Kunkeiro69 ha vuelto, Cucharada existe

Domingo, 08 de mayo de 2016.-
Aunque en A70 somos más de seleccionar canciones, hoy haremos la excepción y pondremos enterito el primer y único LP de Cucharada. La ocasión lo merece. La muerte de Manolo Tena nos llenó de ganas de volver a escuchar este disco fundamental y hurgando por youtube encontramos que el gran Kunkeiro69 renació de sus cenizas cual ave fénix y lleva ya casi un año manos a la obra compartiendo sin parar su inigualable colección. Esta es una de las joyas que abundan en su canal. Dura solo 38 minutos y puede escucharse del tirón casi sin darse uno cuenta.

Este LP de Cucharada fue una de las primeras referencias de Chapa Discos y tiene toda la pinta de que se tuvo que completar deprisa y corriendo medio improvisando el repertorio. Canciones, lo que se dice canciones, hay solo cinco o seis, lo demás son instrumentales, paridas e idas de olla variadas. Veámoslo en el propio listado que ofrece el amigo Kunkeiro, con minutaje incorporado para ir a tiro hecho.

1º- Desconcierto flamenco 00:00
2º- ¡¡¡Tan reprimido!!! 06:13
3º- Made in USA 10:09
4º- Canción para pedir limosna 14:55
5º- Abarca y devora/Compre (Pase ¡no molesta!) 20:52
6º- No soy formal 29:43
7º- Social peligrosidad 31:40

Como se puede comprobar, lo de comenzar un disco de debut con Desconcierto flamenco, larguísimo instrumental estilo rock progresivo andaluz, no tiene ningún sentido salvo que aspiraran a entrar en la banda sonora de alguna peli de García-Pelayo. Aparte de desconcertar al personal como sugiere el título, lo único que quizá consiguieron fue demostrar que cubrían el más amplio espectro guitarrístico: desde el rock urbano más macarra hasta twist tradicional, tradicional aunque “nada formal”, un poco de rocanrol, de blues y de otros palos del rock USA cumpliendo el anhelo de “sin salir de mi barrio ser un americano”, algún toque glam y una pieza tranquilota y tristona adornada por un punteo melancólico ideal “para pedir limosna”.

Cucharada - El limpiabotas que quería ser torero
El limpiabotas que quería ser torero (1979)

Suponemos que gran parte de esas guitarras solistas pertenecen a Antonio Molina El Zurdo, acreditado en el disco como ‘Troucho López Manolenta’, lo cual encaja porque entonces solía lucir bigotazo ‘groucho-zappiano’. En los Cucharada originales había un segundo guitarra llamado Jesús Vidal y en otros momentos aparecieron por allí un tal Florencio Martín, el argentino Miguel Botafogo o el propio Jaime Asúa, pero claro, con los pseudónimos que se colocaron para la grabación del LP cualquiera sabe. El caso es que Antonio Molina (no confundir con el cantante de copla) demuestra en este disco que es uno de los guitarristas más brillantes de su generación, no en vano El Zurdo (no confundir con el cantante de Paraíso) ya había curtido su talento al servicio de cantautores punteros antes de especializarse en rock. Quizá su valía no se reconoció lo que debiera por culpa del nombre, pues tuvo que ser un problema hacerse un nombre en el mundillo cuando su nombre ya estaba pillado por todos lados.

Reparto de limpiabotas y toreros
Detalle del encarte interior del LP con
el listado de limpiabotas y toreros

Descifrando el reparto, lo que sí está más claro es que ‘Merlín el Mago Polifónico’ era el mismísimo Teddy Bautista tocando teclas a la par que produciendo, mientras ‘Pulpo Baquetas’ era el batería José Manuel Díez que tuvo su aparición como uno de los chicos del coro en Leño En Directo y luego acabó yéndose a Alarma!!! con Manolo Tena. En cuanto a éste, su nombre de guerra en aquella época fue ‘Lolilla Cardo’. Tocaba el bajo disfrazado de monja o similar y, aunque empezaba a destacar como compositor e ideólogo, su liderazgo quedaba un poco diluido entre el caos disparatado que reinaba en Cucharada. Todo allí tuvo que funcionar de forma casi comunal, pero ya se vislumbran detalles que remiten al Tena letrista: ¿quién si no iba a sentirse ‘tan reprimido, tan oprimido y tan deprimido para componer un himno’? No puede atribuirse tan claramente la autoría a lo de sentirse ‘tan tiroriro’, aunque viendo las pintas que lucía nuestro ‘Manolo-Lolilla’ tampoco hay que descartarlo.

