Kunkeiro69 ha vuelto, Cucharada existe

Domingo, 08 de mayo de 2016.-
Aunque en A70 somos más de seleccionar canciones, hoy haremos la excepción y pondremos enterito el primer y único LP de Cucharada. La ocasión lo merece. La muerte de Manolo Tena nos llenó de ganas de volver a escuchar este disco fundamental y hurgando por youtube encontramos que el gran Kunkeiro69 renació de sus cenizas cual ave fénix y lleva ya casi un año manos a la obra compartiendo sin parar su inigualable colección. Esta es una de las joyas que abundan en su canal. Dura solo 38 minutos y puede escucharse del tirón casi sin darse uno cuenta.

Este LP de Cucharada fue una de las primeras referencias de Chapa Discos y tiene toda la pinta de que se tuvo que completar deprisa y corriendo medio improvisando el repertorio. Canciones, lo que se dice canciones, hay solo cinco o seis, lo demás son instrumentales, paridas e idas de olla variadas. Veámoslo en el propio listado que ofrece el amigo Kunkeiro, con minutaje incorporado para ir a tiro hecho.

1º- Desconcierto flamenco 00:00
2º- ¡¡¡Tan reprimido!!! 06:13
3º- Made in USA 10:09
4º- Canción para pedir limosna 14:55
5º- Abarca y devora/Compre (Pase ¡no molesta!) 20:52
6º- No soy formal 29:43
7º- Social peligrosidad 31:40

Como se puede comprobar, lo de comenzar un disco de debut con Desconcierto flamenco, larguísimo instrumental estilo rock progresivo andaluz, no tiene ningún sentido salvo que aspiraran a entrar en la banda sonora de alguna peli de García-Pelayo. Aparte de desconcertar al personal como sugiere el título, lo único que quizá consiguieron fue demostrar que cubrían el más amplio espectro guitarrístico: desde el rock urbano más macarra hasta twist tradicional, tradicional aunque “nada formal”, un poco de rocanrol, de blues y de otros palos del rock USA cumpliendo el anhelo de “sin salir de mi barrio ser un americano”, algún toque glam y una pieza tranquilota y tristona adornada por un punteo melancólico ideal “para pedir limosna”.

Cucharada - El limpiabotas que quería ser torero
El limpiabotas que quería ser torero (1979)

Suponemos que gran parte de esas guitarras solistas pertenecen a Antonio Molina El Zurdo, acreditado en el disco como ‘Troucho López Manolenta’, lo cual encaja porque entonces solía lucir bigotazo ‘groucho-zappiano’. En los Cucharada originales había un segundo guitarra llamado Jesús Vidal y en otros momentos aparecieron por allí un tal Florencio Martín, el argentino Miguel Botafogo o el propio Jaime Asúa, pero claro, con los pseudónimos que se colocaron para la grabación del LP cualquiera sabe. El caso es que Antonio Molina (no confundir con el cantante de copla) demuestra en este disco que es uno de los guitarristas más brillantes de su generación, no en vano El Zurdo (no confundir con el cantante de Paraíso) ya había curtido su talento al servicio de cantautores punteros antes de especializarse en rock. Quizá su valía no se reconoció lo que debiera por culpa del nombre, pues tuvo que ser un problema hacerse un nombre en el mundillo cuando su nombre ya estaba pillado por todos lados.

Reparto de limpiabotas y toreros
Detalle del encarte interior del LP con
el listado de limpiabotas y toreros

Descifrando el reparto, lo que sí está más claro es que ‘Merlín el Mago Polifónico’ era el mismísimo Teddy Bautista tocando teclas a la par que produciendo, mientras ‘Pulpo Baquetas’ era el batería José Manuel Díez que tuvo su aparición como uno de los chicos del coro en Leño En Directo y luego acabó yéndose a Alarma!!! con Manolo Tena. En cuanto a éste, su nombre de guerra en aquella época fue ‘Lolilla Cardo’. Tocaba el bajo disfrazado de monja o similar y, aunque empezaba a destacar como compositor e ideólogo, su liderazgo quedaba un poco diluido entre el caos disparatado que reinaba en Cucharada. Todo allí tuvo que funcionar de forma casi comunal, pero ya se vislumbran detalles que remiten al Tena letrista: ¿quién si no iba a sentirse ‘tan reprimido, tan oprimido y tan deprimido para componer un himno’? No puede atribuirse tan claramente la autoría a lo de sentirse ‘tan tiroriro’, aunque viendo las pintas que lucía nuestro ‘Manolo-Lolilla’ tampoco hay que descartarlo.

