Ya te vale Coverdale

Martes, 06 de mayo de 2014.-
Si hay un traidor al rock de los 70 ese es David Coverdale, paradigma de cómo un genuino rocker setentero puede degenerar en vulgar heavy de peluquería. En la década más gloriosa del rocanrol tuvo el honor de ser el tercer cantante de Deep Purple, asumiendo el reto de sustituir a Ian Gillan. No lo hizo mal. Se identificó tanto que cuando el grupo fue dinamitado desde dentro por el señorito Blackmore puso toda su buena voluntad en seguir adelante con otro guitarrista. No duró mucho, claro, así que el siguiente empeño de Coverdale fue fundar una nueva banda que mantuviera la esencia de los Purple, para lo cual terminó involucrando en el proyecto a dos de sus leyendas: el batería Ian Paice y el teclista Jon Lord. Así que Whitesnake echa a andar con un sexteto inicial formado por tres Purple, más un joven bajista llamado Neil Murray y dos curtidos guitarristas procedentes de la segunda fila del rock inglés de los 70.

Así eran al principio, puro hard-rock setentero orientado hacia la onda más bluesy, como diría el cantante de Gigatrón. El bello Coverdale ya sabía que la suya era la mejor voz para el género desde Paul Rodgers, así que quiso arroparla con guitarristas adecuados. Micky Moody y Bernie Marsden tenían el toque perfecto y un curriculum en el que figuraban varios grupos que ya habían experimentado el proceso de aliñar el blues-rock de forma cada vez más pesadota. Esa versión de los Beatles es un buen ejemplo del partido que podía extraerse a los clásicos del rock si se interpretaban a la manera hard-bluesera.

Whitesnake - TroubleTrouble (1978)

Hasta aquí todo correcto. El problema era que por muy bien que pudieran tocar no había manera de lucirse en las fotos, salían horrorosamente mal. El heavy rock empezaba a tener posibilidades comerciales más que apetitosas, pero con un guitarra pasado de kilos y el otro con bigote y sombrero era imposible hincar el diente al público juvenil ni conquistar el mercado japonés ni el americano ni nada de nada. No es que Paice y Lord fueran quinceañeros precisamente, pero mientras ellos se quedaban discretamente sentaditos tras su batería y su teclado, Marsden y Moody daban el cante una barbaridad. Con cada nuevo disco subían un peldaño en las listas británicas, pero sin poder aspirar a mucho más. En las carátulas abusaban de ilustraciones con serpientes y manzanas en plan poster hortera, se diría que más que nada para evitar la deficiente imagen del grupo.

Los Whitesnake en caricaturaComo mucho salieron en silueta y en caricatura,
el protagonismo solía ser para la serpiente

Portadas con serpientes

Singles tan claros como Fool for Your Loving y Don’t Break My Heart Again pusieron a tope el prestigio de Whitesnake, pero sin alcanzar de verdad la cabeza de cartel. David se moría de envidia al ver cómo algunos heavys de repostería se forraban a costa de los adolescentes estadounidenses y quería su parte del pastel. Esto ya tenía hechuras de superhit, pero mientras el cantante se esforzaba en poner morritos, observen que a su izquierda tiene un guitarrista bigotón y a su derecha hay otro con una camiseta blanca ajustada que poco le ayudaba a disimular el michelín.

Puede que David en algún momento experimentara una iluminación al ver la foto de su propio grupo y entonces comprendiera que no podían quedarse tan “atascados en los 70”. Así no iban a ninguna parte, había que hacer algunos retoques. Quizá no por casualidad surgieron problemas personales entre miembros del grupo, tensiones creativas según dice el eufemismo, así que tras terribles discusiones con sus guitarristas estos acabaron marchándose ellos solitos. Y qué mejor para sustituirlos que buscar otros más jóvenes que tuvieran aspecto de ser hermanos siameses del cantante. Aquí debajo pueden ver el antes y el después, y comprobar ustedes mismos la diferencia.