Manolo Tena en el papel de Lolilla Cardo
Así era Lolilla Cardo, bajista y cantante ocasional

Abundando en el debate sobre las relaciones de Cucharada con la movida, hace poco un buen amigo me aclaró algunos conceptos. Digamos que lo que se entiende como ‘movida’ se refería más bien a la cosa social, aquello de ir a bares y dejarse ver en exposiciones, eventos y happenings varios. Ahí el problema de los músicos del rollo no era tanto generacional, que en la movida también se coló gente bastante tarra, como el de llegar lastrados por un cierto tufillo lumpen. Pudieron convivir, estar más o menos en los mismos sitios a la vez, pero nunca terminaban de encajar.  Otra cosa bien distinta fue lo de la ‘nueva ola’, que sí era un asunto estético y musical al que casi todo el mundo intentó apuntarse, esos odiosos ‘nubabes’ contra los que despotricó Ramoncín. Digamos que la fiebre por la ‘nueva ola’ ocurrió unos meses antes de acuñarse el término ‘movida’, pero en la práctica la brecha también fue insalvable. Casi todos los grupos de Chapa se vieron forzados en algún momento determinado a hacerse pasar por nuevaoleros. Les pasó a Leño, a Topo, a Moris… mientras que a Cucharada la cosa les pilló de esta guisa.

Cucharada - Quiero bailar rock & roll
Quiero bailar rock & Roll (Single 1980)

Manolo Tena dijo en algún sitio que la idea era posar como maniquíes y luego ponerles encima una etiqueta colgando. Los mandamases de Zafiro no lo vieron del todo claro y les dejaron así, en esa pose ridícula, aunque sí permitieron que se sacara partido al logotipo inspirado en la tipografía de la Coca-Cola, la misma jugada que con el propio logotipo de Chapa. El caso es que esta foto de portada ya puede contemplarse como un anticipo de lo que después sería Alarma!!!, un grupo roquero pero moderno que intentaba buscar su hueco entre los estilos del momento. Solo habría que cambiar al Zurdo por Jaime Asúa y atenuar los colorines del vestuario, o sea, que estuvieran en la misma onda modernilla pero dentro de un tono de mayor sobriedad.

Este estribillo tan pegadizo quizá con aspiraciones a entrar en radiofórmula puede entenderse más como un proyecto de hit en la onda Tequila, pero la idea de Cucharada reducido a trío por lo que fuera no prosperó. Era un single de anticipo de segundo disco, que estaba proyectado como demuestra la contraportada, pero ese LP acabó perdiéndose en algún limbo mientras Cucharada culminaba su autodestrucción en el ‘81. Por ubicarlo en lo dicho anteriormente, podría decirse que murieron en plena ‘nueva ola’ pero justo antes de inventarse la ‘movida’.

Contraportada de Quiero bailar rock & roll
Ese segundo LP que nunca existió tenía carpeta
en preparación y nº de referencia

En el periodo que va desde el final de Cucharada hasta que Alarma!!! se puso en marcha, Manolo Tena se afianzó como letrista regalando canciones a Leño, Raza, Luz Casal, Sabina, Ramoncín… y fue precisamente en la banda de éste último donde acabó recalando El Zurdo, único Cucharada que no se fue a Alarma!!!. Su guitarra fue para Ramoncín la pieza clave desde la que construiría la superbanda de sonido granítico que él quería convertir en su propia E Street o Silver Bullet Band particular. Esa sociedad entre Ramoncín y Antonio Molina se mantuvo en sus años de mayor éxito, aquellos en que más se aproximó al ‘Bruce de Legazpi’ que siempre quiso ser.

Por terminar ofreciendo una referencia sobre el legado que dejó Cucharada pongo sobre la mesa el nombre de Siniestro Total, que siempre presumieron de ser fans de los madrileños y lo demostraron versionando varias de sus canciones, apropiándose especialmente de este Quiero bailar rock & roll que pueden escuchar pinchando el enlace para cambiar de blog.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Libertad para Kunkeiro69”, que fue publicado originalmente el jueves 29 de mayo de 2014.

