El garage subterráneo de Little Steven

Jueves, 30 de junio de 2016.-
Como en los meses de calor es conveniente alejarse lo más posible de pantallas y teclados, ya les aviso que con esta entrega cerramos temporada. Uno de los lugares donde puede uno esconderse a escuchar buen rocanrol es el Underground Garage de Little Steven. Les confieso que su programa de radio es hace tiempo una de las principales fuentes de inspiración de A70. Por ejemplo, por descubrirnos canciones como esta.

La gente roquera de mi generación nunca se interesó demasiado en escuchar a Procol Harum, suponiendo que poco interesante podía haber detrás de unos blandengues a quienes se solía endosar la etiqueta de one hit wonder por su ñoñísima Con su blanca palidez. Como uno nunca se cansa de asombrarse de la propia ignorancia, la atenta escucha del Little Steven’s Underground Garage sirve para demostrar que en la asignatura de Historia del Rocanrol siempre queda mucho por aprender. Y para iluminar zonas de sombra, qué mejor que ponerse en manos de un erudito como Stevie Van Zandt.

Procol Harum - Shine On Brightly
Shine On Brightly (1968)

Una de las virtudes del Little Steven locutor de radio es cómo tiende puentes entre ambas orillas del Atlántico, pinchando a grupos ingleses que apenas tuvieron repercusión en Estados Unidos y a roqueros americanos casi desconocidos en este lado del charco. Él reconoce que siendo un chaval vivió con gran excitación la llamada ‘invasión británica’, ese fenómeno cercano a lo milagroso por el que un puñado de jovenzuelos ingleses imberbes se plantaron en los USA y se permitieron dar lecciones de música estadounidense a los propios teenagers norteamericanos. A principios de los 60, supongo que a consecuencia de la segregación cultural, ningún joven blanco de los Estados Unidos tenía la más remota idea de quiénes eran Howling Wolf, John Lee Hooker o Muddy Waters, así que tuvieron que esperar a que gente como Eric Burdon o Brian Jones se desplazaran allí a explicárselo. Puede que la gran repercusión que tuvo esa primera remesa de visitantes, aquellos Beatles, Stones, Who y Animals, fuera lo que determinó al joven Van Zandt a querer ser músico, pero Little Steven perseveró en su empeño como seguidor de la música inglesa y continuó siendo fan de muchas otras bandas a quienes sus compatriotas ya prestaron mucha menor atención. Grupos como The Kinks, Pretty Things, The Searchers, Dave Clark Five, los propios Procol Harum o estos que suenan aquí debajo suelen ser habituales en el garage de Little Steven.

Tampoco es que los Hollies significaran demasiado para los roqueros de los 80. No fue un grupo que tuviera demasiada repercusión más allá de los 60, no se reciclaron con éxito hacia el progresivo ni el hard rock para sobresalir en la siguiente década ni tenían un cantante que iniciara una carrera solista estelar al estilo Van Morrison. Por Van The Man todo el mundo sabe quiénes son los Them, todo el mundo se preocupó de escuchar a los Yardbirds gracias al rato que Jeff Beck, Clapton o Page estuvieron por allí, en cambio The Hollies no pasaba de ser un grupo más de todos esos que se recitan de carrerilla mencionados en el párrafo anterior. Pues bien, si enganchan tres o cuatro canciones a partir de la que suena en el vídeo encontrarán un buen puñado de singles extraordinarios que se concentran en sus tres o cuatro años de esplendor. El problema fue que especializarse en armonías a tres voces les condenó a ser citados siempre en tercer lugar después de los Beatles y los Beach Boys.

