Hey Joe, Feliz Navidad

Jueves, 24 de diciembre de 2015.-
Desde hace un par de días oigo a todas horas a este señor rellenando huecos en los informativos de radio y televisión en pausas musicales o en la típica reseña cultural que se mete cuando no hay otra noticia cultural mejor. El caso es que siempre utilizan como comodín los éxitos más empalagosos de su etapa de madurez, tipo Unchain My Heart o You Can Leave Your Hat On, una pena que no conozcan nada de sus años mozos cuando acostumbraba hacer interpretaciones salvajes de verdad. Por ejemplo esta versión del éxito de los Box Tops.

Lo que ocurre es que el pobre Joe Cocker tuvo la desgracia de morirse hace un año en fecha tan señalada, detalle este que garantiza la gloria artística para la posteridad. Igual que el aniversario de la muerte de Elvis sirve para llenar el vacío informativo de agosto (formando junto a Groucho y Marilyn la trilogía fúnebre del verano desde tiempo inmemorial) o el recuerdo del asesinato de Lennon nos pilla en pleno puente de la Inmaculada (que en 1981 todavía no había mucha costumbre de referirse a la Constitución), a partir de ahora la voz de Joe Cocker servirá para anunciar el inicio de la Navidad.

Joe Cocker - Mad Dogs & Englishmen
Mad Dogs & Englishmen (1970)

Hace años, muy al principio de empezar a escribir este blog, este disco ya fue mencionado en un texto que al final expresaba la intención de conseguir la película homónima rodada en esa misma gira y pegarle un buen repaso, que ahí sí que quedó reflejada una gira de rocanrol de auténtica locura.

Joe Cocker - Mad Dog & Englismen (poster)
El póster de la película

El asunto sigue pendiente, pero como estamos en fechas de buenos propósitos podría ser una buena idea añadirlo a la lista de cosas por hacer en este 2016 que estamos a punto de inaugurar. Sirva como anticipo este fragmento con The Letter, con esa energía bestial de la sección de viento, esos coros emocionantes y ese malencarado Leon Russell al piano con su mirada de psicópata. Y, desde luego, sirva esta banda sonora para felicitar las fiestas a los lectores de A70 con un Joe Cocker ya para siempre incorporado a la iconografía navideña.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Joe Cocker y su asombroso momento Woodstock”, que fue publicado originalmente el viernes 20 de noviembre de 2009.

Dirige la orquesta el maestro Francesco Zappa

Martes, 8 de enero de 2013.-
Los días de 2013 van a avanzando a toda velocidad. Antes de que pase más tiempo sin actualizar el blog les pondré esta pieza de seis minutos a modo de Concierto de Año Nuevo.

Cuando vi esto en directo fue para mí todo un descubrimiento. Sabía que Frank Zappa era un tío importante, pero apenas había oído de pasada algo de su música. Fui a verlo porque entonces me apuntaba a todo lo que se ponía a tiro, y total por quinientas pelas bien podía uno asumir el riesgo de comprobar qué figuras del rock clásico ya no estaban a la altura de su fama. Estamos hablando de finales de los 80. Los ayuntamientos grandes estaban totalmente enloquecidos y contrataban a todas las viejas glorias del rocanrol sin reparar en gastos, con entradas a mitad de precio o directamente gratis. Superada la pertinaz sequía franquista, y una vez abierta la veda con los primeros macroconciertos ochenteros, toneladas de roqueros guiris experimentaron las ventajas de visitar la nueva España. El político de turno que no engordara su programa de festejos con cuatro o cinco estrellonas podía ser etiquetado como antiguo y tacaño, y eso sí que no… qué extraño es recordar todo esto justo ahora que ya no queda nada de dinero ni de rocanrol. Al menos todo aquel disparate nos sirvió a algunos para conocer de primera mano a esas leyendas vivas cuyas biografías nos sabíamos de memoria gracias a la historia del rock por fascículos de Jordi Sierra i Fabra.

