Estadísticas 2014, cosas que sucedieron el año pasado en A70

Sábado, 10 de enero de 2015.-
Al igual que el año pasado, aprovecho el informe anual que nos remite desde Texas nuestro estimado patrón el señor WordPress para hacer algunas consideraciones sobre la trayectoria de Atascado en los 70 a lo largo del año 2014.

Como es costumbre desde que empezó, A70 ha tenido sus altibajos en el año que ha terminado. Tras momentos de notable actividad publicadora llegaron rachas de sequía en la que pasaba mes y pico sin que saliera nada nuevo. He aquí algunos números:

A70 fue visto 13.271 veces en 2014, lo que aproximaría la media a unas 40 visitas diarias

El día más ajetreado del año fue el 5 de septiembre con 252 visitas

Se publicaron 24 artículos nuevos, así que 2014 aumentó el volumen del archivo completo del blog hasta los 154 artículos

En diciembre, junio, abril y enero salieron 3 artículos, la mayoría de meses se publicaron 2, uno solo en septiembre y noviembre… mientras octubre se quedó entre medias totalmente en blanco

En fin, que la cosa quedó compensada por algunos nombres propios que concitaron el interés de lectores habituales y algunos visitantes nuevos que se incorporaron. A saber: Kunkeiro69, Jorge Ilegal, Charly García, Mariscal, Molina, las reapariciones de Paco Pérez Bryan y Gonzalo García Pelayo, el muy añorado Pub El Buscón y como siempre, Ramoncín, aunque esta vez a propósito del relato de Carlos Michelini. Todos ellos están presentes en el ránking de este año.

Informe completo

De mitad para abajo de la lista también salen nombres que vinieron al caso por algún asunto de actualidad, como M-Clan, Lapido o Quique González, pero son los menos, pues casi siempre en A70 los temas van entrando sin venir a cuento. Da un poco igual cuando se trata de gente como Ronnie Lane, Coverdale, Josele Santiago o Marc Parrot, pues sus admiradores más fieles acaban entrando a mirar.

En todo caso, que quede constancia de que el mayor número de visitas se lo llevó Kunkeiro, el tipo gallego a quien youtube le cerró un canal que contenía 25.000 vídeos de rock español. La gente andaba como loca buscándole y algunos le encontraron aquí. Abrió un nuevo canal y se lo volvieron a cerrar porque los amos del copyright siguieron “notificando infracciones”. Mucho se ha perdido, menos mal que otros como Manu Guinarte siguen en la brecha subiendo vídeos como este.

Por lo que veo Manu se cuida mucho de subir audios ni portadas originales para que nadie se enfade. Se ve que la clave consiste en poner vídeos cuya calidad de imagen y sonido sea media-baja, de forma que tengan valor documental pero no lo suficiente como para molestar a los dueños de los derechos. Ten cuidado, Manu, por el bien de todos. Ya nos encargaremos los demás de poner las portadas en nuestros blogs.

Siniestro Total - Me gusta como andas
Me gusta cómo andas (1988)

Y termino comentándoles algunas curiosidades. A veces uno hace autobúsquedas para comprobar qué tal se posicionan sus propias cosas… pues sepan que si ustedes buscan el nombre de este blog tal cual, sin comillas ni nada, los motores de búsqueda les conducirán a una noticia de El Norte de Castilla titulada así: “Un tenedor de 10 centímetros atascado en el pene de un hombre de 70 años”, que termina de encontrar la coincidencia en negrita en su frase final “algunos ejemplos de objetos atascados en los genitales que enumeran los doctores son cables, llaves, plantas, pegamento e, incluso, serpientes”. Se trata de una noticia del verano de 2013, pero ahí sigue, intemporal. Es para nosotros un honor compartir palabras clave con esta historia convertida a día de hoy en un clásico.

Por otra parte, una página que se dedica a las mediciones en la red arroja una serie de datos un tanto absurdos. Veamos: Atascado en los 70 ocupa el puesto 735.424 en el ránking español, con un valor estimado que supera por poco los 500 euros, en concreto hay que añadir 6 euros y 15 céntimos al billete morado. Quién los pillara si fuera cierto. En cuanto a la clasificación mundial, ahí estamos en un muy meritorio 20.020.746 lugar. Pero no queda ahí la cosa, porque según la media de tráfico registrado en los últimos 90 días ascenderíamos al puesto 16.824.156, lo que supone una mejora de casi 4 millones y medio de posiciones. Es un dato que, visto así, nos llena de alegría y nos anima a seguir adelante. Ahí les dejo el enlace, aunque igual si lo pinchan dentro de unos meses la cosa puede haber variado millón arriba millón abajo.

