A falta de Ilegales, Palabras Necias

Sábado, 15 de julio de 2017.-
Pues como lo prometido es deuda allá que nos lanzamos hacia el concierto de Ilegales, aunque fuera desafiando a los elementos. A media tarde caía el diluvio universal… pero cual guerreros del rocanrol pusimos rumbo a Getafe. Casi sesenta kilómetros atravesando Madrid de arriba a abajo, incluido atasco monumental con pánico por unos túneles del Manzanares a punto de sucumbir a la tormenta bíblica. Una vez esquivado trabajosamente por los márgenes de Carabanchel el tapón de la carretera de Toledo, justo antes de entrar triunfalmente en Getafe nos llega el comunicado oficial: ‘amiguitos, el concierto se acaba de suspender’; el recinto ha quedado impracticable y no cumple los requisitos de seguridad. Pues si no nos quieren en Getafe qué se le va a hacer… nos vamos a Leganés, que allí también había preparada una buena.

Aquí tienen a Palabras Necias, banda a la que seguimos por nuestra afinidad con Jesús Casañas Ketchup… y también porque nos gusta. Si recuerdan, en la entrada anterior nuestro buen amigo de Leganés se desmarcaba del concierto de Ilegales no por falta de ganas, sino porque su grupo tenía ese mismo día la presentación oficial de su nuevo videoclip. Fue en el Bar Gredos, garito del barrio con sala de proyección, auténtico a la par que acogedor. Ahí, en su hábitat, pudimos sopesar las toneladas de entusiasmo que maneja esta gente, que a ratos logra el milagro de hacer que la falta de medios no importe. Solo así, recurriendo al esfuerzo y el talento de los colegas, se saca adelante un proyecto como este: ilustrar con imágenes A un tipo tan grande, una de las canciones de su ya penúltimo disco. Ahí lo tienen, recién subidito al youtube para que ustedes lo pinchen y disparen las visitas.


Nunca nadie hizo tan poco en tanto tiempo (2015)

El título hacía referencia a que las pistas incluidas abarcaban el largo periodo que va de 2006 a 2015. En realidad este CD era una antología del tramo inicial de Palabras Necias, incorporando canciones más recientes como la del clip a las ya conocidas de sus primeras maquetas, regrabando algunas y recuperando otras tal cual. Muy válido como resumen del trabajo realizado por el grupo, pero disperso en cuanto a estilo y resultado de las grabaciones. Y demostrando una vez más que cuando algo cuesta tanto esfuerzo lleva su tiempo, la culminación de este videoclip se les ha solapado con la presentación de su nuevo CD, titulado Noche de Walpurgis. Esa era otra batalla que mantenían en paralelo, la de grabar una nueva remesa en mejores condiciones con un sentido más coherente en cuanto a contenido y calidad de grabación. Parece que lo han conseguido, pues no pueden disimular el orgullo que sienten con este artefacto entre manos.


Noche de Walpurgis (2017)

Con nuestro ejemplar del CD y luciendo camiseta de señor licántropo dimos por bien aprovechado el viaje. No entraremos en analizar en detalle su contenido, que ese trabajo ya está hecho y mucho mejor de lo que aquí seríamos capaces. Así que para ampliar información les remito a lo publicado por nuestro colega Leo Cebrián en Los + Mejores, que ya hizo en su momento una buena disección de ambos discos:

Palabras Necias celebrando la noche de Walpurgis

Palabras Necias, la seductora música que suena en el club

Todo queda en casa con Leo hablando del grupo de Jesús y, para completar el capítulo de agradecimientos, mención especial a Miguel Blasco como compañero de escapada en la etapa reina Getafe-Leganés. Para demostrar que nuestra peripecia ilegal fue cierta, aquí les dejo la prueba incontestable: las entradas escaneadas justo antes de ser devueltas.


El concierto de Getafe que no pudo ser

Si se fijan en la numeración comprobarán que al menos quedan nueve fans de Ilegales que seguimos empeñados en comprar entradas analógicas. Los de la compra on-line recibirían un aséptico reembolso en su tarjeta de crédito, pero quienes tuvimos que volver a la tienda a recuperar el dinero al menos pudimos juntarnos y conversar. Un servidor coincidió en Escridiscos con una pareja de ecuatorianos que se enganchó a Ilegales en uno de los míticos conciertos que dieron en aquel país. Esta vez se quedaron con las ganas. Para colmo se bajaron en la parada de tren equivocada y antes de llevarse el chasco se tuvieron que caminar Getafe entero hasta dar con el Polideportivo San Isidro. No me extraña que Jorge Martínez aprecie tanto a su público de Ecuador, es gente brava de verdad.