Manolo Tena en el papel de Lolilla Cardo
Así era Lolilla Cardo, bajista y cantante ocasional

Abundando en el debate sobre las relaciones de Cucharada con la movida, hace poco un buen amigo me aclaró algunos conceptos. Digamos que lo que se entiende como ‘movida’ se refería más bien a la cosa social, aquello de ir a bares y dejarse ver en exposiciones, eventos y happenings varios. Ahí el problema de los músicos del rollo no era tanto generacional, que en la movida también se coló gente bastante tarra, como el de llegar lastrados por un cierto tufillo lumpen. Pudieron convivir, estar más o menos en los mismos sitios a la vez, pero nunca terminaban de encajar.  Otra cosa bien distinta fue lo de la ‘nueva ola’, que sí era un asunto estético y musical al que casi todo el mundo intentó apuntarse, esos odiosos ‘nubabes’ contra los que despotricó Ramoncín. Digamos que la fiebre por la ‘nueva ola’ ocurrió unos meses antes de acuñarse el término ‘movida’, pero en la práctica la brecha también fue insalvable. Casi todos los grupos de Chapa se vieron forzados en algún momento determinado a hacerse pasar por nuevaoleros. Les pasó a Leño, a Topo, a Moris… mientras que a Cucharada la cosa les pilló de esta guisa.

Cucharada - Quiero bailar rock & roll
Quiero bailar rock & Roll (Single 1980)

Manolo Tena dijo en algún sitio que la idea era posar como maniquíes y luego ponerles encima una etiqueta colgando. Los mandamases de Zafiro no lo vieron del todo claro y les dejaron así, en esa pose ridícula, aunque sí permitieron que se sacara partido al logotipo inspirado en la tipografía de la Coca-Cola, la misma jugada que con el propio logotipo de Chapa. El caso es que esta foto de portada ya puede contemplarse como un anticipo de lo que después sería Alarma!!!, un grupo roquero pero moderno que intentaba buscar su hueco entre los estilos del momento. Solo habría que cambiar al Zurdo por Jaime Asúa y atenuar los colorines del vestuario, o sea, que estuvieran en la misma onda modernilla pero dentro de un tono de mayor sobriedad.

Este estribillo tan pegadizo quizá con aspiraciones a entrar en radiofórmula puede entenderse más como un proyecto de hit en la onda Tequila, pero la idea de Cucharada reducido a trío por lo que fuera no prosperó. Era un single de anticipo de segundo disco, que estaba proyectado como demuestra la contraportada, pero ese LP acabó perdiéndose en algún limbo mientras Cucharada culminaba su autodestrucción en el ‘81. Por ubicarlo en lo dicho anteriormente, podría decirse que murieron en plena ‘nueva ola’ pero justo antes de inventarse la ‘movida’.

Contraportada de Quiero bailar rock & roll
Ese segundo LP que nunca existió tenía carpeta
en preparación y nº de referencia

En el periodo que va desde el final de Cucharada hasta que Alarma!!! se puso en marcha, Manolo Tena se afianzó como letrista regalando canciones a Leño, Raza, Luz Casal, Sabina, Ramoncín… y fue precisamente en la banda de éste último donde acabó recalando El Zurdo, único Cucharada que no se fue a Alarma!!!. Su guitarra fue para Ramoncín la pieza clave desde la que construiría la superbanda de sonido granítico que él quería convertir en su propia E Street o Silver Bullet Band particular. Esa sociedad entre Ramoncín y Antonio Molina se mantuvo en sus años de mayor éxito, aquellos en que más se aproximó al ‘Bruce de Legazpi’ que siempre quiso ser.

Por terminar ofreciendo una referencia sobre el legado que dejó Cucharada pongo sobre la mesa el nombre de Siniestro Total, que siempre presumieron de ser fans de los madrileños y lo demostraron versionando varias de sus canciones, apropiándose especialmente de este Quiero bailar rock & roll que pueden escuchar pinchando el enlace para cambiar de blog.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Libertad para Kunkeiro69”, que fue publicado originalmente el jueves 29 de mayo de 2014.

