Ya te vale Coverdale

Martes, 06 de mayo de 2014.-
Si hay un traidor al rock de los 70 ese es David Coverdale, paradigma de cómo un genuino rocker setentero puede degenerar en vulgar heavy de peluquería. En la década más gloriosa del rocanrol tuvo el honor de ser el tercer cantante de Deep Purple, asumiendo el reto de sustituir a Ian Gillan. No lo hizo mal. Se identificó tanto que cuando el grupo fue dinamitado desde dentro por el señorito Blackmore puso toda su buena voluntad en seguir adelante con otro guitarrista. No duró mucho, claro, así que el siguiente empeño de Coverdale fue fundar una nueva banda que mantuviera la esencia de los Purple, para lo cual terminó involucrando en el proyecto a dos de sus leyendas: el batería Ian Paice y el teclista Jon Lord. Así que Whitesnake echa a andar con un sexteto inicial formado por tres Purple, más un joven bajista llamado Neil Murray y dos curtidos guitarristas procedentes de la segunda fila del rock inglés de los 70.

Así eran al principio, puro hard-rock setentero orientado hacia la onda más bluesy, como diría el cantante de Gigatrón. El bello Coverdale ya sabía que la suya era la mejor voz para el género desde Paul Rodgers, así que quiso arroparla con guitarristas adecuados. Micky Moody y Bernie Marsden tenían el toque perfecto y un curriculum en el que figuraban varios grupos que ya habían experimentado el proceso de aliñar el blues-rock de forma cada vez más pesadota. Esa versión de los Beatles es un buen ejemplo del partido que podía extraerse a los clásicos del rock si se interpretaban a la manera hard-bluesera.

Whitesnake - TroubleTrouble (1978)

Hasta aquí todo correcto. El problema era que por muy bien que pudieran tocar no había manera de lucirse en las fotos, salían horrorosamente mal. El heavy rock empezaba a tener posibilidades comerciales más que apetitosas, pero con un guitarra pasado de kilos y el otro con bigote y sombrero era imposible hincar el diente al público juvenil ni conquistar el mercado japonés ni el americano ni nada de nada. No es que Paice y Lord fueran quinceañeros precisamente, pero mientras ellos se quedaban discretamente sentaditos tras su batería y su teclado, Marsden y Moody daban el cante una barbaridad. Con cada nuevo disco subían un peldaño en las listas británicas, pero sin poder aspirar a mucho más. En las carátulas abusaban de ilustraciones con serpientes y manzanas en plan poster hortera, se diría que más que nada para evitar la deficiente imagen del grupo.

Los Whitesnake en caricaturaComo mucho salieron en silueta y en caricatura,
el protagonismo solía ser para la serpiente

Portadas con serpientes

Singles tan claros como Fool for Your Loving y Don’t Break My Heart Again pusieron a tope el prestigio de Whitesnake, pero sin alcanzar de verdad la cabeza de cartel. David se moría de envidia al ver cómo algunos heavys de repostería se forraban a costa de los adolescentes estadounidenses y quería su parte del pastel. Esto ya tenía hechuras de superhit, pero mientras el cantante se esforzaba en poner morritos, observen que a su izquierda tiene un guitarrista bigotón y a su derecha hay otro con una camiseta blanca ajustada que poco le ayudaba a disimular el michelín.

Puede que David en algún momento experimentara una iluminación al ver la foto de su propio grupo y entonces comprendiera que no podían quedarse tan “atascados en los 70”. Así no iban a ninguna parte, había que hacer algunos retoques. Quizá no por casualidad surgieron problemas personales entre miembros del grupo, tensiones creativas según dice el eufemismo, así que tras terribles discusiones con sus guitarristas estos acabaron marchándose ellos solitos. Y qué mejor para sustituirlos que buscar otros más jóvenes que tuvieran aspecto de ser hermanos siameses del cantante. Aquí debajo pueden ver el antes y el después, y comprobar ustedes mismos la diferencia.