Volviendo a Leganés, les dejo con Fiebre del oro, otra de las favoritas de Palabras Necias. También pertenece al primer CD, que de momento el nuevo se encuentra nada más que en versión audio… ya saben, una nueva tarea pendiente para dar a Noche de Walpurgis el impulso que merece. Ahora que las tormentas han dado paso al crudo verano, desde A70 enviamos un caluroso saludo a los integrantes de Palabras Necias y a su núcleo duro de seguidores. Fue un placer pasar un rato con ustedes.


Sonsón, Peluca, Zipo y Ketchup celebrando Walpurgis

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Por culpa de Ilegales saco del armario mi colección de entradas”, que fue publicado originalmente el viernes 30 de abril de 2010.

Noticias frescas: Costas reanudó su vídeo didáctico

Viernes, 17 de marzo de 2017.-
Hace tiempo fuimos sorprendidos por un vídeo que produjo una auténtica conmoción tanto en el mundo del rocanrol como en el de los tutoriales divulgativos. Se publicó en el canal habitual un día de febrero de 2013. Por una vez y por necesidades del guión introducimos nuestro relato con un documento hablado.

Para quienes nunca fuimos artistas ni tenemos remota idea de tocar un instrumento, el contenido de este vídeo supuso una revelación: un genio del rocanrol haciendo públicos los secretos más íntimos de su proceso creativo. Lo hace al detalle, nada de generalidades, explicándolo todo verso a verso y punto por punto. Además, no se trata de una canción cualquiera, de esas cuyo cometido se orienta a un objetivo menor como pueda ser ayudar a pasar el rato, rellenar un CD que se queda corto o euforizar al personal en directo. Al contrario, la canción escogida aborda un asunto esencial que afecta a millones de personas, describiendo un estilo de vida y proponiendo un modelo de comportamiento. Todo eso hizo Miguel Costas en este corte perteneciente al primer álbum para cuyo título utilizó su propio nombre.


Condenados a Costas (2008)

Prueba de que esta composición se convirtió casi de inmediato en un clásico, volvió a ser grabada para su siguiente disco, Costas is Back, que revisitaba con invitados de lujo y sonido contundente lo más selecto de su repertorio para Los Feliz, Aerolíneas Federales y Siniestro Total más unas pocas canciones de su recién iniciada etapa solista. En el caso de Yo estoy bien, tú estás gordo eran los Def Con Dos quienes se encargaban de darle otra vuelta de tuerca, aunque sin mejorar la original. Diríamos que quedó más redonda y se entiende mucho mejor cantada solo por Costas, por eso cuando fue mencionada en nuestro blog de verano sonó en su versión primigenia. Si pinchan el enlace podrán escucharla en su integridad, sólo así podrán hacerse a la idea de la decepción que supuso que Costas interrumpiera su clase magistral y prometiera una continuación que nunca llegó a producirse, porque pasaban los años y la segunda parte del vídeo didáctico que no aparecía. Pues bien, cuando ya lo habíamos dado por imposible, hace poco tuvo que ser el propio Costas quien nos diera la gran noticia: las siguientes lecciones de guitarra ya estaban a nuestra disposición desde noviembre de 2016, aunque con cambio de tercio. Aquí tienen la segunda parte.

Lo que ocurre es que después de más de tres años de espera ya era absurdo continuar con la misma lección, así que los recientes vídeos didácticos tuvieron un enfoque más genérico sobre diferentes técnicas guitarrísticas, ya sea sobre la guitarra rock y el valor añadido que aporta una buena pose (el segundo vídeo) o una interesante teoría sobre el rock andaluz (vídeo número tres). Tenía que ser un gallego quien desde la lejanía aportara un poco de luz sobre este asunto con la suficiente perspectiva.


No me cuentes tu vida (2016)

Bueno, y todo esto viene ahora a cuento porque Miguel Costas volvió a firmar con Warner, tiene nuevo disco y lo va a presentar dentro de unas horas en Madrid. Se ha inventado un extraño aniversario para hacerse un auto homenaje, pues celebrar sus 35 años de carrera no es una cifra muy convencional que digamos. Les dejo con uno de sus últimos vídeos, toda una declaración de intenciones, pues se nos ha hecho tarde y ya es viernes. Habrá que dormir un poco que hoy vamos a Costas.

Nota postconcierto.- Lo pasamos bastante bien, nos dimos un baño de nostalgia refrescando coplas de Siniestro perdidas en la memoria, disfrutamos del inesperado bloque dedicado a Aerolíneas y, de vuelta al presente, casi nos quedamos sordos con ese estilo tan cañero que tiene la banda de Costas cuando toca sus últimas grabaciones. Pero casi mejor lean la crónica urgente que uno de nuestros acompañantes puso en Tonterías de Verano.

 

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Costas II: El regreso”, que fue publicado originalmente el domingo 17 de junio de 2012.