Nada más. Que nos vaya a todos muy bien en este nuevo año.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Atascado en 2013”, que fue publicado originalmente el miércoles 22 de enero de 2014.

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Veteranos 2014, por ejemplo Burning y Rosendo

Domingo, 12 de enero de 2014.-
He leído por ahí que en menos de 5 años la industria dejará de fabricar CD’s. Puede que para entonces nadie los eche de menos. Menos mal que Papá Noel y los Reyes aún se apiadan de nosotros y gracias a ellos podemos todavía palpar algún formato físico, sea CD, vinilo, DVD o libro. ¿Archivos en descarga legal? Venga, no me jodan, que ya vamos siendo del siglo pasado. Tan del siglo pasado, que esos escasos CD’s originales que caen en nuestras manos siempre suelen ser de artistas de esos tiempos remotos.

Después de escuchar el nuevo disco de Burning no me queda del todo claro si a estas alturas Johnny Cifuentes todavía tiene cosas que decir. En las siguientes escuchas iré despejando la duda, pero en cualquier caso se le agradece el intento. Dicen los enteradillos que algunas de esas canciones sonaban mucho mejor cuando las grabó a medias con Leiva Pereza. En fin, una pena que por una tontería de egos se quedara en el limbo… está nuestro panorama roquero tan triste como para permitirse estos desperdicios. Pero vaya, de nada vale lamentarse por el proyecto frustrado, demos una oportunidad al que sale ahora.

Burning - Pura SangrePura sangre (2013)

Otro que sacó disco a finales del año pasado y promete dar guerra este 2014 es Rosendo. El dato escalofriante es que a nuestro roquero más querido van a caerle 60 tacos, pese a lo cual el tío ha decidido insistir en su habitual línea incordiante, pero poniendo el dedo en la llaga de forma más explicita que de costumbre.

Rosendo - Vergüenza toreraVergüenza torera (2013)

Lo pueden comprobar en el vídeo de más abajo, aunque en realidad de lo que yo quería hablar es de su libro. Vaya pedazo de tomo que se han marcado Kike Babas y Kike Turrón. Ya que por edad ellos no pudieron vivir esos prehistóricos 70 de primera mano, los Kikes se niegan a redactar una sola línea y proponen una “crónica oral”. O sea, han hablado con un montón de personajes que estuvieron allí y construyen el relato ordenando sus testimonios de forma cronológica con minuciosidad de relojero. Impagable poder revivir la pelea MolinaRosendo en palabras de sus dos contendientes y de los que estaban a su alrededor. O la bronca con Armando de Castro. O los recuerdos de Jaime Asúa de cuando era un simple técnico del grupo. O las neuras del Manolo Tena bajista de Cucharada. O las batallas de los primeros Asfalto por el circuito de discotecas de Toledo. O las del Mariscal Romero estrella de la radio infiltrándose entre los opusinos directivos de la discográfica Zafiro. O de una joven Luz que solo era la novia de Paco Pérez Bryan, el locutor de El Búho Musical… mejor no sigo, hagan lo posible por leérselo entero que merece la pena.

Maneras de vivir. Leño y el origen del rock urbanoManeras de vivir. Leño y el origen del rock urbano (2013)

Otra cosa. Me ha alegrado mucho que por fin alguien revindique el papel de El Búho Musical como programa clave en la radio roquera de aquellos años, quizá cogiendo el testigo del Musicolandia. Los que llegaron después del Mariscal Romero pronto se radicalizaron: unos queriendo ser los más modernos entre los modernos y otros los más heavys entre los heavys. Al final, el único que no tenía ningún complejo era Paco en El Búho, que lo mismo pinchaba Clash que AC/DC. Y por cierto, me ha hecho mucha ilusión que los Kikes pillaran una foto prestada de este blog. Es la del disco que Mariscal le firmó a un amigo mío. Me emocioné cuando la vi publicada en el libro; si además lo hubieran mencionado en los créditos habría sido la leche.