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Unas lagrimillas por Krahe vol. II

Lunes, 27 de julio de 2015.-
Aunque en el texto anterior me propuse evitar las canciones más sobadas de Krahe, acabé poniendo Marieta, anda que… Me fastidiaba que en el aluvión de condolencias publicadas por los famosos de turno en la red social del pajarito (esa que Calamaro rebautizó como Tweety) todo el mundo se esforzara en quedar bien poniendo una frase de las mismas cuatro canciones de siempre. Eso sí, nadie mencionó a Marieta, que no hay nada peor que ir uno con su corona y quedar “como un gilipó – llas, madre”.

Sin ánimo de generalizar, es posible que muchos de los que dieron su pésame de 140 caracteres no hayan escuchado a Javier Krahe en los últimos treinta años, que no pasaran del repertorio del primer disco más La Mandrágora. Cuando en aquella época Joaquín Sabina decía en las entrevistas que quería aproximarse al rock, Krahe respondía que él se veía más evolucionando hacia el vals. La etiqueta de que su música era aburrida fue cuajando, la gente fue perdiendo el interés y ya casi nadie escuchó el segundo disco, que casualmente es uno de los mejores. Contra lo que decía el tópico, musicalmente era bastante entretenido: desde una jota-blues para homenajear a Luis Buñuel hasta esta de aquí debajo, que empieza con un cierto aire a película de romanos, como de superproducción de Samuel Bronston.

Aquí tienen otra de sus especialidades: la temática cristiana en general y bíblica en particular. Hay que decir que cuando Javier Krahe se adentraba en el terreno de la sátira religiosa solía dejar claro que sabía bien de lo que hablaba, nada que ver con los analfabetos de turno que practican el insulto zafio solo por emponzoñar el ambiente. Krahe ponía cuidado en encontrar el tono adecuado, demostrando que hasta para ser sacrílego es preferible guardar las formas. En Los caminos del Señor, otro ejemplo de este mismo disco, ambienta el relato en una parroquia demostrando que sabía orientarse por el interior del templo y exhibiendo conocimientos en santoral, liturgia, clero y hasta en la mecánica del confesionario y los donativos. Y en Esaú, la que suena, se atreve con un drama familiar del Antiguo Testamento, aclarando que si Jacob llegó a ser patriarca del pueblo judío fue porque primero timó a su hermano con el plato de lentejas y luego engañó a su padre Isaac haciéndose pasar por Esaú para que le diera su bendición, ya saben, se puso una piel de cordero para confundir a papá que ya estaba medio ciego, qué bajeza. Pero lo que más me gusta de esta canción es cómo soluciona Krahe el reto de encontrarle rimas a Esaú y Jacob: partiendo palabras por la mitad, otro de sus trucos favoritos para nunca renunciar a la rima consonante: “Todos los días Esaú / vendes tu primogenitu- / ra por un plato de lentejas / luego te quejas”. Y en el caso de Jacob: “Mira que fácilmente te ob- / nubila tu hermano Jacob”.

Javier Krahe - Aparejo de fortuna
Aparejo de fortuna (1984)

Si este segundo disco es tan variado en lo musical y tan rico en arreglos es porque, huyendo del estigma del cantautor-tostón, Javier Krahe empezó a rodearse de musicazos de jazz como Andreas Prittwitz, Fernando AnguitaJimmy Ríos. A modo de burla, hasta colaron un solo de batería sin venir a cuento en mitad de Un burdo rumor, grabada aquí en estudio por primera vez. Un disco más tarde apareció Javier López de Guereña y poco a poco fue ocupando el sitio del guitarrista Antonio Sánchez, el cuarto hombre de La Mandrágora.

Krahe. Sabina, Pérez y Sánchez - La Mandrágora
Como Sánchez no cantaba no salió en la foto

Andaba Antonio Sánchez tan atareado tocando y componiendo con Krahe y Sabina, fundando su propia Académica Palanca y yendo a la SGAE a cobrar el cheque que le correspondía como coautor de Pongamos que hablo de Madrid que, harto del pluriempleo, acabó centrándose en su propio proyecto. Total, que Guereña empezó como segundo guitarra, luego fue productor y finalmente se convirtió en mano derecha de Krahe hasta el final. También Prittwitz y Anguita han sido inseparables todos estos años… vamos, que no tenía grupo, no hacía giras, pero estos tipos se divertían tanto tocando con él que cada vez que Krahe los llamaba volvía a reunirse la banda. Aquí no se ve, pero se nota.

