Libertad para Kunkeiro69

Jueves, 29 de mayo de 2014.-
La semana pasada se produjo una de las noticias más catastróficas de los últimos tiempos (fútbol aparte): han cerrado el canal de youtube de Kunkeiro69. ¿Que quién es Kunkeiro69? Pues uno de esos héroes anónimos que lleva años recuperando canciones olvidadas del rock español para que todos los demás podamos volver a disfrutarlas sin movernos del asiento.

Cuando me planteé esto de escribir un blog supuse que tendría que aprender a subir vídeos a youtube para ilustrar mis textos. Pronto comprobé que casi todo lo que buscaba ya estaba ahí, así que lo fui posponiendo en parte por pereza y por incompetencia. Si necesito una canción, la busco, la inserto bajo el párrafo apropiado y así voy tirando, aprovechándome del esfuerzo de otros. Hace tiempo descubrí que el nombre de Kunkeiro69 aparecía constantemente en casi todos los vídeos de rock español. Investigando sobre él por la red destaca la apabullante cifra de 25.000, el número de canciones que aseguran que contenía su canal. En un sitio incluso llegaron a hacerle una entrevista.

Canal Kunkeiro69Esta era la banda que encabezaba su canal

Resulta que el tío dice tener 20 años, pese a lo cual ha sido capaz de documentar de forma exhaustiva todo el rock español anterior a que él naciera. Bueno, rock español pero especialmente si es gallego, que no ha habido grupo de su tierra que se le resistiera. Por lo visto subía cada día a youtube dos discos enteritos, en orden, con buen sonido y con su portada original… y de repente, un día de la semana pasada van y le cierran el canal. Yo me enteré porque ando dándole otra vuelta de tuerca al primer disco de Ramoncín. Ya tenía localizadas todas las canciones que tenían que ilustrar el texto cuando, de repente, me veo por todas partes el dichoso mensajito: “Se ha cancelado la cuenta de YouTube asociada a este vídeo debido a varias notificaciones de terceros de infracción de los derechos de copyright“.

Esta al menos he podido recuperarla, pues estaba subida por varios usuarios, pero me temo que serán miles las canciones que habrán desaparecido por completo… ¿quién puede tomarse la molestia de recuperar los viejos discos de Decibelios, La Banda Trapera del Río, Los Cardiacos, Tratamiento Anticaspa, Los Elegantes, Los Suaves, Los Cafres y tantos otros artistas solo recordados por los buenos aficionados? Quizá haya alguna canción suelta subida por algún fan, quizá se ponga a ello algún músico que tocó en alguna banda, pero solamente Kunkeiro lo hacía de manera sistemática e infatigable, que cuando la tomaba con un grupo no lo soltaba hasta completar su discografía.

Ya que está sonando El Rey del Pollo Frito, abro aquí un paréntesis para aclararles que estoy preparando un amplio informe sobre los primeros pasos discográficos de Ramoncín. Sí, ya sé que este asunto ya ha sido tratado anteriormente en A70, pero en esta ocasión se trata de ofrecer un nuevo enfoque basado en un punto de vista hasta ahora poco conocido.

Ramoncín - Rock and roll duduáRock and roll duduá (1978), el single que llevaba
El Rey del Pollo Frito en la cara B

Ya les anticipo que he encontrado material bastante interesante sobre nuestro estimado Ramón. Por ejemplo, la increíble historia del Rey del Pollo Frito, que nunca fue Ramoncín, simplemente escribió la canción en primera persona y se quedó con el mote porque se entendió mal. Después corrió mucha leyenda urbana sobre quién era el auténtico Rey del Pollo Frito… pues bien, aquí tienen al verdadero protagonista confesándolo todo al cabo de los años. Y debajo les pongo la misma película pero en palabras de Ramoncín, para que puedan contrastar.

Cierro el paréntesis ramonciniano y vuelvo al asunto Kunkeiro. Según pone al final de los comentarios de la entrevista que enlacé al principio, la culpa del cierre ha sido de una multinacional disquera, que fue la que hizo la reclamación. Una pena que por cuatro canciones que seguro que ya ni aspiran a vender cierren por completo un archivo tan extraordinario. Muchos de esos grupos que salían en el Canal Kunkeiro69 como Desechables, Los CoyotesFarmacia de Guardia o Las Ruedas eran precisamente de su catálogo, pero esa misma discográfica jamás se preocupó de reeditarlos en CD y los condenó durante años al más miserable de los olvidos. Al menos nos queda el consuelo de que el denunciante no haya sido Ramoncín, que por fortuna ya superó aquella etapa de adalid de los derechos de autor.

En cualquier caso, mando desde aquí un afectuoso saludo para Kunkeiro69. Espero que estas líneas de apoyo ayuden a levantar su ánimo y se ponga manos a la obra para abrir otro canal, donde sea y como sea. Aquí debajo les dejo uno de esos textos que se quedaron con el cuadrado del vídeo en negro y ha sido remendado de forma improvisada. Me temo otros agujeros negros habrán quedado desperdigados por Tonterías de Verano y A70… seguro que algunos vídeos no tendrán sustituto posible.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “En recuerdo de la Thatcher”, que fue publicado originalmente el sábado 20 de abril de 2013.

