Aquí está la Navidad

Domingo, 21 de diciembre de 2014.-
En estas entrañables fechas, esperando que puedan ustedes disfrutarlas en compañía de los suyos, permítanme que les desee una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo. Y para que estos buenos deseos vayan acompañados de música, y también para hacer justicia, he escogido esta bonita canción.

Ya saben que cada año los turrones y el anuncio de la lotería vuelven a casa por Navidad. El de este año ha sido muy bonito. Primero nos ha emocionado y luego nos ha permitido echar unas risas con todas esas divertidas parodias que han circulado por ahí… pero, cuidado, no perdamos la perspectiva. El sentido verdadero de este anuncio es lavar la imagen de la Lotería de Navidad tras de la basura que nos colocaron para promocionar el anterior sorteo. Después del desagradable asunto de hace un año he creído necesario recuperar Always On My Mind en su versión original para tratar de borrar de nuestras mentes el horror. Ojalá Elvis pudiera regresar por un momento de la isla privada donde se encuentra escondido para obsequiar a Bustamante, a Marta Sánchez, a Raphael, a la Caballé y a la Niña Pastori con el puñetazo en la boca que se merecen.

Elvis Presley - Separate Ways
Separate Ways (1973)

Este es el recopilatorio en que se incluyó Always On My Mind, que originalmente se publicó en 1972 como Cara B del single Separate Ways. Los ingleses, siempre tan listos y sobrados de olfato comercial, dieron el golpe sacando el single con el orden de las caras cambiado. Respecto al vídeo de arriba, se trata de tomas de los ensayos, publicados mucho después como Lost On Tour 1972. Por cierto, parece que Elvis estuviera disfrazado de Papá Noel, lo que resulta muy apropiado en este caso.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Gracias, Vicente Ahumada”, que fue publicado originalmente el domingo 27 de marzo de 2011.

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Neil Young encerrado en una cabina

Martes, 16 de diciembre de 2014.-
Una de las pocas costumbres que uno conserva como consumidor de rocanrol es comprar los discos de Neil Young, pero a la que uno se despista va y publica dos de golpe. Uno de los que ha sacado este año cayó el otro día en mis manos. Lo compré sin saber muy bien de qué iba y me encontré con un artefacto de planteamiento completamente marciano, lo que confirma la sospecha de que este hombre nunca dejará de sorprender. Vean, vean.

Vaya, un señor de casi 70 años grabando viejas canciones de los 60 con sonido de vinilo de los años 40, o sea, un ejercicio doblemente retro, un viaje en el tiempo con parada en dos fechas del pasado. Pues resulta que no se le ocurrió exactamente a él. Su buen amigo Jack White III, coleccionista de toda clase de cachivaches de sonido, se encaprichó de una cabina de grabación de 1947 que vio por ahí, así que la restauró y le dio lustre permitiendo a gente importante el capricho de grabar una cancioncilla al modo prehistórico. Tan proclive como es Neil Young a los experimentos, no iba a privarse de la experiencia. Fue a la tienda de Third Man Records, el lugar de Nashville donde se encuentra la cabina y registró la canción que suena en el vídeo que hay aquí encima. Es una una de las primeras composiciones del escocés Bert Jansch antes de fundar Pentangle, probablemente la que inspiró a Neil para escribir alguna letra sobre las agujas y el daño que producen.

Jack White y Neil Young
Jack White y Neil Young en la tele

Neil debió de quedar tan impresionado por la dichosa cabina que no paró hasta convencer a Jack White para que le dejara grabar un LP entero. White aceptó, puede que a cambio de colarse él mismo en un par de canciones, así que seleccionó un repertorio de canciones favoritas de compañeros de fatigas, cantautores de la época dorada que como él se movieron entre el folk y el rock, y ya tenía el disco. Por cierto, qué bien conserva la voz este hombre.

Neil Young - A Letter Home
A Letter Home (2014)

La edad de Neil Young sería de apenas un par de años cuando se fabricó la cabina. Lo que hace entonces con esta máquina del tiempo es perpetrar un anacronismo: se retrotrae a la época en que él nació para interpretar un repertorio que, en el mejor de los casos, aún necesitaba el paso de diez años para ser escrito. Hay un par de canciones de finales de los 50, pero la mayoría pertenece al primer tramo de los 60. Imaginamos que aquí están las melodías que tocaron la fibra al joven Young, las que finalmente le impulsaron a abandonar Ontario siendo un veinteañero para iniciar su ruta hacia la costa oeste junto a aquella panda gloriosa que conoció en la carretera de Buffalo a Springfield.

