Noticias frescas: Costas reanudó su vídeo didáctico

Viernes, 17 de marzo de 2017.-
Hace tiempo fuimos sorprendidos por un vídeo que produjo una auténtica conmoción tanto en el mundo del rocanrol como en el de los tutoriales divulgativos. Se publicó en el canal habitual un día de febrero de 2013. Por una vez y por necesidades del guión introducimos nuestro relato con un documento hablado.

Para quienes nunca fuimos artistas ni tenemos remota idea de tocar un instrumento, el contenido de este vídeo supuso una revelación: un genio del rocanrol haciendo públicos los secretos más íntimos de su proceso creativo. Lo hace al detalle, nada de generalidades, explicándolo todo verso a verso y punto por punto. Además, no se trata de una canción cualquiera, de esas cuyo cometido se orienta a un objetivo menor como pueda ser ayudar a pasar el rato, rellenar un CD que se queda corto o euforizar al personal en directo. Al contrario, la canción escogida aborda un asunto esencial que afecta a millones de personas, describiendo un estilo de vida y proponiendo un modelo de comportamiento. Todo eso hizo Miguel Costas en este corte perteneciente al primer álbum para cuyo título utilizó su propio nombre.


Condenados a Costas (2008)

Prueba de que esta composición se convirtió casi de inmediato en un clásico, volvió a ser grabada para su siguiente disco, Costas is Back, que revisitaba con invitados de lujo y sonido contundente lo más selecto de su repertorio para Los Feliz, Aerolíneas Federales y Siniestro Total más unas pocas canciones de su recién iniciada etapa solista. En el caso de Yo estoy bien, tú estás gordo eran los Def Con Dos quienes se encargaban de darle otra vuelta de tuerca, aunque sin mejorar la original. Diríamos que quedó más redonda y se entiende mucho mejor cantada solo por Costas, por eso cuando fue mencionada en nuestro blog de verano sonó en su versión primigenia. Si pinchan el enlace podrán escucharla en su integridad, sólo así podrán hacerse a la idea de la decepción que supuso que Costas interrumpiera su clase magistral y prometiera una continuación que nunca llegó a producirse, porque pasaban los años y la segunda parte del vídeo didáctico que no aparecía. Pues bien, cuando ya lo habíamos dado por imposible, hace poco tuvo que ser el propio Costas quien nos diera la gran noticia: las siguientes lecciones de guitarra ya estaban a nuestra disposición desde noviembre de 2016, aunque con cambio de tercio. Aquí tienen la segunda parte.

Lo que ocurre es que después de más de tres años de espera ya era absurdo continuar con la misma lección, así que los recientes vídeos didácticos tuvieron un enfoque más genérico sobre diferentes técnicas guitarrísticas, ya sea sobre la guitarra rock y el valor añadido que aporta una buena pose (el segundo vídeo) o una interesante teoría sobre el rock andaluz (vídeo número tres). Tenía que ser un gallego quien desde la lejanía aportara un poco de luz sobre este asunto con la suficiente perspectiva.


No me cuentes tu vida (2016)

Bueno, y todo esto viene ahora a cuento porque Miguel Costas volvió a firmar con Warner, tiene nuevo disco y lo va a presentar dentro de unas horas en Madrid. Se ha inventado un extraño aniversario para hacerse un auto homenaje, pues celebrar sus 35 años de carrera no es una cifra muy convencional que digamos. Les dejo con uno de sus últimos vídeos, toda una declaración de intenciones, pues se nos ha hecho tarde y ya es viernes. Habrá que dormir un poco que hoy vamos a Costas.

Nota postconcierto.- Lo pasamos bastante bien, nos dimos un baño de nostalgia refrescando coplas de Siniestro perdidas en la memoria, disfrutamos del inesperado bloque dedicado a Aerolíneas y, de vuelta al presente, casi nos quedamos sordos con ese estilo tan cañero que tiene la banda de Costas cuando toca sus últimas grabaciones. Pero casi mejor lean la crónica urgente que uno de nuestros acompañantes puso en Tonterías de Verano.

 

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Costas II: El regreso”, que fue publicado originalmente el domingo 17 de junio de 2012.

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Costas II: El regreso

Domingo, 17 de junio de 2012.-
Este año me salté la reseña sobre los discos que trajeron los Reyes Magos, tanto que se me van a juntar con las compras del segundo semestre. Como tampoco hay que ser demasiado estricto con las fechas, paso a repasar con varios meses de retraso algunas adquisiciones, empezando por esta:

Confieso que fui un gran fan de Siniestro Total, pero hace ya tiempo que seguir su trayectoria me produce cierta fatiga. Escucho cada nuevo disco con una sonrisa condescendiente y, según termino de oírlos, los coloco en su estantería y pasan al olvido. De hecho ni siquiera me compré los tres últimos, me conformé con las copias cutrillas que me pasan los amigos. También me he acercado a alguno de sus conciertos y los veo con agrado, pero no puedo compartir el entusiasmo del núcleo duro galleguista que jalea cada ocurrencia de Julián Hernandez. No entiendo cómo ha podido ocurrirme esto, ¡si a mí siempre me gustaron más las canciones de Hernández que las de Costas!