Los Whitesnake antes y despuésAntes y después del tratamiento de belleza

Saints & Sinners, de 1982, es el último disco de Whitesnake como grupo hardrockero estilo años 70. Tras su grabación, la mitad del grupo huye despavorida: Murray, Paice y Marsden, aunque este último antes de irse coescribe el hit Here I Go Again, dejando así como legado para su archienemigo Coverdale la canción con la que alcanzará mayor éxito y, sobre todo, la que le dará más pasta. Moody y Lord aguantan hasta la siguiente grabación, Slide It In, aunque ya no saldrán de gira ni estarán en el asalto a Estados Unidos. Llegados a este punto, hago un alto en el camino para escuchar la mencionada Here I Go Again, pero la genuina, no la caricatura AOR que se regrabó dos discos después a la exacta medida de los gustos USA.

No hace falta ni comentar la diferencia entre esta deliciosa toma original y la acartonada versión de 1987. Simplemente escuchen en el minuto 03:06 ese solo a dos guitarras tan sobrado de sabiduría y de buen gusto, y a continuación ese mismo espacio ocupado por el típico solo guitarrero exhibicionista a velocidad de vértigo. Les remito directamente al punteo para evitarles escuchar completa la versión chunga. Ese cambio tan brusco se debe a que para ese 1987, da igual referirse al año que al disco del mismo nombre, Coverdale había remodelado el grupo reclutando exclusivamente a músicos jóvenes y fotogénicos. Como mucho deja regresar a la formación al bajista Neil Murray, que al menos se mantiene en el corte en cuanto a límite de edad. Los nuevos integrantes de Whitesnake están entre la creme de la creme de las nuevas hornadas de heavy pastelero, con papel estelar para el superguitarrista John Sykes, que ya había exhibido su pelazo en la etapa más jevimetalera de Thin Lizzy.

Saints & Sinners y Slide It InEntre 1982 y 1984 se fue desmantelando el grupo...

Esta refundación de Whitesnake tuvo que responder a una estrategia perfectamente planificada por David Coverdale para adaptarse a la moda, una especie de pacto con el diablo que le permitió entrar en el olimpo de lo que algunos llaman despectivamente “heavy de los 80”. ¿Cuál sería la motivación de este fausto del rocanrol? ¿El éxito, la gloria, la fama…? Me inclino más bien a que el objetivo primordial fue la pasta. Marsden y Moody eran viejos y feos, y tocaban con la técnica anticuada del venerable hard británico de los 70. Mucho mejor lucir el palmito de los Vivian Campbell y Adrian Vandenberg de turno para sacarle la pasta a los jovenzuelos estadounidenses, con gustos tan proclives a los punteos absurdos a toda velocidad al estilo Eddie Van Halen… ¿verdad, David?

Whitesnake - 1987...y en 1987 se consumó la traición

Y por último, aclarar que el título de este texto ha sido hábilmente plagiado del repertorio de ese gran poeta del rocanrol llamado Manolo Kabezabolo. Con esa contundente frase comenzaba su canción Guatisnei, una traducción libre de otro de los grandes éxitos de los Beatles. Si no la conocen, les aconsejo que dediquen un minuto a solucionarlo, pues la cosa no dura mucho más.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “3 canciones de Rainbow (II): Long Live Rock’n’Roll”, que fue publicado originalmente el jueves 14 de abril de 2011.

Por favor, que alguien haga caso a la Teixi (Veteranos del Vietnam vol. II)

Sábado, 15 de junio de 2013.-
Hace poco avisé de que pronto habría nuevo disco de la J. Teixi Band. Pues bueno, aquí lo tienen.

Casi siempre que sale algo de la Teixi me lo compro rápidamente. No puedo decir que me hayan sorprendido nunca, es más, alguna vez descubrí que alguna vieja canción fue colada como si fuera nueva, camuflada con un simple cambio de título. Siempre hay varias versiones, algún refrito de repertorio propio, nuevas composiciones que te dejan el regusto de “esto ya lo he oído yo antes”… ni siquiera eso importa. Por encima de todo hay que reconocer que lo que hacen, lo hacen muy bien.