Los Whitesnake antes y despuésAntes y después del tratamiento de belleza

Saints & Sinners, de 1982, es el último disco de Whitesnake como grupo hardrockero estilo años 70. Tras su grabación, la mitad del grupo huye despavorida: Murray, Paice y Marsden, aunque este último antes de irse coescribe el hit Here I Go Again, dejando así como legado para su archienemigo Coverdale la canción con la que alcanzará mayor éxito y, sobre todo, la que le dará más pasta. Moody y Lord aguantan hasta la siguiente grabación, Slide It In, aunque ya no saldrán de gira ni estarán en el asalto a Estados Unidos. Llegados a este punto, hago un alto en el camino para escuchar la mencionada Here I Go Again, pero la genuina, no la caricatura AOR que se regrabó dos discos después a la exacta medida de los gustos USA.

No hace falta ni comentar la diferencia entre esta deliciosa toma original y la acartonada versión de 1987. Simplemente escuchen en el minuto 03:06 ese solo a dos guitarras tan sobrado de sabiduría y de buen gusto, y a continuación ese mismo espacio ocupado por el típico solo guitarrero exhibicionista a velocidad de vértigo. Les remito directamente al punteo para evitarles escuchar completa la versión chunga. Ese cambio tan brusco se debe a que para ese 1987, da igual referirse al año que al disco del mismo nombre, Coverdale había remodelado el grupo reclutando exclusivamente a músicos jóvenes y fotogénicos. Como mucho deja regresar a la formación al bajista Neil Murray, que al menos se mantiene en el corte en cuanto a límite de edad. Los nuevos integrantes de Whitesnake están entre la creme de la creme de las nuevas hornadas de heavy pastelero, con papel estelar para el superguitarrista John Sykes, que ya había exhibido su pelazo en la etapa más jevimetalera de Thin Lizzy.

Saints & Sinners y Slide It InEntre 1982 y 1984 se fue desmantelando el grupo...

Esta refundación de Whitesnake tuvo que responder a una estrategia perfectamente planificada por David Coverdale para adaptarse a la moda, una especie de pacto con el diablo que le permitió entrar en el olimpo de lo que algunos llaman despectivamente “heavy de los 80”. ¿Cuál sería la motivación de este fausto del rocanrol? ¿El éxito, la gloria, la fama…? Me inclino más bien a que el objetivo primordial fue la pasta. Marsden y Moody eran viejos y feos, y tocaban con la técnica anticuada del venerable hard británico de los 70. Mucho mejor lucir el palmito de los Vivian Campbell y Adrian Vandenberg de turno para sacarle la pasta a los jovenzuelos estadounidenses, con gustos tan proclives a los punteos absurdos a toda velocidad al estilo Eddie Van Halen… ¿verdad, David?

Whitesnake - 1987...y en 1987 se consumó la traición

Y por último, aclarar que el título de este texto ha sido hábilmente plagiado del repertorio de ese gran poeta del rocanrol llamado Manolo Kabezabolo. Con esa contundente frase comenzaba su canción Guatisnei, una traducción libre de otro de los grandes éxitos de los Beatles. Si no la conocen, les aconsejo que dediquen un minuto a solucionarlo, pues la cosa no dura mucho más.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “3 canciones de Rainbow (II): Long Live Rock’n’Roll”, que fue publicado originalmente el jueves 14 de abril de 2011.

Una de Monterey en Tonterías de Verano

Jueves, 18 de julio de 2013.-
Ya anda por ahí circulando la nueva edición del recopilatorio Tonterías de Verano. Ya saben, la cosa va de versiones absurdas, rumba pop, rock bailable y todo tipo de canciones sacadas de contexto. Un buen ejemplo de título fuera de lugar metido ahí con calzador es lo que viene a continuación, que inexplicablemente se ha colado en Tonterías 2013.