Mariscal Romero - Mariscal Romero Show-Black Feeling (1977)La foto del Mariscal que sale en el libro

Lo que es una pena es la cantidad de erratas y faltas de ortografía. No quiero ser pesado con este asunto, pero es un engorro encontrar gazapos a pares en cada página. No sé si alguna autoridad lingüística ha decidido últimamente que hay que acentuar “Luis”, pero qué feo resulta ver todos esos acentos en los cientos de luises que aparecen mencionados en el libro. Lo que sí recuerdo con seguridad es que Mariscal Romero se escribía con “c” en las portadas de sus discos y que en algún momento el nombre se modernizó. Supongo que fue él quien lo promovió, el mismo Mariscal que siempre renegó de lo moderno. En cambio Kaka de Luxe sale impreso sin la “e” final. Entiendo que la gente del rock auténtico no sepa ni cómo se escribía ese grupo del demonio, pero ya que los Kikes hablaron con Ordovás, con Alaska y con El Zurdo se lo podían haber preguntado.

Nada nuevo, suele ocurrir en muchos libros del rock de aquí. Creo que pasaba en el Burning. Madrid de Alfred Crespo, pero no en el Barcelona Ciudad de Loquillo, que El Loco siempre se empeña en hacer las cosas con una cierta elegancia. Veremos qué me encuentro en los de Julio Castejón y Quique González, los siguientes que tengo en espera para ser leídos.

Mientras escribo esto llevo un rato enlazando canciones del nuevo de Burning y he de decir que cada vez me va enganchando más, sobre todo ese Willie Dixon dedicado a un garito de roncanrol que hay en Argentina. Muy bueno el estribillo con acento porteño (“lleváme al Willie”). Estén atentos, que creo que lo presentan el próximo sábado en la Sala Penélope, pero ahora es el momento de cambiar de tercio y ponerles la canción de Rosendo que les prometí al principio: enfadado en plan protesta de la Puerta del Sol y con autohomenaje incluido a El oportunista de Leño.

También cayó en mi poder el nuevo CD de Andrés Calamaro, ya con galones de veteranía aunque una o dos generaciones más reciente. Lo dejo para la siguiente ocasión, para que conste su reseña calamariana correspondiente.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “La compra de discos semestral (II)”, que fue publicado originalmente el viernes 1 de julio de 2011.

Sí, hubo rock antes de la movida

Jueves, 20 de diciembre de 2012.-
Bueno, ha pasado tiempo desde el anterior texto, pero al menos les dejé en compañía de Veteranos del rock, ese estupendo documental de media hora que hablaba de lo marginada que quedó la vieja guardia roquera tras la irrupción de la movida. Ahí había un montón de frases geniales de Molina, El Pirata, Mariscal y, sobre todo, una de Fernando, el batería de Obús: “si hubiera un solo culpable yo le habría dado ya de hostias”. Insuperable… espero que lo hayan podido disfrutar.

Sepan que en este mes sin nuevos textos, A70 no ha estado inactivo. El equipo de archiveros ha trabajado duro para recuperar entradas antiguas que estaban relacionadas con este tema, las que veíamos que ustedes intentaban leer sin conseguirlo. Ya les anticipo que hemos puesto una galería de portadas de discos con sus correspondientes enlaces abajo del todo, al fondo a la derecha, pero antes de entrar a detallarlas vamos con una canción representiva, como es costumbre.

Para ilustrar este asunto de los roqueros españoles anteriores a la movida, elijo como protagonista a Ramoncín precisamente porque no formaba parte de ninguna tribu. No se ceñía a los cánones de ningun género, lo mismo coqueteaba con el punk, el pop o el jevy si eso le ayudaba a seguir forjando su propio personaje. Simplemente era un chaval de barrio con una personalidad arrolladora y la pura determinación de ser una estrella que sobrepasara los límites del rocanrol. Él lo tuvo siempre muy claro, miren lo que le dijo hace mil años a la Milá.

Ese joven Ramón se convirtió a toda prisa en uno de los tíos más famosos de España después de escandalizar sin descanso con toda clase de declaraciones arrogantes y conciertos polémicos, unas veces lanzando huevos desde el escenario contra esos trajeados reyes del pollo frito a los que tanto despreciaba y otras siendo él quien recibía el impacto de los putrefactos proyectiles. Superada esa etapa llegaba lo más difícil, sacar un segundo disco que demostrara que la materia prima era de calidad roquera.