La entrada de ZappaLa prueba del delito

Revisando mi colección de entradas, esa semana de mayo del 88 me acerqué el martes a ver a Joe Cocker, el sábado tocó Zappa y el domingo volví al Rockódromo de la Casa de Campo para la casi no actuación de Van Morrison con los Chieftains, pues amenazó con suspender el concierto a la segunda canción. El tío se marchó con un rebote monumental por tener a un cámara en el escenario tomando imágenes para las pantallas gigantes de San Isidro. Alguien tuvo la genial idea de suprimir la señal de vídeo y le convenció para volver a salir, que menudo es Van The Man. Tres dinosaurios en seis días, y eso sin descartar que entre medias no tocara gratis una Tina Turner o unos Kinks sin que exista una triste entrada que me ayude a concretar la fecha. O alguno de esos disparates nacionales con Obús y La Polla Records compartiendo cartel… Durante varios años, esas inolvidables semanas de mayo se convertían en un intenso y excitante no parar, supongo que nefasto para los exámenes de junio.

Vuelvo al Bolero, que irá ya por la mitad. En ese concierto, el señor Zappa me dejó con la boca abierta por su desenvoltura en el escenario, sus alucinantes solos de guitarra y su minucioso dominio sobre los músicos. Todas esas complicadísimas canciones fluían con pasmosa naturalidad contra lo que podría suponerse de la actitud burlona del maestro de ceremonias, y para colmo la banda parecía divertirse. Pero lo mejor llegó con lo del Bolero, cuando Frank Zappa se despojó de su guitarra, dio la espalda al público y se puso a dirigirlos como si fueran una orquesta. No me podía creer que un grupo de rock pudiera ser domesticado a golpe de batuta, aunque eso sí, con un cigarro en la otra mano. En aquella época se estaban empezando a publicar algunas colecciones de tomas en directo, como Guitar o You Can’t Do That On Stage Anymore, pero creo que este LP es el que contiene un concierto lejanamente parecido a lo que vimos.

Frank Zappa - Does Humor Belong In Music? Does Humor Belong In Music? (1986)

Existe también hay una versión en vídeo sacada de un especial de la tele alemana, pero no hace falta irse tan lejos… nuestra TVE se marcó la machada de transmitir en directo su actuación de Barcelona. Aún caliente el recuerdo de San Isidro, fue estupendo repetir solo tres días después, todo un lujo poder disfrutarlo tranquilamente en el sillón de casa. Habrán notado que la toma que puse al empezar es pura arqueología televisiva rescatada de VHS, pero si se animan aquí pueden enlazar el concierto completo reemitido ya en digital. Vean aunque sea el principio, con el famoso discurso en castellano en el que Frank se disculpaba por leerlo “como un loro”. Aunque musicalmente estuvieron espléndidos, por lo visto se encontraban un poco cansados por culpa de los desplazamientos con Iberia, lo que mereció unas cuantas burlas dedicadas a la aerolínea española. Tan agotado estaba el amigo Francesco que renunció a cerrar el cartel y prefirió tocar en segundo lugar, entre Mermelada y Burning. Bien metidos en la madrugada, alargando los últimos bises a placer, a Pepe Risi se le notaba absolutamente feliz de haber tenido al maestro Zappa como telonero.

Para mí es también un placer empezar el año con Frank Zappa, del que ya se viene hablando en este blog casi desde el principio, incluso antes de que empezara a funcionar.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Frank Zappa subtitulado… ¡qué gran invento!”, que fue publicado originalmente el viernes 18 de diciembre de 2009.

Por cierto… ¿cuándo empiezan los 70?

Jueves, 10 de diciembre de 2009.-
No, no voy a entrar en la polémica de si las décadas empiezan en su año 0 o su año 1, pero habrá que ubicar en un momento concreto el “estilo rock 70” para saber de qué estamos hablando…

He estado dando vueltas al tema, y ahí lanzo dos fechas: los 70 empiezan en agosto de 1969 y, como es habitual, España se entera un poco más tarde, diría que 1973. ¿Por qué? Creo que esto merece una explicación más al detalle.

Me pongo a escribirlo y en los próximos días lo colocaré en lugar preferente…

…ahí lo tienen:

Los 70 arrancan en 1969

Woodstock (1970)Woodstock (1970)

1973, los peludos invaden España

Smash - El garrotinEl Garrotín (1971) 

ZZ Top, blues rock de barba creciente

Miércoles, 25 de noviembre de 2009.-
Hay que reconocer que a medida que pasa el tiempo la estética de los 70 es cuanto menos discutible, y el rock con barba es uno de sus fenómenos más curiosos. Hoy día sería impensable, pero entonces abundaban los barbudos como Bob Seger y Dr. John. La de Leon Russell tampoco estaba nada mal, y Joe Cocker también acabó por dejársela para siempre. A lo largo de la década hubo cientos de barbas ocasionales, algunas más bien lampiñas como las de Bob Dylan y Bruce Springsteen. Los cuatro Beatles se la dejaron poco antes de separarse, y en grupos como The Band llegaron a juntarse en escena cinco barbas a la vez… pero lo de ZZ Top merece comentario aparte.