Southside Johnny estuvo en Madrid (Amigos de Bruce II)

Jueves, 22 de agosto de 2013.-
Hace un año empecé a escribir esto, pero justo entonces A70 fue expulsado de su anterior alojamiento. Como la mudanza ocupó casi todo el verano de 2012, varios textos quedaron en el tintero, entre ellos este. Este año El Jefe visitó El Molinón, pero aún quedan algunos asuntos pendientes del Santiago Bernabéu.

En aquel primer repaso al repertorio del 17 de junio de 2012 en Madrid se mencionó el clima amistoso que siempre reina entre Springsteen y sus músicos más cercanos. Que Little Steven quiere regresar a la banda, pues dejamos que continúe Nils Lofgren y tocamos con tres guitarras. Que se muere Clarence, pues ponemos a tocar el saxo a su sobrino. Si continúo diciendo que esta canción fue una de las protagonistas de la noche, no tendré más remedio que seguir insistiendo en lo mismo.

Como pueden ver, Southside Johnny también sube niños al escenario igual que Bruce. La diferencia es que cualquier niño del mundo se sabe Waitin’ on a Sunny Day y la pobre chiquita del vídeo de aquí encima parece que no tiene ni idea de cuál es esa vieja canción perdida en un olvidado disco de 1978.

Southside Johnny & The Asbury Jukes - Hearts of StoneHearts of Stone (1978)

Ahí se publicó por primera vez Talk to Me. Para la versión de Springsteen hubo que esperar algunas décadas a que saliera The Promise, doble CD de 2010 con repertorio sobrante de la sesiones de grabación de Darkness en 1978. O sea, un disco reciente en su publicación pero antiguo en su contenido.

Bruce Springsteen - The PromiseThe Promise (The Darkness Lost Sessions) (2010)

Después del exitazo de Born to Run, las dudas asaltaban a Bruce sobre cuál debería ser su siguiente paso, así que al cabo de un par de años acabó juntándose en el estudio con unas 70 canciones. Al final no escogió las mejores, sino las que mejor encajaban en el hilo temático que había decidido para Darkness on the Edge of Town. En lugar de insistir en la épica urbana del disco que lo lanzó al estrellato, prefirió regresar a la oscuridad del suburbio para aferrarse a sus orígenes de clase trabajadora: mejor ser working class hero que rock star al uso. Si quieren saber más sobre ese momento crítico, tienen todos los detalles en el documental que acompañaba la edición de luxe de The Promise. Y para ir al grano, hacia el minuto diez de este trozo Little Steven y el propio Springsteen discuten sobre el asunto.

Bruce Springsteen - The Promise (The Making Of Darkness on the Edge of Town))El documental que venía en la edición especial

Así que treinta y pico años después recupera todo aquello, regraba algunas cosas, remasteriza otras y el resultado no es para nada una colección de cosas raras y cancioncitas que no alcanzaban el nivel, sino otro pedazo de disco que hace pensar en lo que pudo haber sido y no fue… aunque por lo menos al fin hemos podido disfrutar de estas maravillas al siglo siguiente. Uno de sus colaboradores cuenta en el documental que a Bruce le entraba el pánico cuando grababan una nueva canción en la que se podía intuir un single claro. Con tal de dar prioridad absoluta al LP, y para evitar que un posible hit eclipsara el resto del disco, acababa regalando esas canciones sospechosas a toda clase de amigotes. Así llegó Fire a manos de Robert Gordon y Because the Night fue para Patti Smith, mientras que sus paisanos Southside Johnny & The Asbury Jukes se quedaron con Talk to Me.

Bruce Springsteen - The Promise (trasera)Un disco de rarezas con algunas bastante famosas

Total, que El Jefe lleva un par de años de gira de presentación de Wrecking Ball y lo normal es que cada noche caigan seis o siete canciones de ese último disco. Sin embargo, de sus anteriores grabaciones nada de nada. Nada de Magic y nada de Working in a Dream, lo que por contraste da aún más realce a que en el Bernabéu tocara tres de The Promise: el estreno mundial de Spanish Eyes, cómo no iba a ser aquí, y las mencionadas Because the Night y Talk To Me. Y por cierto, The Promise ganó por tres a uno a Darkness, del que solo sonó ese Badlands que fue punto de partida de las casi cuatro horas de concierto.

