A modo de villancico (Just Like)

Martes, 24 de diciembre de 2013.-
No es un villancico, pero como si lo fuera. Esta canción tiene para mí fuertes reminiscencias navideñas porque sonó sin parar durante todo el mes de diciembre de 1980, así que por mi parte puede colocarse por derecho en los puestos de honor en cualquier antología de villancicos del rocanrol.

A Lennon lo mataron un 8 de diciembre cuando regresaba de noche a su apartamento de Nueva York. Entre que ese día es festivo en España más el desfase horario añadido, nosotros nos enteramos a la mañana siguiente mientras íbamos al cole. La conmoción mundial que se produjo se concretó en mi clase en que nos vimos en la obligación a dar el pésame al compañero fan que se cortaba el pelo a lo Beatle, como si se le hubiera muerto un familiar cercano. También recuerdo que el profe de lengua improvisó una especie de debate, que entonces en los colegios de curas todo se arreglaba a golpe de charla-coloquio. El single con el que John Lennon se mantenía por esas fechas en la zona discreta de las listas de éxitosera (Just Like) Starting Over, una pieza de aroma años 50 tardíos estilo Roy Orbison. Casi al instante se disparó al número uno. Pero hubo otra transformación mucho más importante: lo que no pasaba de ser una sencilla y agradable declaración de amor y reconciliación adquirió de repente una potentísima carga emocional por haberse convertido en la banda sonora de su propio funeral. Aún hoy se me pone la carne de gallina cuando la escucho, puede que como con ninguna otra canción.

John Lennon - Double FantasyDouble Fantasy (1980)

Aquellos momentos se vivieron de manera muy intensa. Mariscal Romero se encerró en los estudios de su emisora e improvisó un especial de un porrón de horas. Dicen que se mantuvo 48 horas frente al micro, todo un hito de la radio musical en España, y poco a poco fue desfilando por allí de forma espontanea la mayor parte del roquerío madrileño. Para muchos dejó un recuerdo imborrable que incluso se plasmó en alguna que otra canción, como Imagínate de Coz y Sopa de gafas de Ramoncín. El culto por el héroe caído se prolongó a lo largo de los años y también tuvo su resaca discográfica con la publicación de otro puñado de canciones sobrantes de las mismas sesiones de grabación de Double Fantasy, con la misma imagen de portada pero fotografiada un segundo después y a color.

John Lennon - Milk and Honey Milk and Honey (1984)

Lo que salía en Milk and Honey era una mera colección de bocetos, interesante para la mitomanía pero con canciones que no podían compararse con las del disco de verdad. En cambio Double Fantasy sí que era un asunto bastante serio, nada menos que el regreso de un grande del rocanrol tras cinco años de retiro voluntario. Los dos años previos de John Lennon habían sido bastante locos. Entre 1973 y 1975 le dio tiempo para juntarse con Phil Spector para un proyecto de versiones de rock de los 50, enfadarse con Spector y dejar el proyecto aparcado, enfadarse con Yoko Ono y decidir de mutuo acuerdo “darse un tiempo”, volver a publicar material nuevo en el disco Walls and Bridges, reconciliarse con Yoko, recuperar las grabaciones de Spector para terminar Rock’N’Roll de una vez, enterarse de que Yoko estaba embarazada de Sean y comprender que era el momento apropiado para dedicarse a su familia en cuerpo y alma.

Así que, tras cinco años de espera, Double Fantasy fue recibido con expectación y tuvo una importante campaña promocional. Cuando al mes y medio de tener el disco en las tiendas John fue tiroteado a las puertas del edificio Dakota, la promoción ya se hizo sola. Para quien no lo hubiera escuchado aún, el repertorio de Double Fantasy era increíble. Lennon empleaba todo su talento en explicar las cosas que le habían sucedido en esos años turbulentos, cuáles habían sido sus vivencias lejos del rocanrol, en qué momento se encontraba ahora que había cumplido los cuarenta. Estoy hablando de las canciones de John, claro, no de las de Yoko. Comprender qué pintaban ahí los berridos de Yoko era misión imposible, uno de los grandes misterios del rocanrol. Diría más, uno de los grandes enigmas de la humanidad. Sin embargo Starting Over, I’m Losing You, Woman, Beautiful Boy, Watching the Wheels eran tan buenas que incluso aguantaron el tipo en la versión desnuda que se publicó últimamente.