J. Teixi Band - Grandes huesos negrosGrandes huesos negros (2013)

Esta vez, a diferencia de anteriores discos a los que hice menos caso, puse el CD en el reproductor del coche y lo he escuchado por lo menos diez veces seguidas. Me ha encantado. Y esta vez sí que he notado algún detalle nuevo. Por ejemplo, que aunque las letras de Javier Teixidor nunca se apartan de lo que debe hablar un viejo bluesman de Madrid, esparcidas por Grandes huesos negros hay frases de esas que se te pegan a las neuronas, con mención especial a las inspiradas tres pistas finales: Las ratas y yo, Abajo en el muelle y la que da título al disco.

Otra cosa. Antes el grupo lo formaban 3 mermeladas + 1 elegante, pero con la entrada de Charlie Hens a la batería la cosa ha quedado empate a dos. No sé si será por eso, pero canciones como Hotel perdido o Cuando la fe se va me suenan a Los Elegantes mucho más de lo habitual, aunque estén firmadas por Teixidor.

J. Teixi BandEmilio Galiacho, Carlos Hens, Javier Teixidor y Daniel Montemayor, dos elegantes y dos mermeladas 

Como siempre hay un puñado de versiones y como siempre están muy bien escogidas: una de la J. Geils Band, otra de Nick Lowe, otra de Springsteen… o eso es lo que yo creía, porque yo la conocía de uno de esos discos que El Jefe produjo a Gary U.S. Bonds en los que le regalaba media docena de composiciones suyas. Pues no, resulta que este Jolé Blon no era de Springsteen, era una versión de un tal Moon Mullican, un antiquísimo cantante tejano que al final de su carrera se enganchó un poco al rocanrol. Pero claro, la J. Teixi Band se basa casi al pie de la letra en el arreglo que Bruce hizo para Gary U.S. Bonds.

De los chicos de la Teixi me intriga que después de tantos años sigan en la pelea discográfica y encima licencien sus trabajos con una multinacional. Es un misterio que sigan grabando en tan buenas condiciones y luego, a la hora de la verdad, nadie les haga el más miserable caso. Cierto es que deben de tener una base de dos o tres mil seguidores que damos nuestro apoyo, pero estaría bien que de una vez ocurra el milagro, empiecen a sonar por todas partes y mucha más gente les reconozca.

Otros veteranos de nuestro rocanrol que se mantienen instalados en un sonido grande conseguido hace tiempo son M-Clan. Continúan en el sello Warner Music igual que la J. Teixi Band, también publican con regularidad y también demuestran en cada nueva entrega más sabiduría rock & soul, esa etiqueta con la que ellos se sienten tan identificados.

M-Clan - Arenas movedizasArenas movedizas (2012)

No puedo decir que sea un mal disco, pero la verdad es que no me ha enganchado. El trío creador, Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez con el apoyo de Carlos Raya, demuestra estilo componiendo y escribe letras bien elaboradas, pero de esas que no se te quedan tras una escucha superficial. Haces el esfuerzo de dedicarle más atención, salvas Vidas desiertas, Nadie se acordará de ti y otro par de canciones… y del resto sigues sin saber de qué tratan. Bueno sí, casi todas hablan de lo de siempre: de mal de amores, de ausencia, de dolor… pero con poco a lo que agarrarte para diferenciarlas. Tiene gracia recordar que el gran momento de ruptura en la carrera de M-Clan se produjo en su tercer disco, cuando entró como productor Alejo Stivel. Él les insistía en que sus letras tenían que entenderse, ser reconocibles… la fórmula de toda la vida para poder sonar en las radios y llegar a más público. Tarque y Ruipérez lo captaron enseguida y escribieron algunos hits que les dieron notoriedad y aún hoy les sirven para levantar los conciertos. Campillo se enfadó y se fue del grupo, y después de todo… ¿para qué sirvió aquello? Hoy no queda ni rastro de aquellas historias en las que Tarque invitaba a cenar a una chica y ella huía tras verle hablar con la boca llena.

Por si estoy equivocado, insistiré con el disco y si me cruzo este verano con un concierto suyo me compraré una camiseta de esas tan chulas con el logo R&S bien grande.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Por culpa de Ilegales saco del armario mi colección de entradas”, que fue publicado originalmente el viernes 30 de abril de 2010.

Rod Stewart: mismo peinado, casi misma piel

Domingo, 2 de junio de 2013.-
Conozco a varias personas con las que, por unas cosas o por otras, siempre acabo hablando sobre Rod Stewart. Una de ellas me manda dos fotos que como poco invitan a la reflexión.

