntad que talento. Así que me calzaba la chupa vaquera con peste a humo y me iba de concierto hasta tres y cuatro noches seguidas… De toda aquella generación solo triunfaron Los Ronaldos, y quizá también se recuerde como grupos de culto (qué mal suena eso) a Surfin’ Bichos y Los Enemigos. Pero había muchos más…

1-XI-86. Mermelada, uno de mis favoritos de siempre, rocanroleros en tierra de nadie y todavía en activo como J. Teixi Band

Potros y Sex Museum en Rock Club19-XII-1987. Los Potros y Sex Museum teloneando a un olvidado grupo garagero… ¡qué revoltosa era entonces la militancia mod!

Teloneros en Rock Club9-III-1988. Cardiacos, La Coartada, Deicidas y Los Flechazos se juntaron en un proyecto colectivo en el que casi todos eran leoneses

Pantano Boas en San Mateo16-IV-1988. The Pantano Boas, ruidistas con estética de Arizona… aunque vinieran de Barcelona

Fiesta Rock de Lux27-IV-1988. Qué buenos eran BB Sin Sed y qué juergas se corrían Los Enemigos y Siniestro Total compartiendo camerino… ¿sería esa noche cuando Julián Hernández abandonó la batería?

Festival en el Rockodromo29-IV-1988. Otro surtido por si ese abril alguien no había tenido suficiente… Los Elegantes eran de los mejores en directo, La Granja irrumpieron con fuerza desde Mallorca, y de Huesca llegaron los Mestizos con su célebre frase “los chicos de provincias somos así”

La Frontera en el Pabellón8-V-1988. Este año empezaron a cobrar un precio simbólico para este tipo de conciertos en San Isidro, que dejaron de ser gratuitos por culpa de la tantas veces recordada trifulca entre fans de Obús y La Polla Records

11-V-1989. Estos Mercenarios tocaban el rock más bestia de Sevilla cuando acompañaban a Dogo, pero se ponían solemnes si se juntaban con Silvio

Entradas del AgapoGaritos y Pubs. El Agapo fue sin duda el sitio más enano de todos los que programaban conciertos… y el más auténtico. Ya'stá y Siroco también molaban, sobre todo para ver a gente guapa como los Flying Gallardos, que luego se reconvirtieron en Red House 

Qué buenas sensaciones revivo con estos simples trozos de papel y algunos nombres que llevan impresos: La Herencia de los Munster, Rock Club, Sala Universal, San Mateo 6, Rockódromo… Algunas de estas van timbradas con avanzadas técnicas anti-falsificación, como en los eventos de postín, otras más bien son fotocopias cutres de bar de Malasaña. A veces compradas por anticipado en Discoplay, a veces gorroneadas en concursos radiofónicos, algunas obtenidas en taquilla tras interminables colas, otras en ventanillas semidesérticas…

Ansia (Mini LP, 1987), lo que sonó ahí arriba

No voy a decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero… ¡detesto tanto las entradas de cajero automático! Odio pasar por el aro de esas multinacionales de la venta de tickets y su abusivo impuesto revolucionario, llámese gastos de distribución. Miren que yo me ofrezco a ir en persona a retirar la entrada, pero aún así insisten en cobrarme la dichosa distribución… ¡panda de chorizos!