Neil Young - A Letter Home
Muy bien no se leen las letras

En los créditos del disco, si se repasan eso sí con una buena lupa, puede encontrarse junto a cada título el año de su primera edición. Según las fechas, es más que posible que Neil Young escuchara por primera vez la mayoría de las canciones de A Letter Home antes de marcharse de Canadá en 1966. Esta sería la lista de sus músicos favoritos en orden de antigüedad: Ivory Joe Hunter (1956), The Everly Brothers (1957), Willie Nelson (1961), Bob Dylan (1963), Gordon Lightfoot (1964), Bert Jansch (1965), Tim Hardin (1966) y Phil Ochs (1966). Solo tres canciones van más allá de la frontera del 66, y dos de ellas solo porque pertenecen a autores ya presentes en la lista anterior: su paisano Gordon Lightfoot y Willie Nelson, habitual compinche en el Farm Aid. Interesante elección. Interpretar una segunda composición de los 70 de cada uno de ellos parece un reconocimiento a su categoría de emblemas de la música de Canadá y EEUU. Para rematar, la canción que se sale completamente del tiesto es My Hometown, publicada nada menos que en 1984 por el jefe Bruce. Imagino que Springsteen habrá alucinado: un tema suyo grabado en semejantes condiciones y mezclado entre todos esos mitos de generaciones anteriores, menudo subidón para su ego.

Porque no me digan que no tiene su morbo: la canción que cerraba un disco tan mainstream como Born in the U.S.A. versionada en pleno siglo XXI con tecnología de mediado el siglo anterior. Nada más que un micrófono para capturar a bloque la guitarra, la voz, el silbido y la armónica de Neil Young abriéndose paso entre un ruido de fondo entrañable pero infernal… no creo que a estas alturas una celebridad como Bruce esperara tal honor.

Neil Young
Saliendo del escenario del crimen

Queda por consignar un dato fundamental en la mitología del rocanrol, quizá algunos de ustedes ya lo estaban echando de menos: en esta cabina o en otra muy parecida fue donde Elvis Presley hizo su primera grabación. Como tantas veces se ha contado en sus biografías, el joven camionero de Tupelo pensó que sería un bonito regalo para su madre, así que entró y grabó el famoso single para Gladys Love Presley. Aquello llegó a oídos del dueño de Sun Records y el resto ya fue historia. Tampoco deja ese cabo suelto Neil Young, pues lo primero que hace en el disco es leer una carta dirigida a su madre, fallecida años atrás. Era costumbre en los soldados antes de marcharse a la guerra grabar una despedida para sus madres con este invento. En cierto modo, Neil también se fue a su propia guerra y ahora escribe la carta que tenía pendiente a ese hogar que una vez tuvo en Canadá, mezclando recuerdos personales y musicales…

Neil Young - Storytone
Storytone (2014)

…pero como bien dije al principio, cuando uno se pone a escribir sobre el último disco de Neil Young corre el riesgo de que antes de terminar ya se haya convertido en el penúltimo… y, en efecto, hace semanas que esto anda circulando por ahí.

Vaya, otro bandazo inesperado, nada menos que un proyecto orquestal. Es que no tiene termino medio, o solo dentro de una cabina o acompañado por sesenta músicos. Y como este hombre no para de generar noticias, en las últimas semanas ha celebrado su 69 cumpleaños junto a su nueva novia de cincuenta y pico, la actriz Daryl Hannah. Un poco antes había roto con su segunda esposa, Pegi, tras casi cuarenta años de matrimonio y un poco después se puso furioso contra su amigo David Crosby cuando el muy bocazas osó hacer pública su opinión sobre su nueva pareja. Total, que será difícil ver de gira a Crosby, Stills, Nash & Young, pues éste último, ofendidísimo, ya ha dejado claro que los cuatro juntos sobre un escenario nunca jamás.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Enormes taxis amarillos x4”, que fue publicado originalmente el lunes 14 de noviembre de 2011.

Esto ya lo había advertido Nancho Novo hace mucho tiempo

Jueves, 4 de diciembre de 2014.-
Como es costumbre un fin de semana sí y uno no, el domingo pasado me acerqué al estadio a ver a mi equipo. Unas horas antes, en la previa del partido, cerca de allí se pelearon a muerte varios cientos de descerebrados que decían representar a las respectivas aficiones. Menuda mentira. Sin antecedentes de especial rivalidad futbolística entre el Atleti y el Dépor, ellos sabrán cuáles eran esas deudas que necesitaban saldar. Durante el partido se palpaba un silencio culpable, era difícil no sentir la vergüenza de compartir colores con semejantes energúmenos. Todavía un poco noqueado, caigo en la cuenta de que hace más de diez años alguien escribió la canción sobre lo sucedido con una precisión que asusta.

Este Baja triste el Manzanares pertenece a un disco de Nancho Novo y los Castigados sin Postre que casi nadie ha visto nunca. Tan raro es que ni siquiera existe en youtube, de ahí que solo haya encontrado esta toma en directo cazada al vuelo en el Gruta 77. Falta la primera estrofa, pero la pongo aquí debajo para que no se pierdan ustedes ni una palabra.

