Esto ya lo había advertido Nancho Novo hace mucho tiempo

Jueves, 4 de diciembre de 2014.-
Como es costumbre un fin de semana sí y uno no, el domingo pasado me acerqué al estadio a ver a mi equipo. Unas horas antes, en la previa del partido, cerca de allí se pelearon a muerte varios cientos de descerebrados que decían representar a las respectivas aficiones. Menuda mentira. Sin antecedentes de especial rivalidad futbolística entre el Atleti y el Dépor, ellos sabrán cuáles eran esas deudas que necesitaban saldar. Durante el partido se palpaba un silencio culpable, era difícil no sentir la vergüenza de compartir colores con semejantes energúmenos. Todavía un poco noqueado, caigo en la cuenta de que hace más de diez años alguien escribió la canción sobre lo sucedido con una precisión que asusta.

Este Baja triste el Manzanares pertenece a un disco de Nancho Novo y los Castigados sin Postre que casi nadie ha visto nunca. Tan raro es que ni siquiera existe en youtube, de ahí que solo haya encontrado esta toma en directo cazada al vuelo en el Gruta 77. Falta la primera estrofa, pero la pongo aquí debajo para que no se pierdan ustedes ni una palabra.

Baja triste el Manzanares
Cuando cruza el Calderón
Rojo y sangre el Manzanares
Al pasar el Calderón
Yo me acerco a consolarlo
Por si me consuelo yo

Cuando llora el Manzanares
Se me inunda a mí el salón
Allá por el Calderón

Andaba triste Nancho por la orilla del río a causa de una ruptura sentimental justo por las mismas fechas en que mataron a Aitor Zabaleta. Fue asesinado a finales de los 90 por los mismos criminales en el mismo estadio, con el agravante de que Zabaleta no era un ultra sino un hincha pintoresco a la vieja usanza, una especie de Manolo el del bombo donostiarra. Nancho Novo le dedicó unas estrofas de su canción sin sospechar que todas esas metáforas que entonces escribió sobre la sangre derramada en el río Manzanares se cumplirían ahora al pie de la letra y, lo que es peor, con el equipo de sus amores involucrado. Porque sepan que Nancho es coruñés y del Deportivo, un destacado integrante de la numerosísima colonia deportivista que reside en Madrid. Creo recordar un personaje suyo que seguía con pasión un partido televisado del Superdépor en un bar de la capital repleto de gallegos, puede que la peli fuera Finisterre. Una escena muy autobiográfica. Gallego, futbolero, actor, roquero y ahora también visionario. Esta faceta de Nancho parece Cousa de meigas, que por cierto era otra de las canciones del disco.

Nancho Novo y los Castigados sin Postre - Con mucha suavidad
Con mucha suavidad (2002)

Si este CD casi nadie lo ha visto jamás, yo nunca lo conseguí, fue porque se publicó en Discos en la Arena un par de semanas antes de que el sello desapareciera de la faz de la tierra. Creo que pasado un mes Nancho trató de relanzarlo con licencia propia, pero a la vista está que no lo consiguió. Así, el segundo trabajo de los Castigados sin Postre se convirtió en un disco fantasma. El primero, Confieso que he bebido, tampoco es que se viera mucho por ahí, pero algún ejemplar se pudo pillar. Tras grabar en dos sellos casi clandestinos, el grupo ya ni se molestó en publicar un tercer disco. Pese a terminar su carrera discográfica en aquel temprano 2002, el grupo de Nancho Novo nunca dejó de actuar por las salas madrileñas cosechando incluso algún que otro hit de directo de esos que corren de boca en boca.

Nancho Novo y los Castigados sin Postre - Confieso que he bebido
El disco de debut en 1996

La primera vez que oí de pasada Baja triste el Manzanares me hizo mucha ilusión que mencionara al Vicente Calderón y quise añadirla a mi colección de canciones atléticas. Un amigo me advirtió: “que no es del Atleti, que es contra el Atleti”. Pues en parte sí y en parte no. Simplemente refleja la tristeza que producen algunas cosas que ocurren cerca del estadio y a lo más que llega es a llamar “cabrón” al asesino, pues venía a huevo por rimar con Calderón. Cuando al fin conseguí el disco, descargado en mp3 puesto que en CD nunca apareció, comprobé que todas las canciones, incluida Baja triste, tienen algo de temática amorosa. Amor sincero, amor descarnado, amor gamberro, amor imposible… lo que Nancho vino a definir como “género guarromántico”, que no se sabe muy bien lo que es pero puede uno imaginárselo contemplando el color de las sábanas de seda que se ven de fondo.