Esta es una de las interpretaciones en directo más famosas de la historia del rock, el clásico de los Troggs en una versión muchísimo más wild que su original. Existía la leyenda de que Jimi Hendrix era una bestia sexual, un superdotado en todos los sentidos, y Jimi solía estar encantado de alimentar esa clase de habladurías. En el tiempo en que estuvo instalado en lo más alto de la escena mundial le gustaba versionar canciones conocidas e interpretarlas de la forma más lasciva posible, por eso susurra, gime, se contonea, saca lengua y deja la original de los Troggs a la altura de una canción parroquial, con su solo de ocarina y todo.

The Jimi Hendrix Experience - Live at MontereyLive at Monterey (2007)

Pero si esta toma en directo es famosa es sobre todo por su final, cuando después de conseguir todas los acoples y distorsiones imaginables Jimi deja su guitarra en el suelo, la empapa con un líquido inflamable y le prende fuego con una cerilla. El instrumento siguió escupiendo su sonido infernal mientras las manos músico jugaban con las llamas. Supongo que la hoguerita debió de ser agradable, pues la noche tenía pinta de ser bastante fría. En la peli se vio que todo el público californiano llevaba su abriguito puesto, aunque según el cartel ya estaban en el mes de junio.

Monterey International Pop Festival

Y para mitificar aún más el momento, años después el señor Pete Townshend contó una anécdota impagable que sucedió en los camerinos. Resulta que hasta ese momento The Who había ostentado sin mayor problema el título de grupo más violento del rock mundial, pero en 1967 ese negro asalvajado estaba amenazando seriamente su reinado. La fama de los Who aún les daba para ser cabeza de cartel en el Festival de Monterey y les correspondía por derecho actuar en último lugar, sin embargo Pete no lo veía nada claro. Pensaba que si un tío tan bueno como Hendrix tocaba antes que ellos se llevaría al público de calle y dejaría el listón tan alto que la gente se marcharía en mitad del concierto de los Who, así que no tenía más remedio que ir a hablar con Jimi. Trató de engañarlo con falsa cortesía: “Si quieres, toca tú el último”, pero Jimi contestó con las mismas; “No gracias, tocad vosotros, os lo merecéis”. Pete insistió tanto que acabaron jugándoselo a cara o cruz y la moneda favoreció al inglés. Townshend se salió con la suya y cambió el orden para poner en práctica el plan de hacer la mejor actuación de su vida y así borrar del mapa de una vez por todas al negrata de Seattle. Vaya que sí lo hicieron, los Who arrasaron el escenario para que The Jimi Hendrix Experience no pudiera sobreponerse al caos.

Pues bien, el destrozo de The Who fue histórico, pero justo después Hendrix lo superó con algo nunca visto y Pete Townshend no tuvo más remedio que admitir su derrota.

Y a todo esto… ¿qué pinta la cancioncita esta en Tonterías de Verano? Pues todo tiene su explicación, pero para obtenerla tendrán que investigarlo en el sitio correcto.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Tonterías de Verano”, que fue publicado originalmente el sábado 8 de septiembre de 2012.

3 canciones de Rainbow (y III): Sixteenth Century Greensleeves

Lunes, 8 de agosto de 2011.-
Llegó el momento de finalizar esta trilogía de canciones elegidas de forma bastante caprichosa. Empecé con I Surrender, seguí con Long Live Rock’n’Roll y termino con una del primer disco del grupo, siguiendo un riguroso orden cronológico inverso.

Como me suele pasar, después de machacar mis oídos con el Difficult To Cure sentí la necesidad de seguir con más música de Rainbow. Fui a la biblioteca, saqué un doble CD recopilatorio y continué con el empacho. Cuántas canciones importantes y cuántos recuerdos de los viejos tiempos. Como nunca tuve discos suyos y no sabía mucho del grupo, me zampé enterito el libreto y me enteré de un montón de historietas sobre su origen y los músicos que iban entrando y saliendo. Me llamó la atención esta canción.

