El verano en que Jagger cumplió 70

Domingo, 29 de Septiembre de 2013.-
Terminó el verano de 2013 y caigo en la cuenta de que quizá sea el primero de los últimos treinta en que no he ido a ningún concierto. Tenía que haberme dado cuenta y acercarme a alguno como fuera, que así parece que la decadencia roquera no es achacable solo a la vejez de los músicos, también el público envejece que es una barbaridad. Pero nada, que no pudo ser. Cuando George Thorogood vino a Madrid, me pilló fuera. Tocó Costas en las fiestas del pueblo de al lado, pero justo ese fin de semana lo pasé en Ávila… y a la vuelta me entero de que Deep Purple había estado en Gredos la noche anterior… ¡qué rabia! La reflexión me queda bastante triste, pues tendré que recordar como acontecimiento de este verano que Mick Jagger cumplió 70 años.

Elijo esta canción para demostrar que el tío aún se esfuerza en parecer joven emprendiendo nuevos proyectos musicales. Esto lo grabó hace un par de años con un horrible grupo de raggamuffin o como se llame eso de rapear al estilo jamaicano. Perdón por lo de horrible, igual son muy buenos para quien le guste ese palo, pero si escucho cualquier otra canción de ese disco siento un poco de repelús. El amigo Mick hizo el paripé de fingir que era un miembro más del grupo, sin destacar en la portada ni en los créditos, limitándose a hacer coros, algún dueto con la chica y la voz solista en ese Never Gonna Change que es el único corte 100% Jagger y bien podría pertenecer a alguno de sus discos en solitario.

SuperHeavy (2011)SuperHeavy (2011)

Después de esta cosa rastafari sacó con los Stones el disco ese del gorila… qué pereza, otro recopilatorio… ya ni siquiera me preocupé de comprarlo. Creo que tenía dos canciones nuevas, un detalle que les dejaba completamente en evidencia: se juntan a grabar tras varios años y solo les salen dos canciones. Una pena tratándose de una ocasión tan señalada como celebrar los cincuenta años de la banda. Y para seguir en la misma línea, la cacareada gira mundial quedó reducida a un par de fiestecillas en Londres y Nueva York con precios orientados a la clase media alta; qué digo, mucho más que alta. Luego unas pocas capitales estadounidenses, otra vez Londres y pare usted de contar.

Mick Jagger, 70 & CountingCelebrando el 50º Aniversario de los Stones:
a un lado el gorila, al otro Jagger

Comprendo que fotos como esta desatan toda clase de críticas denigratorias hacia la dignidad del artista, pero no me parece bien hacer sangre por una simple exhibición de arrugas. Si Jagger se siente con fuerzas a sus 70 años para seguir ejerciendo de estrella del rock a tiempo parcial es muy libre de hacerlo. Es más, le reconozco todo el mérito: con su estatus y su prestigio podría dedicarse a cualquier actividad típica de jubilado multimillonario mucho más placentera y libre de las críticas como, qué se yo, jugar al golf o asistir a desfiles de modelos.

SuperHeavy, Bob Marley, Peter ToshJagger, con jamaicanos de mentira y de verdad

El caso es que el tío mantiene un cierto prestigio que le permite analizar con perspectiva su propia carrera artística. En entrevistas recientes se ha descolgado con una especie de autocrítica que venía a decir que a su obra musical quizá le falte profundidad intelectual. Menuda cosa, Mick, ahora te das cuenta de que los Stones eran un producto superficial, tan deliciosamente superficial que por eso nos gustaba a unos cuantos millones de terrícolas. Claro Mick, si te hubieras esforzado un poco en elevar tu categoría artística ahora te tendrían un poco más en cuenta en los selectos ambientes del laborismo británico… pero no se puede abarcar todo. Recuerda lo bien que te lo pasabas cuando eras el tío más cotizado del negocio y con tus labios carnosos y tu forma de moverte en el escenario todo el mundo suspiraba por meterse en tu cama, sin distinción de sexo, raza o condición. En fin, no queda otra que refugiarse en el recuerdo de esos tiempos superficiales. Por no salirnos de la temática reggae, aquí tienen un ejemplo de los años gloriosos del mayor icono sexual de la historia del rocanrol.

Y para terminar les aporto otra noticia de los últimos días: una de sus nietas va a ser mamá… vaya, vaya, así que Jagger será bisabuelo en 2014… mejor no hacer comentarios.


De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Y entonces en qué quedamos… ¿los Stones o los Rolling?”, que fue publicado originalmente el viernes 30 de septiembre de 2011.