Rod Stewart y Ron Wood

Si fueron compañeros de colegio, si desde críos se juntaban en los mismos grupos de rock… ¿como es posible que hayan llegado a la vejez de forma tan desigual? Ron Wood dijo una vez que entre sus ancestros hay tradición alcohólica de muchas generaciones atrás y que él nunca quiso deshonrar a su familia. Está claro que los excesos cometidos por Wood a lo largo de los años deben de ser inimaginables, pero no creo que su amigo Stewart le fuese a la zaga. Es más, en sus recientes memorias no tuvo problemas en detallar todas las cosas que se pudo llegar a meter por cada orificio de su cuerpo. Empatados en ese terreno, y para despejar dudas, debo aportar algún documento que demuestre que estos dos sujetos coincidieron en 1968 siendo ambos jóvenes.

En aquellos tiempos en que Rod Stewart y Ron Wood se unieron a The Jeff Beck Group tenían el aspecto de adolescentes recién ascendidos a la primera división del rocanrol. No existe mucho material audivisual de esa etapa y lo poco que encontré no tiene demasiada calidad. Además, como entonces Ronnie Wood era bajista, su papel irrelevante sobre el escenario le convertía casi en invisible. Elegí este vídeo porque muestra unas fotos fenomenales en las que se les puede contemplar a todos ellos en su insultante juventud y, de forma bastante ilustrativa, se aprecia cómo fueron evolucionando los peinados roqueros entre finales de los 60 y principios de los 70.

The Jeff Beck GroupCon Jeff Beck, en la tierna juventud

En todo caso, bonita canción y buen trabajo del que subió el vídeo, que insertó las fotos adecuadas para cada momento preciso. Puso incluso a los dos invitados: el pianista Nicky Hopkins y la corista Madeline Bell, a la que se oye cantar por debajo de Rod. Este I’ve Been Drinking fue la Cara B del single Love Is Blue, que era un instrumental blandurrio como de película de arte y ensayo para lucimiento del guitarra solista. Hay varios singles así de Jeff Beck tras abandonar los Yardbirds, con caras A comercialotas y caras B roqueras en las que el jefe Jeff dejaba cantar a Rod. Y ya por fin en Truth, el LP de 1968, se puso del todo ruidoso y dio rienda suelta a todos sus amigotes peludos.

The Jeff Beck Group (single 1968)Love is blue/I’ve been drinking (single 1968)

Una vez demostrado el hecho de que estos tipos se conocen desde la infancia, las fotos del principio pueden resultar hasta indignantes. Por un lado, la decrepitud de Ron mueve un poco hacia la compasión; por el contrario, contemplar la tirantez de la piel de Rod tiene su punto desagradable. En fin, que cada cual conserve su cuerpo septuagenario como buenamente pueda… pero centrémonos e intentemos recuperar el hilo.

Adonde en realidad quería llegar es a que, pese a la moñez, pese a la cirugía, pese al hortera estilo de vida basado en el lujo ridículo y en el ahora me divorcio y me junto con una que podría ser mi nieta… a Rod Stewart habría que disculparle siempre por lo bien que ha cantado toda su puñetera vida. No todo el mundo opina así, de hecho la mayoría de la gente menosprecia su carrera por esos y otros pecadillos estéticos. No es mi caso ni el de la gente con la que suelo acabar hablando sobre Rod Stewart. Entre nosotros hemos llegado al divertido acuerdo de que el videoclip que pongo aquí debajo es un modelo de buen gusto. Con eso les digo todo.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “El viejo Rod Stewart again”, que fue publicado originalmente el lunes 9 de noviembre de 2009.

Sesentón rico, sesentón pobre

Domingo, 1 de julio de 2012.-
Este pasado mes de junio me acerqué a ver un par de conciertos (¡oh, milagro!) y, por pura casualidad, en ambos casos se trataba de glorias del rocanrol que comenzaron su carrera discográfica en 1971. Sé que comparar siempre resulta un poco feo, pero no está en mi ánimo poner bien a uno y mal al otro. Disfruté a tope con los dos veteranos, dieron conciertos magníficos y exhibieron su amplia sabiduría musical sobre las tablas, sin embargo no me resisto a exponer algunos datos que abren un abismo entre ellos. Dos maneras de mantener viva la llama del rocanrol, muy distintas pero igual de dignas. Empezaré por el roquero rico.