Nancho Novo y los Castigados sin Postre - Con mucha suavidad (contraportada)
La contraportada también era guarromántica

Le gustó tanto su propia ocurrencia que varios años después publicó una novela guarromántica y utilizó para la tapa la misma foto con los dedos de la chica sobre su boca entreabierta. El debut literario de Nancho Novo se tituló El solateras, con ese mismo diseño de verdadero buen gusto. La prueba de que el disco y el libro existieron son estas fotos que he conseguido en amazon, donde tienen el CD a la venta por 8 euros. Si es verdad, precio de locura. Les dejo con Cousa de meigas, antes mencionada a propósito de los poderes adivinatorios de su autor. La canción es tan condenadamente buena que incluso fue de las más aclamadas del recopilatorio Tonterías de Verano 2013.

Para terminar, permítanme un desahogo futbolero. Me repugnan los ultras, los de mi equipo y los de todos los demás, aunque puedo llegar a comprender que entra dentro de lo normal que los ultras hagan el ultra. Lo que me horroriza y me preocupa es el comportamiento de gente supuestamente normal que se sienta a pocos metros de donde yo lo hago, la cantidad de individuos repartidos por todo el estadio que se mimetizan con los cafres del fondo sur. A lo mejor no son tantos, pero hacen mucho ruido y uno solo de ellos es capaz de arruinar el partido a los veinte o treinta que tiene a su alrededor. Escuchar lo que dicen y contemplar lo que hacen llega a ser insufrible.

Y harto de ese integrismo atlético consistente en dedicar palabras ofensivas a toda clase de colectivos, ya sea aludiendo a su raza, orientación sexual o gentilicio, harto de los insultadores compulsivos, me he quedado aquí muy a gusto hablando de un señor del Dépor que dedicó una canción a un aficionado de la Real Sociedad. Y ya puestos, aprovecho también para confesar que tengo amigos sevillistas… vaya desastre, debo de ser un atlético defectuoso, uno de esos aburridos comepipas como suelen decir despectivamente los alegres chicos de la esvástica.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Arteche”, que fue publicado originalmente el sábado 16 de octubre de 2010.

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Sentimiento rojiblanco (Leiva y Rubén)

Jueves, 5 de junio de 2014.-
De vez en cuando en este blog se cuela algún apunte futbolístico, ya saben que los del Atleti consideramos que nuestro equipo es puro rocanrol. Esta vez, sin embargo, no había manera de hincar el diente al tema… ¿cómo explicar que la mejor temporada de nuestra vida haya tenido como colofón uno de los mayores chascos de la historia del fútbol? Desde luego que el asunto no era sencillo y además, con los ánimos por los suelos, tampoco estaba claro qué banda sonora podía acompañar nuestra pena. Por casualidad esta canción vino a mi encuentro y me pareció la más apropiada, por su aire tristón y por ese estribillo que se adapta como un guante al sentimiento rojiblanco que vivimos estos días.

Los chicos de Pereza nunca ocultaron su simpatía por el Atlético, difícilmente lo podían hacer cuando uno de ellos utiliza como nombre artístico el de uno de los mejores jugadores que jamás pisó el césped del Calderón. Según cuenta, él de crío era futbolero a tope y llegó a jugar en las categorías inferiores del Atleti. Su entrenador ponía motes a los niños del equipo, en parte para motivarles y también para tenerles mejor identificados, y en el reparto de cromos a nuestro protagonista le tocó ser Leivinha. Algún tiempo después el chico cambió las botas de fútbol por la guitarra eléctrica, pero con Leiva se quedó.

