Reencuentro con Alfa veinte años después

Domingo, 07 de junio de 2015.-
Para que luego digan, el equipo de A70 estuvo en un concierto hace un par de noches. Sin ser un gran conocedor de la carrera en solitario de Alfa, sí hay un par de reflexiones que me gustaría hacer. Pero antes que nada, mejor escuchen su música.

Lo primero decir que hubo una muy buena banda de rock anoche sobre las tablas de Galileo Galilei, lo que ya es una novedad en un escenario en que suelen abundar los cantautores, humoristas, magos y todo tipo de variedades. Qué bien que el rock también se haga un hueco en su catálogo: hágase el rock, que así lo ordenó el dios todopoderoso de la canción de AC/DC, aunque luego la realidad demuestre que no corren buenos tiempos para el rocanrol, como dice el propio Alfa en una de las últimas canciones, justo la que está sonando. Ver cómo estaba anoche la sala produce sensaciones contradictorias. Por una parte es una pena que un autor tan valioso que dedica tanta energía en seguir adelante con su historia tenga un poder de convocatoria tan limitado. Pero igual que se puede entender que la pista del Galileo estaba medio vacía, también podemos considerarla medio llena teniendo en cuenta la poca visibilidad que tiene el rock en general y que era un viernes de puente en Madrid. Así que un aplauso para los músicos y para los que se acercaron allí a disfrutar con ellos.

Alfa - El predicador eléctrico
El predicador eléctrico (2015)

En lo que Alfa anda metido en estos momentos es en un proyecto por entregas del cual anoche se presentaba el tercer y último EP. Creo que en alguna entrevista ha dicho que está un poco harto, que ya no sabe por dónde va a tirar a partir de ahora y que se plantea incluso cambiar de nombre artístico, que quiere volver a llamarse Alfredo. Una pena, pues desde que firma como Alfa la fórmula de publicar canciones de cuatro en cuatro ha funcionado bastante bien, le ha permitido componer a su ritmo e ir completando todo un señor repertorio. Hace falta ir a un concierto suyo y oírlas todas seguidas para darse cuenta, apunten: El camino de regreso, Los amores bastardos, Después de la tormenta, Las rosas de Caín, El final del viaje, La distancia, Carnaval y ramadán, El inventor del fuego… qué pedazo de canciones.

Alfa - Santa Cecilia y el diablo
Santa Cecilia y el diablo (2015)

Por si alguien no sabe quién es Alfa Fernandez, o puede que Alfredo F. García a partir de ahora, les diré que empezó con un grupo en los noventa y luego tuvo cierto éxito con otro ya en el nuevo milenio. Reconozco que fui fan de Buenas Noches Rose, durante un tiempo la gran esperanza blanca del rock español, en cambio Le Punk me pilló ya con el paso cambiado, nunca conseguí cogerles el punto. Eran esos tiempos en los que Manu Chao solía ser aclamado como mesías del rocanrol. Nunca me lo creí, desde el principio me pareció un farsante venido a más, así que todo el buenrollismo musical que floreció en torno suyo me producía un poco de alergia. Y Le Punk andaba por ahí cerquita.

Alfa defiende ahora sobre el escenario su carrera en solitario de los últimos años y se resiste a la nostalgia, pero a veces concede un momento para el recuerdo de sus dos grupos anteriores. El viernes en concreto nos obsequió con un lobo cantor y una virgen de la soledad. La mayor parte del público, muy en plan euforia podemita, disfrutó de los estribillos de Le Punk, pero a mí lo que me tocó la fibra fue volver a escuchar los acordes de los Rose. Me puse a hacer cálculos y sentí cierto escalofrío cuando la resta me dio como resultado veinte años casi exactos. Veinte años desde aquel primer disco; algo menos de veinte años desde la vez anterior que vi a este tipo en concierto, aquella vez que escalamos la montañita del Festimad hacia el escenario de jóvenes promesas para encontrar a unos Rose en estado de gracia que nos dejaron completamente arrebatados. Y tras este lapso no planeado, el reecuentro con Alfa en Galileo me resultó más que grato. Tiene algunas canas, que es lo propio al pasar de los veintitantos a los cuarentaytantos. Ahora se le nota dueño y señor de la situación, dirige el concierto hacia donde él quiere con la autoridad que le da la experiencia y las buenas canciones.

Alfa - Destierro en San Dimas
Destierro en San Dimas (2014)

En el precio de la entrada estaba incluido un ejemplar de El predicador eléctrico, pero en la tienda te vendían el pack completo de los tres EP’s al módico precio de 12 euros. Si tienen oportunidad aprovechen la oferta, el diseño es muy chulo y si escuchan los tres seguidos es como si fuera un estupendo LP de rocanrol sin ninguna canción de relleno. En cuanto al estilo, El predicador es el resultado de una evolución natural, algo así como cerrar un círculo para llegar de nuevo al punto de partida. Las primeras grabaciones en solitario de Alfa fueron acústicas, luego continuó por el camino dylaniano pero añadiendo arreglos y electricidad, con mucho que contar y estirando los acordes al máximo para encajar el mayor número de palabras. Las canciones de San Dimas y de Santa Cecilia se acomodaban en el medio tiempo marca de la casa, muchas veces a ritmo de blues, pero en El predicador eléctrico la cosa se acelera y Alfa recupera composiciones antiguas para volver a un rock primigenio que recuerda a La estación seca, el disco de despedida de Buenas Noches Rose. Incluso uno de los cortes, Vivir sin tu amor, procede de la época de Perros de paja, el eslabón perdido entre los Rose y Le Punk, el grupo fallido que al menos sirvió para que el guitarrista Joe Eceiza se incorporara al proyecto. Y hasta hoy, porque ahí se mantiene junto a Alfa en The Bang.

Alfa con The Bang en Galileo
La prueba de que estuvimos en Galileo

Ahí los tienen en una de las fotos que hizo mi colega, de derecha a izquierda: Joe Eceiza, Alfa, Íñigo Iribarne, Pablo Galiano y, quedándose fuera de cuadro, el bajista Dani Patillas. Estos tipos de The Bang son palabras mayores, un grupo en el que todos cantan y están disponibles para respaldar los proyectos en solitario de unos y otros. Como no he sido capaz de encontrar un youtube de Alfa en el que se vea a la banda en acción, aquí les pongo el vídeo de Pablo Galiano en que salen todos ellos. Y por cierto, esto fue lo que cantaron el viernes cuando Alfa se tomó un descanso y cedió el centro del escenario por una canción, no sin antes lanzarle otra puñalada trapera sobre su presencia en cierto concurso televisivo. Se ponga como se ponga, en este grupo Pablo será reconocido en adelante como La Voz y tendrá que soportar los chistes más hirientes. Tenga usted amigos para esto.

Termino con un mea culpa: el humor sobre Podemos y Manuela Carmena que se maneja entre Alfa y sus incondicionales no me hizo mucha gracia, no termino de pillar la broma. Tengo la impresión de que para formar parte de esa historia e ilusionarse con el asalto a los cielos hay que tener más de 65 años o menos de 25. Me encuentro un poco atrapado justo a la mitad, incapaz de entender nada, aunque veo muy contento al sector de gente de mi edad que un día decidió ser veinteañero de por vida. Les reconozco el mérito, me alegro por ellos.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Hubo un Skywalker en Buenas Noches Rose”, que fue publicado originalmente el domingo 10 de octubre de 2010.

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