Ramoncín - BarriobajeroBarriobajero (1979)

Fue un relativo fracaso. La guerra que estaba manteniendo con los jerarcas de la EMI perjudicó mucho su difusión, pero aún así fue un álbum muy querido por el ramoncinismo. Que se llamara Barriobajero era toda una declaración de intenciones, una afirmación de sus señas de identidad, de cuál era el sitio de donde venía y qué cosas estaba dispuesto a defender a muerte. Ese punto de vista suburbial en el que Ramoncín quiso atrincherarse está presente en cada una de las canciones: Chuli, ¡Hola muñeca!, Soy un chaval, Blues para un camello, Felisín el vacilón… el muestrario completo de la mitología del barrio. Supongo que más o menos en ese punto los jóvenes cachorros de la futura movida empezaron a sentirse incómodos en sus conciertos, y sería cuestión de semanas cuando definitivamente renegaron de Ramoncín como personaje chungo y casposo.

Por eso cuando los chiquitos de la movida saltan a la fama y declaran abiertamente la guerra al rocanrol, nuestro héroe de Legazpi era uno de los pocos que estaba preparado para darles la batalla. Y si había que llegar a las manos y romperse la nariz, ahí estaban los puños y la napia de Ramón para lo que hiciera falta. Buena fe de ello pueden dar gabinetes, pegamoides y glutamatos, que quien más quien menos tiene una peleíta para dar lustre a su biografía. Era inevitable, uno no oposita al título de cronista barrial para que luego lleguen esos niños de papá con sus pelos de colores, su amaneramiento gay a la moda y su hedonismo insustancial y te roben todo el protagonismo proclamando no se sabe qué impostada alegría de vivir… ¡venga hombre!

Arañando la ciudadAsí era el barrio de Ramoncín, inmortalizado
para la portada del tercer disco

En su atinada reflexión sobre el asunto, Darío mencionó Arañando la ciudad como punto de ruptura. Bien pudo ser así, ese disco es de 1981 y a esas alturas ya estaba claro quiénes se quedaban en el bando de acá y quiénes desertaban al otro. Pero esa es ya otra historia en la que no quiero entrar ahora… dejo para más adelante un repaso en condiciones de Arañando la ciudad canción por canción, que para eso es uno de mis discos favoritos. Hoy prefiero plantarme en Barriobajero, que es de 1979 y me sirve para desmontar el argumento de que antes de la movida no hubo nada, esa gran falacia difundida hasta la náusea por los amos de la cultura oficial en España.

Pues sí, sí hubo rock en España antes de la movida, un rock quizá algo torpe pero lleno de entusiasmo, elaborado por aprendices en rocanrol con un inmenso mérito jamás reconocido. Y como prueba de ello, les dejo algunos enlaces a textos rescatados del Archivo A70. Uno sobre los prehistóricos Ñu de antes de grabar su primer LP y otro sobre ese primer LP de Ñu. También les remito a la página dedicada a los pelos largos de 1973, por ejemplo de los sevillanos Smash y de legendarios futbolistas llegados de más allá del Atlántico. El extraño experimento de La Romántica Banda Local se produjo un poco más tarde, y ya al final de la década asistimos a la irrupción de nuestros queridísimos Leño y al éxito de los glamourosos chicos de Burning, los únicos que fueron capaces de rivalizar con la movida en descaro y lentejuelas. Y, cómo no, también se escribieron por aquí un par de cosillas sobre roqueros con muy mala reputación, como Teddy Bautista y el propio Ramoncín. En fin, por hacerles justicia y también por ganas de tocar las narices… menos mal que hubo lectores que publicaron comentarios poniendo las cosas en su sitio.

Les dejo, no sin aprovechar para felicitarles las fiestas, pues no creo que vuelva a escribirles nada nuevo hasta el año que viene. Aquí debajo recupero la felicitación navideña del año pasado, que también puede valer para este.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Feliz Navidad y suerte para 2012”, que fue publicado originalmente el 23 de diciembre de 2011.

Visitas inesperadas

Lunes, 19 de noviembre de 2012.-
La semana pasada este blog tuvo un intenso trasiego de visitas. Tirando del hilo descubro que todo se debe a un enlace que puso Darío Vico en uno de sus Wild Card. Resulta que los últimos textos aquí publicados sobre estrellas de la radio animaron a Darío a escribir una emotiva reflexión sobre el asunto, salpicando su relato de simpáticas anécdotas personales con un servidor involucrado en alguna de ellas. Por ejemplo, como espectador en un concierto en el que sonaron canciones como ésta.