Baja triste el Manzanares
Cuando cruza el Calderón
Rojo y sangre el Manzanares
Al pasar el Calderón
Yo me acerco a consolarlo
Por si me consuelo yo

Cuando llora el Manzanares
Se me inunda a mí el salón
Allá por el Calderón

Andaba triste Nancho por la orilla del río a causa de una ruptura sentimental justo por las mismas fechas en que mataron a Aitor Zabaleta. Fue asesinado a finales de los 90 por los mismos criminales en el mismo estadio, con el agravante de que Zabaleta no era un ultra sino un hincha pintoresco a la vieja usanza, una especie de Manolo el del bombo donostiarra. Nancho Novo le dedicó unas estrofas de su canción sin sospechar que todas esas metáforas que entonces escribió sobre la sangre derramada en el río Manzanares se cumplirían ahora al pie de la letra y, lo que es peor, con el equipo de sus amores involucrado. Porque sepan que Nancho es coruñés y del Deportivo, un destacado integrante de la numerosísima colonia deportivista que reside en Madrid. Creo recordar un personaje suyo que seguía con pasión un partido televisado del Superdépor en un bar de la capital repleto de gallegos, puede que la peli fuera Finisterre. Una escena muy autobiográfica. Gallego, futbolero, actor, roquero y ahora también visionario. Esta faceta de Nancho parece Cousa de meigas, que por cierto era otra de las canciones del disco.

Nancho Novo y los Castigados sin Postre - Con mucha suavidad
Con mucha suavidad (2002)

Si este CD casi nadie lo ha visto jamás, yo nunca lo conseguí, fue porque se publicó en Discos en la Arena un par de semanas antes de que el sello desapareciera de la faz de la tierra. Creo que pasado un mes Nancho trató de relanzarlo con licencia propia, pero a la vista está que no lo consiguió. Así, el segundo trabajo de los Castigados sin Postre se convirtió en un disco fantasma. El primero, Confieso que he bebido, tampoco es que se viera mucho por ahí, pero algún ejemplar se pudo pillar. Tras grabar en dos sellos casi clandestinos, el grupo ya ni se molestó en publicar un tercer disco. Pese a terminar su carrera discográfica en aquel temprano 2002, el grupo de Nancho Novo nunca dejó de actuar por las salas madrileñas cosechando incluso algún que otro hit de directo de esos que corren de boca en boca.

Nancho Novo y los Castigados sin Postre - Confieso que he bebido
El disco de debut en 1996

La primera vez que oí de pasada Baja triste el Manzanares me hizo mucha ilusión que mencionara al Vicente Calderón y quise añadirla a mi colección de canciones atléticas. Un amigo me advirtió: “que no es del Atleti, que es contra el Atleti”. Pues en parte sí y en parte no. Simplemente refleja la tristeza que producen algunas cosas que ocurren cerca del estadio y a lo más que llega es a llamar “cabrón” al asesino, pues venía a huevo por rimar con Calderón. Cuando al fin conseguí el disco, descargado en mp3 puesto que en CD nunca apareció, comprobé que todas las canciones, incluida Baja triste, tienen algo de temática amorosa. Amor sincero, amor descarnado, amor gamberro, amor imposible… lo que Nancho vino a definir como “género guarromántico”, que no se sabe muy bien lo que es pero puede uno imaginárselo contemplando el color de las sábanas de seda que se ven de fondo.

Nancho Novo y los Castigados sin Postre - Con mucha suavidad (contraportada)
La contraportada también era guarromántica

Le gustó tanto su propia ocurrencia que varios años después publicó una novela guarromántica y utilizó para la tapa la misma foto con los dedos de la chica sobre su boca entreabierta. El debut literario de Nancho Novo se tituló El solateras, con ese mismo diseño de verdadero buen gusto. La prueba de que el disco y el libro existieron son estas fotos que he conseguido en amazon, donde tienen el CD a la venta por 8 euros. Si es verdad, precio de locura. Les dejo con Cousa de meigas, antes mencionada a propósito de los poderes adivinatorios de su autor. La canción es tan condenadamente buena que incluso fue de las más aclamadas del recopilatorio Tonterías de Verano 2013.

Para terminar, permítanme un desahogo futbolero. Me repugnan los ultras, los de mi equipo y los de todos los demás, aunque puedo llegar a comprender que entra dentro de lo normal que los ultras hagan el ultra. Lo que me horroriza y me preocupa es el comportamiento de gente supuestamente normal que se sienta a pocos metros de donde yo lo hago, la cantidad de individuos repartidos por todo el estadio que se mimetizan con los cafres del fondo sur. A lo mejor no son tantos, pero hacen mucho ruido y uno solo de ellos es capaz de arruinar el partido a los veinte o treinta que tiene a su alrededor. Escuchar lo que dicen y contemplar lo que hacen llega a ser insufrible.

Y harto de ese integrismo atlético consistente en dedicar palabras ofensivas a toda clase de colectivos, ya sea aludiendo a su raza, orientación sexual o gentilicio, harto de los insultadores compulsivos, me he quedado aquí muy a gusto hablando de un señor del Dépor que dedicó una canción a un aficionado de la Real Sociedad. Y ya puestos, aprovecho también para confesar que tengo amigos sevillistas… vaya desastre, debo de ser un atlético defectuoso, uno de esos aburridos comepipas como suelen decir despectivamente los alegres chicos de la esvástica.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Arteche”, que fue publicado originalmente el sábado 16 de octubre de 2010.