El garage subterráneo de Little Steven

Jueves, 30 de junio de 2016.-
Como en los meses de calor es conveniente alejarse lo más posible de pantallas y teclados, ya les aviso que con esta entrega cerramos temporada. Uno de los lugares donde puede uno esconderse a escuchar buen rocanrol es el Underground Garage de Little Steven. Les confieso que su programa de radio es hace tiempo una de las principales fuentes de inspiración de A70. Por ejemplo, por descubrirnos canciones como esta.

La gente roquera de mi generación nunca se interesó demasiado en escuchar a Procol Harum, suponiendo que poco interesante podía haber detrás de unos blandengues a quienes se solía endosar la etiqueta de one hit wonder por su ñoñísima Con su blanca palidez. Como uno nunca se cansa de asombrarse de la propia ignorancia, la atenta escucha del Little Steven’s Underground Garage sirve para demostrar que en la asignatura de Historia del Rocanrol siempre queda mucho por aprender. Y para iluminar zonas de sombra, qué mejor que ponerse en manos de un erudito como Stevie Van Zandt.

Procol Harum - Shine On Brightly
Shine On Brightly (1968)

Una de las virtudes del Little Steven locutor de radio es cómo tiende puentes entre ambas orillas del Atlántico, pinchando a grupos ingleses que apenas tuvieron repercusión en Estados Unidos y a roqueros americanos casi desconocidos en este lado del charco. Él reconoce que siendo un chaval vivió con gran excitación la llamada ‘invasión británica’, ese fenómeno cercano a lo milagroso por el que un puñado de jovenzuelos ingleses imberbes se plantaron en los USA y se permitieron dar lecciones de música estadounidense a los propios teenagers norteamericanos. A principios de los 60, supongo que a consecuencia de la segregación cultural, ningún joven blanco de los Estados Unidos tenía la más remota idea de quiénes eran Howling Wolf, John Lee Hooker o Muddy Waters, así que tuvieron que esperar a que gente como Eric Burdon o Brian Jones se desplazaran allí a explicárselo. Puede que la gran repercusión que tuvo esa primera remesa de visitantes, aquellos Beatles, Stones, Who y Animals, fuera lo que determinó al joven Van Zandt a querer ser músico, pero Little Steven perseveró en su empeño como seguidor de la música inglesa y continuó siendo fan de muchas otras bandas a quienes sus compatriotas ya prestaron mucha menor atención. Grupos como The Kinks, Pretty Things, The Searchers, Dave Clark Five, los propios Procol Harum o estos que suenan aquí debajo suelen ser habituales en el garage de Little Steven.

Tampoco es que los Hollies significaran demasiado para los roqueros de los 80. No fue un grupo que tuviera demasiada repercusión más allá de los 60, no se reciclaron con éxito hacia el progresivo ni el hard rock para sobresalir en la siguiente década ni tenían un cantante que iniciara una carrera solista estelar al estilo Van Morrison. Por Van The Man todo el mundo sabe quiénes son los Them, todo el mundo se preocupó de escuchar a los Yardbirds gracias al rato que Jeff Beck, Clapton o Page estuvieron por allí, en cambio The Hollies no pasaba de ser un grupo más de todos esos que se recitan de carrerilla mencionados en el párrafo anterior. Pues bien, si enganchan tres o cuatro canciones a partir de la que suena en el vídeo encontrarán un buen puñado de singles extraordinarios que se concentran en sus tres o cuatro años de esplendor. El problema fue que especializarse en armonías a tres voces les condenó a ser citados siempre en tercer lugar después de los Beatles y los Beach Boys.

The Hollies - Hear! Here!
Hear! Here! (1965)

He omitido a propósito que en The Hollies sí militó realmente una futura estrella del rock porque en mi opinión la trayectoria posterior de Graham Nash no contribuyó a prestigiar al grupo, sino todo lo contrario. Su marcha fue una especie de cambio de bando, desertó del pop más puro para pasarse al lado hippie abducido por su novia canadiense y emigró de Inglaterra para echarse a perder en California con sus amigotes del folk rock. Como una Yoko Ono cualquiera fue Joni Mitchell quien le presentó a Crosby y a Stills… y ahí se acabaron los Hollies. Pero mientras al final de los 60 en los EEUU algunos se dedicaban a formar supergrupos orientados al mainstream, en los años anteriores los garages de toda norteamérica se llenaban de grupos que, partiendo del camino marcado por bandas inglesas, orientaban su estilo hacia un sonido algo más sucio y ruidoso. Desconocidos en Europa más allá de alguna corriente de revival más o menos mod, es una suerte que tengamos a Little Steven para reivindicarlos en su programa.