Le doy las gracias, amigo Darío. Me puso usted la carne de gallina, sobre todo recordando aquel indescriptible rally diario Fuencarral-Chamartín. Y sí, el repertorio de Ñu siempre estuvo repleto de caballeros, doncellas, espadas justicieras y cruces de hierro, pero es que José Carlos Molina a mediados de los 90 estaba especialmente contento: acababa de regrabar sus mejores canciones para un recopilatorio bastante cañero y sus actuaciones se alargaban hasta la extenuación. Pueden comprobarlo si quieren en este concierto de 1995 en una sala de Murcia, pero ya les advierto que hay que ser muy fan.

1975-1995. Veinte años y un día (1995)

La entrega en cuestión de Wild Card hablaba de tiempos míticos para los de mi generación, ese punto en el que prendió nuestra pasión por la música. Empezaban los 80 y lo primerito que había que hacer era elegir tribu urbana, programa de radio y declararse rápidamente fanático de ambas cosas. Estoy muy de acuerdo con las apreciaciones de Darío, así que no insistiré sobre lo mismo. Mejor léanlo de primera mano en el enlace que puse al principio.

Lo que quería realmente es dar la bienvenida a todos los que han visitado por vez primera este sitio y disculparme por esas entradas sin contenido que han intentado leer. Les aclaro que Atascado en los 70 se encuentra en plena fase de reconstrucción, así que me pongo junto a mi colega Adelardo a cargar los textos no disponibles que ustedes han curioseado en estos días. Empiezo por un post dedicado a La Romántica Banda Local, en el que precisamente se mencionaba al señor Vico, y próximamente nos ocuparemos de otros nombres imprescindibles del rock español de finales de los 70 que ya tuvieron protagonismo en este blog.

Mientras nos tomamos un poco de tiempo recolocando algunos textos, les pongo aquí debajo un vídeo relacionado con el asunto. Recoge testimonios de esos roqueros ibéricos que fueron borrados del mapa por la triunfante generación de “la movida”. El reportaje se titula Veteranos del rock y se emitió en Telemadrid hace ya algún tiempo, como dice la canción. Fue en el programa 30 minutos, así que ya saben lo que dura. Hagan el esfuerzo, que merece la pena aunque solo sea por ver a Fortu trinchando un cochinillo o al Molina subiendo en bici las cuestas de Sacedón para tocar la flauta irlandesa sobre una colina. Julio Castejón intenta ser optimista justo antes de reactivar Asfalto. Paco y Fernando de Obús no lo ven tan claro. Mariscal y El Pirata aportan su experta opinión. Una joya de documento, en definitiva.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “La Romántica Banda Local, tiempo de barbas y chaquetas de pana”, publicado originalmente el viernes 6 de abril de 2012

Cuentos del abuelo Molina

Jueves, 13 de octubre de 2011.-
Me cuenta mi buen amigo Jevy de Leganés que Ñu ocupa la portada del número de septiembre de 2011 de la revista Rock Estatal (ya estamos con el nombrecito). Dice que el Molina le ha decepcionado, que habla como un resentido incurable disparando su mala baba en todas las direcciones posibles. Entre otras lindezas, menosprecia tanto a Leño como a su legado y recomienda a Johnny Burning tomar unas lecciones básicas de piano… vaya con el señorito Molina

Como ya habrán notado, en este blog sentimos debilidad por alguna gente más o menos impresentable de nuestro rock local. Jorge Ilegal, Morfi Grei, Pau Riba, Loquillo, Ramoncín, Johnny Cifuentes, Teddy Bautista… todo se les perdona por haber tenido el valor de ser roqueros en este país de charanga y pandereta. Aunque sean calvos y feos… aunque no hayan escrito una buena canción en los últimos veinte años… aunque lleven décadas desafinando como bellacos… aunque toquen pésimamente la armónica y el piano… aunque sean malversadores y estafadores… simples minucias. Así las cosas, ¿vamos a reprochar a José Carlos Molina que sea un cascarrabias incurable, maleducado y engreído? Me niego rotundamente.

Pero lo que más me ha dolido de mi amigo es su confesión de no haber oído jamás un disco de Ñu completo. El Jevy de Leganés, pese a su juventud, es un roquero multidisciplinar y de gran valía, toca todos los palos del periodismo y se atreve lo mismo con los géneros más duros del rock que con la música clásica. Hay que solucionar este problema cuanto antes, y qué mejor que empezando por el primer disco: Cuentos de ayer y de hoy, de 1978. Enterito, canción por canción. Ahí va la primera.