El roquero rico nació en los EEUU y lleva muy a gala ser de una pequeña ciudad del estado de Nueva Jersey llamada Asbury Park. Tiene 62 años y debutó discográficamente en 1971 con un disco que precisamente se llamaba Saludos desde Asbury Park, New Jersey, con un coqueto diseño de portada en forma de tarjeta postal. Su concierto de 2012 en Madrid se celebró en el muy señorial Santiago Bernabéu ante unos 50.000 espectadores (por poner una cifra redonda, diez mil arriba, diez mil abajo), totalmente rendidos a sus pies a pesar del horroroso sonido provocado por el rebote contra la cubierta del mencionado estadio. Me tocó verlo desde muy arriba, en el tercer anfiteatro, justo en el interior de un torbellino de ecos que convertía en tarea imposible reconocer las canciones hasta bien avanzada la primera estrofa. Calculo que mi localidad estaría alejada a más de 100 metros del escenario y más arriba de los 30 metros de altura. Digamos que el precio medio de la entrada estaba en unos 80 euros, sin entrar en detalles sobre los odiosos gastos de distribución. Aunque no haga falta decirlo, el roquero rico se llama Bruce Springsteen. El tío es tan excesivo que, para no desentonar con esta colección de cifras, disfruta dando conciertos que superan las 3 horas y 30 canciones. En Madrid el marcador final ascendió a 33 canciones en 3 horas y 48 minutos.

Greetings from Asbury Park, N.J. (1971)

La banda con la que toca actualmente es la E Street Band, la misma que con mínimas variaciones le ha acompañado desde sus comienzos. Tras un par de retoques en los músicos que grabaron los dos primeros discos, la alineación titular de la Banda de la Calle E quedó fijada en 1975. Desde entonces nadie ha abandonado el grupo salvo por fallecimiento, y por el contrario se ha ido incorporando gente hasta completar la lujosa banda de estadio que es hoy.

Mi foto favorita de la E Street Band, allá por 1980

Habrá tiempo de repasar todos esos nombres, pero de momento cito dos. El único músico que se mantiene con Springsteen desde el primer disco es el bajista Gary Tallent, el que sale sentado en la foto igual que el boss. En cuanto a deserciones, sólo Little Steven se permitió una vez el lujo de marcharse voluntariamente, precisamente la mano derecha del jefe, pero en la refundación de la banda que tuvo lugar en el 2000 regresó para quedarse.

El vídeo que he puesto ahí arriba pertenece a ese momento crucial de finales 1975 en que echaba a rodar la formación definitiva de la E Street Band, la misma que había grabado Born to Run. Era la primera vez que visitaban Europa y dieron un concierto apoteósico en el Hammersmith londinense. He elegido Quarter to Three, versión de Gary U.S. Bonds que todavía siguen tocando de vez en cuando, porque al final se encienden todas las luces que tiene la sala (pocas) y se pueden distinguir las caras de los músicos. Qué jóvenes están…

****************************************

Cambio de tercio, vamos con el roquero pobre. Por seguir con el paralelismo, también pongo una actuación de 1975. Increíblemente, estos tipos tocaron en Madrid en la última primavera de Franco… ¿Cómo pudieron permitirlo? Supongo que la cúpula dirigente andaría tan preocupada por la inminente muerte del dictador que algún hombre de las praderas infiltrado en la tele pública consiguió colar a estos cuatro peludos irlandeses en el Teatro Monumental para grabarles un especial de TVE sin que nadie se diera cuenta.

