Nos vamos viniendo viejos

Domingo, 18 de enero de 2015.-
Cada vez que se estrena mes de enero es inevitable alarmarse un poco por cómo pasa el tiempo. Quizá por eso me vino a la cabeza una canción de Pablo Milanés sobre lo rápido que avanzan los años… aunque quizá argentinizando la frase con un giro tomado de Pappo Napolitano. No estoy seguro, serán las imprecisiones de memoria propias de la edad. También quería poner remedio a otro olvido imperdonable: en el texto anterior ni siquiera mencioné el contenido del vídeo que aparecía. Nunca antes había pasado y como eso no puede ser, aquí lo tienen repetido. Como a Milanés, a estos gallegos también les preocupaba la vejez.

Esta maravilla pertenece a la época en que los grupos de rock, mal que bien, podían salir en la tele… y eso que solo había un par de canales públicos. Se pensaba erróneamente que cuando llegaran las privadas habría más donde elegir, que sería el colmo de la diversidad. Ocurrió todo lo contrario, todo se fue uniformando hasta que todas las cadenas acabaron replicando hasta la náusea tres o cuatro programas clónicos. Cuando solo estaba la tele única podía uno encontrarse con tesoros no demasiado escondidos como este Plastic, un milagro producido en los estudios de TVE en Barcelona donde un grupo podía presentarse en el plató disfrazado de ZZ Top y repetir decenas de veces en su estribillo una palabra malsonante. A pesar de las barbas postizas podrán fácilmente reconocer a Siniestro Total, mientras que el título de la canción de tan escuchado ni hace falta escribirlo. Ya entonces decían sentirse viejos, pero vistos hoy qué jóvenes estaban. La canción era del disco en que afirmaban haber visto la luz y les dio por abrazar el blues eléctrico en sus diferentes modalidades. Asusta un poco ver la fecha que sale entre paréntesis.

Siniestro Total - Me gusta como andas
Me gusta cómo andas (1988)

Qué bueno era aquel Plastic con su amable tono escatológico. Los tres presentadores eran un pijo, un punki y una tía macarra que se permitían ser un poco groseros pero sin pasarse, como para no enfadar a los columnistas del ABC. No se qué fue del punki, pero el pijo Tinet Rubira se convirtió en exitoso productor de programas de TV y la bastorra Marisol Galdón no se ha apeado desde entonces de los medios, últimamente incluso en el género de la tertulia política a grito pelado. Por allí desfilaron los mejores grupos de finales de los 80 y en ese decorado como de almacén abandonado se pudieron sentir cómodos para cometer toda clase de tropelías. Aunque el presupuesto solo diera para playback allí estaba permitido hacer el gamberro y muchos lo aprovecharon. Siguiendo el hilo de youtubes podrán encontrar auténticas joyas del género, con mención especial para un tal Robe Iniesta que se presentó en sociedad a pecho descubierto cantando una jota extremeña bastante pasada de rosca. En solo tres minutos se vio que ese chico llegaría lejos… pero volvamos a Siniestro.

Los de Vigo siempre fueron unos chicos muy divertidos y simpáticos, pero además en esa etapa habían madurado musicalmente y estaban justo en vísperas de alcanzar su punto de mayor éxito comercial. Juntando esos ingredientes se pude decir que eran un chollo para cualquier programa de televisión que les llamara, razón por la cual salían en la tele más que ningún otro grupo de su onda. Así que cogieron esa misma canción y se plantaron en El peor programa de la semana, un show nocturno de La 2 con un joven presentador que quizá les suene.

Si en un programa estaba Wyoming por ahí cerca andaría el Maestro Reverendo, que les ayudó a preparar una deliciosa versión acústica que ellos interpretaban sentados en taburetes como si fueran flamencos. Ángel Muñoz El Reverendo, habitual productor y arreglista de Siniestro, añadió con su acordeón el toque de buen gusto y cierto aroma pantanoso… ya que la canción habla de burdeles, que al menos fueran de Nueva Orleans. Quedó la cosa tan chula que no tuvieron más remedio que incluirla años después entre las rarezas de un triple CD.