Esta canción los lanzó al estrellato, pero entonces estos Tres Hombres de Texas lucían un anodino aspecto de paletos sureños. En algún momento a principios de los 70, Billy Gibbons, Dusty Hill y Frank Beard, decidieron no volver a afeitarse nunca más y hacer de las barbas su seña de indentidad. El único que se rajó fue el batería, que se apellidaba precisamente Barba, pero claro, imagino que aporrear los tambores con medio metro de pelo colgando de la cara no debe de ser nada cómodo, así que se dejó solo bigote. Esta es la cronología de los hechos.

ZZ Top principios de los 70
Se ve que la idea se le ocurrió al bajista Dusty Hill...
Billy Gibbons tenía cara de pringadillo

ZZ Top mediados de los 70
Billy sintió envidia y se propuso ser un clon
de su compañero de escenario

ZZ Top finales de los 70
Las barbas fueron creciendo e incluso se vistieron
de respetables señoritos tejanos

ZZ Top en los 80
En la era del videoclip se hicieron modernos, plancharon sus barbas y aparecieron piernas por todas partes

En realidad esta imagen impactante de los Zeta es explotada comercialmente a partir de los 80, mientras que en los 70 casi ni tenían imagen: siempre aparecían muy alejados en las portadas y se centraban exclusivamente en facturar con seriedad su característico blues-rock de raíz tejana. El éxito masivo les llega en 1973 con el disco Tres Hombres gracias al reconocible riff de La Grange y a que su contundente sonido de trío está ya totalmente perfilado, como en esta Jesus Just Left Chicago.

Esta es una versión ya del cambio a la década de los 80 . Sirve para hacerse una idea. Su sonido en directo de años atrás se puede escuchar en el Tres Hombres reeditado en 2006, que añadía tres canciones de un concierto de la época, las dos mencionadas más Waiting For The Bus. Eran realmente poderosos en directo, como demostraron también en su siguiente trabajo, Fandango! (1975), que incluía una Cara A en directo, un bloque totalmente arrollador hasta que tocaba dar la vuelta al vinilo. Por cierto, qué pena que abandonaran la costumbre de titular sus discos en español: Tejas, Degüello, El Loco… eran tan puristas que escribían Texas con jota y Degüello con esa diéresis que hoy día es ya casi desconocida en nuestros institutos.

ZZ Top - Tres HombresTres Hombres (1973)

Joe Cocker y su asombroso momento Woodstock

Viernes, 20 de noviembre de 2009.-
Estaba tan intrigado por la colaboración entre Joe Cocker y Leon Russell en 1970 que me pillé una reedición del legendario directo Mad Dogs & Englishmen, es decir, dos ingleses (Cocker y Chris Stainton) que se juntaron con una panda de americanos rabiosos en una especie de gira circense. Alimentados por todo tipo de excesos hippies y alcohólicos, en este disco tenemos a Joe Cocker y sus amigos en estado de gracia.

Joe Cocker - Mad Dogs & EnglishmenMad Dogs & Englishmen (1970)

Joe Cocker era un británico de Sheffield que había grabado un par de discos con su grupo The Grease Band. Esa voz rota tuvo cierta repercusión en los USA, así que fueron invitados a participar en Woodstock. Eso es estar en el sitio adecuado en el momento justo. La actuación que allí dieron fue memorable, y todo el mundo flipó con ese tío raro que fingía tocar una guitarra invisible. Se podría decir que fue Joe Cocker quien inventó el air guitar, pero él asegura que estaba borracho y que no recuerda nada. Vamos, que sabe que estuvo allí porque vio la película.