Ya escribí en su momento sobre las peripecias de Ñu en sus inicios: el primer single de 1976, el desencuentro con Rosendo y la tenacidad de Molina hasta grabar un LP. Como el proceso se prolongó tres largos años, el repertorio llegó curradísimo y el grupo se exhibió en cada canción con toda clase de arreglos y desarrollos instrumentales… ¡hay hasta castañuelas mediando en los duelos entre violín y guitarra!

Cuentos de ayer y de hoy (1978)

El disco comienza directamente con el apocalipsis según Molina. Eso es Profecía, una canción crispada y escalofriante sobre el fin del mundo. Aturdidos y sin tiempo de recuperarnos de la impresión, el cantante nos envía a luchar en Preparan. Es la hora de la rebelión. Reconozco que es una de mis favoritas de Ñu por cómo transmite el dramatismo y la intensidad del campo de batalla. Si el opresor quiere aniquilarnos antes habrá un derramamiento de sangre.

Y a la tercera el tío le echa morro y se proclama músico genial, hablando en primera persona del plural desde el Olimpo de los Mozart, Beethoven, Beatles y Hendrix. Hay quien no lo soporta, pero a mí me encanta la desfachatez del líder de Ñu en Algunos músicos fueron nosotros, y puede que aquí está la clave del Caso Molina. Quizá se crea mejor músico de lo que es en realidad, por eso mira por encima del hombro a todos sus compañeros de profesión, sobre todo a los que han llegado a ser más famosos y más ricos que él. Esa soberbia le acompaña desde hace más de treinta años, y a estas alturas puede que haya llegado a un punto insoportable.

Este vídeo tiene su gracia, pues no sincroniza bien la imagen, mezcla varias épocas, no coinciden los músicos… ¡si hasta sale Rosendo! Pero mola, se nota que lo ha hecho un fan al que ni siquiera le funcionaba el cable del RGB. Y la toma de sonido es del vinilo original, así que démoslo por bueno y sigamos.

El LP se completa con tres canciones larguísimas, entre ellas la que le da título: Cuentos de ayer y de hoy, El juglar y Paraíso de flautas. Historias épicas y tremebundas, con un narrador todopoderoso que se autoproclama nada menos que portavoz de su generación. Los tramos apacibles mecidos por delicadas flautas y guitarras acústicas se alternan con la furia de la electricidad y el violín más salvaje que se haya podido escuchar jamás en nuestro rock. Eso sí, todo envuelto en el característico sonido Chapa Discos, plano y cutre como él solo.

Sí que era primitivo el sonido Chapa, pero el caso es que a mí me agrada oírlo… lo escuché tantísimas veces que se me acostumbró la oreja. Se cuenta que el Mariscal Romero, productor del disco, sentía debilidad por José Carlos Molina y le dio total libertad para hacer lo que quisiera. También dicen que Molina se comportó como un tirano y disfrutó exprimiendo al máximo a sus músicos, en especial al violinista Jean François André, un loco francés que acabó exhausto de inventar desquiciantes notas para las letras tremendistas que escribía su jefe…

Gran tipo este Jean François, fallecido en 2002, quizá el único de los que pasaron por Ñu que fue capaz de rivalizar con Molina en su propio terreno. No duró mucho, pues tras grabar el segundo disco el francés se marchó del grupo. Años después reapareció fugazmente y más tarde se reclutó a otro ilustre violinista: Enrique Valiño, anteriormente en La Romántica Banda Local; pero la verdad es que pocos músicos aguantaban más de dos discos en Ñu. Era complicado lidiar con la personalidad autodestructiva de su líder. El rock español siempre ha sido muy de vaquero y camiseta, y eso no iba con Molina, siempre preocupado en dar rienda suelta a su desmedido sentido del espectáculo. Los músicos se desesperaban al comprobar que el dinero ganado se invertía no tanto en instrumentos y equipo de sonido como en atrezzo: cazadoras de flecos, botas por encima de la rodilla, chalecos de raso y capas negras, sombreros a lo Robin Hood… Imagino el ridículo presupuesto con que se grabó este primer disco, pero aún así Molina cumplió su deseo de alquilar una carroza. Buen sonido no habría, pero salieron bien guapos en el interior de la portada desplegable.

Ñu en carrozaDe izquierda a derecha, la formación al completo:
Enrique Ballesteros (batería), José María García ‘Sini’ (guitarra), Jorge Calvo (bajo), Jean François André (violín) y José Carlos Molina

Bueno, y una vez repasado este primer álbum de Ñu he de decir que ya me he comprado tanto su nuevo disco (Viejos himnos para nuevos guerreros) como el número de Rock Estatal en el que lo comenta al detalle. Sí, han leído bien, una revista impresa y un CD pagados en metálico. Cuando lo haya machacado unas cuantas veces volveré sobre el tema, si es que es necesario.

