Partido a partido, final a final

Martes, 22 de abril de 2014.-
Ya saben que en A70 sentimos debilidad por el Atlético de Madrid. Los últimos años ya habían sido realmente buenos, pero lo de esta temporada va camino de superar todo lo imaginable. Nuestro líder y guía espiritual, el Cholo Simeone, nos ha prohibido pensar más allá del próximo partido, y además ha dicho que cada partido que queda hay que tomárselo como una final. Y para motivar a los jugadores camino del estadio, en el autobús se escucha esta canción a todo volumen.

Así se explica que los chicos salten al césped con tantísima intensidad, que estos son detalles que no pueden dejarse al azar. Enorme acierto del Cholo Simeone, aunque puede que la idea haya sido más bien del Mono Burgos, su segundo, que me da que es más de esa cuerda. Y para que la hinchada no decaiga, Thunderstruck también atruena en la megafonía del Vicente Calderón en el descanso de cada partido.

AC/DC - The Razors EdgeThe Razors Edge (1990)

Mola ser de un equipo en el que se vive todo con tanta pasión. Hasta en la música nos tira el rock más apretao, como ya explicó hace unos meses un gran bloguero en rojo y blanco. Qué diferencia con aquel entrenador catalán tan finolis que motivaba a sus jugadores con una famosa happy song de Coldplay. Por no hablar de ese club multimillonario cuyos futbolistas de habla portuguesa se empeñan en promocionar éxitos en su idioma, “assim voce me mata“, supongo que a comisión.

Decidídamente, me quedo con AC/DC. No sé si al final conseguiremos ganar algo, pero qué barbaridad lo que estamos disfrutando por el camino. Y no lo olviden: esta tarde agarren su bolsito, súbanse al autobús y pongan rumbo a la cancha.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Factor rock y factor roll”, que fue publicado originalmente el viernes 25 de marzo de 2011.

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Un plagio tan grande como un zoo

Viernes, 16 de diciembre de 2011.-
Y después de una racha de versiones, ahora toca escribir sobre plagios. Hay muchos plagios famosos. Hace tiempo mencioné que uno de los hits de Bob Dylan es clavadito a una de Neil Young. Nadie se lo afeó, supongo que por ser vos quien sois. Peor suerte corrió George Harrison, condenado en los tribunales, mientras Lennon conseguía librarse gracias a un bochornoso acuerdo con el avaro Chuck Berry. No hace tanto los de Coldplay fueron acusados de vivalavidas… por no hablar de Michael Jackson, que llegó incluso a viajar en el tiempo para robarle canciones al gran Luixy Toledo. Y por seguir en el ámbito del rock español, algún Mikel Erentxun de turno ha sufrido escarnio por el asunto de los plagios, pero a mí lo que más me indigna es esto:

Y la razón de que esta canción me ponga de los nervios es que, con total desparpajo, David Summers la firmó con su nombre y apellidos (deivid samers). Gracias al exitazo de la pegadiza melodía él y su grupo se hicieron famosos, ganaron pasta, fueron fenómeno de fans e iconos generacionales, traspasaron fronteras… incluso en nuestros días hacen multitudinarias giras de revival. Hasta ahí todo bien, de no ser porque veinte años antes que ellos, un señor bajito acompañado por un amigo suyo con el pelo a lo Punset ya había publicado una canción muy parecida. Recomiendo parar inmediatamente el indigno youtube de arriba y pinchar este otro:

¡Pero cómo se puede tener tanto morro! Una cosa es plagiar un verso de un estribillo, pero… ¡dos estrofas completas! Desde luego, hay que tener mucho talento para hacerlo e irse de rositas. Lo que no puedo llegar a comprender es cómo nuestra crítica musical, siempre tan pedante y tan exigente cuando les interesaba, pudo pasar por alto este “pequeño detalle”. Estamos hablando de una de las canciones estelares de mediados los 80, justo el momento en que algunos modernillos de la movida y la nueva ola pasaban a transformarse en ostentosos superventas… y no se trataba de un lejano parecido con alguna oscura canción semidesconocida.

At the Zoo había sido publicado como single en la primavera de 1967. No fue un hit impresionante, pero lo pusieron en el número 16 de la Billboard, que no está nada mal para un amable paseo matinal que Paul Simon se dio con Artie Garfunkel un buen día por el Zoo de Central Park.

Simon & Garfunkel - At the ZooAt the Zoo (single 1967)

Pero es que además At the Zoo fue la canción elegida un año después para cerrar Bookends, cuarto album de estudio de Simon & Garfunkel (la banda sonora de El graduado no cuenta) con el que por primera vez conseguían el doblete de ser número 1 en USA y a la vez en el Reino Unido. Luego repetirían la hazaña con su disco de despedida, el de las aguas turbulentas.

Simon & Garfunkel - BookendsBookends (1968)

Vamos, que ya que plagias no vas a elegir una porquería de tres al cuarto. Intentaré quitarme el enfado pinchando varios youtubes seguidos de Simon & Garfunkel. Es un gusto escucharlos. Con lo sosito que era este dúo cuando actuaba con una simple guitarrilla, hay que ver los discos tan chulos que les salieron cuando se metían a grabar en un estudio a finales de los 60.