¿Mangas verdes del siglo XVI? A saber lo que quiere decir eso en el contexto de las leyendas británicas de castillos y dragones. El caso es que cuenta la historia que esta canción es una de las culpables de que Ritchie Blackmore se cabreara con sus compis de Deep Purple y decidiera poner en marcha otro proyecto. El guitarrista la presentó en los ensayos, pero Coverdale y compañía debían de estar un poco hartos de las fantasías medievales del Ritchie y pasaron de ella. Total, que no superó el corte y quedó fuera de la selección de Stormbringer, disco de 1974 que finalmente supondría la despedida del guitarrista y fundador los Purple . El rebote que se pilló Blackmore fue tal que planeó un single en solitario con el Greenslaves y Black Sheep of the Family, otra canción propuesta por él y despreciada por los coverdales. Luego pensó en grabar un álbum completo en el que dar rienda suelta a su imaginación. Ahí entra en escena Ronnie James Dio, un cantante estadounidense que tenía una banda llamada Elfo. Como Ritchie aún no tenía a ningún músico se quedó con el grupo entero para contentar al vocalista, pero poco a poco se fue deshaciendo de todos hasta quedarse solo con Dio, que era quien realmente le interesaba.

Ritchie Blackmore’s Rainbow (1975)

Más sobre Rainbow en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/952

3 canciones de Rainbow (I): I Surrender

Domingo, 20 de febrero de 2011.-
Hay un montón de clásicos del heavy rock que nunca me compré porque sonaban a todas horas por la radio. Por ejemplo este instrumental podía escucharse a diario, pues uno de los agitadores de la radio heavy (Mariano García, que todavía anda zascandileando por ahí) lo eligió como sintonía para uno de sus programas, posiblemente Disco Cross.

Me volvió a la cabeza este Difficult To Cure porque los profesores de música en los colegios insisten en que los niños aprendan a tocar con la flauta el Himno a la alegría. En cuanto un joven flautista se arranca con la melodía más famosa de la Novena Sinfonía de Beethoven es inevitable que alguien diga: “pues Miguel Ríos hizo una versión muy bonita a ritmo de rock”. No sé por qué, la frasecita me provocó unas ganas irrefrenables de conseguir este disco de Rainbow.

Difficult To Cure (1981)

En pocos días ya lo tenía en mi poder y por fin mis niños pudieron aprender la lección definitiva del maestro Blackmore sobre cómo combinar rock con música clásica. De paso, el disco me trajo unos recuerdos muy gratos, pues pertenece justo a la época en que empecé a interesarme por el rocanrol. Era el momento de la explosión del nuevo heavy británico, y muchas glorias del hard rock de los 70 se estaban viendo obligadas a reconvertirse. Ritchie Blackmore decidió aligerar un poco el sonido de sus Rainbow y se centró en grabar canciones más asequibles, al gusto americano. Como el mercado USA se resistía, dicen que Blackmore llegó a obsesionarse con parecerse a Journey, ForeignerStyxREO Speedwagon y similares, los que más éxito tenían en las listas yanquis. Este bandazo estilístico no gustó nada al demoniaco cantante Ronnie James Dio, que huyó despavorido dejando paso al más joven y guapete Joe Lynn Turner. Por medio hubo un disco de transición con Graham Bonnet al micro y gafas de sol, pero esa es otra historia.

A lo que iba. Esta nueva escucha de Difficult To Cure ha refrescado en mi cabeza una tremenda canción que tenía prácticamente olvidada. La escribió el guitarrista Russ Ballard, viejo colega de los Rainbow de cuando militaba en Argent, pero el toque mágico de Blackmore hizo maravillas con ella. No puedo dejar de oírla, creo que tiene uno de los arranques más increíbles de la historia del rocanrol. Son unos diez segundos iniciales apabullantes que se interrumpen con el grito del título de la canción. No hay más remedio que rendirse.