Siniestro Total - Quienes somos
Quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos (2002)

Esta antología formaba parte de los fastos con los que Dro-Warner celebró el vigésimo aniversario de Siniestro. El contenido se organizó dedicando un CD al presente (quiénes somos), otro al pasado (de dónde venimos) y un último sobre posibles caminos que podría tomar el grupo en adelante. Esta actuación de El peor programa de la semana se incluyó por meritos propios entre las marcianadas del tercer CD, que sobra decir que era el más interesante.

Siniestro Total - A donde vamos
CD en el que venía el 'Cuánta puta' acústico

Han pasado los años. El Reverendo nos abandonó hace tiempo (vaya desde aquí nuestro recuerdo) mientras Siniestro, El Gran Wyoming y todos en general estamos mucho más mayores, como en la canción de Pablo Milanés. Aunque suene a disculpa, déjenme que aclare que no la conocí por su autor sino por la versión de Calamaro, que a su vez se la escuchó a Sumo. El muy perverso de Luca Prodan, que no tenía intención de envejecer, cambió el verso en cuestión por “nos vamos poniendo tecnos”. ¿Qué querrá eso decir? En todo caso, una vez descartado lo de morir joven como Prodan, será mucho mejor envejecer con dignidad que volverse tecno.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “ZZ Top, blues rock de barba creciente”, que fue publicado originalmente el miércoles 25 de noviembre de 2009.

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Últimas cassettes: Marc Parrot en la Cara B

Lunes, 24 de febrero de 2014.-
Una precisión al texto anterior: mi coche no es de 2004, sino de 2006. Como dije, tiene reproductor de cassettes y CD’s, pero solo los lee en formato tradicional, nada de mp3. Lo pregunté y me dijeron que imposible, que venía así de serie. Ya se anunciaba que los siguientes modelos vendrían con mp3 y sin cassette, así que me quedé bien satisfecho con la idea mítica de haber comprado el último coche que traía radio-cassette. La que seguro pertenecía a 2004 era la cinta que encontré en el otro coche, pues casi todas sus canciones se publicaron en ese año, incluida ésta.

Menuda sorpresa me llevé al escucharlo. Marc Parrot era uno de mis favoritos entonces, pero en algún momento le perdí la pista y ya ni recuerdo los años que llevaba sin oír nada suyo… bueno, del Chaval de la Peca sí, pero esa es otra historia. Repasando su discografía compruebo que lo que está sonando pertenece a Dos maletas, publicado en 2004 como ya habrán supuesto.

Marc Parrot - Dos maletasDos Maletas (2004)

Siendo un disco muy apreciable dentro de su genuino estilo para locos/para niños, la indiferencia con que fue recibido le debió de causar tal decepción que para el año siguiente Marc ya estaba grabando nuevo repertorio en catalán. Supongo que sería la salida más natural, refugiarse en lo más cercano y acogedor. Tengo ese disco, Mentider se llamaba y juro que intenté pillarle la onda, pero me resultó imposible. Ya era bastante complicado entrar en el Universo Parrot como para hacerlo en un idioma del que uno no conoce los entresijos. Ante semejante reto, los cuatro fans de más abajo del Ebro nos fuimos quedando por el camino.

Me intereso por saber qué ha sido de él en estos años y veo que ha tenido una intensa carrera repleta de proyectos en catalán, colaboraciones con TV3 y cadenas humanas. Sea culpa de los unos o de los otros, fue integrarse en la cultura oficial catalana y Marc desapareció del mundo exterior. No sé qué pensar. Imagino que en la separación de bienes que se negociará tras la in-inde-independència la nueva Cataluña se quedará con lo bueno y despreciará lo chungo; Marc Parrot será para los catalanes y el resto de españoles nos tendremos que conformar con El Chaval de la PK… españoles o como nos llamemos para entonces.