Estos tíos se juntaron en un pueblo californiano llamado San José justo antes de que apareciera por allí el primer hippie, de ahí sus chaquetas, sus corbatas y sus cortes de pelo. Eligieron como nombre Count Five en homenaje al Conde Drácula y al quinteto inglés The Dave Clark Five, del que eran fans. Su himno Psychotic Reaction tuvo cierta repercusión, pero tras grabar su único LP se matricularon en la universidad y desaparecieron como por arte de magia. Nadie volvió a oír hablar de ellos hasta que años después mitómanos muy notorios se empeñaron en engordar su leyenda… hasta llegar al gran agitador del rock de garage que es Little Steven en nuestros días. En su Underground Garage también pueden descubrir a otros grupos de la costa oeste como los Kingsmen, que ya aplicaron una buena puesta a punto al viejo Louie Louie en su cochera de Portland. Y un poco más al norte, casi llegando a Seattle, los Sonics le daban otra vuelta de tuerca al mismo ritmillo con su éxito Have Love Will Travel… pero no les aburro más, que aún me queda repasar unos cuantos programas de radio para poder tratar sobre este asunto con algo más de propiedad.

Count Five - Psychotic Reaction
Psychotic Reaction (1966)

Ya saben: Little Steven’s Underground Garage. Pueden encontrarlo en su cita semanal de Rock FM y replicado en emisoras de radio de todo el mundo, así como descargando los programas de su propia página web o en los sitios habituales de almacenamiento de archivos radiofónicos… por cierto, ¿he llegado a mencionarles que Little Steven es además un famoso guitarrista de una banda que llena estadios, que también probó como actor encarnándose en miembro de la familia Soprano y que después protagonizó una especie de spin-off en la tele noruega? Bueno, eso mejor lo dejo para después del verano.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Más sobre Joni y sus amigos de Woodstock”, que fue publicado originalmente el domingo 20 de noviembre de 2011.

Hits calamarianos vol. V: Cuando te conocí

Jueves, 04 de septiembre de 2014.-
En la entrada anterior sonó un Me arde cantado a medias por Andrés Calamaro y Fito Cabrales. Aunque pertenecía a la gira 2SM de 2007, la toma remitía a la etapa gloriosa de Alta Suciedad y dio pie a recordar aquellos momentos en que Andrés resplandecía como músico en estado de gracia, acompañado por un grupo estable cuyo apoyo le convertía en un solista aún más poderoso. La nostalgia por aquel tiempo se hizo más intensa cuando en el relato salió a relucir el añorado Guille Martín, el guitarrista que le conectaba con las esencias del Madrid más roquero. Habrá que seguir por ese camino. Vamos con un hit calamariano de finales de los 90, un hit en el que podemos ver en su apogeo a Andrés, a Guille y a todos los demás.

Fue repasando la caja Obras Incompletas (6 CD’s + 2 DVD’s) cuando reparé en este clip en el que las imágenes nada tienen que ver con la letra cantada. Me hizo gracia que unos músicos de rock se monten un teatrillo interpretando el papel de polis de la brigada antivicio. Aparte de lo cómico que resulta ver a guitarristas manejando pistolas, me encanta que cada uno de ellos tenga su protagonismo. La sensación que transmite el vídeo es que Andrés estaba arropado por una banda de rock de verdad, cuyos miembros eran además sus amigos. Gran parte del material videográfico recopilado en la mencionada caja va en esa misma línea. Échenle un vistazo, merece la pena.

Andrés Calamaro - Obras Incompletas
Obras Incompletas (2009)

El primer DVD, títulado Imágenes paganas, recuerda esa época mágica de finales de los 90 en que Calamaro dejaba atrás Los Rodríguez y se ponía manos a la obra para construir su carrera en solitario. Al principio sí que empezó completamente solo, quizá para meterse de lleno en su nuevo estatus de divo, así que se marchó sin compañía ninguna a los USA a grabar Alta Suciedad con el productor Joe Blaney y una lujosa selección de músicos de estudio nativos de la patria del rocanrol.

Andrés Calamaro - Alta Suciedad
Alta Suciedad (1997)

La siguiente grabación fue parecida, pero distinta. Volvió a contar con elementos de su primer disco post-Rodríguez, pero en su afán por no dejar a nadie fuera fue añadiendo gente de confianza que había ido acumulando en todos esos años. Así, la grabación fue una locura de vuelos entre estudios de grabación de Madrid, Nueva York, Buenos Aires y Miami con un baile de ingenieros, técnicos y músicos imposible de enumerar y una lista de canciones que ya se elevó a 37. Parece mucho… o poco si lo comparamos con las cifras que llegó a alcanzar la corriente del salmón.

Andrés Calamaro - Honestidad brutal
Honestidad Brutal (1999)

Ahí empezó la tendencia de Calamaro hacia la desmesura, sin embargo hay algo en lo que sí imperó la sensatez. Entre disco y disco Andrés se preocupó de formar el grupo que mencionamos al principio, esa banda estable capaz de defender en directo con absoluta solvencia las canciones tanto de Alta Suciedad como de Honestidad Brutal. Primero incorporó a algunos de los guitarristas de confianza que le habían ayudado a grabar las maquetas previas, como Gringui HerreraGuille Martín, uno de Baires y el otro de Madrid. Luego llegó un poco de savia joven con Candy Caramelo y El Niño Bruno, una base rítmica de buena pegada.  Y para completar un quinteto que fue un auténtico dream team se recurrió a la veteranía del gran Ciro Fogliatta, una de las primeras leyendas del rock argentino que aterrizó en España, que fue pianista de Los Gatos allá y de Mermelada a este lado del charco.

