Me gasté 20 euros en un cedé de Ronnie Lane

Domingo, 30 de marzo de 2014.-
Empiezo a pensar que lo de ir al centro de Madrid a comprar discos es muy parecido a una costumbre zombie, esos seres que acuden instintivamente a los sitios a los que iban cuando estaban vivos. Hace algunos decenios, cuando la industria del disco era todopoderosa, los adictos nos bajábamos en la estación de Metro de Sol y teníamos docenas de tiendas de primera y segunda mano para elegir. Ahora solo hay novedades en los grandes almacenes, pero escondidas en espacios cada vez más pequeños e inaccesibles, mientras que la compra/venta y el coleccionismo se reduce a una desoladora lista que a duras penas supera la media docena: Killers, La Metralleta, Bangla Desh, Babel, Melocotón, Tony Martin, Escridiscos… con posibilidad de que a estas alturas ya haya que tachar algún nombre. Las pocas veces que voy intento llevarme algo, aunque tenga que hacer cosas impensables en otros tiempos como pagar 20 euros por un CD.

Lo hice porque le tenía muchas ganas a este disco, por ser quizá lo primero que Pete Townshend grabó en serio al margen de los Who. Discos de retales aparte, su debut como solista aún tardaría un par de años en llegar. Por otro lado, la historia personal de Ronnie Lane siempre me resultó muy interesante, desde que empezó como prototipo mod con los Small Faces hasta la conmoción que provocó su enfermedad y muerte entre el gremio de roqueros británicos. Si algo demostró ese suceso fue lo querido que era por sus compañeros, sobre todo en el núcleo Who-Faces y sus alrededores. Su trayectoria en solitario fue poco difundida en el mercado español y cuando me quise dar cuenta ya no se veían sus álbumes ni en pintura. Ahora es facil pegar una escucha a esos discos perdidos picoteando por la red, pero cuando vi un ejemplar de esto en Discos Melocotón no lo dudé.

Pete Townshend & Ronnie Lane - Rough MixRough Mix (1977)

Ahí lo tienen, dos grandes en una sola portada. Como siempre andaban colaborando, esta vez Ronnie había pedido a Pete que le produjera un disco y la cosa acabó pasando a mayores, encargándose al final Glyn Johns de la producción. Los discos en solitario de Lane solían incluir una larga lista de invitados con la habitual presencia de Pete Townshend, mientras que Pete también llamaba a Lane para sus proyectos, como aquellos extraños homenajes que grababan en honor al santón indio del que ambos eran devotos. En este caso se trataba de un disco entero a medias, lo que en sí era ya una proyecto bastante más consistente. Bueno, más que un disco a medias habría que decir que era un disco compartido porque, salvo en el instrumental firmado a medias, en Rough Mix cada cual aportaba sus canciones y cada uno cantaba las suyas. Vayamos por partes.

Ronnie Lane había publicado tres discos desde su espantada de Faces. Bautizó a su nuevo grupo de acompañamiento con el nombre de Slim Chance, aunque unas veces figuraba en los créditos y en otras aparecía en portada nada más que el nombre del solista. En cualquier caso, la intención era alejarse del estilo rocanrolero de su anterior grupo, situándose en algún lugar entre el rock acústico y el folk-rock que ya dejó entrever en su etapa Faces. Esa es la onda en la que se mueven las canciones que Lane aporta a Rough Mix, por ejemplo Nowhere to Run, Annie o este April Fool que suena aquí debajo.

En cuanto a las composiciones de Townshend, bien podrían haberse incluido dignamente en cualquier disco de los Who de mediados los 70, sobre todo ese Keep Me Turning que suena en el vídeo del principio. Incluso diría que la que abre el disco, My Baby Gives It Away, suena a John Entwistle aunque no tenga nada que ver. Según los créditos el bajista de los Who no interviene en ella, aunque sí participa en Heart to Hang Onto y Till the Rivers All Run Dry. Y ya que se menciona, entre la lista de invitados figuran otros ilustres como Eric Clapton, Boz Burrell, Mel Collins, Ian Stewart y Charlie Watts. Todo esto y mucho más puede leerse en el generoso libreto del CD que compré. Si pagué 20 euros es porque era una reedición remasterizada, con tres bonus track y un chulo diseño en digipack en el que la portada se llenaba de estampitas sin los dos protagonistas.