Marc Parrot vs Chaval de la PKLo cool, para Cataluña; la caspa, para España

En estos días de nostalgia parrotiana he vuelto a disfrutar con sus discos y he recordado lo raro que resultó el paréntesis de El Chaval de la Peca, algo así como una broma de mal gusto que se le fue de las manos. Llegó a ser un fenómeno de masas de tal calibre que era imposible no cruzarse con él en radiofórmulas, campañas de publicidad y hasta en una gala de los Goya. Un amigo crítico de cine que cubría el evento coincidió con él en la sala de prensa y se acercó a expresarle su admiración. Me contó que la situación fue tensa, que hablar sobre Marc Parrot con un tipo disfrazado de Chaval de la Peca resultó mucho más incómodo de lo que había podido imaginar. Así las cosas, Marc decidió asesinar al Chaval en 1999, enviándole a una gira por hoteles de Miami de la que nunca volvió. Supongo que, de acuerdo con Warner, el plan era relanzar a Marc Parrot manteniendo parte de la atención mediática de la que había disfrutado en su versión cañí. Pusieron todo el cuidado del mundo en la producción de Rompecabezas para que ese disco de reaparición fuera un éxito, pero el plan falló, no hubo manera. Y si no lo consiguió a la primera con apoyo multinacional las posibilidades de triunfar a la segunda se redujeron al mínimo con el mencionado Dos maletas, distribuido de forma mucho más modesta por el sello PIAS.

Como pueden comprobar, la cassette de grandes éxitos que me grabé en 2004 era en realidad una ilustre colección de fracasos y decepciones. El caso es que tenía a todos esos artistas en alta estima, apreciaba la lucha que mantenían para no verse relegados al cajón de las viejas glorias. Tras dar la vuelta a esa Cara A en que salía Josele Santiago, justo después de Marc me encuentro en la Cara B con otros supervivientes de los 90 a quienes les fue todavía peor… imagínense que después de este disco de 2004 jamás volvieron a publicar nada.

La Granja - ToboganTobogán (2004)

En su momento de esplendor, La Granja no llegó a ser exactamente un grupo superventas, pero sí que colocaron unas cuantas canciones en las radiofórmulas. Quizá se acuerden ustedes de La mala traición, Por quién doblan las campanas o Fuimos chicos rebeldes, la mayoría firmadas por el batería Miguel Gibert, auténtica alma de la banda en su rol de compositor. Puede que no entusiasmaran ni despertaran grandes pasiones, pero eran majos y caían bien a casi todo el mundo, quizá por la rareza de ser de Palma de Mallorca y obstinarse en mantener allí su centro de operaciones. Un error en definitiva, ya saben que quien se mantiene fiel a ciertos principios al final lo acaba pagando. Tal vez no habrían caído tan rápidamente en el olvido si se hubieran mudado a tiempo a la capital del reino, o al menos a la de los Païssos Catalans. Pasó el tiempo de las vacas gordas de su etapa Dro-Warner y para el cambio de siglo hicieron una intentona de reinventarse firmando por una indie, Grabaciones en el Mar, sin superar la maldición que les convirtió en invisibles.

Bueno, pues en su disco de 2004 había una canción que reunía todos los ingredientes para ser un hit: chico conoce chica que va al fútbol todos los domingos, estribillo resultón con referencia a futbolista famoso… pero ya no entró en ninguna lista.

De nuevo el error de aferrarse a su universo local… ¡mira que dedicar una canción al delantero centro del Real Mallorca! Así no hubo manera de interesar al gran público. Nadie reparó en ella hasta que unos años después Eto’o triunfó en el Barça y a alguien de la tele se le ocurrió usarla para ilustrar uno de esos montajillos que recopila jugadas de un futbolista con música de fondo. En fin, una pena. Pues sepan que La Granja sigue existiendo y son muy queridos en su tierra, no descarten que algún día den la sorpresa y volvamos a tener noticias suyas.

La Granja - Eto'o (Su jugador favorito)La chica y su jugador favorito

Lo que no quiero ni pensar es en el día que tenga que cambiar de coche o se me estropee la última pletina de cassette y el último vídeo VHS que tengo por casa. Puede que para entonces ya no se vendan en ningún sitio ni quede nadie capaz de arreglarlos. Supongo que muchos de ustedes no tendrán ese problema, pues ese material ya estará sepultado en un trastero o directamente en la basura, pero claro, no es mi caso. Así que cuando eso suceda… ¿qué voy a hacer yo con todas esas cintas?

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Un plagio tan grande como un zoo”, que fue publicado originalmente el viernes 16 de diciembre de 2011.