Teddy Bautista, uno de los nuestros

Martes, 5 de julio de 2011.-
En este blog se tiene por costumbre hablar sobre músicos. Algunas biografías molan y engrandecen la obra musical del protagonista. Hay casos en que la vida personal del artista deja que desear… entonces lo mejor es centrarse en lo esencial: las canciones.

En Atascado en los 70 han sido tratados como genios del rock tipos como Ramoncín o Ike Turner… no podía ser menos don Eduardo Bautista, cantante de Los Canarios. Reconozco que puede ser un topicazo recurrir al Get On Your Knees para hablar sobre él, salvo por el pequeño detalle de que sea una de las mejores canciones de la Historia del Rock Español. Así, con mayúsculas. Porque estamos hablando de música… ¿o qué se creían ustedes? Cuando digo que Teddy es uno de los nuestros no busquen dobles sentidos mafiosos o delictivos, simplemente me refiero a que es uno de los grandes del rock español, nuestro querido y deficiente rock español. Si no pueden resistirse a hacer la gracia, entonces llámenle capo o padrino del rock patrio.


He elegido este single para la foto no porque lo conozca, sino porque tiene la mejor imagen que he encontrado por ahí del Teddy más roquero. La verdad es que se sabe bastante poco sobre sus discos, salvo algunos lugares comunes: que Los Canarios eran una increíble banda de rock & soul, que su cantante tenía una poderosísima voz negroide y que sonaban tan potentes que ni parecen de los 60 ni españoles. Después, en los 70, se convirtieron en una superbanda capaz de tutear a los grandes del género, como Chicago o Pacific Gas & Electric. Por cierto, que Teddy de canario solo tenía el nombre del grupo y el acento que aún conserva, pues un amigo de Las Palmas que prefiere permanecer en el anonimato me dijo una vez que por allí nadie recordaba haberlo visto.

También sabemos que era un multiinstrumentista de reconocido talento, que hizo su inevitable incursión en el rock sinfónico adaptando las Cuatro Estaciones de Vivaldi y que luego se pasó a la new age, quizá para dejar definitivamente de cantar… más esa archiconocida historia de que hizo de Judas en la primer montaje español de Jesucristo Superstar.

Lo que no es tan conocido es su papel como productor en alguno de los mejores discos de Nacha Pop y de Leño. Con éstos incluso se atrevió a tocar teclados y a hacer arreglos modernillos, una decisión muy polémica en su momento para los puristas leñeros.

Había que ser osado para incrustar un sintetizador en el sonido de Leño, pero ahí queda el memorable solo de La noche de que te hablé (hay que ver lo que sufrió Rosendo simulando que hacía un solo con su guitarra en el playback de Aplauso). El mérito corresponde a Teddy Bautista, que además tuvo la valentía de ser el cuarto Leño en el disco En directo. Lo siento mucho, pero yo a Teddy se lo perdono todo por esa actuación y por el piano de la versión en estudio de Maneras de vivir.

Y por último, cómo no, conocemos su labor al frente de esa entidad de gestión de los derechos de autor tan querida por todos. Lleva tantos años defendiendo a los autores que nadie se acuerda de la música del señor Bautista, salvo para el chiste y el escarnio. Esa es la paradoja: su discografía jamás ha sido reeditada dignamente. Una vez me contaron que sus amigos de la SGAE quisieron regalarle por su cumpleaños un CD con las mejores canciones de toda su carrera y tuvieron que pedir copias piratas a algunos coleccionistas. En el pecado lleva la penitencia.

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Ike & Tina Turner, mejor no hablar de ciertas cosas

Lunes, 2 de noviembre de 2009.-
O sea, que tratándose de esta pareja, mejor hablar solo de música. Tina Turner, una voz salvaje y una bestia sobre el escenario. Ike Turner, adelantado a su tiempo y genio absoluto… pero menudo tipejo. ¿Valoramos a los artistas por su obra o por su calidad humana? ¿Se puede admirar el trabajo de alguien detestable? ¿Quemamos la filmografía de Polanski?

Seguidor de la idea que Chuck Berry tenía del negocio, el joven Ike Turner sabía que como guitarrista negro tenía que concentrar su enorme talento en una sola dirección: vender su arte a los blancos y hacerse rico. Ya al principio de los 60, mucho antes de que los Beatles cruzaran el Atlántico, Ike había diseñado un sonido vigoroso orientado a un mercado rock que todavía no existía, nada que ver con los vocalistas negros de su época. En directo saltaban chispas entre Ike y Tina, ella lo provocaba como una hembra valerosa y desafiante, y así el ego del macho engordaba y engordaba, feliz de sentirse el jefe de la manada.

Después, el orgulloso Ike fue apuntándose a todas las tendencias que tuvieran ventas garantizadas: funk, soul, rock, producciones de Phil Spector, versiones de éxitos ajenos de Beatles, Stones, Stevie Wonder, Sly Stone, autoversiones hasta el hartazgo del repertorio propio… Llegados a los 70, Ike & Tina se integran hábilmente en la resaca posthippie. No hay más que ver la portada de Workin’ Together.

Ike & Tina Turner - Workin' TogetherWorkin' Together (1971)

Intercaladas entre sus composiciones, logran uno de sus mayores éxitos con una vibrante versión del Proud Mary de la Creedence y se apuntan también a los dos últimos singles de los recién separados Beatles, Get Back y Let It Be, imagino con qué intención. En la canción que da título al disco, Tina canta de forma conmovedora al amor y a la hermandad universal, aunque luego, en el calor del hogar, se repartiera algo más que besos.

Más sobre Ike & Tina Turner en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/3