Joao Leiva "Leivinha"Joao Leiva "Leivinha", campeón de Liga 1976-77

El niño Leiva todavía no había nacido cuando Leivinha llegó al Manzanares. Su fichaje fue uno de los bombazos del verano de 1975. El Atleti era entonces un equipo poderoso y el presidente Vicente Calderón decidió apostar fuerte para hacerle aún más grande, incorporando a golpe de talonario a dos estrellas del Palmeiras, titulares de la selección brasileña. Luiz Pereira era un defensa zumbón que se ganó la simpatía de la grada y nos dio años de felicidad, sin embargo el que realmente llegaba con etiqueta de jugadorazo era Leivinha, autor de la primera bicicleta que se vio en la Liga española. Hoy día cualquier idiota hace bicicletas de ocasión aunque no vengan a cuento, pero que conste que la de Leivinha es muy anterior. Pese a esos destellos de clase, el rendimiento del rubio brasileño fue más bien irregular, sobre todo por culpa de las lesiones. En su segunda temporada se ganó la Liga, pero a la hora de la verdad los goles que tenía que marcar Leivinha los acabó metiendo Rubén Cano… vaya, qué casualidad… Rubén, como la otra mitad de Pereza.

Rubén CanoRubén Cano, el imprevisto goleador del 77

Así que gracias a Rubén y a Leiva fuimos campeones de Liga en 1977. Y aunque Leivinha fuera la estrella, al final el segundo delantero acabó siendo fundamental. Así es nuestro Atleti, un buen montón de gratos recuerdos que emergen de entre toda clase de dificultades y situaciones complicadas. Cuando los otros Rubén y Leiva, los de Pereza, cantan que no quieren ser como los demás imagino una gran hermandad de gente que no se acomoda al camino fácil en cualquier faceta de la vida. En estos días chungos los del Atleti nos unimos a ese coro en el que encontramos otra posible explicación de por qué queremos tanto a este equipo.

Pereza - BairesBaires (Libro + CD + DVD, 2009)

No queremos ser como los demás es una canción rara en el repertorio de Pereza. Nunca salió una versión oficial en estudio: se anticipó una especie de grabación en maqueta en el libro-disco Baires y después ya fue presentada con honores en la grabación de Barcelona, un directo acústico sobre un precioso escenario ajardinado que se publicó en DVD, justo al que pertenece la toma que sale en el vídeo del principio. La canción es tan reconocible que imaginaba que podría ser una versión o un plagio, pero nunca terminé de encajar a qué me recordaba la melodía. A lo mejor es simplemente que me retrotrae a una canción muy parecida de los Kinks, que habla de lo mismo y tiene el mismo aire tristón.

Nuestro archivero Adelardo, que también se encuentra muy afectado, desempolva hoy la necrológica dedicada a uno de los grandes de la mitología rojiblanca. Pensábamos que Arteche y Luis Aragonés nos ayudarían desde ahí arriba a ser campeones de Europa, pero era pedirles demasiado, quizá sean mártires rojiblancos más que santos milagreros. Sepan que el de Arteche fue el único texto en la historia de este blog al que no se añadió ninguna canción, un post silencioso en señal de duelo.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Arteche”, que fue publicado originalmente el sábado 16 de octubre de 2010.

 

Partido a partido, final a final

Martes, 22 de abril de 2014.-
Ya saben que en A70 sentimos debilidad por el Atlético de Madrid. Los últimos años ya habían sido realmente buenos, pero lo de esta temporada va camino de superar todo lo imaginable. Nuestro líder y guía espiritual, el Cholo Simeone, nos ha prohibido pensar más allá del próximo partido, y además ha dicho que cada partido que queda hay que tomárselo como una final. Y para motivar a los jugadores camino del estadio, en el autobús se escucha esta canción a todo volumen.

Así se explica que los chicos salten al césped con tantísima intensidad, que estos son detalles que no pueden dejarse al azar. Enorme acierto del Cholo Simeone, aunque puede que la idea haya sido más bien del Mono Burgos, su segundo, que me da que es más de esa cuerda. Y para que la hinchada no decaiga, Thunderstruck también atruena en la megafonía del Vicente Calderón en el descanso de cada partido.

AC/DC - The Razors EdgeThe Razors Edge (1990)

Mola ser de un equipo en el que se vive todo con tanta pasión. Hasta en la música nos tira el rock más apretao, como ya explicó hace unos meses un gran bloguero en rojo y blanco. Qué diferencia con aquel entrenador catalán tan finolis que motivaba a sus jugadores con una famosa happy song de Coldplay. Por no hablar de ese club multimillonario cuyos futbolistas de habla portuguesa se empeñan en promocionar éxitos en su idioma, “assim voce me mata“, supongo que a comisión.