El roquero pobre nació en Belfast y tiene los 60 años cumplidos desde finales de 2011. A pesar de ser de Irlanda del Norte, fue reclutado para su proyecto por un irlandés del sur que en 1971 iniciaba carrera en solitario y tocó junto a él nada menos que 20 años. Su reciente concierto en Madrid tuvo lugar en la Sala Arena, un local que no hace mucho tuvo nombre de marca de cerveza. El caso es que en ese sitio los conciertos se ven y se oyen razonablemente bien, pero no deja de ser raro que en su planta de arriba haya una peluquería de Llongueras y que a las once y media te echen a patadas porque a las doce en punto el chiringuito se transforma en discoteca chunga. Total, que el concierto no pudo extenderse más allá de 1 hora y 3 cuartos (no les dejaron hacer bises). Siendo generosos, digamos que éramos unos 300 espectadores (cien arriba, cien abajo) que pudimos movernos a placer por la sala y acercarnos a menos de 2 metros de esta leyenda del rocanrol, con el consiguiente reventón de tímpanos. El precio oscilaba entre 22 y 25 euros, dependiendo de si comprabas tu entrada en Escridiscos o lo hacías en algún punto de recaudación abusiva de gastos de distribución.

Rory Gallagher (1971)

No, el roquero pobre no es Rory Gallagher, sino su inseparable bajista Gerry McAvoy. Su grupo actual se llama Band of Friends, un nombre muy poco pretencioso porque su modesto objetivo es tan simple como celebrar el repertorio de Rory, o sea A Celebration of the Music of Rory Gallagher. Resulta que más de tres lustros después de la muerte del amigo, Gerry ha encontrado a un tipo holandés que puede ocupar con solvencia el lugar que sobre el escenario correspondía al difunto. Ya hablaremos de este mocetón que toca como Gallagher, canta como Gallagher, se peina como Gallagher e incluso se atreve a vestir camisa de cuadros en pleno mes de junio en Madrid.

Una foto de cuando los dos colegas solían tocar juntos

En fin, que ole por Gerry McAvoy que ha sido capaz de juntar a varios centenares de madrileños que todavía nos acordamos de su música. ¿Les parece poco? A mí me parece una pasada. Se nota que Rory sigue siendo muy querido en España, quizá porque tuvo las narices de venir a vernos en un año tan señalado como 1975. Su especial de una hora en TVE, pese a la lógica precariedad de imagen y sonido, da una buena pista sobre lo alucinados que debieron quedarse quienes tuvieron la suerte de verlo en alguna de aquellas tres citas en Madrid, Barcelona y San Sebastián. Si alguien tiene curiosidad y tiempo para verlo entero, que pinche el enlace de aquí debajo.

http://www.youtube.com/watch?NR=1&v=h_3MkmsZ6zk

Corinna

Domingo, 22 de abril de 2012.-
En estos días, no sé muy bien a cuento de qué embrollo monárquico ocurrido en África, se está hablando mucho de Corinna. Aseguran que es una mujer sensacional. Altos dignatarios califican su amistad como irrenunciable, aunque ella prefiere utilizar el adjetivo “entrañable”. No me extraña en absoluto, hace décadas que anda rompiendo corazones.

Conocí la canción, cómo no, gracias a los Rolling Stones. En 1997 la incluyeron en el repertorio de la gira de Bridges to Babylon y quedó para la posteridad en el disco en directo No Security, gracias a una inspirada toma con Taj Mahal como invitado. Tiempo después escuché por fin la versión original en una recopilación de grandes éxitos de su autor.

The Best Of Taj Mahal (2000)

Este disco abarca una excelente selección desde su debut discográfico en 1967 hasta 1974, por supuesto con Corinna. Existe cierta confusión con un blues tradicional titulado igual que se grabó por primera vez en 1928 y del que se han hecho cientos de versiones, pero no, no es la misma. Esta Corinna de Taj Mahal se publicó en su segundo disco The Natch’l Blues, de 1968, y aparece firmada por el propio Taj y por Jesse Ed Davis, el guitarrista indio que le acompañaba por aquella época. A finales de ese mismo año actuaron en aquel Rock And Roll Circus que organizaron los Stones, y aunque ahí también tocaron Corinna no lo pudimos ver hasta la reedición en DVD de 2004.