Hoy sí soy Bo Diddley

Miércoles, 2 de junio de 2010.-
Justo hace dos años, el 2 de junio de 2008, murió Bo Diddley… grande en todos los sentidos y uno de los abuelos del rock que siento más cercano. Para acordarme mejor de él, me he comprado un CD bonito y barato de esos que autoedita la única multinacional que aún se dedica a la cosa de vender discos… trae completos sus dos primeros LP’s y un extenso libreto por unos 7 euros.

Ya conté hace tiempo que a propósito de una dichosa canción de Fito y Fitipaldis muchos aprovechamos para rescatar al viejo Bo del baúl de los recuerdos.

Fito&Fitipaldis - Por la boca vive el pezEn este disco venía lo de "Yo no soy Bo Diddley" 

Por la boca vive el pez se publicó en 2006, vendió toneladas de copias, llenó conciertos por toda España durante dos largos años y puso a Bo en boca de todos… y para colmo Andrés Calamaro se unió al final de la gira… Bo Diddley, Fito, Calamaro juntos y revueltos… ¡menuda tabarra dimos! Pinchábamos a uno detrás del otro e hicimos que más de uno los aborreciera. Cuando supimos la noticia de su muerte fue como si se hubiera acabado una época maravillosa. Tengo la sensación de que hubiera pasado un siglo y que no quedara ni rastro de todo aquello, pero caigo en la cuenta de los cientos de veces que oímos a Bo Diddley en ese par de años y no tengo más remedio que sonreír.

Este vídeo es de 1988. Eran los años en que los Rolling Stones estuvieron más cerca de separarse. Dirty Work se había publicado en 1986, pero las relaciones personales estaban tan deterioradas que nunca llegó a presentarse en directo. Entre otros pasatiempos, Keith Richards se embarcó en un proyecto para reivindicar la figura de Chuck Berry, así que Ron Wood no quiso ser menos e hizo lo propio con Bo Diddley. Mientras Keith lo montó a lo grande, en teatro lujoso con invitados ilustres y estreno en celuloide, Ronnie paseó al abuelo Bo por pequeñas salas de todo el mundo, entre ellas la Sala Universal de Madrid. No tengo más remedio que sacar otra de las joyas más preciadas de mi colección de entradas.

Entrada Madrid 1988

Recuerdo aquel concierto con muchísimo cariño. En mitad del verano en Madrid no había mucha gente dispuesta a gastarse dos mil quinientas pelas, así que estuvimos casi en familia y pude situarme muy cerquita del escenario. Bo estaba viejo y gordo, pero derrochó simpatía… lo mismo que Ron Wood, el invitado que todo el mundo quisiera tener en cualquier fiesta. Para que el buen rollo fuera total, en la cartelería imprimieron sus nombres con el mismo tamaño y llamaron a la gira The Gunslingers, recuperando un antiguo apelativo de Bo para recrear sobre las tablas un auténtico duelo de pistoleros de la guitarra.

Bo Diddley is a GunslingerBo ya se disfrazó de pistolero en 1960

Gracias a aquella noche puedo decir que una vez estuve a pocos metros de un Rolling Stone. La pena es que el concierto de Keith Richards en la Sala Aqualung, en diciembre de 1992, me pilló fuera de Madrid… En fin… Tengo un amigo que sí estuvo y bien que me lo restriega de vez en cuando.

Es día de aniversarios de muertos y vivos… aprovecho para felicitar a Charlie Watts, que hoy cumple 69 tacos. También Ron Wood celebró ayer el suyo, pero le cayeron solo 63. No hay más que ver que sigue siendo el chavalín del grupo

Charlie con los chicosCharlie Watts, siempre de perfil vigilando a los chicos.
Felicidades a Charlie por su 69 cumpleaños y por ser
el único Rolling Stone con dos dedos de frente

Jorge Ilegal contra la memoria histórica selectiva (Parte 2ª)

Domingo, 30 de mayo de 2012.-
Sigo con la resaca Ilegal. Creo que me va a durar un tiempo. Pasó el concierto, hace ya más de un mes, pero manejando las viejas entradas me vienen algunos recuerdos en plan flashback. Esta canción, por ejemplo, la asocio extrañamente a un escupitajo en mitad de la calva de Jorge Martínez.