Pete Townshend & Ronnie Lane - Rough Mix 2006Rough Mix Deluxe Edition (2006)

Quizá el único pero que se podría poner al disco sería que ninguno de los dos demostraba ser un gran vocalista. Es posible, pero habría que aclarar que ni Pete ni Ronnie tuvieron complejos a la hora de grabar sus discos en solitario e incluso cantaron en sus grupos ocasionalmente. Siempre a la sombra Stewart, Marriott y Daltrey, claro, pero daban el pego y lo compensaban sobradamente con su calidad como compositores.

Fue precisamente durante la grabación de Rough Mix cuando a Lane se le diagnosticó esclerosis múltiple, así que se puede decir que Pete Townshend vivió desde el primer momento la enfermedad de su amigo. Ronnie luchó durante los 80 por mantener activa su carrera y siguió actuando con diferentes formaciones de Slim Chance mientras el cuerpo aguantó. Sus colegas músicos lo cuidaron y organizaron toda clase de conciertos benéficos hasta que en 1997 todo acabó para él. Cada vez que The Who ha vuelto a juntarse para actuar, Pete suele rescatar una canción de este disco y, para que el recuerdo sea más especial, recurre a algún famoso para que cante la parte de Ronnie Lane. Si el concierto es en Inglaterra puede ser Paul Weller, pero este de Estados Unidos tampoco está mal.

Claramente la vida de Lane es una “Tragedia del rocanrol“. Le pondré la etiqueta, pero ya ni lo numero porque no me acuerdo de por dónde llevaba el serial. Aquí debajo pueden releer un capítulo anterior dedicado a otro viejo conocido.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Tragedias del rocanrol vol. II: Steve Marriott”, que fue publicado originalmente el martes 30 de marzo de 2010.

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No espero a una dama, estoy esperando a un amigo

Domingo, 23 de enero de 2011.-
Insisto, como la compañía de los Rolling Stones no deja insertar videoclips oficiales, en el texto anterior tuve que poner un enlace externo para ver Waiting On A Friend.

041tattoo
Tattoo You (1981)

Sin embargo, aquí he encontrado una cutreversión que sí dejan insertar (a ver cuánto tardan en quitarlo). Será porque está capturada de pantalla de televisor analógico, como debe ser. Es el fragmento que se utilizó en el especial Video Rewind, en el que Bill Wyman interpretaba al vigilante nocturno de un museo del rocanrol que iba descubriendo reliquias de grupos antiquísimos, como el suyo. La cosa se complica cuando abre una vitrina de figuras de cera, y la de Jagger cobra vida.

Qué bonito, Jagger esperando en un portal de Manhattan rodeado de negros. Parece el mismo edificio de la portada del Physical Graffiti de los Zeppelin. Su amigo Keith tarda un poco, pero finalmente llega y se sienta con ellos. Se despiden de los negros y se van al bar donde se encuentran con Charlie, Ronnie y Bill. Por el camino, el plano de un joven con aspecto gay, que también espera a un “amigo”. Llegada al bar, saludos afectuosos y después se ponen a tocar, que es lo que se supone que hace este grupo de amigos cuando se junta. Y a continuación, otra bonita escena con el segurata Wyman y la momia de Jagger.

The Rolling Stones - Video Rewind The Rolling Stones - Video Rewind (1984)

NOTA ENERO 2013: Y efectivamente volvieron a bloquear el vídeo que no tenía copyright. Para preparar el 50 aniversario de los Stones se propusieron poner estas cosas en orden: van suprimido todos los clips subidos por la gente y a cambio los suben desde la cuenta oficial, que es el que pueden ver ahora. Así que, aunque sea un poco lioso, les pongo arriba el clip oficial y aquí debajo algunas escenas de la peliculita en que el empleado Wyman liberaba al muñeco Jagger.

Hoy sí soy Bo Diddley

Miércoles, 2 de junio de 2010.-
Justo hace dos años, el 2 de junio de 2008, murió Bo Diddley… grande en todos los sentidos y uno de los abuelos del rock que siento más cercano. Para acordarme mejor de él, me he comprado un CD bonito y barato de esos que autoedita la única multinacional que aún se dedica a la cosa de vender discos… trae completos sus dos primeros LP’s y un extenso libreto por unos 7 euros.