Porque, ¿qué posibilidades podrían tener unos músicos como estos de interpretar una canción dedicada a la geometría? Solo con Krahe, sin duda. ¿Qué Krahe les pide unas notas que evoquen “el Quattrocento, en los confines de la Umbría y la Toscana”? Pues ellos van y lo hacen. Y además se marcan unos coros en plan gamberro a la mayor gloria de Piero della Francesca y de paso hacer más ameno el repaso a las figuras geométricas favoritas del cantante, que ya podemos imaginar que cuando Javier Krahe opina sobre el pentágono, las altas esferas, las pirámides, el cuadrilátero, las paralelas, los óvalos y los conos está como siempre refiriéndose a sus propios asuntos.

Javier Krahe - Cábalas y cicatrices
Cábalas y cicatrices (2002)

Sus anteriores grabaciones en directo, La Mandrágora y Elíjeme, ya incluyeron canciones sueltas hasta entonces inéditas, pero Javier Krahe nunca había grabado un concierto entero de canciones nuevas. Para este Cábalas y cicatrices alguien tuvo la feliz idea: si el estreno de canciones ante su público es uno de los puntos fuertes de este artista, pues qué mejor que publicar un concierto enterito de repertorio aún no grabado. Y si el tipo en cuestión era un maestro conversando con la gente antes y después cantar, pues se graba también la charla entre canción y canción. Resultado, una delicia que captura la magia que solía conseguir el Krahe cuando actuaba en sus garitos habituales, esta vez el Café Central para más señas, cuál iba a ser si no. No tiene desperdicio, aquí lo pueden comprobar de principio a fin. Años después, también con resultados estimables, repitió la fórmula en el disco Querencias y extravíos, grabando esta vez el recital en el Café España de Valladolid, lo que tratándose de un tipo tan madrileño puede considerarse una extravagancia. Curiosamente tuvo que volver a su querido Café Central para dejar un último testimonio de sus conciertos en forma de CD.

Javier Krahe en el Café Central de Madrid
Javier Krahe en el Café Central de Madrid (2014)

Bueno, CD y como novedad también DVD. Se publicó en diciembre de 2014 como parte de una campaña de protesta por los rumores de cierre que acechaban a este local, un cierre que finalmente no se produjo. Vamos a pensar que Krahe puso su granito de arena con el disco. La actuación grabada era de un año atrás, de cuando andaban presentando el repertorio de Las diez de últimas, el disco anterior. Por esa razón no tiene ninguna canción nueva, quedando para la posteridad como un emotivo documento del tramo final de su carrera. Aquí lo tienen: Javier Krahe en su garito predilecto interpretando en su último disco en directo una canción de su último disco en estudio. Ahí queda eso.

Este serial sobre Javier Krahe se completa con Este otoño Krahe no toca en Galileo, Unas lagrimillas por Krahe vol. I y Unas lagrimillas por Krahe vol. III.

Hits calamarianos vol. VI: El tercio de los sueños + Los chicos (Pura sangre)

Domingo, 15 de marzo de 2015.-
Cuando el año pasado me enteré de que Andrés Calamaro iba a publicar más material en directo tuve una inevitable sensación de desdén. Y encima esa historia rara de poner a la venta dos CD’s distintos en paralelo al estilo Guns N’ Roses… así que cuando salió Jamón del medio y Pura sangre no hice el menor caso. Luego pasó lo que pasó, que llegó una copia a mis manos, la escuché más bien con desgana… y entonces ocurrió el milagro. Si Jamón del medio me gustó, Pura sangre más bien me impresionó. Ambos artefactos venían repletitos de hits de ayer y de hoy, ni más ni menos que el repertorio calamariano de siempre notablemente rejuvenecido. Oigan esto.

Se nota que Calamaro huyó de la típica grabación en directo de sonido pulcro e intrumentos nítidos con fondo de aplausos estándar al final de cada corte. Cogió la pista del público y la subió todo lo alto que pudo, casi al mismo nivel que esas guitarras y baterías atronadoras que gasta su actual banda. Si a un público entregado y a unos músicos a tope de energía añaden ustedes un jefe de filas serio y concentrado en su tarea tendrán como resultado un apetecible documento en vivo. Vayamos por orden.