Imagino que la gran mayoría de habitantes de la grada no tenía ni idea de quién era ese señor al que Bruce cedió el micrófono después de presentarlo con gran entusiasmo. Tenía aspecto de ser un desconocido que pasaba por allí, y realmente lo era… solo que se llamaba nada menos que Southside Johnny. No me paré a investigar si estaba girando con la banda o si andaba por Madrid y se enganchó a cantar ese Talk to Me y los rocanroles de los bises finales. Es más bonito pensar esto último y que después de Twist & Shout y Seven Nights To Rock dio un abrazo a todos y se volvió para Nueva Jersey. Allí en Asbury Park es donde Bruce y Johnny compartieron experiencias y escenarios al principio de sus carreras, formaron sus primeras bandas y se intercambiaron músicos, actuaciones y canciones. La E Street Band se asentó antes en el mundillo discográfico, así que Springsteen aprovechó el parón que vino después de su éxito para dar a los Asbury Jukes el empujoncillo que necesitaban.

Shoutside Johnny - I Don't Want To Go HomeI Don't Want To Go Home (1976)

En los tres años que van de Born to Run a Darkness es cuando los Jukes publicaron sus tres primeros LP’s, y en uno de ellos fue grabada Talk to Me, una de esas melodías pop que a veces le salen a Bruce y que, para disgusto de Little Steven, se quedan siempre fuera del corte para entrar en la selección final de los discos del Boss. En esas grabaciones de Southside Johnny siempre hay dos o tres canciones firmadas por Springsteen, pero el que se lleva la palma es Steven Van Zandt, que además tocaba con la banda, producía las grabaciones y debía de ser el gran consigliere, algo así como Silvio Dante con la familia Soprano.

Southside Johnny y Little StevenJohnny y Stevie, colegas de toda la vida

Ahora que todo el mundo va a los conciertos con sus teléfonos caros hay montones de fans que subieron vídeos a youtube inmortalizando ese Talk to Me con Southside Johnny como uno de los momentos más especiales de la noche. Sin embargo, prefiero terminar la anécdota echando la vista atrás hacia una actuación añeja que demuestra que la colaboración viene de antiguo, que a veces la cosa sucedía al reves y era Southside Johnny quien invitaba a Bruce a tocar con los Asbury Jukes.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Los amigos de Bruce (I)”, que fue publicado originalmente el martes 26 de julio de 2012.

Los amigos de Bruce (I)

Jueves, 26 de julio de 2012.-
Dejándome llevar por mi habitual desinterés por la actualidad, ilustré el texto anterior con vídeos de 1975. Hechos unos jovenzuelos, los chicos de la E Street Band derrochaban ese insultante vigor que les impulsó a salir de los USA a conquistar el planeta. A estas alturas de 2012 han perdido irremediablemente la juventud, pero no ese entusiasmo inicial. Lo que estamos viendo este verano en Europa es más o menos parecido a esto.

Así de lleno está ahora el escenario, con montones de coristas, guitarras por todas partes, una violinista, trompetas y saxofones a pares… pero entre la multitud de músicos se nota que para Bruce Springsteen sigue siendo importante sentirse rodeado de amigos. La toma es de London Calling, el concierto que grabó a todo lujo hace varios veranos en Hyde Park.

London Calling-Live in Hyde Park (DVD, 2010)

Out in the Street siempre fue una excelente canción para ser tocada al principio de los conciertos. Calienta al público, permite a Bruce presumir un poco de banda y para rematar va cediendo el micro a los miembros que están en primera fila. Ahí se pudo ver al gran Clarence Clemons en una de sus últimas comparecencias sobre el escenario. Se le nota un poco rígido, pero resistiéndose a la retirada pese a su maltrecha espalda. En Madrid se le tuvo muy presente, pues superada la medianoche se cumplía el primer aniversario de su muerte. Ya al final de los bises, en Tenth Avenue Freeze-Out, tras pronunciar Bruce las palabras mágicas “the Big Man joined the band” la música se detuvo durante una pausa interminable, un minuto de silencio en mitad de canción que puso los pelos de punta… pero hablemos un poco del concierto.