Huy, que me había saltado El juglar, la penúltima canción de este primer LP. Ahí la tienen.

La compra de discos semestral (II)

Viernes, 1 de julio de 2011.-
Dejé para esta segunda parte las novedades nacionales, a las que dedico gran parte de lo que gasto en música. Vaya, dije nacional… Me tomarán ustedes por argentino o por facha, y no es el caso. Lo que ocurre es que nunca me acostumbré a la etiqueta de rock estatal. Me parece un nombre horrible, una especie de concesión a lo políticamente correcto para no se molestaran los del rock vasco y el rock catalán… Y precisamente ellos eran los únicos estatales, los únicos que recibían subvención estatal si cantaban en alguna de las lenguas protegidas por el poder político autonómico… Uff, menudo jardín… Empezaré de nuevo desde el principio.

Siempre que compro discos intento apoyar las novedades de los músicos españoles que, a estas alturas, tienen el coraje de mantener vivas sus carreras. Por ejemplo, estos.

Me gusta Doctor Explosión, me caen bien y aprecio su esfuerzo por ser tan sixties, tan garageros y tan ye-yés. De ellos siempre me llegaron canciones sueltas, hasta que Música grabada, saltos y cánticos, su disco de 2003, se convirtió en uno de mis favoritos de principio a fin. El siguiente me decepcionó un poco, por aquello de que todas las canciones menos una eran en inglés, pero su nuevo trabajo Hablaban con frases hechas, es justo al revés: predominan las canciones en castellano. Se agradece, sin la barrera del idioma puede escucharse con insistencia una vez tras otra. Además, el diseño de la portada es excelente y los videoclips están curradísimos. Bien por los Explosión.

Hablaban con frases hechas (2011)

Pero no es el único que he pillado, también han caído otros de la anterior generación de roqueros patrios. Sobre Jorge Ilegal, Josele Santiago y José Ignacio Lapido decir que los he encontrado muy jóvenes, con muchas ganas de reinventarse y de expresar cosas nuevas. Me niego a aplicarles esos tópicos tan cursis como veteranos o viejos roqueros, al fin y al cabo sus carreras al margen de Ilegales, Enemigos y 091 son relativamente recientes. En esos grupos de emocionante recuerdo disfrutaron de una gloriosa adolescencia, mientras ahora exhiben una excelente creatividad y dominan todos los trucos del oficio como guitarristas y como autores. Que dure.

Josele, Lapido y Jorge IlegalJosele Santiago – Lecciones de vértigo
José Ignacio Lapido – De sombras y sueños
Jorge Ilegal y los Magníficos

En el tintero quedan los nuevos trabajos de Fernando Alfaro, J. Teixi Band, Ñu (el Molina erre que erre), Guerrero García, Lagartija Nick y otros que ya iré pillando próximamente. Bueno, acabo con otra de Doctor Explosión. En un registro muy alejado de su fama de juerguistas y graciosillos, los asturianos sorprenden abriendo su disco en plan The Who con un misterioso homenaje a un señor de Granollers. Parece que se trata de una especie de quijote mod, pues nunca da su brazo a torcer y se empecina en seguir comprando discos en la calle Tallers. Todo un héroe, vaya.

José Carlos Molina, el flautista que tenía una estampida de Ñus en su cabeza

Domingo, 27 de diciembre de 2009.-
…y esa estampida se llevó por delante al guitarrista original, un tal Rosendo Mercado, y después a decenas y decenas de músicos. Estoy hablando de Ñu, el grupo más longevo de la historia del rock español (no se dejen engañar cuando en los telediarios adjudican ese título a Los Secretos… ¡el grupo de José Carlos Molina ha estado siempre en activo y se fundó muchos años antes!).

Que nadie escape de la evolución (1976)
fue el primer single del grupo y único disco
con Rosendo en la formación

Todo empezó en 1975, y durante dos escasos años pudieron mantenerse juntos a duras penas estos dos talentos del rock de aquí que se llevaban más o menos como el agua y el aceite. De lo poco que compusieron a medias, esta fue la única canción que Rosendo se guardó para Leño, su inmediato proyecto. Posiblemente a causa del disgusto, el Molina tardó algo más de diez años en publicar su propia versión.