The Rolling Stones - Rock & Roll CircusThe Rolling Stones Rock and Roll Circus,
grabado el 11 de diciembre de 1968, publicado en 1996
y reeditado en 2004 

Me explico. Este show de 1968 se concibió como especial navideño de televisión para ser emitido por la BBC a la mayor gloria de sus satánicas majestades. Cuando los Stones comprobaron que la grabación estaba repleta de actuaciones memorables y que precisamente los menos lucidos eran ellos, decidieron meterlo en la nevera… ¡durante casi treinta años! Aquello era una locura, desde unos desconocidos Jethro Tull que ya apuntaban maneras hasta los Who rompiéndolo todo, pasando por The Dirty Mac, superbanda formada por Lennon, Clapton y Richards que culminaba su actuación con Yoko Ono saliendo del saco en el que estaba escondida para marcarse una sesión de gritos espeluznante. Pero sobre todos ellos, que ya es decir, a mí me impresionó un arrollador tipo negro con pintas de cowboy de ciudad que se marcó un Ain’t That a Lot of Love a tope de nervio.

Esto se publicó finalmente en 1996, pero insisto en recomendarles el DVD de 2004 que viene repleto de contenidos extras. Entre otras maravillas ofrece la oportunidad de ver la actuación íntegra de Taj Mahal, con dos canciones añadidas: Leaving Trunk y Corinna. Y ahora que lo pienso, ¿por qué me habrá dado en estos días por oír a Taj Mahal?

POSTDATA 15/07/2012:
Veo que YouTube está suprimiendo los vídeos originales de Rock and Roll Circus, pero de momento han dejado vivo este Leaving Trunk, quizá por ser un mero bonus track. Pues bueno, de momento pongo Leaving Trunk y más tarde si lo quitan ya lo sustituiré por otro directo de la época…

Dos grupos distintos que tenían el mismo nombre: Fleetwood Mac

Miércoles, 8 de diciembre de 2010.-
Este grupo siempre me ha resultado misterioso. Por un lado, fue puntero en el blues rock inglés de finales de los 60; por otro, batió récords de ventas en el rock comercial estadounidense de los 70. ¿Es compatible conseguir ambos logros con el mismo nombre? ¿Qué pasó en ese intervalo? Vamos a ver si nos aclaramos…

Esto que estamos oyendo es la canción con la que estos señores triunfaron en 1968, más célebre si cabe por la versión que hizo Carlos Santana unos años después en los 70. Ahí había un genio de la guitarra llamado Peter Green, que además cantaba y componía. Hizo unos pocos discos y se piró enseguida. ¿Cómo pudieron seguir los Fleetwood sin él? Pues porque los dueños del grupo eran John McVie y Mike Fleetwood, dos amiguetes que tocaban bajo y batería.

Ahí está el detalle. Fleetwood Mac tomó el nombre de sus dos miembros fundadores, que pese a ser los impulsores del grupo no formaban parte de su núcleo creativo. Así que si Peter Green los dejaba colgados, pues buscaban a otro que asumiera esas engorrosas tareas que son componer, cantar y tocar la guitarra… Solo la teclista y cantante Christine Perfect se asentó en la formación, sobre todo porque se casó con John, pasando a llamarse desde ese momento Christine McVie.

Van transcurriendo los años con varios cambios de guitarrista y de estilo, y en esas coinciden con Lindsay Buckingham en una sesíón de grabación en EEUU. Tenía una incipiente fama como cantautor, un prometedor dúo con su chica y además era muy buen guitarrista, así que le propusieron unirse al grupo. Él dijo: “lo siento, yo sin mi chica no voy a ninguna parte”. Grave problema, puesto que Fleetwood Mac ya tenía chica. Imagino que Mike y John se emplearon a fondo en convencer a Christine, que finalmente consintió… y todo porque Mr. Buckingham lo valía. No sospechaban que en la chica que completaba el pack estaba la clave de la pasta que iban a ganar después.

Fleetwood Mac  - The Very Best Of The Very Best Of Fleetwood Mac (2002)

En la foto, de izquierda a derecha: Mike Fleetwood, John McVie, Christine McVie, Lindsay Buckingham y Stevie Nicks con aspecto de hippies ya un poco pàsados de edad y quizá algo incómodos por el hecho de ser multimillonarios. Y sí, la chica en cuestión era Stevie Nicks. Los dos primeros discos con esta formación (Fleetwood Mac y Rumours, de 1975 y 1977) arrasan en EEUU, quizá porque en la fórmula 3 ingleses + 2 yanquis son éstos dos últimos los que aportan el material que llega al corazoncito del norteamericano medio. Y con el tiempo fue Stevie quien escribió los mayores éxitos y consiguió proyectar su imagen por encima del grupo. En una película muy posterior nos enteramos de que incluso había llegado a ser una especie de icono sexual para futuras directoras de colegios de pago.