-Domingo, 17 de junio de 2012, Santiago Bernabéu-
Me fastidió que no tocara Out in the Street. Nunca es posible contentar a todos, pero tampoco hay lugar para la queja cuando el tío se ha dejado la piel durante casi cuatro horas. Así que la cosa dio mucho de sí: tocó éxitos de siempre para contentar al fan de ocasión, repasó la mitad del nuevo disco Wrecking Ball y sobre todo regaló rarezas en abundancia, de esas que hacen feliz al más exigente devorador de tracks, extras y bonus del más variado pelaje. Hubo repertorio de prácticamente todas las épocas, incluso del primer disco, cuando casi ni existía la E Street Band. ¿Pero existía o no? Echemos un vistazo a la foto inicial.

Clarence, Bruce, David, Vini, Danny y Garry salían así de chulos en la contraportada del disco The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle

Esta fue más o menos la formación que grabó los dos primeros discos. No estoy seguro de si la banda entonces tenía nombre, aunque la Calle E ya aparece en letra impresa al final del título del segundo LP. De todos ellos, el bajista Garry Tallent se mantiene como único superviviente, pues Danny Federici fue el primer caído en combate y hace poco se nos fue también Clarence Clemons. Los otros dos músicos, Vini Lopez y David Sancious, simplemente no cuajaron. Vamos a escucharlos en acción, a ver si encontramos la explicación.

Esa banda era realmente buena. La edición Born to Run 30th anniversary incluía completos los vídeos de este concierto de 1973 en Los Ángeles y también el del Hammersmith de 1975. Ambos son increíbles y a la vez muy distintos. Si comparamos, que para eso están, había más virtuosismo y mejores músicos en 1973, pero si hubieran seguido por ese camino nunca habrían tocando en Anoeta, sino en el Festival de Jazz de San Sebastián.

Spirit in the Night es la canción del primer LP que sonó en la noche del Bernabéu. Se coló en mitad de un amplio bloque totalmente escorado hacia el soul, que ahora a Bruce le ha dado por ahí. Bueno, por el soul y también por el folk irlandés. Sin embargo a mediados de los 70 el jefe estaba empeñado en centrarse en un rock más standard. Notaba que su banda estaba derivando hacia el jazz-rock, las canciones se alargaban demasiado hasta el punto de no caber más de siete en un disco, así que Vini y David tuvieron que ceder el testigo a un batería y a un pianista que no se complicaran tanto. Desde luego, Max Weinberg y Roy Bittan demostraron que sabían ir al grano, y ahí siguen.

Y como un minuto después que Max y Roy, llegó Steve Van Zandt, el gran Little Steven. Imagino que sería el típico pesado que se dedicaba a enredar entre los grupos de Nueva Jersey y terminó tocando con todos, componiendo y coproduciéndoles discos al por mayor. A Bruce le salvo la vida, musicalmente hablando. Le ayudó a redondear su sonido y le liberó de la esclava tarea de ser el único guitarrista. Así quedó la nueva foto.

Steve, Max, Danny, Bruce, Clarence, Roy y Garry, la lineación definitiva de la E Street Band 

Esa época dorada de la E Street Band culminó con la gira de The River, mi disco favorito de Springsteen y del que, maldición, sólo tocó una canción en Madrid, justo la que da título al disco, justo la de la emotiva dedicatoria al fan mallorquín que murió de cáncer. Bueno, será que con The River todo me parece poco, porque ahora recuerdo que Hungry Heart entró en los bises. Y mucho antes nos sorprendió con Be True, que no estaba en el disco pero sí en la cara B de este single.

Sherry Darling, con el saxo como protagonista

Esto fue lo primero que yo oí de Springsteen, Sherry Darling y Be True, el single que se promocionó en España con un año de retraso. La cara A la ponían en la radio a todas horas cuando casi nadie en Madrid sabía quien era ese tío (o sea, nadie excepto Ramoncín y Eduardo de Discos Melocotón). Y la cara B la conseguí gracias a una promoción de cassette-singles que regalaban canjeando tapones premiados de Pepsi-Cola (entonces se decía así). Me lo tomé con entusiasmo de novato, me aprendí las dos canciones y las traduje sin tener ni idea de inglés, suponiendo palabras entre la atropellada pronunciación del cantante. En el concierto viví un divertido flash-back recordando la letra de Be True, una historia de celos adolescentes que quedaba algo ridícula en boca de un artista de sesenta años, pero así es Bruce. “Sé legal conmigo, nena, y yo lo seré contigo”… y la letra de Sherry Darling iba más o menos en la misma onda, sobre problemas de pareja provocados una suegra insoportable.