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Intro Rock Argentino

Miércoles, 1 de junio de 2011.-
Como tarde o temprano tendré que escribir algo sobre rock argentino me gustaría anticipar un par de pinceladas a modo de introducción, simplemente dos curiosidades que lo diferencian por completo de cómo sucedieron las cosas en España por las mismas fechas. Detalles que tienen que ver con las interferencias de las dictaduras en la vida cotidiana. Vamos allá.

¿HUBO HIPPIES EN ARGENTINA EN 1967?

RESPUESTA: SÍ, justo al contrario que a este lado del sur de Europa. Aquí la dictadura franquista empezaba a flojear, incluso se permitía a las nórdicas tomar el sol en biquini en Benidorm y Torremolinos, pero de ahí a que alguien se atreviera a ponerse flores en el pelo como en San Francisco o a vestir casacas de colores al estilo Sargento Pimienta había un largo trecho. En Argentina, sin embargo, estaban tan ocupados armándose para una guerra civil que nadie dio importancia a que un montón de jóvenes de las ciudades empezaran a dejarse el pelo largo. Es más, esos peludos fueron insignificantes para los dos bandos, casi invisibles. La izquierda revolucionaria los despreciaba por no implicarse en la lucha obrera y, peor aún, por haber caído en las redes de una moda capitalista procedente de Estados Unidos. En el otro lado, la derecha golpista los consideraba sucios y desagradables, aunque políticamente inofensivos. Y es que hay que ver las pintas que exhibían estos tipos.

Esto que ven fue posible en la Argentina de finales de los 60. Son Almendra, el primer grupo de Luis Alberto Spinetta. Tuvieron un considerable éxito adaptando de forma temprana la psicodelia beatle post-Sgt. Peppers y el rock progresivo estadounidense. Mientras tanto en España, por hacer una comparación odiosa, Los Brincos la cagaban con el experimento de Mundo, demonio y carne. No hay color, el rock español pierde por goleada: los argentinos tuvieron su grupo beat (Los Gatos de Litto Nebbia), sus Cream (el trío Manal, con Claudio Gabis a la guitarra) e incluso su propio Hendrix (las primeras andanzas de Pappo’s Blues) con pocos meses de diferencia con respecto a los modelos anglosajones originales.

Almendra (1969)

Este disco del hombre de la lágrima está considerado por muchos como el mejor LP de la historia del rock argentino. Pero Almendra duró poco. Admiraban tanto a los Beatles que decidieron separarse casi a la vez que los de Liverpool, y para 1972 sus cuatro miembros ya habían puesto en marcha tres proyectos distintos: Spinetta fundó Pescado Rabioso, el guitarra solista Edelmiro Molinari tiró por el lado hardrockero con Color Humano y, por último, Emilio Del Guercio y Rodolfo García siguieron juntos en Aquelarre. Todos esos nombres ocupan un lugar importante en la fascinante etapa fundacional del rock argentino, junto a otros ilustres como Vox Dei, Moris, Tanguito, Miguel Abuelo, Billy Bond y, como guinda del pastel, la primera aparición de Charly García y Nito Mestre en Sui Generis. En fin, un periodo de esplendor que se cortó de cuajo con el golpe militar de 1976.

¿HUBO PUNKIES EN ARGENTINA EN 1977?

RESPUESTA: NO, justo al contrario que en España. Por esas fechas los políticos aspirantes a demócratas estaban tan ocupados pactando la Transición que a nadie le importó que gente tan dispar como Ramoncín o Kaka de Luxe jugaran a disfrazarse de punks. Y eso mientras duró el fenómeno Pistols, que ya entrados los 80 los disfraces nuevaoleros se sofisticaron un montón y los grupos punkies de verdad daban incluso miedo. Recuerdo a Larsen, La Broma de Satán, Decibelios, La Polla Records y similares.

¿Y en qué andaban entonces en Argentina? Pues allí padecían a Massera, Videla y Galtieri en su tarea de exterminio de comunistas, montoneros y todo lo que se le pareciese. También se sospecha que hicieron las gestiones oportunas para que la selección del Perú se dejase golear y así meter a la albiceleste en la final del Mundial 78 por lo civil o por lo criminal. Hubo algunos roqueros argentinos que, por si acaso, salieron de allí por patas, pero en general los milicos no se ensañaron contra ellos. Aunque greñudos, no los consideraban políticamente subversivos. Más o menos les permitieron seguir siendo hippies, pero nadie entonces se atrevió a ser punk. Años después, los grandes del Rock Nacional como Charly García, Spinetta y Juan Carlos Baglietto incluso se beneficiaron de la prohibición de emitir música en inglés durante la Guerra de las Malvinas. Con semejante panorama, el movimiento punk se convierte en uno de los pocos fenómenos musicales que se saltaron los argentinos.

Hubo que esperar a la caída de la dictadura militar en 1983 para que una nueva generación aplicara la rabia punk a su música. Según creo, los primeros fueron Sumo, y todo porque su cantante, Luca Prodan, era un chalado italiano que había pasado por Londres en tiempos de los imperdibles. Luego hubo una onda post-punk con Virus, Soda Stereo y Divididos, abundancia de purismo stoniano y rock barrial, y ya entrados los 90 sonidos más abiertamente bestias a cargo de Bersuit o Attaque 77, cuya nostalgia por ese punk que no vivieron les animó a firmar como A77aque!, incrustándose el año más punkie en su propio nombre.