Vaya, la acomplejada maestra interpretada por Joan Cusack se desmelena bajo los efectos de Edge Of Seventeen, el éxito de Stevie Nicks. Bonita estrategia del profesor roquero de Escuela de Rock para convencer del valor pedagógico del rocanrol.

Y llegados a este punto, les planteo un último misterio: ¿por qué el chico se llamaba Lindsey y la chica Stevie? Pues imagino que por la misma razón por la que el actor Leslie Nielsen tenía nombre de mujer, según me explicó Nevsky (ver entrada anterior). Mientras, les dejo con el momento de máximo esplendor de los Fleetwood, cuando se mantenían encadenados por las más variadas relaciones personales y artísticas.

ZZ Top, blues rock de barba creciente

Miércoles, 25 de noviembre de 2009.-
Hay que reconocer que a medida que pasa el tiempo la estética de los 70 es cuanto menos discutible, y el rock con barba es uno de sus fenómenos más curiosos. Hoy día sería impensable, pero entonces abundaban los barbudos como Bob Seger y Dr. John. La de Leon Russell tampoco estaba nada mal, y Joe Cocker también acabó por dejársela para siempre. A lo largo de la década hubo cientos de barbas ocasionales, algunas más bien lampiñas como las de Bob Dylan y Bruce Springsteen. Los cuatro Beatles se la dejaron poco antes de separarse, y en grupos como The Band llegaron a juntarse en escena cinco barbas a la vez… pero lo de ZZ Top merece comentario aparte.

Esta canción los lanzó al estrellato, pero entonces estos Tres Hombres de Texas lucían un anodino aspecto de paletos sureños. En algún momento a principios de los 70, Billy Gibbons, Dusty Hill y Frank Beard, decidieron no volver a afeitarse nunca más y hacer de las barbas su seña de indentidad. El único que se rajó fue el batería, que se apellidaba precisamente Barba, pero claro, imagino que aporrear los tambores con medio metro de pelo colgando de la cara no debe de ser nada cómodo, así que se dejó solo bigote. Esta es la cronología de los hechos.

ZZ Top principios de los 70
Se ve que la idea se le ocurrió al bajista Dusty Hill...
Billy Gibbons tenía cara de pringadillo

ZZ Top mediados de los 70
Billy sintió envidia y se propuso ser un clon
de su compañero de escenario

ZZ Top finales de los 70
Las barbas fueron creciendo e incluso se vistieron
de respetables señoritos tejanos

ZZ Top en los 80
En la era del videoclip se hicieron modernos, plancharon sus barbas y aparecieron piernas por todas partes

En realidad esta imagen impactante de los Zeta es explotada comercialmente a partir de los 80, mientras que en los 70 casi ni tenían imagen: siempre aparecían muy alejados en las portadas y se centraban exclusivamente en facturar con seriedad su característico blues-rock de raíz tejana. El éxito masivo les llega en 1973 con el disco Tres Hombres gracias al reconocible riff de La Grange y a que su contundente sonido de trío está ya totalmente perfilado, como en esta Jesus Just Left Chicago.

Esta es una versión ya del cambio a la década de los 80 . Sirve para hacerse una idea. Su sonido en directo de años atrás se puede escuchar en el Tres Hombres reeditado en 2006, que añadía tres canciones de un concierto de la época, las dos mencionadas más Waiting For The Bus. Eran realmente poderosos en directo, como demostraron también en su siguiente trabajo, Fandango! (1975), que incluía una Cara A en directo, un bloque totalmente arrollador hasta que tocaba dar la vuelta al vinilo. Por cierto, qué pena que abandonaran la costumbre de titular sus discos en español: Tejas, Degüello, El Loco… eran tan puristas que escribían Texas con jota y Degüello con esa diéresis que hoy día es ya casi desconocida en nuestros institutos.

ZZ Top - Tres HombresTres Hombres (1973)