Hace un año, a propósito de una emotiva necrológica dedicada a Clarence Clemons que leí, llegué a la conclusión de que Sherry Darling era, en mi opinión, la canción de Springsteen con el solo más bonito de Clarence. Prometí escribir algo sobre el asunto (aquí está) y me propuse buscar entre mis reliquias esa mítica single-cassette. No he conseguido encontrarla… una pena, pues con ese absurdo formato podría haber sacado un dineral en alguna subasta de fetichistas del rocanrol… ¡pero bueno! ¡si hay un freak que la tiene y anda presumiendo en un foro de coleccionistas!

La célebre single-cassette de Pepsi

Y encima dice el tío: ”here’s one of the ultimate “River”-related rarities, the Spanish cassette single (!) of “Sherry Darling” b/w “Be True”, released in 1981”… sin comentarios.

Bueno, y como es imposible no extenderse hablando de Bruce, lo dejo aquí y ya seguiré otro día. Y a ver si consigo centrarme más en el concierto.

Sesentón rico, sesentón pobre

Domingo, 1 de julio de 2012.-
Este pasado mes de junio me acerqué a ver un par de conciertos (¡oh, milagro!) y, por pura casualidad, en ambos casos se trataba de glorias del rocanrol que comenzaron su carrera discográfica en 1971. Sé que comparar siempre resulta un poco feo, pero no está en mi ánimo poner bien a uno y mal al otro. Disfruté a tope con los dos veteranos, dieron conciertos magníficos y exhibieron su amplia sabiduría musical sobre las tablas, sin embargo no me resisto a exponer algunos datos que abren un abismo entre ellos. Dos maneras de mantener viva la llama del rocanrol, muy distintas pero igual de dignas. Empezaré por el roquero rico.

El roquero rico nació en los EEUU y lleva muy a gala ser de una pequeña ciudad del estado de Nueva Jersey llamada Asbury Park. Tiene 62 años y debutó discográficamente en 1971 con un disco que precisamente se llamaba Saludos desde Asbury Park, New Jersey, con un coqueto diseño de portada en forma de tarjeta postal. Su concierto de 2012 en Madrid se celebró en el muy señorial Santiago Bernabéu ante unos 50.000 espectadores (por poner una cifra redonda, diez mil arriba, diez mil abajo), totalmente rendidos a sus pies a pesar del horroroso sonido provocado por el rebote contra la cubierta del mencionado estadio. Me tocó verlo desde muy arriba, en el tercer anfiteatro, justo en el interior de un torbellino de ecos que convertía en tarea imposible reconocer las canciones hasta bien avanzada la primera estrofa. Calculo que mi localidad estaría alejada a más de 100 metros del escenario y más arriba de los 30 metros de altura. Digamos que el precio medio de la entrada estaba en unos 80 euros, sin entrar en detalles sobre los odiosos gastos de distribución. Aunque no haga falta decirlo, el roquero rico se llama Bruce Springsteen. El tío es tan excesivo que, para no desentonar con esta colección de cifras, disfruta dando conciertos que superan las 3 horas y 30 canciones. En Madrid el marcador final ascendió a 33 canciones en 3 horas y 48 minutos.

Greetings from Asbury Park, N.J. (1971)

La banda con la que toca actualmente es la E Street Band, la misma que con mínimas variaciones le ha acompañado desde sus comienzos. Tras un par de retoques en los músicos que grabaron los dos primeros discos, la alineación titular de la Banda de la Calle E quedó fijada en 1975. Desde entonces nadie ha abandonado el grupo salvo por fallecimiento, y por el contrario se ha ido incorporando gente hasta completar la lujosa banda de estadio que es hoy.

