Peleas de bar estilo años 50

Jueves, 27 de mayo de 2010.-
Y como una cosa lleva a la otra, no me quiero quedar con la ganas de mostrarles la famosa pelea de bar de la película King Creole, estrenada en España con el asombroso título de El barrio contra mí… ¡toma ya traducción! La creatividad de las distribuidoras ibéricas en esta materia nunca conoció límites.

Y claro, al ver estas escenas de chulería acartonada con las que se sobraba el Elvis actor de cine no tengo más remedio que recordar su mejor parodia, en este caso una parodia que dignifica las películas de Elvis. Se trata del gran Val Kilmer en el papel de ídolo del rock con el absurdo objetivo de conquistar mercados en la Alemania del Este. En Top Secret! había una delirante escena en la que el cantante Nick Rivers se veía obligado a demostrar su fidelidad a la resistencia francesa. La reunión secreta tenía lugar en un rock & roll bar estilo años 50 en mitad de la Alemania comunista (o más bien nazi, que en la peli no queda claro). Al tío no se le ocurre otra cosa que cantarse un tema (Enrolla la alfombra, creo que se llamaba) y todos los teenagers se poner a bailar como locos encima de las mesas.

Lamentablemente no encuentro esa escena en youtube (a ver si aprendo de una vez a subir videos… ¡qué pereza!), pero a cambio les dejo disfrutar de esta otra, la famosa pelea submarina en un saloon del oeste. Elvis Presley también protagonizó algún que otro penoso Western, pero siempre en superficie.

Más sobre King Creole en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/507

Anuncios

Yo no soy Bo Diddley vol. 4: Elvis Presley

Lunes, 17 de mayo de 2010.-
No, Elvis Aaron no era negro. Precisamente de no haber sido un blanco guapete de Mississippi nunca habría llegado a convertirse en mito del siglo XX. De momento no me atrevo a escribir aquí nada serio sobre el Rey del Rock, no se trata de eso. Salió a relucir Elvis Presley en el concierto de Ilegales, y me veo en la obligación de poner en el cuadradito de debajo la macarrada de canción que tanto une a ambos artistas.

¡Ah, es la película King Creole! Creo que la famosa escena de la pelea en el bar venía justo después… no hizo bien el matón de turno en subestimar delante de las chicas a Elvis, que también podía llegar a ser realmente duro pese esa carita de galán de Hollywood.

Me hace gracia que Jorge Martínez versione justo este tema de Elvis, tan rebosante de desafío y ganas de bronca. Y la cosa no es de ahora, que ya lo había hecho hace algunos cientos de años en ¡Qué noche la de aquel año!, aquel empalagoso programa de Miguel Ríos en TVE.

Una belicosa gorra para una gran canción. Tengo un amigo que cada vez que la escucha se siente poseído por un irrefrenable ataque de karaoke. Va por él.

Más sobre Trouble en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/500

Bill Haley & The Comets, rocanrol primigenio con caracolillo (Yo no soy Bo Diddley vol. 3)

Miércoles, 21 de abril de 2010.-
Aunque quizá robara la idea al negro Big Joe Turner (la clásica historia de los viejos tiempos racistas), a este señor se le atribuye la invención del rock & roll tal como empezó a gustar a los blancos: en 1955 añadió swing a la música de los negros y tuvo una enorme proyección en los medios de la época. No había problema, la imagen de Bill Haley era sexualmente inofensiva y aún faltaba un año para que Elvis escandalizara a la inocente América con sus movimientos pélvicos mientras cantaba Hound Dog, así que el bueno de Bill pudo salir en la tele con su caracolillo sin que nadie se ofendiera. Y también salió en el cine. Su canción más famosa sirvió para ilustrar los títulos de crédito de la película Blackboard Jungle. Ahí estaba Glenn Ford como angustiado maestro tratando de mantener el tipo ante sus delincuentes alumnos… como la distribuidora en España no veía la manera de meter mano al título, hizo la típica traducción a su bola: Semilla de maldad.

Vaya, parece que el salvajismo en las aulas nunca pasa de moda… A esta canción se le atribuye el honor de ser el primer rock en la historia del cine, y yo añado que Rock Around The Clock es también muy útil para enseñar a los niños a contar hasta 12 en inglés. Pensándolo bien, esto es un poco como la infancia del rocanrol, incluso lo de Haley y sus cometas suena a chiste tontorrón, esa fórmula tantas veces repetida en el pop español de los 80. Y poco más sabía sobre este tipo, salvo que su hijo consiguió entrar en el Libro Guiness batiendo el récord de subida de escaleras en rascacielos… ¡qué duro es ser hijo de famoso, también en los USA!