El ojo azul de Mick Jagger

Domingo, 10 de enero de 2010.-
Si hay un grupo que simboliza el rock de los 70, el que creó el sonido y el estereotipo que mejor representa la década, ése es sin duda The Rolling Stones. Su último disco en los 60 fue Let It Bleed y ya tiene aroma setentero, pero hay que esperar al siguiente para que el prototipo de rock stoniano de los 70 quede rematado. Sticky Fingers contiene la imagen de marca Rolling Stone luego repetida hasta la saciedad, de hecho es el primero que se licencia como Rolling Stones Records con la famosa lengua de Andy Warhol. Esto es a lo que me refiero.

Podría insistir en el tema del diseño Warhol, la carpeta de la cremallera y la asquerosa portada española de los dedos sangrientos que debemos a la censura franquista de 1971… pero no, hoy prefiero hablar del ojo azul de Mick Jagger. Para ello tengo que dar un salto de varios discos.

El paquete del travestón no gustó nada al Ministerio de Fraga, así que Andy Warhol diseñó para España la portada más repugnante que se le pudo ocurrir 

Los Stones se pasaron los 70 repitiendo la fórmula de Sticky Fingers con mínimos experimentos y variaciones, a veces con poca inspiración (Goat Head’s Soap), otras con la inspiración a tope (Exile On Main Street) y la mayoría de las veces manteniendo alto el listón. También acusaron la decadencia de la década, tiraron televisores por las ventanas de los hoteles, sufrieron condenas por tenencia de drogas y trataron de remontar el vuelo tras notar en su culo la patada del movimiento punk. Pero justo en medio de los 70 publicaron un disco no muy apreciado, como de transición. Incluía sorpresas como ésta.

Aquí están los primeros coqueteos con el funk y la música disco. Hay una aproximación al jazz en Melody y Keith Richards por fin se da el gusto de versionar un reggae, Cherry Oh Baby. Por cierto, Keith no hace ninguna voz solista, pero se harta de cantar segundas voces y adornarse detrás de Mick.

Ya habrán adivinado que me refiero a Black & Blue, el disco del ojo azul en el lomo del LP. Quienes en su día manejaron vinilo y tienen una estantería de discos a la vista saben de lo que hablo.

Black & Blue (1976)

En los viejos LP’s, portada doble no equivalía a disco doble. Es más, había portadas dobles para un solo disco y discos dobles embutidos cutremente en una portada sencilla. A los artistas ricos, para demostrar poderío, les gustaba abusar de las portadas dobles… contrataban a grandes diseñadores para disparar el presupuesto y de ese modo obligaban a la discográfica a promocionarlo para recuperar la inversión. Es el caso de Black & Blue, que despliega una espectacular fotografía en la que predominan los colores que anuncia el título. Aparecen los cinco Stones en primerísimo primer plano y entre el poco hueco que dejan sus cabezas se ve un intenso cielo y un mar destelleante por el reflejo del sol. Ocupan la portada Mick JaggerKeith Richards Bill Wyman (el bajista como siempre en segundo plano y a la sombra), mientras Charlie Watts y Ron Wood se quedan en la contra. Como la cabeza de Jagger no cabe entera, la pupila de su ojo derecho queda justo en el lomo… por eso la mayoría de coleccionistas de vinilo pueden distinguir entre cientos de discos dónde está exactamente Black & Blue. Justo donde indica el ojo azul de Mick.


Black & Blue (1976), contraportada, lomo y portada. En el centro, el ojo azul que nos observa desde toda estantería de discos que se precie

Ronnie se incorporó a los Stones justo en Black & Blue. Aporta pocas guitarras a la grabación, pero fueron tan generosos con el nuevo que le dejaron salir en la foto. No ocurre lo mismo con el pianista Billy Preston, que imprime su sello a temas tan atípicos como Memory Motel, Hey Negrita o el mencionado Melody… aunque hay que reconocer que su pelo afro quizá no habría cabido en la portada. En aquella época Preston era casi un sexto stone, pero en calidad de colaborador de lujo… de hecho en las 2 últimas canciones que se grabaron, Fool To Cry y Cherry Oh Baby, las teclas ya no fueron suyas, sino de Nicky Hopkins, otro habitual… ¡y gran trabajo también el de Nicky!

Nicky Hopkins, Billy Preston y Ron Wood, tres buenos piezas para un disco

Treinta y muchos años después Ron Wood sigue siendo el nuevo en los Stones, pero en 1975 le dieron estatus de miembro de (casi) pleno derecho. Claro, Woody era como de la familia… ya había participado en la juerga nocturna de la que salió la primera grabación de It’s Only Rock’n’Roll. Algún día les contaré. Les dejo con Crazy Mama, otra typical stone.

Postdata.- Acaba de empezar 2010. Jagger y Richards insisten en salir de gira y arrecian los rumores sobre la inminente expulsión de Ron Wood. Sería una paradoja más para los actuales stones de geriátrico: Ronnie, el más jovencito de los 4 que quedan, será el primero en ser empujado a la jubilación forzosa con “solo” 62 años.

El 1 de junio de 2010 Ron Wood cumplirá 63 años y quizá ya no sea un Rolling Stone