Candy Caramelo, Niño Bruno, Gringui Herrera, Calamaro, Ciro Fogliatta y Guille Martín
Candy, Niño, Gringui, Calamaro, Fogliatta y Guille

Total, que de aquella etapa podía haber elegido el clip de Loco, con ese toque funk bajo los túneles de un acuario repleto de tiburones; podía haber elegido el sofisticado clip de Flaca, con esas delgadísimas modelos que al final dan plantón al cantante… pero bueno, esos los habrán visto mil veces y podrán volver a verlos cuando ustedes quieran. En cambio, en el clip de Cuando te conocí es una delicia contemplar a Andrés y al quinteto acompañante tan metidos en sus personajes: Broken Heart Kalamaros, Sargento Sweet G., Sargento Guillermo Desperado, Broken Fingers Fogliatta, Little Boy Bruno y Agustus Magic Herrera.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “De cuando Rod Stewart abandonó las islas”, que fue publicado originalmente el domingo 14 de marzo de 2010.

La que tiene preparada M-Clan por su 20º aniversario

Domingo, 15 de junio de 2014.-
La semana pasada, viernes 6 y sábado 7, M-Clan dio dos conciertos en el Teatro Circo Price de Madrid en los que se grabó su próximo disco en directo, que se publicará a finales de este año. Estuve en el primero de ellos, así que les contaré un poco por encima algunas cosas que sucedieron. La excusa del evento era celebrar sus veinte años de carrera, para lo que quisieron estar acompañados de buenos amigos. Se echó en falta quizá a Lapido o a algún Pereza, pero el primero que salió fue este.

Ariel Rot fue el único invitado al que se concedió el honor de interpretar una canción propia, pero es que esto que tocaron viene de 2007, cuando M-Clan colaboró en el disco de duetos de Ariel. Es quizá la canción más Rot de todo el repertorio de Los Rodríguez. Ya en solitario Ariel nunca dejó de cantarla, pero añadiéndole la voz de Tarque consiguió arrebatársela un poco más a Calamaro. El caso es que la colaboración les quedó tan redonda que no me extraña que los chicos de M-Clan también hayan querido quedársela para ellos.

Ariel Rot - Dúos, tríos y otras perversionesEl disco de Rot en que participó M-Clan

El resto de invitados, en su papel, ayudó a dar una manita de pintura al repertorio de M-Clan: Las calles están ardiendo cogió un punto bastante agresivo con la presencia de El Drogas; de enorme intensidad fue el duelo vocal con Enrique Bunbury en Miedo; Fito Cabrales empleó su habitual deje vacilón para recordar aquel embrollo provocado por la dulce niña Carolina; con Alejo Stivel regresaron los tiempos de Usar y tirar; y no podía faltar Miguel Ríos, a punto de entrar en sus setenta y aún dando la talla en Roto por dentro. Como bien resumió Carlos Tarque en plan maestro de ceremonias, M-Clan ha recorrido veinte años de camino para acabar en el Price cantando con Miguel… Qué entrañable resultó ese guiño al Bienvenidos.

M-Clan, Teatro Circo Price 20140606Foto oficial del momento Rot, 6 de junio de 2014

El grupo salió vestido de negro, pero cada músico con una prenda roja… un aspecto impecable para sacar brillo a la onda rock & soul de los últimos discos. Por cierto, que el soul lo puso una estupenda sección de vientos que añadió un toque de elegancia al rock de M-Clan. También fue bonito que regresaran por una noche algunos ex como Íñigo Uribe y Carlos Raya (Charlie Line, como les gusta presentarlo), y completaron el elenco un par de amigos argentinos del grupo Guasones, que aportaron voz y guitarra al nuevo clásico del rocanrol que nunca puede faltar. Este.

Lo que presentaron fue una versión en castellano que no se sabe muy bien de donde sale… ¡se han hecho tantas! Si esta se ha preparado para la ocasión, reconozco dos cosas: 1º) el hallazgo de mantener el How does it feel en inglés, decisión muy acertada porque en esa parte se ponga lo que se ponga en castellano siempre queda raro; 2º) lo atinado de la traducción elegida para el título, Como un disparo al sol, que también se sale de lo habitual. Bien hecho, pues con esta elección abarcan de un golpe al abuelo Dylan y a los abuelos Stones, porque está claro que la que se ha tomado como modelo es la que salía en este disco.