Bill Haley & The Comets - The Very Best OfThe Very Best Of Bill Haley & The Comets (1999)

Más sobre Bill Haley & The Comets en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/471

A-wop-bop-a-loo-bop-a-lop-bam-boom!

Miércoles, 16 de diciembre de 2009.-
Como llevo muchos días sin publicar cosas de los 70, vuelvo a recurrir al viejo truco del rock en blanco y negro… y pienso seguir haciéndolo hasta que se me acabe el catálogo de oldies. Ya dije que Yo no soy Bo Diddley ni rocanroleé en los 50, pero tampoco me habría importado.

Otro de mis favoritos es Little Richard, al que desde ya otorgo el título de Primer Gran Gritador de la Historia del Rock. ¿Cómo es posible que un negro tan canijo y de aspecto refinado pudiera gritar tanto? Nadie puede saberlo, pero miren con qué ímpetu le tiraba los tejos a una tal Lucille:

Aprovecho para reivindicar el valor como letrista de Pequeño Ricardo. Quizá no en el sentido dylaniano, pero sí en el ramoniano… ¡Seguro que fue de él de quien los Ramones aprendieron que en una letra de rock hay que ir al grano y no complicarse! Por ejemplo, el texto de Tutti-Frutti es perfecto, como para enmarcar alguna de sus estrofas:

I got a girl named Sue,
she knows just what to do
I got a girl named Daisy,
she almost drives me crazy

¡Increíble precisión en la rima!… Ésta tampoco está nada mal:

She rocks to the east,
she rocks to the west,
but she’s the girl that I love the best

Pero sobre todo ésta, quiza una de las frases más influyentes de la historia del rocanrol:

A-wop-bop-a-loo-bop-a-lop-bam-boom!
(pronúnciese aguanbabuluba-balambambú)

Mírenlo interpretado con elegancia por Nick Rivers en una mítica escena… pero bueno, ¿no es ese Val Kilmer?

Así saldó John Lennon su deuda con Chuck Berry

Miércoles, 11 de noviembre de 2009.-
Por aquello de que el rocanrol tiene apenas cuatro acordes, a los pocos años muchas canciones empezaron a parecerse sospechosamente a otras. Al principio nadie se molestó, puesto que lo que más se practicaba entre los songwriters era el autoplagio, pero a finales de los 60 había tanta joven estrella del rock podrida de dinero que llegó el momento de exigirles cuentas. Little Richard se enfadó mucho con John Fogerty porque Travelin’ Band era igualita igualita que Long Tall Sally… pero fue a George Harrison a quien le tocó cargar con el estigma del plagiario: el juez sentenció que su superéxito My Sweet Lord no era más que una versión no acreditada de He’s So Fine, de las Chiffons.

Esta es la canción que nunca debió sonar en casa de Harrison. Existe una leyenda según la cual George quedó tan traumatizado que prohibió a familiares y sirvientes poner la radio en su presencia para jamás volver a escuchar canciones ajenas…

The ChiffonsLa canción de las Chiffons hablaba de ligues,
nada de Hare Krishna

Con el precedente de un beatle condenado, los editores de Chuck Berry fueron a por John Lennon. Este nunca negó que el fraseo ralentizado de Come Together era un homenaje nada encubierto a You Can’t Catch Me, así que, con tal de no acabar como su amigo George, negoció un acuerdo satisfactorio en forma de royalties para el tacaño guitarrista de Missouri. Haría un disco con sus favoritas del rocanrol de los 50 e incluiría no una composición de su admirado Chuck, mejor dos: Sweet Little Sixteen y la propia You Can’t Catch Me, para que todo el mundo pudiera comparar… así era el famoso humor negro de Lennon. Muy bien, vamos con el divertido juego de los plagios y oigamos seguidas las dos originales. Primero la de Chuck Berry, de 1956:

Y ahora oigamos Come Together, la canción con la que los Beatles comezaban su Abbey Road de 1969:

Sin comentarios… pero volvamos al disco de Lennon. Hace mucho que tengo este disco en vinilo. De siempre me ha gustado el repertorio del primer rock & roll y el ejercicio de estilo que aquí hace Lennon es magnífico. Su archifamosa versión de Stand By Me queda para la historia, y además están los que tienen que estar: Gene Vincent, Fats Domino, Little Richard, Buddy Holly, Larry Wiliams y, por supuesto, Chuck Berry por duplicado. Recomiendo volver a escucharlo, pues su versión remasterizada de 2004 está ampliada con tres canciones extra: Angel Baby, To Know Her Is To Love Her y My Baby Left Me. Y en el corte 1, nada menos que el himno rocker por excelencia:

Pese a ser uno de los más grandes compositores del rock, Lennon siempre dijo que nada le excitaba más sobre un escenario que versionar éxitos de los 50, una manera de reconocer que si esa música no le hubiera tocado la fibra cuando era adolescente, jamás habría escrito Across The Universe, ni Strawberry Fields, ni Watching The Wheels, ni nada de nada de nada… Por cierto, la portada tiene su miga. Se trata de una vieja foto de los tiempos de Hamburgo en la que John aún tiene el aspecto rocker de sus orígenes. Superpuesto, el espectro de unos Beatles ya asimilados a la moda pop… muy hábil, Mr. Lennon.

John Lennon - Rock'N'RollRock'N'Roll (1975)

Rastas, rap y cannabis

Un poco de historia del rocanrol nunca viene mal, y quién sabe si algún joven aficionado a la música puede sufrir un repentino ataque de curiosidad. Las tendencias roqueras suelen ser prisioneras de su tiempo y al poco pueden sufrir síntomas de agotamiento por sus propias limitaciones. Cuando se completa un ciclo uno tiende agobiarse, y mi receta para la desintoxicación es bien sencilla… ¡volver los orígenes!

Joven roquero: si empiezas a hartarte de buenrrollismo con rastas, te cansan las ocurrencias del rimador de moda y te provoca cierto hastío el enésimo panfleto pro lega-legalización, mira esto…

Published in: on 21/10/2009 at 18:27  Dejar un comentario  
Tags: , ,

¿Es usted Bo Diddley o no lo es?

Martes, 3 de noviembre de 2009.-
En este bloque me salgo por primera vez de la década de los 70, pero no habrá más remedio que referirse de vez en cuando a años anteriores y siguientes… especialmente a los 50, porque ahí está el origen de todo. Pido perdón por retroceder tanto, pero lo hago por uno de mis fetiches roqueros. Yo no soy Bo Diddley, Fito Cabrales tampoco… ¡éste es Bo Diddley!

Chuck dijo la verdad al presentarlo. Bo Diddley creó un sonido característico y un grandísimo repertorio ampliamente versionado por gente como los Stones, los Pretty Things, los Animals, Bob Seger, la Creedence, George Thorogood… También tuvo una brillante idea publicitaria para que su música sirviera como eficaz medio de autopromoción. Se le ocurrió que nadie olvidaría su nombre si lo repetía obsesivamente en sus propias canciones mientras rasgaba su guitarra cuadrada:

Hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley…”

No soy nada partidario del baile, ni sé ni me interesa, pero me hipnotiza la precisión y economía de movimientos de estas coristas… desde luego, mucho más sexual que las tontas acrobacias que se ven últimamente en las academias de baile de la tele. Bufff, ruego perdonen esta comparación de tan mal gusto.

Y hablando de comparaciones, vayamos con el principal culpable de que últimamente estemos hablando tanto sobre Bo. Se trata de Fito Cabrales, odiado en amplios sectores del rocanrol solo porque Fito&Fitipaldis vende toneladas de copias de cada uno de sus discos… y todos sabemos que el éxito de ventas nunca se perdona a los roqueros españoles.

Fito&Fitipaldis - Por la boca vive el pez
Por la boca vive el pez (2006)

Yo no tengo problemas en reconocer que me gusta pues, aparte de ser comercial, en sus discos siempre hay un par de canciones en las que vuelve a la esencia del rock de los pioneros. Gracias a una canción suya, unos cuantos miles de fans muy jovencitos se han enterado de quién es Bo Diddley.

Fito, está claro que por tamaño no eres Bo Diddley, pero cuanto más lo niegas más te pareces.

Fito Cabrales y Candy CarameloFito se crece cuando canta lo de Bo Diddley