John Lennon - Double Fantasy Stripped DownDouble Fantasy Stripped Down (2010)

Esta fue la penúltima ocurrencia de Yoko como albacea del legado artístico de su marido: mostrar las canciones de Double Fantasy justo antes de la mezcla final, con John midiendo la calidad de sus composiciones solo con su voz y la instrumentación básica. Pues la verdad es que se agradece este Starting Over sin coros ni arreglos orquestales, sino directamente en bolas.

Ya desde que aprobé mis primeras asignaturas de rocanrol y comencé formar mis propias opiniones se me metió en la cabeza que Beatles era rock de invierno y Stones rock de verano. Así que, lo siento, cuando llega la Navidad siempre regreso a los Beatles. Y aunque esto no sea exactamente un villancico, la verdad es que puede servir muy dignamente para desearles que disfruten estas fiestas y que tengan un Feliz 2014.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Así saldó John Lennon su deuda con Chuck Berry”, que fue publicado originalmente el miércoles 11 de noviembre de 2009.

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José Carlos Molina, el flautista que tenía una estampida de Ñus en su cabeza

Domingo, 27 de diciembre de 2009.-
…y esa estampida se llevó por delante al guitarrista original, un tal Rosendo Mercado, y después a decenas y decenas de músicos. Estoy hablando de Ñu, el grupo más longevo de la historia del rock español (no se dejen engañar cuando en los telediarios adjudican ese título a Los Secretos… ¡el grupo de José Carlos Molina ha estado siempre en activo y se fundó muchos años antes!).

Que nadie escape de la evolución (1976)
fue el primer single del grupo y único disco
con Rosendo en la formación

Todo empezó en 1975, y durante dos escasos años pudieron mantenerse juntos a duras penas estos dos talentos del rock de aquí que se llevaban más o menos como el agua y el aceite. De lo poco que compusieron a medias, esta fue la única canción que Rosendo se guardó para Leño, su inmediato proyecto. Posiblemente a causa del disgusto, el Molina tardó algo más de diez años en publicar su propia versión.

Ñu – El tren azul

Cuando hablé del heroísmo de los roqueros españoles del primer tramo de los 70 dejé caer algunos nombres: Smash, Storm, Pau Riba, Sisa, Coz, Burning… había un eje creativo Sevilla-Barcelona y, como tercero en discordia, Madrid intentaba a su tosca manera cerrar el triángulo ibérico. Si tengo que empezar a hablar de ellos, el nombre de José Carlos Molina me sale por encima de todos. No es el mejor, ni el más original, ni el más brillante… pero sí una personalidad fascinante como pocas habrá tenido el rock español.

José Carlos Molina  La primera vez que salió en la tele 

Molina creó su propia identidad artística, la fue inflando con generosas dosis de ego y la llevó hasta las últimas consecuencias. El loco Molina, el iracundo Molina, el intransigente Molina, el íntegro Molina, el soñador Molina, el flautista MolinaMolina interpreta a Molina durante las 24 horas del día desde hace ya bastante más de 30 años.

Un poco antes de 1975, Molina había hecho una prueba como cantante en Fresa, el grupo de Chiqui Mariscal y Rosendo Mercado. Según cuenta Pedro Giner en su excelente libro Ñu: no te dejes ganar. Veinte años de resistencia, fue admitido como cantante y acabó apropiándose de la banda. Al principio alternaban el rock con el circuito de orquestas y el acompañamiento de cantantes melódicos como Jeanette. Cuando decidieron dedicarse en exclusiva al rock, cambiaron su nombre a Ñu con dos objetivos: salir en los carteles con esas dos letras en una tipografía bien grande y ser el único grupo del mundo que empieza por “Ñ”.