Andrés Calamaro - Pura sangre (DVD)
El DVD más su CD con los listados en contraportada

Este vídeo de 27 canciones viene a componer lo que sería un show de la gira americana de 2013. No responde íntegramente a un solo concierto, pues aunque la base es la actuación del Hipódromo de Palermo entre sus piezas se van intercalando imágenes y músicas de México DF, Guadalajara, Lima, Quito, Cali, Bogotá, Santiago de Chile, Montevideo, Asunción y un buen montón de ciudades argentinas, para que quede claro que la cosa abarcó toda la latinidad que va desde “Tierra del Fuego a Monterrey, en la frontera texano-mexicana”, como se recalca en los créditos. No es una simple celebración de éxitos en directo, cada corte tiene un arreglo distinto, algún detalle que lo convierte en material valioso, como esas ráfagas intercaladas de Smoke on the water, Dead Flowers, Brown Sugar o Mueve tus caderas que se cuelan como si tal cosa entre los acordes de Input Output, Me arde y Canal 69.

Andrés Calamaro - Pura sangre
Pura sangre (2014)

Y además, como remate, el CD que lo acompaña sirve para complementar el DVD con extras de audio, o sea, otras 14 canciones que sumar a las incluidas en vídeo, entre ellas El tercio tal como sonó en Distrito Federal, con acordes de Purple Haze para empezar y estrofa imitando la voz de Joaquín Sabina incluida. Ese arreglo de blues ranchero con el que impresionó al público mexicano, bien distinto a la versión original de Alta Suciedad, debió de convertirse en un clásico de la gira, pues también aparece en el otro CD simultáneo. En esta ocasión la referencia corresponde a Madrid, pero no su plaza de toros, sino un circo, el Teatro-Circo Price.

Andrés Calamaro - Jamón del medio
Jamón del medio (2014)

Esta segunda entrega corresponde a la otra pata de la Gira Bohemio, la que transcurrió por tierras españolas en julio de 2014. Aquí se ha utilizado como hilo conductor el concierto de Santander enriquecido con tomas de Madrid, Barcelona y Fuengirola. Los 16 temas de este CD, según los créditos oficiales, reflejan a la banda en plenitud, ejecutando el repertorio con la sabiduría acumulada durante tanta carretera recorrida. El título es significativo, pues esa expresión argentina se utiliza como elogio cuando algo tiene una calidad superior.

Gira Bohemio Tour 2013-2014
Este fue el elenco de la gira 2013-2014

Dice Calamaro que la visita a todos esos países americanos era una cuenta que tenía pendiente. Él sabía que ese público estaba ahí y que había ido creciendo, pero el argentino nunca había salido a su encuentro. Lo que halló fue espectacular: una multitud generosamente pasional llenando grandes recintos hasta los topes. En España desgraciadamente la cosa ya no da para estadios y plazas de toros. El rock vive un innegable declive y Andrés no iba a ser una excepción, pero se le sigue queriendo lo suficiente como para llenar pabellones, teatros y auditorios. Creo que en El tercio de los sueños se puede encontrar parte de la explicación a esta merma de poder de convocatoria. Mola que Calamaro no tenga complejos y se muestre tan abiertamente taurino, pero en España hay muchísima gente que le detesta solo por este asunto. Como siempre, firme en la estrategia del salmón.

Por si leyera esto alguien que no maneje claves españolas, aclaremos que en otro tiempo hacer un guiño taurino en Madrid pudo ser el típico recurso facilón para conseguir el aplauso cómplice de los lugareños. Ahora puede desencadenar todo lo contrario. Cuando un tipo como Andrés reconoce en público que le gusta la fiesta de los toros, que le emociona ir a Las Ventas y que admira a los toreros acaba de ganarse miles de enemigos mortales y deberá asumir las consecuencias. Los vigilantes de la corrección política le tratarán como a un criminal, será excomulgado por la Santa Madre Iglesia Progresista y sufrirá el escarnio de las masas enfurecidas en la red social del pajarito. Como además Calamaro jamás rehuye una buena pelea en Tweety, como a él le gusta llamarlo, la cosa puede animarse una barbaridad. Una muy sonada fue cuando se vio sometido a linchamiento público por participar en el aplauso al entonces recién jubilado rey Juan Carlos a su llegada a la Corrida de la Beneficencia. No se cortó un pelo: “No soy un progresista recién caído del catre, fui educado en el socialismo desarrollista, en la libertad, el feminismo y la tolerancia, tengo capacidad intelectual. Y entiendo que ser señor y caballero es aplaudir de pie a Juan Carlos (…) Prometí lealtad a este señor cuando me fue dada mi segunda nacionalidad y aquí estoy respetando lo prometido. Por izquierdas no me corre casi nadie, ni siquiera el coletas”. Si quieren leerlo entero, no tiene desperdicio. Y, abundando en el asunto, aquí tienen una de sus réplicas más famosas que, aunque desaparecida de su facebook, aún sobrevive en algún sitio taurino.