The Rolling Stones - StrippedBob al fin versionado por los Stones en 1995

Siempre presentes en el santoral de M-Clan, con el detalle añadido de que Tarque se tiró toda la noche imitando la pronunciación Jagger cuando preguntaba al público “Duyufil olrrraaaittt…?” entre canción y canción. Y para completar el círculo de vacas sagradas del rocanrol, la adaptación ya conocida del primo ese que los M-Clan tienen en Escocia. Maggie despierta sirvió para poner punto y aparte al concierto antes de los bises, y justo antes de empezar a cantarla Tarque dio un salto a la pista para pasearse entre el público con una minicámara, así luego todos podremos vernos en el DVD haciendo los coros.

Esto se estrenó precisamente en el anterior disco en directo del grupo. Ya ha llovido desde entonces, y para marcar las distancias esta vez la cosa sonará enchufada y bien enchufada. Que aquella vez el éxito sonriera a M-Clan tocando guitarras acústicas ya provocó los conflictos internos que todos conocemos. Si desde entonces quedó pendiente un directo de rock potente, esperemos que el próximo salde definitivamente la deuda.

M-Clan - Sin enchufeSin enchufe (2000)

Mucho han cambiado las cosas desde entonces. En lugar de tres coristas ahora hay tres metales, también ha cambiado bastante personal y repertorio, pues hay que dar salida a un montón de buenas canciones de los discos más recientes. Tocaba mostrar el momento actual del grupo y, qué se yo, dejar testimonio de la bestia parda en la que se ha convertido Tarque sobre las tablas. No hay otro como él en el rock español, es una pena que M-Clan nunca haya apostado con decisión por esa carta. El desenchufado aquel que los catapultó a la fama transmitía una imagen modosita, apropiada para las radiofórmulas y canales de videoclips en los que trataban de abrirse camino. En todo este tiempo Carlos Tarque ha crecido mucho en su faceta de icono sexual, no hay más que ver el porcentaje de mujeres que hay entre el público, sobre todo en las primeras filas. Ha sido algo así como un asunto secreto al que se han ido incorporando poco a poco algunas privilegiadas. A día de hoy empieza a ser un secreto a voces, pues estaba bien claro que todas esas mujeres de las primeras filas estaban viendo a Tarque y escuchando el concierto, por este orden.

Teatro Circo Price 20140606 - M-ClanTarque dominando

Volviendo a la música, las referencias a históricos del rock se completaron con The Who y Steve Miller Band, ya imaginarán que no iban a faltar en una noche como esta. Lo de los Who ya lo hacen en sus directos desde hace tiempo. En Pasos de equilibrista había un homenaje implícito a la base de sintetizador de Baba O’Riley, así que M-Clan inserta la canción de los Who en mitad de la suya para no ocultar las fuentes de las que bebe su canción. Es uno de los puntos ágidos en los conciertos de los murcianos, no en vano se trata de una de mejores canciones de rock en directo de todos los tiempos. Aquí está la prueba.

Bueno, supongo que se habrán dado cuenta de que entre toda esta parrafada no ha sonado ni una sola canción de M-Clan. La cosa es que estos chicos siempre han sido muy fans del rock de toda la vida y, sin ser un grupo de versiones, suelen escoger algunas muy selectas para poner en evidencia qué les gusta y qué les influencia. Como aquí compartimos esa pulsión, arreglamos esta crónica con las canciones ajenas y les invito a comprar el DVD en cuanto salga para que ustedes mismos puedan comprobar la buena altura a la que brilló el repertorio más reciente de M-Clan.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Los tres discos de Thin Lizzy en sus inicios como trío”, que fue publicado originalmente el martes 4 de enero de 2011.

 

Aquellos maravillosos 90: discos de Pearl Jam y conciertos de RATM

Sábado, 26 de abril de 2014.-
El revival que estamos viviendo este mes con respecto al fenómeno Nirvana y su conexión con los programas de radio de Paco Pérez Bryan ha traído consigo muchas reminiscencias felices del rock de los 90. Éramos más jóvenes, teníamos más pasta, currábamos e incluso era posible cambiar de curro… o sea, que podíamos comprar discos y entradas de conciertos con bastante desinhibición. A veces incluso nos apuntábamos sin mayor problema a festivales de tres días fuera de nuestra ciudad. Todos estos bellos recuerdos iban aflorando según Paco desempolvaba viejos éxitos de los 90 para su Especial Nirvana 20 años. Sonaron docenas de clásicos de De 4 a 3, entre ellos este.

Ahí los tienen, siempre tan puristas y tan centrados en la música, renunciando al culto a la propia imagen y reivindicando una cosa ya entonces tan antigua como los discos de vinilo. Para mí que por ese año de 1994 la batalla del vinilo estaba ya del todo perdida.