Tras Made in Japan (1993) Costas se fue de Siniestro…

Cuando Miguel Costas fue desterrado del grupo en 1994 me pareció una gran injusticia. Recuerdo que su marcha de Siniestro fue un poco rara, diría que a la francesa. Muchos nos enteramos echándole en falta sobre el escenario en los conciertos de presentación de Made in Japan. En concreto a mí me ocurrió en la Sala Revolver. Arrancó el grupo enlazando tres o cuatro canciones del maestro Frank Zappa, fallecido unos días antes… y Costas que no salía. Durante todo el concierto, la gente interumpía los silencios entre canción y canción con gritos del estilo: “¿Julián, dónde está Costas?”… y el habitualmente locuaz Julián Hernández que no contestaba nada.

luego formó Los Feliz y publicó Aleluya (1997)

Se echaba mucho de menos a Miguel Costas y hubo gran expectación por estar al tanto de las andanzas de Los Feliz, su siguiente proyecto. Tardaron tres o cuatro años en publicar su primer disco, lo que explica que lo titularan Aleluya. Fui corriendo a hacerme con él y, salvo un par de canciones pasables, me llevé tal chasco que ya ni me interesé por los siguientes que publicaron. Así que no volví a cruzarme con Costas hasta 2008.

Condenados a Costas (2008)

Tampoco es que Condenados a Costas sea una obra maestra, sino más bien el afortunado reencuentro con un viejo amigo después de casi diez años sin saber de él. Y sobre todo sorprende que un señor tan mayor se siga moviendo con impunidad por los territorios del gamberrismo adolescente. Lejos de avergonzarse de sus rimas infantiloides, va y las imprime en camisetas.

Lo que sí demostró Condenados a Costas es que el problema de los actuales Siniestro Total ya viene de atrás y es bien sencillo: les falta Costas. Lo que era demoledor en Siniestro era la sucesión de ocurrencias de Costas y Hernández una detrás de otra: chorradas, simplezas, ironías, groserías… sin embargo, una sesión monográfica de chistes de Hernández termina resultando insufrible. No me cansaré de repetirlo: Siniestro Total era mucho mejor cuando estaba Costas.

Costas is Back (2011)

Y por fin llegamos a Costas is Back, el disco que provocó esta absurda reflexión. En este segundo trabajo publicado bajo su propio nombre, Miguel Costas repasa lo mejor de su repertorio, ya fuera conocido por aparecer en discos de Siniestro, Los Feliz, Aerolíneas Federales o por su anterior entrega en solitario, y para ello reúne a famosos y famosetes sin criterio alguno, como si quisiera volver a lo grande en una gira multitudinaria en plazas de toros al estilo Hombres G. El elenco de invitados es un auténtico disparate, desde roqueros pata negra como Rosendo y Johnny Burning a ñoñas triunfitas como Vega y Edurne. Y sí, a pesar de la incómoda presencia de gente como David Summers, Álvaro Pignoise y Bimba Bosé, el cancionero de Costas sobrevive inexplicablemente a tan inverosímiles duetos y puede calificarse en su conjunto como un gran disco.

Precisamente sobre esta canción mantuve hace poco una interesante conversación con un ilustre filólogo. A mí siempre me fascinó Assumpta, que se encuentra entre las escasas canciones que consiguen narrar una historia completa en tres estrofas, con su planteamiento-nudo-desenlace reglamentario. Partiendo de la información mínima imprescindible (chico vigués conoce chica barcelonesa y quedan en Pamplona) vamos conociendo a toda velocidad un apasionado romance con divertidas pinceladas de comedia y trágico final.

Planteaba yo al experto si podríamos obtener un microrrelato con su doble erre como mandan los cánones reduciendo la letra a estos tres versos:

“Aunque tenía michelines, la llevé a los Sanfermines.
Delante del toro corría y ella mucho se reía,
pero una mala cornada, la dejó allí tirada” 

Y el amigo filólogo concluyó: exquisito. Me explica que, no existiendo reglas estrictas de concreción, un buen microrrelato no se mide por su número de palabras, sino por las ganas de releerlo que despierta. Reconoce que “no hago más que leerlo una y otra vez y cada una de ellas quedo más perplejo” . Dice que encuentra muy innovadora su rima interna y que nunca habría imaginado que pudieran escribirse microrrelatos en verso. Cuánta sabiduría… muchas gracias por su lección, Steven Silga.