Andrés Calamaro con el toro tatuado
El toro tatuado en la piel y en la guitarra

En todo caso, es un placer reencontrar a Calamaro en estado puro, al Andrés guerrillero y torero. Y para demostrarles lo mucho que triunfó en las mejores plazas de Sudamérica, aquí tienen el broche final del DVD Pura Sangre, una intensa versión de Los chicos que recopila imágenes de todos los recintos visitados y remata con los títulos de crédito. Dos detalles: si se fijan en la esquina inferior derecha pueden ver el sellito con el lugar y la fecha de cada imagen; y en la pantalla del fondo del escenario va saliendo “la lista de sus amigos” , aquellos a los que Andrés Calamaro más echa de menos. Nunca falta el recuerdo a los Julián Infante, Guille Martín, Pappo, Prodan, Spinetta, Miguel Abuelo… pero esta vez hay dedicatoria especial a Gustavo Cerati, utilizando De música ligera como despedida del concierto en plena apoteosis del público de Palermo. Vean, vean.

 

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Proezas calamarianas”, que fue publicado originalmente el lunes 25 de abril de 2011.

Carlos Michelini episodio II o cómo Ramoncín se quitó la careta

Sábado, 12 de julio de 2014.-
En el episodio anterior quedaron explicados los pormenores del conflicto con Jero Ramiro. En resumen, que ni Ramoncín ni Carlos Michelini eran miembros originales del grupo W.C., pero a la postre fueron ellos quienes pusieron en marcha el proyecto discográfico. Sin entrar a valorar la maniobra, el resultado fue un disco de debut excelente y unas presentaciones en directo que provocaron de todo menos indiferencia. La pareja artística, ya con nuevos músicos de acompañamiento, estaba funcionando a las mil maravillas. Por aquello de aprovechar el momento de repercusión mediática, convenía volver a grabar cuanto antes mejor. Lo lógico era mantener las cosas como estaban, pero incluso se planteó que sería bueno fortalecer la colaboración ampliándola a todos los frentes posibles.

“Ramón me propuso que fuéramos socios como Keith Richards y Mick Jagger: yo aportaría mi experiencia y conocimientos, él sus letras y un morro a toda prueba. Estuvo bien, éramos el día y la noche en todos los sentidos, pero a pesar de eso tuvimos un vínculo irrepetible y bueno de verdad mientras duró. El día que se quitó la careta fue uno de los golpes más duros, aunque no me pilló por sorpresa”

Total, que el disco se graba de inmediato en los estudios de EMI en Madrid y se pone en la calle en un breve lapso de tiempo. Se nota que Barriobajero se hizo con prisas, pues el resultado es menos satisfactorio que el anterior. Desde luego que el sonido quedó claramente por debajo en brillantez y contundencia, pero a cambio tenía la ventaja de seguir ocupando el espacio conquistado en los medios con una canción tan vacilona como esta.

Si para el primer álbum se había buscado un productor con prestigio en el mundillo, el guitarrista Eduardo Bort, para este segundo la producción ya iba a ser asumida por Michelini, aunque firmando los dos, puesto que todo se tenía que cobrar a medias. “Sugerí a Ramón compartir la producción del vinilo, es decir, yo la haría pero figurando como obra de los dos. Finalmente se hizo así y, como siempre, una vez más se apropiaron de mi trabajo”, porque lo que al final sale impreso en la contraportada es Producción EMI-Odeón S.A. España.