Algunos músicos fueron nosotros (1978)
fue el segundo single, adelanto del LP de debut,
con La explosión del universo como cara B inédita

Al principio, Molina era cantante y teclista, pero la armónica le daba más libertad de movimientos en el escenario… ese factor le llevó a decantarse por la flauta y a adoptar la estética de Ian Anderson, el flautista roquero por excelencia, aunque musicalmente tiraba más hacia Black Sabbath que hacia Jethro Tull. Él, más que harto de que le comparen con los Jethro, prefiere mencionar como influencia las armónicas y flautas de los discos de John Mayall, pero claro, molaba más el modelo Anderson, que era una auténtica estrella del rock.

Rosendo y José Carlos MolinaRosendo, siempre detrás de Molina 

La salida de Rosendo se estaba fraguando: Molina era intratable a la hora de imponer sus criterios y no iba a tener más remedio que largarse y fundar otro grupo con “ñ”.  De aquella etapa con los dos líderes en conflicto existe una legendaria aparición en el Pop-Grama. Nunca había conseguido ver más que algún breve fragmento, pero ahora resulta que alguien ha colgado la actuación entera en el YouTube… ¿de dónde la habrá sacado? ¿será el propio Molina bajo pseudónimo?

No sé ustedes qué harán, pero yo me he visto las tres partes del tirón… ¡impresionante documento! Estremece pensar que en la TVE de la época preconstitucional pudiera emitirse semejante locura. He empezado por el último trozo, en el que se adivinan canciones luego publicadas como El juglar, La explosión del universo y El tablero de ajedrez. El comienzo de la actuación (en la Parte 2) es para mí irreconocible, mientras que la parte primera contiene la descacharrante introducción del presentador, un progre asalvajado de los de entonces con una barba negrísima… no estoy seguro, pero creo que podría ser Ramón Trecet justo antes de ser refinado para siempre por la new-age.

Molina se marca el lujo de mencionar a Ian Anderson con cierto desprecio… ¡desde el principio tenía claro que había que dar que hablar! Veo en los comentarios de YouTube que la gente sigue insultando al líder de Ñu por aquello que dijo… y que los partidarios de Rosendo siguen peleándose con los de Molina… en fin… yo me quedo con los dos. Creo que ambos se beneficiaron con la separación: esos solos que hacía el Rosen quedaron luego muy bien en el primer LP de Leño, y me da que Ñu no habría llegado muy lejos con ese formato de cuarteto…

Además de Rosendo, el bajista Juan Almarza y el batería Felipe Salinas también se largaron… pero Molina encontró los músicos apropiados para rehacer el grupo y grabar Cuentos de ayer y de hoy, sobre todo un original guitarrista (José María García “Sini”) y un loco violinista (Jean François André). Me encanta ese disco, pronto hablaré de él.

Por cierto… ¿cuándo empiezan los 70?

Jueves, 10 de diciembre de 2009.-
No, no voy a entrar en la polémica de si las décadas empiezan en su año 0 o su año 1, pero habrá que ubicar en un momento concreto el “estilo rock 70” para saber de qué estamos hablando…

He estado dando vueltas al tema, y ahí lanzo dos fechas: los 70 empiezan en agosto de 1969 y, como es habitual, España se entera un poco más tarde, diría que 1973. ¿Por qué? Creo que esto merece una explicación más al detalle.

Me pongo a escribirlo y en los próximos días lo colocaré en lugar preferente…

…ahí lo tienen:

Los 70 arrancan en 1969

Woodstock (1970)Woodstock (1970)

1973, los peludos invaden España

Smash - El garrotinEl Garrotín (1971)