Ya conté hace tiempo que a propósito de una dichosa canción de Fito y Fitipaldis muchos aprovechamos para rescatar al viejo Bo del baúl de los recuerdos.

Fito&Fitipaldis - Por la boca vive el pezEn este disco venía lo de "Yo no soy Bo Diddley" 

Por la boca vive el pez se publicó en 2006, vendió toneladas de copias, llenó conciertos por toda España durante dos largos años y puso a Bo en boca de todos… y para colmo Andrés Calamaro se unió al final de la gira… Bo Diddley, Fito, Calamaro juntos y revueltos… ¡menuda tabarra dimos! Pinchábamos a uno detrás del otro e hicimos que más de uno los aborreciera. Cuando supimos la noticia de su muerte fue como si se hubiera acabado una época maravillosa. Tengo la sensación de que hubiera pasado un siglo y que no quedara ni rastro de todo aquello, pero caigo en la cuenta de los cientos de veces que oímos a Bo Diddley en ese par de años y no tengo más remedio que sonreír.

Este vídeo es de 1988. Eran los años en que los Rolling Stones estuvieron más cerca de separarse. Dirty Work se había publicado en 1986, pero las relaciones personales estaban tan deterioradas que nunca llegó a presentarse en directo. Entre otros pasatiempos, Keith Richards se embarcó en un proyecto para reivindicar la figura de Chuck Berry, así que Ron Wood no quiso ser menos e hizo lo propio con Bo Diddley. Mientras Keith lo montó a lo grande, en teatro lujoso con invitados ilustres y estreno en celuloide, Ronnie paseó al abuelo Bo por pequeñas salas de todo el mundo, entre ellas la Sala Universal de Madrid. No tengo más remedio que sacar otra de las joyas más preciadas de mi colección de entradas.

Entrada Madrid 1988

Recuerdo aquel concierto con muchísimo cariño. En mitad del verano en Madrid no había mucha gente dispuesta a gastarse dos mil quinientas pelas, así que estuvimos casi en familia y pude situarme muy cerquita del escenario. Bo estaba viejo y gordo, pero derrochó simpatía… lo mismo que Ron Wood, el invitado que todo el mundo quisiera tener en cualquier fiesta. Para que el buen rollo fuera total, en la cartelería imprimieron sus nombres con el mismo tamaño y llamaron a la gira The Gunslingers, recuperando un antiguo apelativo de Bo para recrear sobre las tablas un auténtico duelo de pistoleros de la guitarra.

Bo Diddley is a GunslingerBo ya se disfrazó de pistolero en 1960

Gracias a aquella noche puedo decir que una vez estuve a pocos metros de un Rolling Stone. La pena es que el concierto de Keith Richards en la Sala Aqualung, en diciembre de 1992, me pilló fuera de Madrid… En fin… Tengo un amigo que sí estuvo y bien que me lo restriega de vez en cuando.

Es día de aniversarios de muertos y vivos… aprovecho para felicitar a Charlie Watts, que hoy cumple 69 tacos. También Ron Wood celebró ayer el suyo, pero le cayeron solo 63. No hay más que ver que sigue siendo el chavalín del grupo

Charlie con los chicosCharlie Watts, siempre de perfil vigilando a los chicos.
Felicidades a Charlie por su 69 cumpleaños y por ser
el único Rolling Stone con dos dedos de frente

El ojo azul de Mick Jagger

Domingo, 10 de enero de 2010.-
Si hay un grupo que simboliza el rock de los 70, el que creó el sonido y el estereotipo que mejor representa la década, ése es sin duda The Rolling Stones. Su último disco en los 60 fue Let It Bleed y ya tiene aroma setentero, pero hay que esperar al siguiente para que el prototipo de rock stoniano de los 70 quede rematado. Sticky Fingers contiene la imagen de marca Rolling Stone luego repetida hasta la saciedad, de hecho es el primero que se licencia como Rolling Stones Records con la famosa lengua de Andy Warhol. Esto es a lo que me refiero.

Podría insistir en el tema del diseño Warhol, la carpeta de la cremallera y la asquerosa portada española de los dedos sangrientos que debemos a la censura franquista de 1971… pero no, hoy prefiero hablar del ojo azul de Mick Jagger. Para ello tengo que dar un salto de varios discos.