¿Ha envejecido bien el repertorio ilegal? Más que bien… algunas canciones han sido proféticas (“nuevos cantantes hacen el ridículo en viejos festivales como Eurovisión” – Yo soy quien espía los juegos de los niños, 1983) e incluso visionarias (“No hay rusos en el Kremlin, no hay muro en Berlín” – Europa ha muerto, 1982). Otras llevan a pensar que es la realidad la que se ha quedado corta (“en la calle hay coches ardiendo, los parados se están divirtiendo” – El norte está lleno de frío, 1985). Ese disco de 1985, titulado Todos están muertos, contenía un completo muestrario de exhibiciones de agresividad y ultraviolencia.

Más sobre Ilegales en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/513

Disco comentado:

Directo! (1986)

Frank Zappa subtitulado… ¡qué gran invento!

Que Frank Zappa es uno de los grandes genios del rocanrol lo sabe todo el mundo, pero en el caso de quienes no entendemos el idioma del imperio es una mera suposición. Suponemos que es un genio por su bigote a lo Groucho Marx, por su famoso poster sentado en un retrete y porque hasta el chalado de Sacha Baron Cohen se ha esforzado en parecerse a él.

Adivine quien no es Zappa

Pero dejémonos de suposiciones… sabemos que es un genio porque la gente de habla inglesa lo dice, porque hemos visto su excéntrica puesta en escena y porque ya queda claro solo con traducir los títulos de las canciones… ¡No os comáis la nieve amarilla!

Además, el idioma ha dejado de ser un problema desde que hay gente que subtitula vídeos y los sube a la red. He encontrado en el youtube un par de héroes de la traducción a los que hay que agradecer su meritoria labor… ¡leer la letra de Dinah Moe Humm no tiene precio! Ahora entiendo por qué las madres conservadoras estadounidenses la tomaron con Zappa y acabaron poniendo por todas partes la etiqueta de “Parental Advisory-Explicit Lyrics”.

¡Y encima el muy bestia invita a subir al escenario a chavales de Connecticut menores de edad!… En serio, no creo que exista una canción más guarra que ésta. Si acaso Dirty Love, por aquello de que al final de la historia sale a pegar lametones hasta el caniche de la protagonista… Ambas canciones pertenecen a Overnite Sensation, lo más parecido a un disco de rock convencional grabado por Zappa y sus Mothers Of Invention… y digo “convencional” con todas las comillas del mundo.

Frank Zappa - Overnite SensationOvernite Sensation (1973), en portada desplegable

Por ejemplo, I’m The Slime no es de sus canciones más complicadas. Podría pasar por una canción de rock normal y corriente, pero después de comprobar de qué va la letra no tengo más remedio que retirar lo de convencional.

Bonita figura literaria la de la baba resbalando por la televisión… Por lo que se ve, hace treinta años el Gran Hermano ya se las arreglaba para mantener sumisa a la plebe delante de una pantalla viendo toda clase de cerdadas.

En España nunca se pudo disfrutar de estos espectáculos tan didácticos, quizá no estábamos preparados. Tuvimos que esperar a 1988 para recibir en Barcelona y Madrid a un Frank Zappa un poco más mayor que para nada defraudó. Quizá ese fue el germen de varios núcleos de culto zappiano muy revoltosos que no paran de estrechar lazos con gente afín a la misma causa que habita en otros países de habla hispana.

Si les ha gustado el invento de Zappa subtitulado pueden pasarse horas pinchando canciones de todas sus épocas: Bobby Brown, Montana, Cocaine Decisions, Lonesome Cowboy Burt… pero por no salirme de Overnite Sensation propongo Camarillo Brillo, por finalizar con una delicada descripción de una chica de esas que tanto gustaban al bueno de Frank.