The Hollies - Hear! Here!
Hear! Here! (1965)

He omitido a propósito que en The Hollies sí militó realmente una futura estrella del rock porque en mi opinión la trayectoria posterior de Graham Nash no contribuyó a prestigiar al grupo, sino todo lo contrario. Su marcha fue una especie de cambio de bando, desertó del pop más puro para pasarse al lado hippie abducido por su novia canadiense y emigró de Inglaterra para echarse a perder en California con sus amigotes del folk rock. Como una Yoko Ono cualquiera fue Joni Mitchell quien le presentó a Crosby y a Stills… y ahí se acabaron los Hollies. Pero mientras al final de los 60 en los EEUU algunos se dedicaban a formar supergrupos orientados al mainstream, en los años anteriores los garages de toda norteamérica se llenaban de grupos que, partiendo del camino marcado por bandas inglesas, orientaban su estilo hacia un sonido algo más sucio y ruidoso. Desconocidos en Europa más allá de alguna corriente de revival más o menos mod, es una suerte que tengamos a Little Steven para reivindicarlos en su programa.

Estos tíos se juntaron en un pueblo californiano llamado San José justo antes de que apareciera por allí el primer hippie, de ahí sus chaquetas, sus corbatas y sus cortes de pelo. Eligieron como nombre Count Five en homenaje al Conde Drácula y al quinteto inglés The Dave Clark Five, del que eran fans. Su himno Psychotic Reaction tuvo cierta repercusión, pero tras grabar su único LP se matricularon en la universidad y desaparecieron como por arte de magia. Nadie volvió a oír hablar de ellos hasta que años después mitómanos muy notorios se empeñaron en engordar su leyenda… hasta llegar al gran agitador del rock de garage que es Little Steven en nuestros días. En su Underground Garage también pueden descubrir a otros grupos de la costa oeste como los Kingsmen, que ya aplicaron una buena puesta a punto al viejo Louie Louie en su cochera de Portland. Y un poco más al norte, casi llegando a Seattle, los Sonics le daban otra vuelta de tuerca al mismo ritmillo con su éxito Have Love Will Travel… pero no les aburro más, que aún me queda repasar unos cuantos programas de radio para poder tratar sobre este asunto con algo más de propiedad.

Count Five - Psychotic Reaction
Psychotic Reaction (1966)

Ya saben: Little Steven’s Underground Garage. Pueden encontrarlo en su cita semanal de Rock FM y replicado en emisoras de radio de todo el mundo, así como descargando los programas de su propia página web o en los sitios habituales de almacenamiento de archivos radiofónicos… por cierto, ¿he llegado a mencionarles que Little Steven es además un famoso guitarrista de una banda que llena estadios, que también probó como actor encarnándose en miembro de la familia Soprano y que después protagonizó una especie de spin-off en la tele noruega? Bueno, eso mejor lo dejo para después del verano.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Más sobre Joni y sus amigos de Woodstock”, que fue publicado originalmente el domingo 20 de noviembre de 2011.

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Tragedias del rocanrol vol. II: Steve Marriott

Martes, 30 de marzo de 2010.-
Insisto con Steve Marriott. Cuando se hace la típica encuesta sobre quién fue el mejor cantante británico de los 60 la cosa suele oscilar entre Eric Burdon y Van Morrison, voces indiscutibles por potencia, por timbre y por técnica. Si tiramos hacia vocalistas más personales y con capacidad de transmitir, entonces saldrían Jagger, Daltrey, cualquiera de los Beatles e incluso Ray Davies. Y más tarde aparecieron Stevie Winwood y Rod Stewart en plan niño prodigio, causando admiración por su calidad y juventud… De acuerdo, todos son maravillosos, pero a mí me fastidia un montón que al hacer esas listas se olviden de Marriott.

Eric Burdon era un negro con la piel blanca, él mismo lo decía. Esa es una gran verdad y lo reconoce el mundo entero. Ahora les pido que escuchen al cantante de los Small Faces, tan mod y repeinado, tan finolis y tan british…

Cierren los ojos… podría ser la voz de cualquier negro enorme del sello Atlantic, pero no, es el canijo Steve Marriott, guitarrista y líder de un grupo de mods bajitos, los Small Faces. El nombre se le ocurrió a una amiga de Marriott al comprobar que ni éste ni sus compañeros tenían mucha talla. “Face” era como se solía llamar en los 60 a los mods más distinguidos, y claramente estos eran “pequeños faces”. Les recomiendo que consigan cualquiera de sus recopilatorios y disfruten de las joyas que había en su repertorio… Por ejemplo este.