Decidídamente, me quedo con AC/DC. No sé si al final conseguiremos ganar algo, pero qué barbaridad lo que estamos disfrutando por el camino. Y no lo olviden: esta tarde agarren su bolsito, súbanse al autobús y pongan rumbo a la cancha.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Factor rock y factor roll”, que fue publicado originalmente el viernes 25 de marzo de 2011.

Y al decimotercer año… Resurrección

Domingo, 26 de mayo de 2013.-
Hubo una vez una película tan aburrida que estuvo a punto de durar catorce años. Era una peli mala, monocorde. A veces amagaba con giros argumentales que a la hora de la verdad no llevaban a ninguna parte, pues la trama siempre volvía a reconducirse hasta llegar exactamente al mismo punto. Por mucho que el protagonista se esforzara en conseguir el día perfecto, al término de cada acto estaba condenado a regresar al comienzo de la historia. Vuelta al principio una y otra vez, y para colmo teniendo que escuchar siempre la misma canción.

Mito de Sísifo, decían los clásicos; más recientemente Día de la Marmota, según la culturilla popular. Es cierto que esa comedia maquillaba un poco a su pariente griego poniendo un final feliz. Los dioses permitían al meteorólogo interpretado por Bill Murray escapar del “bucle Sonny & Cher” y una vez liberado de la canción pudo continuar su vida convertido en mejor persona. Pese a tener ese buen precedente, ni el atlético más optimista podía imaginarse que nuestra película pudiera tenernos reservado un final tan espectacular, tan fulminante.

Sin garantía ninguna de que la noche fuera a ser victoriosa, más de treinta mil chalados nos presentamos en el Bernabéu. Fuimos porque sí, porque había que estar. Añadir un poco de color rojo a ese paisaje habitualmente blaquecino era ya un triunfo, imaginar además que todo pudiera terminar bien parecía pretencioso… y sin embargo sucedió. Tan inesperado fue el acontecimiento que el sambenito de “los 14 años” acabó siendo mentira. Una falsedad parecida a lo de “los 40 años” de aquel Generalísimo que hace tiempo daba nombre a esta misma Copa. Estuvo treinta y muchos años mandando, pero se hizo tan largo que los historiadores optaron por redondear a cuarenta.

Volviendo al tema, mi hijo mayor tiene catorce años cumplidos y ya estaba en este mundo cuando Jimmy Floyd Hasselbaink y Jose Mari golearon a Bizarri. Por cierto, maldito Claudio Ranieri por lograr aquella victoria y permitir que el equipo se autodestruyera en los meses siguientes… mi hijo no lo recuerda con tanto detalle como yo porque él solo tenía ocho meses. Echando cuentas, el decimocuarto aniversario se habría cumplido el 30 de octubre de este 2013, pero tras el último partido de Liga alguien decidió que el contador tenía que subir de trece a catorce antes de tiempo. Quizá fue cosa de la prensa deportiva, siempre tan servil con su equipo favorito. Dieron por amortizada la final de Copa y calcularon que el Atleti no tendría más oportunidades antes de octubre. Se equivocaron, como casi siempre que hacen pronósticos cegados por sus propios deseos.

Varios - Somos socios del AtletiSomos socios del Atleti-El disco del Centenario (2003)

Como esto es un blog de rocanrol, he mirado en El disco del Centenario a ver si había algo que pudiera venir a cuento, una canción apropiada para estos días de emociones a flor de piel, de risas, de llantos y de ronquera. He encontrado una que podría servir, un peculiar I Will Survive.

Vaya por delante mi reconocimiento y gratitud a los forlanes, radameles, diegos (ribas/costa) y joaomirandas que vinieron de más allá del Atlántico para marcar los goles que nos hicieron felices, pero en todo corazoncito rojo y blanco siempre hay un espacio reservado para los jugadores de la cantera, esos chavales nacidos en Madrid y alrededores que consiguen hacerse un hueco en el equipo titular, como ese Gabi o ese Mario que se agigantan “derrochando coraje y corazón”. Hace un par de años empezó a tener minutos un tal Koke. Cuando me enteré de que se llamaba Jorge Resurrección me dio muy buena espina. “Me gusta su apellido, quizá sea un presagio de que las cosas empezarán a cambiar con este chico en el campo”, pensé. Y cumpliendo la corazonada, resulta que ese chico dio el pase del gol de la victoria, igualito que el que Geli dio a Pantic la vez anterior. Así que, en homenaje a Koke, vamos con Los Enemigos.