Ñu – El tren azul

Cuando hablé del heroísmo de los roqueros españoles del primer tramo de los 70 dejé caer algunos nombres: Smash, Storm, Pau Riba, Sisa, Coz, Burning… había un eje creativo Sevilla-Barcelona y, como tercero en discordia, Madrid intentaba a su tosca manera cerrar el triángulo ibérico. Si tengo que empezar a hablar de ellos, el nombre de José Carlos Molina me sale por encima de todos. No es el mejor, ni el más original, ni el más brillante… pero sí una personalidad fascinante como pocas habrá tenido el rock español.

José Carlos Molina  La primera vez que salió en la tele 

Molina creó su propia identidad artística, la fue inflando con generosas dosis de ego y la llevó hasta las últimas consecuencias. El loco Molina, el iracundo Molina, el intransigente Molina, el íntegro Molina, el soñador Molina, el flautista MolinaMolina interpreta a Molina durante las 24 horas del día desde hace ya bastante más de 30 años.

Un poco antes de 1975, Molina había hecho una prueba como cantante en Fresa, el grupo de Chiqui Mariscal y Rosendo Mercado. Según cuenta Pedro Giner en su excelente libro Ñu: no te dejes ganar. Veinte años de resistencia, fue admitido como cantante y acabó apropiándose de la banda. Al principio alternaban el rock con el circuito de orquestas y el acompañamiento de cantantes melódicos como Jeanette. Cuando decidieron dedicarse en exclusiva al rock, cambiaron su nombre a Ñu con dos objetivos: salir en los carteles con esas dos letras en una tipografía bien grande y ser el único grupo del mundo que empieza por “Ñ”.

Algunos músicos fueron nosotros (1978)
fue el segundo single, adelanto del LP de debut,
con La explosión del universo como cara B inédita

Al principio, Molina era cantante y teclista, pero la armónica le daba más libertad de movimientos en el escenario… ese factor le llevó a decantarse por la flauta y a adoptar la estética de Ian Anderson, el flautista roquero por excelencia, aunque musicalmente tiraba más hacia Black Sabbath que hacia Jethro Tull. Él, más que harto de que le comparen con los Jethro, prefiere mencionar como influencia las armónicas y flautas de los discos de John Mayall, pero claro, molaba más el modelo Anderson, que era una auténtica estrella del rock.

Rosendo y José Carlos MolinaRosendo, siempre detrás de Molina 

La salida de Rosendo se estaba fraguando: Molina era intratable a la hora de imponer sus criterios y no iba a tener más remedio que largarse y fundar otro grupo con “ñ”.  De aquella etapa con los dos líderes en conflicto existe una legendaria aparición en el Pop-Grama. Nunca había conseguido ver más que algún breve fragmento, pero ahora resulta que alguien ha colgado la actuación entera en el YouTube… ¿de dónde la habrá sacado? ¿será el propio Molina bajo pseudónimo?

No sé ustedes qué harán, pero yo me he visto las tres partes del tirón… ¡impresionante documento! Estremece pensar que en la TVE de la época preconstitucional pudiera emitirse semejante locura. He empezado por el último trozo, en el que se adivinan canciones luego publicadas como El juglar, La explosión del universo y El tablero de ajedrez. El comienzo de la actuación (en la Parte 2) es para mí irreconocible, mientras que la parte primera contiene la descacharrante introducción del presentador, un progre asalvajado de los de entonces con una barba negrísima… no estoy seguro, pero creo que podría ser Ramón Trecet justo antes de ser refinado para siempre por la new-age.

Molina se marca el lujo de mencionar a Ian Anderson con cierto desprecio… ¡desde el principio tenía claro que había que dar que hablar! Veo en los comentarios de YouTube que la gente sigue insultando al líder de Ñu por aquello que dijo… y que los partidarios de Rosendo siguen peleándose con los de Molina… en fin… yo me quedo con los dos. Creo que ambos se beneficiaron con la separación: esos solos que hacía el Rosen quedaron luego muy bien en el primer LP de Leño, y me da que Ñu no habría llegado muy lejos con ese formato de cuarteto…

Además de Rosendo, el bajista Juan Almarza y el batería Felipe Salinas también se largaron… pero Molina encontró los músicos apropiados para rehacer el grupo y grabar Cuentos de ayer y de hoy, sobre todo un original guitarrista (José María García “Sini”) y un loco violinista (Jean François André). Me encanta ese disco, pronto hablaré de él.