En toda esa efervescencia roquera cuyo epicentro mundial se localizaba en Seattle, nadie discutía que Pearl Jam ostentaba el segundo puesto en el escalafón. La competencia con la otra gran banda de la ciudad no era excluyente, se podía ser fan de las dos, así que en De 4 a 3 también se reflejaba una gran pasión por Eddie Vedder y sus chicos. Cada nuevo disco se recibió como un gran acontecimiento, se organizaron viajes a festivales e incluso, como las compañías manejaban presupuesto, algún oyente ganó un par de pasajes para una fiesta de presentación en las antípodas. La fiebre por el grupo llevaba varios años creciendo y alcanzó uno de sus puntos álgidos con el lanzamiento de este tercer álbum.

Pearl Jam - VitalogyVitalogy (1994)

A veces pienso que el rock de los 90 fue el esplendoroso capítulo final de la historia del rocanrol, la última vuelta de tuerca. No le dimos demasiada importancia en su momento, pero vaya, hay que reconocer que ha resistido bien el paso del tiempo. Me doy cuenta cuando me veo obligado a impartir ante mis hijos alguna lección de viejo roquero. La mayoría de las cosas hay que explicarlas: que si esto fue revolucionario en su momento, que si tal grabación tiene el sonido típico de la época, que si en nosequé periodo los discos en directo sonaban fatal… y todo un repertorio de frases por el estilo. En cambio, el rock de los 90 se explica por sí mismo: suena como un cañón. Los avances técnicos de la grabación digital permitían subir y subir el volumen para que toda esa energía pudiera aplastarte de forma limpia y clara, directa a las vísceras.

Lo recuerdo como una época muy divertida, llena de abundancia y exceso: nuevos grupos que pasaban directamente a ser de masas, discográficas volcándose en grandes despliegues promocionales, diseños de carpetas a todo lujo, presupuesto ilimitado para videoclips. A los de mi generación quizá nos pilló un poco mayores, pero nos apuntamos con entusiasmo, quizá agarrándonos al clavo ardiendo de una juventud que ya se empezaba a escapar. Recuerdo la imagen patética de algún amigo en el Festimad disfrazado con perilla y pantalón corto para alternar con quinceañeros. Por dios, qué pintas. Aunque no tenga mucho que ver, se me viene a la cabeza un disco autoparódico de Doctor Explosión, cuyo título consiguió plasmar a la perfección el espíritu del momento.

Doctor Explosión - Aquellos maravillosos 90Ya en 1996 los Explosión imaginaron cómo sería
el revival de los 90 desde un geriátrico

Ya que salió a relucir el Festimad, aquello sí que fue grande. En las primeras ediciones pudimos ver a todas las bandas punteras del momento, pero sobre todo se me viene a la cabeza Rage Against The Machine. Mis recuerdos van asociados a una camiseta de exaltación del indigenismo y de la revolución zapatista que me compré en la Sala Revolver, en un pase para la prensa al que nos conseguimos colar. La he conservado hasta hace bien poco, pero un día me la encontré reciclada como trapo para limpiar los cristales… triste final para esas figuras aztecas sagradas que salían en el estampado. Bueno, en Revolver los pude ver bien de cerca, pero a la noche siguiente como cabezas de cartel del festival de Móstoles era mejor no acercarse demasiado, que había miles de fans rabiosos contra la máquina incluso subidos en los árboles.

Esto era de su primer disco, que la gente se sabía de memoria. Tan de memoria, que todo el público se empeñó en demostrar a Zack de la Rocha cuál era la traducción al castellano bruto de “And now you do what they told ya”, la frase que se repite mil veces al final de Killing in the Name. El tipo no daba crédito. Bueno, en realidad estaban presentando este segundo disco, pero no habíamos tenido demasiado margen para oírlo.

Rage Against The Machine - Evil EmpireEvil Empire (1996)

Otro de los asuntos con los que relaciono la época es el enorme desarrollo que experimentó la industria del videoclip. Se hacían auténticas virguerías sin límite de gasto. Los realizadores del gremio llegaron a estar cotizadísimos y eran frecuentes los trasvases de talento con otras áreas del audiovisual. Además, la hinchada estaba muy pendiente de todo lo que se hacía. Como casi no había internet ni tráfico de archivos de vídeo, la opción estaba entre comprar el soporte original o cazar los clips al vuelo en programas de la tele. Menudas recopilaciones en VHS que nos montábamos algunos… El vídeo de Pearl Jam que puse arriba era uno de mis favoritos, pero por lo que he comprobado ahora no era un clip oficial de la banda, debió de ser más bien un apaño de su discográfica en España. Como el grupo era tan reacio a promocionar su imagen, salieron del paso con esa especie de karaoke en el que se intercalaba la letra de la canción con imágenes de conciertos suyos escogidas al azar y montadas de forma trepidante. Un concepto gráfico bien chulo que curiosamente coincidía con el estilo de otro clip posterior de Rage Against The Machine. Este sí era oficial, aunque aquí las letras iban mucho más deprisa porque, claro, había que aprovechar el tiempo para suministrar una buena ración de propaganda política.