He tardado más de una semana en sentarme escribir esto, que han sido días muy agitados. Hemos celebrado sin descanso, como en las bodas gitanas, y ya que lo estamos viviendo con tanta alegría, déjennos ser felices un poco más. Esta tarde iremos al Calderón a aplaudir a los campeones y mañana lunes le contaremos a todo el mundo lo mucho que disfrutamos. A partir del martes que viene intentaremos ser un poco menos pesados.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Andy Kaufman sigue vivo”, publicado originalmente el domingo 27 de noviembre de 2011, y de “We Salute You, Bucarest!”, publicado originalmente el martes 8 de mayo de 2012.

We Salute You, Bucarest!

Martes, 8 de mayo de 2012.-
Entre hoy y mañana decenas de miles de españoles invadirán Bucarest. Vaya desde aquí un pequeño homenaje a todos ellos con esta precioso tema de Gigatrón, valerosos roqueros ibéricos que ya hace años se atrevieron a pisar la salvaje tierra rumana.

Pásenlo bien y sobre todo disfruten de la victoria, que esta vez seguro será rojiblanca.

Mar de cuernos (2005)

Arteche

Sábado, 16 de octubre de 2010.-
Esta semana murió Juan Carlos Arteche y hace solo un rato le hemos rendido homenaje en el estadio Vicente Calderón con un minuto de silencio antes de empezar el partido y con otro minuto de aplausos durante el minuto 4, que ese era el número que lució en su camiseta del Atlético de Madrid desde 1978 y durante casi toda la década de los 80.

¿Por qué hacer un paréntesis en un blog de rocanrol para homenajear a un futbolista? Bueno, ya hablé de él cuando empecé a escribir Atascado en los 70, explicando esa extraña confusión que hay en mis recuerdos entre los pelos largos de los futbolistas argentinos y los de los héroes del rocanrol, y cómo en esa mitología personal se cuelan también los defensas centrales del Atleti de los 80. Qué cosas, pudiendo tener ídolos exóticos del Brasil o la Argentina, algunos críos de entonces escogimos a un señor de Cantabria poco refinado, feo y con bigote.

Los rivales le pusieron la etiqueta de leñero y aún le recuerdan así. Claro, era el típico futbolística que no gusta tener en el equipo contrario, pero sí en el propio. Era bravo y un auténtico capitán dentro del campo que tiraba del resto de compañeros. Y si había que despejar un balón hacia el río Manzanares por el hueco del Calderón, lo hacía. Y si había que dar una patada a un contrario levantándole dos metros del suelo también lo hacía. Pero con oficio de central de los de antes, por sentido del deber.

En sus 2 ó 3 primeros años en el Atleti se dedicó simplemente a eso, a dar patadas. Era muy joven cuando llegó del Racing, pero tuvo la suerte de formar pareja defensiva con el brasilero Luiz Pereira, artista del fútbol. Arteche era cabezota y tenía un enorme afán de superación, así que aprendió de su compañero y pudo pulir su estilo. Por eso perduró en el tiempo y en la memoria de los aficionados. Al poco se marchó Pereira y empezó a jugar junto a Miguel Ángel Ruiz, un joven canterano que maduró a la sombra de Arteche. Poco después se produjo el fichaje de Balbino, defensa del Salamanca, y esa sí que fue una pareja de centrales mítica. Al menos en este blog.

Arteche y BalbinoJuan Carlos Arteche con Balbino justo antes de
un partido
de los tiempos del blanco y negro

Por cierto… ¿cuándo empiezan los 70?

Jueves, 10 de diciembre de 2009.-
No, no voy a entrar en la polémica de si las décadas empiezan en su año 0 o su año 1, pero habrá que ubicar en un momento concreto el “estilo rock 70” para saber de qué estamos hablando…

He estado dando vueltas al tema, y ahí lanzo dos fechas: los 70 empiezan en agosto de 1969 y, como es habitual, España se entera un poco más tarde, diría que 1973. ¿Por qué? Creo que esto merece una explicación más al detalle.

Me pongo a escribirlo y en los próximos días lo colocaré en lugar preferente…

…ahí lo tienen:

Los 70 arrancan en 1969

Woodstock (1970)Woodstock (1970)

1973, los peludos invaden España

Smash - El garrotinEl Garrotín (1971)