Ramoncín - BarriobajeroTras el segundo LP llegó el desengaño

Y como suele ocurrir en estos casos, las amistades artísticas se ponen realmente a prueba en el momento en que hay algo pasta que repartir… y en pocos casos la amistad perdura. En el caso concreto que nos ocupa todo se vino abajo de un día para otro, según nos cuenta una de las partes en litigio. Adivinen quién de los dos fue el que vulneró los términos del acuerdo.

“Fuimos socios al 50% hasta que llegó el dinero. Dividíamos en dos los gastos y las ganancias, compartimos el dinero de la EMI por la firma (150.000 pesetas), mis honorarios como músico de estudio y el dinero de la primera gala bien pagada. Entonces me dijo: ‘a partir de ahora te voy a pagar por gala, ya no somos socios’. Yo decidí hacer la gira de ese verano para rentabilizar con algo de dinero tanto trabajo e ilusiones desperdiciados, grabar ‘Barriobajero’ y seguir mi camino lejos de toda esa MIERDA, con mayúsculas”

Y así, de esa forma tan mezquina y turbulenta, termina el tándem artístico Michelini-Ramoncín. Años después Ramón intentó arreglar por su cuenta el asunto pendiente que tenía con Jero y le añadió como autor en las canciones del primer disco que le correspondían, aunque Michelini aclara: “El hacer figurar a alguien más en los créditos no tiene valor legal, a menos que se cedan los derechos de autor, cosa que yo como tal no hice”. Dice que podría haber reclamado, pero a la hora de la verdad “Jero no quiso atender mi intento de tratar el tema, según le dijo a Ramón: ‘porque Carlos Michelini no es nadie’”. No es el único revés que recibió, pues la industria discográfica siempre impone sus condiciones y siempre en perjuicio del músico.

“No me reconocieron el trabajo de arreglador ni en los créditos ni económicamente. Hasta hace unos pocos años alguien que no conocemos (podría intentar averiguarlo) ha estado cobrando creo que un 17% de los derechos de autor. Este tipo de canalladas son comunes en este oficio. De hecho la editorial, que es de la propia compañía discográfica, te obliga a ceder el 50% de los derechos, por lo que Ramón y yo solo cobramos un 25% cada uno. Lo cierto es que estaba acostumbrado después de haber sido expoliado previamente por la CBS y SADAIC en Argentina

Antes de pasar a otro asunto y como conclusión a la etapa Barriobajero, aquí tienen uno de los pocos videos de la época que circulan por ahí, para que se hagan una idea. En la primera canción, Blues para un camello, identifico a músicos como Tibu, Javier Lozano ‘Güebo’ y el mismo Michelini. En la segunda parte, la de la actuación en Musical Express, ya está el teclista Cristóbal Delgado, el batería Perujo y el guitarra supongo que es Fernando Murias. Lo que es seguro es que no es Carlos Michelini, pues esa versión de El Chuli es ya bien diferente.

Noten la diferencia con la grabación original. Dejando aparte el sonido a lata típico de Musical Express, la guitarra solista está prácticamente desaparecida. Y a partir de entonces poco más supimos de Michelini. Imaginaba que todo esto le dejó tan asqueado del rock español que se acabaría dedicando al jazz o vaya usted a saber a que otra cosa. Pues todo lo contrario, siguió intentándolo, aunque sin suerte.

“Colaboré con Antonio Flores, Moris, grabé con Pasta Lila, Mario Tenia y los Solitarios, formé Autopista y llegamos a telonear a Barón Rojo, David Byron (cantante de Uriah Heep) y otros grupos americanos que ahora no recuerdo. De ningún modo estoy harto del rock español, mas bien estoy agradecido por haberme permitido seguir con mi vocación inquebrantable por el blues y el rock, aunque reconozco mi incapacidad para hacerme ver, al contrario que Ramón, maestro en estas lides”

Si se dio por cierto lo del robo de la autoría de las canciones fue únicamente por lo mal que cae Ramoncín. La historia quedaba tan molona que arraigó con fuerza: el paladín de los derechos de autor comenzó su carrera robándole las canciones a un amigo. A nadie le interesó ponerlo en duda. La otra razón es que en esta película Michelini siempre aparecía como el malvado en la sombra y él nunca se molestó en rebartirlo.