Mi foto favorita de la E Street Band, allá por 1980

Habrá tiempo de repasar todos esos nombres, pero de momento cito dos. El único músico que se mantiene con Springsteen desde el primer disco es el bajista Gary Tallent, el que sale sentado en la foto igual que el boss. En cuanto a deserciones, sólo Little Steven se permitió una vez el lujo de marcharse voluntariamente, precisamente la mano derecha del jefe, pero en la refundación de la banda que tuvo lugar en el 2000 regresó para quedarse.

El vídeo que he puesto ahí arriba pertenece a ese momento crucial de finales 1975 en que echaba a rodar la formación definitiva de la E Street Band, la misma que había grabado Born to Run. Era la primera vez que visitaban Europa y dieron un concierto apoteósico en el Hammersmith londinense. He elegido Quarter to Three, versión de Gary U.S. Bonds que todavía siguen tocando de vez en cuando, porque al final se encienden todas las luces que tiene la sala (pocas) y se pueden distinguir las caras de los músicos. Qué jóvenes están…

****************************************

Cambio de tercio, vamos con el roquero pobre. Por seguir con el paralelismo, también pongo una actuación de 1975. Increíblemente, estos tipos tocaron en Madrid en la última primavera de Franco… ¿Cómo pudieron permitirlo? Supongo que la cúpula dirigente andaría tan preocupada por la inminente muerte del dictador que algún hombre de las praderas infiltrado en la tele pública consiguió colar a estos cuatro peludos irlandeses en el Teatro Monumental para grabarles un especial de TVE sin que nadie se diera cuenta.

El roquero pobre nació en Belfast y tiene los 60 años cumplidos desde finales de 2011. A pesar de ser de Irlanda del Norte, fue reclutado para su proyecto por un irlandés del sur que en 1971 iniciaba carrera en solitario y tocó junto a él nada menos que 20 años. Su reciente concierto en Madrid tuvo lugar en la Sala Arena, un local que no hace mucho tuvo nombre de marca de cerveza. El caso es que en ese sitio los conciertos se ven y se oyen razonablemente bien, pero no deja de ser raro que en su planta de arriba haya una peluquería de Llongueras y que a las once y media te echen a patadas porque a las doce en punto el chiringuito se transforma en discoteca chunga. Total, que el concierto no pudo extenderse más allá de 1 hora y 3 cuartos (no les dejaron hacer bises). Siendo generosos, digamos que éramos unos 300 espectadores (cien arriba, cien abajo) que pudimos movernos a placer por la sala y acercarnos a menos de 2 metros de esta leyenda del rocanrol, con el consiguiente reventón de tímpanos. El precio oscilaba entre 22 y 25 euros, dependiendo de si comprabas tu entrada en Escridiscos o lo hacías en algún punto de recaudación abusiva de gastos de distribución.

Rory Gallagher (1971)

No, el roquero pobre no es Rory Gallagher, sino su inseparable bajista Gerry McAvoy. Su grupo actual se llama Band of Friends, un nombre muy poco pretencioso porque su modesto objetivo es tan simple como celebrar el repertorio de Rory, o sea A Celebration of the Music of Rory Gallagher. Resulta que más de tres lustros después de la muerte del amigo, Gerry ha encontrado a un tipo holandés que puede ocupar con solvencia el lugar que sobre el escenario correspondía al difunto. Ya hablaremos de este mocetón que toca como Gallagher, canta como Gallagher, se peina como Gallagher e incluso se atreve a vestir camisa de cuadros en pleno mes de junio en Madrid.

Una foto de cuando los dos colegas solían tocar juntos

En fin, que ole por Gerry McAvoy que ha sido capaz de juntar a varios centenares de madrileños que todavía nos acordamos de su música. ¿Les parece poco? A mí me parece una pasada. Se nota que Rory sigue siendo muy querido en España, quizá porque tuvo las narices de venir a vernos en un año tan señalado como 1975. Su especial de una hora en TVE, pese a la lógica precariedad de imagen y sonido, da una buena pista sobre lo alucinados que debieron quedarse quienes tuvieron la suerte de verlo en alguna de aquellas tres citas en Madrid, Barcelona y San Sebastián. Si alguien tiene curiosidad y tiempo para verlo entero, que pinche el enlace de aquí debajo.

http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=h_3MkmsZ6zk