Tan luminosa actuación sirvió para abrir la jornada dominical, tercera y última del evento. Fueron cinco o seis canciones: Let’s Go Stoned, Something’s Coming On, Delta Lady de Leon Russell… y para terminar su celebérrima versión de los Beatles. Quizá por culpa de los delirantes coros en falsete de sus dos guitarristas, el cielo empezó a oscurecerse. Cocker salió de allí como un señor tras desgañitarse con su canto a la amistad, y al poco empezaron los rayos y los truenos. El siguiente en actuar, Country Joe & The Fish, se hartó de gritar “No rain, no rain, no rain”, pero la tormenta fue brutal y el escenario casi salió volando…

Joe Cocker estaba exhausto, pero el éxito fue tal que se vio obligado a improvisar una gira por EEUU. El grupo estaba prácticamente disuelto y solo su guitarrista y amigo Chris Stainton se mantuvo a su lado, así que decidió confiar a Leon Russell la tarea de reclutar músicos… ¡y el muy bestia contrató a más de veinte! El resultado quedó reflejado en uno de los mejores discos en directo de la historia, el mencionado Mad Dogs. Es maravilloso, sí, pero solo gracias a que se grabó en la primera semana de gira, porque enseguida las relaciones personales se fueron deteriorando gravemente. Los conciertos empezaron a no salir tan bien, hasta culminar en un caos tan monumental que Cocker acabó deprimido y alcoholizado. Pero de eso y de la increíble película que capturó todo aquello será mejor que hable con más detenimiento en otra ocasión.

Leon Russell y Joe CockerLeon Russell sacó tanto de quicio a Joe Cocker
que casi se lo carga

Descubrí a Leon Russell gracias a House

Jueves, 19 de noviembre de 2009.-
Si alguien se las da de experto en rock de los 70 se expone a sufrir terribles humillaciones. De vez en cuando una imperdonable laguna puede poner en evidencia su ignorancia, así que asumámoslo… es imposible estar al tanto de todo.

A mí me pasó viendo House. Además de ser un cabronazo, el médico cojo tiene formación musical y es un exquisito degustador de rock, o sea, como el propio Hugh Lurie. La serie está plagada de referencias roqueras sabiamente dosificadas. Por ejemplo, no permite que nadie le moleste cuando simula estar tocando su canción favorita: Baba O’Riley, de los Who. Otras veces se relaja en su casa punteando blues en su eléctrica, y en cierta ocasión acertó con un diagnóstico cuando le vino a la mente el Cat Scratch Fever, de Ted Nugent. Pero mi momento musical favorito es cuando el doctorcito pone a prueba con un duelo pianístico a un concertista que acababa de sufrir un ataque.

En este capítulo se podía ver a otro músico famoso, Dave Matthews, interpretando al pianista medio lelo que clava la intro de la canción de Boomtown Rats. Siempre abundan en la serie las alusiones al rock incrustadas en la trama, pero aparte cada episodio suele acabar con un epílogo musical enfatizando alguna situación peculiar que sufren los protagonistas. Quien quiera que elija esas canciones debe de saber mucho, pues nunca deja indiferente. Una vez me emocionó tanto que no paré hasta descubrir qué canción era. Creo que hacía poco ya la había oído en el programa de radio de Little Steven, pero claro, como lo presenta en inglés de New Jersey no pillé bien el dato. Era una voz rota y algo desquiciada. La forma de cantar recuerda algo a Joe Cocker, pero no, el timbre era más agudo y chillón. Tras rastrear en las webs especializadas en la serie, la investigación me condujo a la maravillosa Stranger In A Strange Land y a un tal Leon Russell, un señor de Oklahoma que extrae música de cualquier instrumento que se le ponga por delante.

Rápidamente pillé un recopilatorio en el que viniera la canción. No tiene desperdicio, imagino que ahí está lo mejor del repertorio de un gran músico con una larguísima carrera.

Leon Russell - RetrospectiveRetrospective (1997)

Leon Russell ha colaborado en grabaciones de todos los grandes: Eric Clapton (también estuvo en Delaney & Bonnie & Friends), Byrds, Rolling Stones, Dave Mason, Bob Dylan, The Band, J.J. Cale (otro paisano de Tulsa), George Harrison, Ringo Starr, Jerry Lee Lewis, Willie Nelson… Después averigüé su conexión con Joe Cocker, pero de eso hablaré mañana. Les dejo con Leon Russell en un ensayo de Delta Lady, la canción que Joe llevó al éxito.