Small Faces - The Decca Anthology 1965-1967The Decca Anthology 1965-1967 (1996)

Debía de ser todo un carácter Steve, pese a su corta estatura. Cuenta David Bowie que eran amigos antes de ser famosos y que planeaban un dúo que se llamaría David & Goliath, pero le dejó tirado y prefirió fundar los Small Faces con Ronnie Lane. Años después se enfadó con Lane por un quítame allá esos royalties y se piró del grupo, que se tuvo que reorganizar con Rod Stewart y Ron Wood, dos pollos que venían de acompañar a Jeff Beck. Como Marriott era muy amigo de Jimmy Page, tanteó la posibilidad de hacer un proyecto con él, pero finalmente Robert Plant le quitó la plaza de cantante de Led Zeppelin. Por falta de amigos no sería, así que monta Humble Pie con otro colega, Peter Frampton, que por entonces tenía otro grupillo llamado Herd. Cambio radical: de las impecables pintas mod que lucía en su primer grupo pasa a tener el típico aspecto guarro-setentero.

Small Faces y Humble PieRonnie Lane, Steve Marriott, Ian McLagan y Kenny Jones
en pleno esplendor mod, luego Marriott cambia
de amistades y se vuelve un salvaje

Justo cuando más éxito tenían los Pie, el espabilado de Frampton se marcha e inicia su exitosa carrera en solitario, lo que termina de minar la salud mental de Marriott, que en 1975 se harta y disuelve Humble Pie. Una pena, visto lo visto.

Justo ese mismo año Mick Taylor había salido de los Stones y estos buscaban guitarrista. Richards fue un gran defensor del fichaje de Steve Marriott, pero Jagger no lo quería ver ni en pintura… no se creía que fuera capaz de quedarse en segundo plano. Y en esas vieron más en el papel al bueno de Ronnie Wood, otra vez llegando tras la sombra de Marriott.

Humble Pie - Performance Rockin' The FillmoreEl doble en directo de 1971

Vaya historia, se diría que la gloria perseguía a Steve Marriott, pero él corría más rápido. Total, que en 1975 se queda fuera de juego y, a partir de entonces, todos sus intentos por volver a la escena son un puro disparate. Incluso hay una confusa historia por la que Marriott acusa al antiguo manager de Humble Pie de haber desviado los beneficios de la última gira para invertir en el lanzamiento como solista de Peter Frampton. Seguramente era cierto, puesto que poco después tuvo que callar su boquita tras recibir en Nueva York un toque bastante serio de alguien relacionado con la familia Gambino, el clan mafioso que ejecía el control sobre Little Italy.

Fracaso tras fracaso terminan los 70 y transcurren los 80, mientras todos sus compañeros de generación se mantienen más o menos como superestrellas. Como para no cabrearse. Por fin en 1991 surge una última oportunidad para un Steve Marriott regañado con el mundo y con toda la industria discográfica. Su colega Frampton, también en decadencia, le propone una reunión de los Humble Pie originales con gira y disco. El proyecto ilusiona a Marriott, y se concreta en un viaje a EEUU para rematar con celebración por todo lo alto a su vuelta a Inglaterra.

Humble Pie - Smokin'Smokin' (1972)

Durante toda su etapa de ostracismo, fue notorio su abuso de drogas varias, en particular cocaína y cannabis. Esa noche no pudo ser menos, así que Steve decidió retirarse del fiestón mientras su pareja continuaba un rato más, de manera que cuando comenzó a arder su casa de Essex él estaba allí solo… y allí se quedó. El bombero que redactó el atestado resulto ser un antiguo fan de Small Faces y quedó impresionado al conocer la identidad de la víctima. Todo cuadraba: Marriott llegó medio pedo a casa y se quedó dormido sobre la cama con un cigarrillo encendido. Dejémoslo así, con este final legendario para la historia: el autor de Smokin’, víctima del tabaco.