“Yo siempre he sido el que se quedaba solo en el local de ensayo. He formado grupos por los que pasaron músicos que se fueron con Ramoncín, Nacha Pop, Barón Rojo, Sabina, Mecano, Burning, o simplemente no aguantaron el tirón y se buscaron un trabajo decente. Un día decidí seguir con un grupo virtual y así hasta ahora, que sigo haciendo directos. Si sientes curiosidad en mi pagina hay algunos temas y enlace a videos  http://carlos-michelini.dsland.org/

Al menos ahora ya conocen ustedes la versión de Carlos. Si recuerdan el relato de Jero y el del propio Ramón, ya es asunto de cada cuál sacar sus propias conclusiones.  Y para terminar, les pongo una foto reciente del protagonista y la frase que la acompañaba. Como pueden comprobar, las guitarras aguantan mucho mejor el paso del tiempo que los guitarristas.

Carlos Michelini 2014Carlos Michelini, mayo de 2014

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Ramoncín, incorrecto desde que nació”, que fue publicado originalmente el sábado 29 de enero de 2011.

Algunos roqueros poco correctos

Miércoles, 17 de octubre de 2012.-
Repasando los discos que han ido cayendo en mis manos en los últimos meses, compruebo que siempre acabo refugiándome en las mismas viejas glorias del rock nacional. Aparte del delirante disco de duetos de Miguel Costas, del que ya les hablé, también he podido escuchar la penúltima entrega cultureta de Loquillo, el eterno retorno de La Frontera (Rivas Creek), los discos en solitario de las dos mitades de Pereza y, con varios años de retraso, uno de Joaquín Sabina que me había perdido. Reconozco que enganché este Vinagre y rosas impresionado por un videoclip en el que precisamente colaboraban Leiva y Rubén Pozo con su gracejo habitual.

Vi Tiramisú de limón por casualidad en uno de esos canales de emiten a todas horas vídeos musicales sin criterio alguno. Me gustó tanto que tuve que ir a buscar un Vinagre y rosas ya en el cajón de las rebajas. Pese a lo mucho que me gusta Joaquín, a veces me salto alguno de sus discos por el mosqueo que me producen sus desbarres de intelectual comprometido. Se me hace duro soportar sus lecciones de ortodoxia política, sobre todo por esa desagradable sensación que transmite de ir siempre a favor de corriente. Siempre dispuesto a halagar al público ya ganado de antemano, siempre proclive a regalar los oídos de la Kirschner de turno si con eso puede vender un puñado más de discos al votante peronista… En fin, no seguiré por esos terrenos escabrosos porque luego escucho algo tan bueno como Tiramisú de limón y no tengo más remedio que rendirme. El sr. Sabina es uno de los más grandes escribidores de canciones y no sería justo juzgarle por otras facetas en las que quizá no sea tan brillante.

Vinagre y rosas (2009)

Así que, dejando aparte esos pequeños detalles en la vida del artista, el disco está muy bien y el detalle de cantar con Rubén y Leiva quedó muy chulo. Y como con estos sí que simpatizo últimamente, conseguí sus discos en solitario en cuanto salieron. Uno me gustó y el otro no tanto… prefiero no entrar en detalles.

¿Sumando las mejores canciones de estos dos discos saldría uno bueno de Pereza?

Por cierto, que a estos chicos les encanta salir de invitados en los videoclips de otros. Hace poco les vi en uno de Alejo Stivel cantando una de Burning… pero no era mi intención hablarles ahora de alguien tan en la órbita progresista, sino de todo lo contrario. Resulta que Loquillo lleva ya tanto tiempo enfadado con el mundo que últimamente anda frecuentando compañías nada recomendables. En su afán por desmarcarse del clan cultural que medró con el anterior gobierno, se deja entrevistar por los más odiados ogros de la caverna mediática y, lo que es peor, se le nota cómodo. Dentro de poco va a publicar un disco entero con Sabino Méndez, que hace ya tiempo va de columnista en prensa conservadora… pero nada como el despropósito del disco anterior. Su nombre era el de todas las mujeres estaba íntegramente dedicado a un poeta de derechas, un escándalo de tal calibre que algunos fans de toda la vida renegaron del Loco y quemaron su discografía completa… ¡Pero qué se habrá creído este tío! ¿Es que nadie le explicó lo del cordón sanitario?

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Mariscal Romero, el primer indignado”, que fue publicado originalmente el sábado 27 de agosto de 2011.