El paquete del travestón no gustó nada al Ministerio de Fraga, así que Andy Warhol diseñó para España la portada más repugnante que se le pudo ocurrir 

Los Stones se pasaron los 70 repitiendo la fórmula de Sticky Fingers con mínimos experimentos y variaciones, a veces con poca inspiración (Goat Head’s Soap), otras con la inspiración a tope (Exile On Main Street) y la mayoría de las veces manteniendo alto el listón. También acusaron la decadencia de la década, tiraron televisores por las ventanas de los hoteles, sufrieron condenas por tenencia de drogas y trataron de remontar el vuelo tras notar en su culo la patada del movimiento punk. Pero justo en medio de los 70 publicaron un disco no muy apreciado, como de transición. Incluía sorpresas como ésta.

Aquí están los primeros coqueteos con el funk y la música disco. Hay una aproximación al jazz en Melody y Keith Richards por fin se da el gusto de versionar un reggae, Cherry Oh Baby. Por cierto, Keith no hace ninguna voz solista, pero se harta de cantar segundas voces y adornarse detrás de Mick.

Ya habrán adivinado que me refiero a Black & Blue, el disco del ojo azul en el lomo del LP. Quienes en su día manejaron vinilo y tienen una estantería de discos a la vista saben de lo que hablo.

Black & Blue (1976)

En los viejos LP’s, portada doble no equivalía a disco doble. Es más, había portadas dobles para un solo disco y discos dobles embutidos cutremente en una portada sencilla. A los artistas ricos, para demostrar poderío, les gustaba abusar de las portadas dobles… contrataban a grandes diseñadores para disparar el presupuesto y de ese modo obligaban a la discográfica a promocionarlo para recuperar la inversión. Es el caso de Black & Blue, que despliega una espectacular fotografía en la que predominan los colores que anuncia el título. Aparecen los cinco Stones en primerísimo primer plano y entre el poco hueco que dejan sus cabezas se ve un intenso cielo y un mar destelleante por el reflejo del sol. Ocupan la portada Mick JaggerKeith Richards Bill Wyman (el bajista como siempre en segundo plano y a la sombra), mientras Charlie Watts y Ron Wood se quedan en la contra. Como la cabeza de Jagger no cabe entera, la pupila de su ojo derecho queda justo en el lomo… por eso la mayoría de coleccionistas de vinilo pueden distinguir entre cientos de discos dónde está exactamente Black & Blue. Justo donde indica el ojo azul de Mick.


Black & Blue (1976), contraportada, lomo y portada. En el centro, el ojo azul que nos observa desde toda estantería de discos que se precie

Ronnie se incorporó a los Stones justo en Black & Blue. Aporta pocas guitarras a la grabación, pero fueron tan generosos con el nuevo que le dejaron salir en la foto. No ocurre lo mismo con el pianista Billy Preston, que imprime su sello a temas tan atípicos como Memory Motel, Hey Negrita o el mencionado Melody… aunque hay que reconocer que su pelo afro quizá no habría cabido en la portada. En aquella época Preston era casi un sexto stone, pero en calidad de colaborador de lujo… de hecho en las 2 últimas canciones que se grabaron, Fool To Cry y Cherry Oh Baby, las teclas ya no fueron suyas, sino de Nicky Hopkins, otro habitual… ¡y gran trabajo también el de Nicky!

Nicky Hopkins, Billy Preston y Ron Wood, tres buenos piezas para un disco

Treinta y muchos años después Ron Wood sigue siendo el nuevo en los Stones, pero en 1975 le dieron estatus de miembro de (casi) pleno derecho. Claro, Woody era como de la familia… ya había participado en la juerga nocturna de la que salió la primera grabación de It’s Only Rock’n’Roll. Algún día les contaré. Les dejo con Crazy Mama, otra typical stone.

Postdata.- Acaba de empezar 2010. Jagger y Richards insisten en salir de gira y arrecian los rumores sobre la inminente expulsión de Ron Wood. Sería una paradoja más para los actuales stones de geriátrico: Ronnie, el más jovencito de los 4 que quedan, será el primero en ser empujado a la jubilación forzosa con “solo” 62 años.

El 1 de junio de 2010 Ron Wood cumplirá 63 años y quizá ya no sea un Rolling Stone