En fin, para facilitarles la digestión de tanta injusticia universal comprimida, les dejo con un bonus track algo más ligero. Aquí debajo pueden encontrar algo relacionado con otro de los grupos que solía no faltar ninguna tarde en De 4 a 3.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “The Black Crowes, el penúltimo grupo de los 70”, que fue publicado originalmente el miércoles 24 de marzo de 2010.

Hits calamarianos vol. IV: Cuando no estás

Domingo, 26 de enero de 2014.-
No sé si fue José Mota o Santiago Segura quien explicó en una entrevista que tenían un juego privado para desafiarse el uno al otro, no recuerdo si lo llamaban imitación al cuadrado, doble imitación o imitación indirecta. Como para ellos imitar a toda clase de personajes es relativamente sencillo, lo complicaban planteándose retos del estilo “imita a Aznar imitando a Chiquito de la Calzada”, y una vez logrado el objetivo el otro respondía: “pues ahora tú imita al rey Juan Carlos imitando a Andrés Pajares”. No se lo creerán, pero resulta que me he acordado de esta tontería después de ver el vídeo del último hit calamariano.

Es bien conocido que a Andrés Calamaro siempre le gustó disfrazarse de Bob Dylan. Piensen sin ir más lejos en el guiño de la portada de Alta Suciedad y el célebre episodio en el que un ejemplar de aquel CD acabó en manos del mismísimo Bob. Ocurrió en la gira española de 1999, cuando Andrés abrió varios de esos conciertos. No creo que haya tenido nunca un telonero tan osado: Calamaro se vestía como él, se peinaba como él, cantaba como él e incluso consiguió su permiso para versionar Seven Days. Jamás se había visto semejante herejía, un telonero cantando una de Dylan justo antes de actuar Dylan. Supongo que se lo permitió porque, aunque él escribiera esa canción, después de regalársela a Ron Wood parecía un poco menos suya.

Dylan y CalamaroLa foto que inspiró "Alta Suciedad"

Imaginen el respingo que pegaría Bob al ver una foto de sí mismo en versión argentina, quizá por eso aquel Alta Suciedad quedó abandonado en la habitación de su hotel. Y ahora, en el colmo de la sofisticación, Calamaro pega otra vuelta de tuerca a su obsesión dylaniana poniendo a una actriz interpretándole a él imitando a Bob… aunque mirándolo bien no quede muy claro si en algún momento de la imitación el personaje interpuesto es Enrique Bunbury. Impresionante en todo caso, esa mente calenturienta siempre encuentra un resquicio para seguir sorprendiendo. Vale que la idea no es suya, que la tomó prestada de una película, pero pese a que la ocurrencia no sea original hay que reconocer que para este videoclip está traída con bastante buen gusto.

Bob Dyalan y Cate BlanchettCate Blanchett haciendo de Dylan en "I'm Not There"

Parece obligado mencionar que la chica que hace de chica en el clip es la actual chica de AC, pero no le demos mayor importancia, que eso es un asunto interno argentino. Carnaza para su prensa rosa, busquen imágenes de Micaela Breque en cualquier buscador y lo comprenderán. De todas formas no me negarán que, incluso esquivando tan espinoso asunto, esa letra en principio inocente gana unos cuantos kilos de morbo al ser ilustrada con imágenes bien potentes. O sea, nuestro héroe vuelve a hacer una de sus típicas canciones pegadizas que gustan tanto a las chicas, pero luego se saca de la manga un videoclip lésbico que cambia el sentido de la historia para dejar al personal totalmente desconcertado. Y sepan además que esta temática ha tenido continuidad en los siguientes vídeos del disco. Bohemio y Rehenes completan lo que podríamos llamar su “trilogía lésbica”.

Andrés Calamaro - BohemioBohemio (2013)

Quizá lo más destacado del nuevo disco es que Calamaro haya conseguido moderarse. Se ha limitado a grabar canciones bonitas, no demasiado largas, sin permitirse una sola concesión a sus legendarios excesos. Solo diez canciones agradables, sin salidas de tono ni desvaríos ruidosos. Y por contar algo más, personalmente me ha encantado su decisión de abrir el CD acordándose de Spinetta, llevándonos de paseo por Belgrano, su barrio, para hablarnos del amigo más que del músico. Miren que texto tan emotivo ha escrito sobre la canción. Y es que cuando Andrés homenajea pone todo el corazón, como en su inolvidable dedicatoria a Miguel Abuelo o tantas referencias a Guille Martín a cual más cariñosa. Nos ha llegado al alma, ya saben que en A70 somos muy de Spinetta.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Por culpa de Spinetta” y “Sigo con Spinetta”, publicados originalmente el miércoles 15 de febrero de 2012 y el domingo 26 de febrero de 2012.