Últimas cassettes: Marc Parrot en la Cara B

Lunes, 24 de febrero de 2014.-
Una precisión al texto anterior: mi coche no es de 2004, sino de 2006. Como dije, tiene reproductor de cassettes y CD’s, pero solo los lee en formato tradicional, nada de mp3. Lo pregunté y me dijeron que imposible, que venía así de serie. Ya se anunciaba que los siguientes modelos vendrían con mp3 y sin cassette, así que me quedé bien satisfecho con la idea mítica de haber comprado el último coche que traía radio-cassette. La que seguro pertenecía a 2004 era la cinta que encontré en el otro coche, pues casi todas sus canciones se publicaron en ese año, incluida ésta.

Menuda sorpresa me llevé al escucharlo. Marc Parrot era uno de mis favoritos entonces, pero en algún momento le perdí la pista y ya ni recuerdo los años que llevaba sin oír nada suyo… bueno, del Chaval de la Peca sí, pero esa es otra historia. Repasando su discografía compruebo que lo que está sonando pertenece a Dos maletas, publicado en 2004 como ya habrán supuesto.

Marc Parrot - Dos maletasDos Maletas (2004)

Siendo un disco muy apreciable dentro de su genuino estilo para locos/para niños, la indiferencia con que fue recibido le debió de causar tal decepción que para el año siguiente Marc ya estaba grabando nuevo repertorio en catalán. Supongo que sería la salida más natural, refugiarse en lo más cercano y acogedor. Tengo ese disco, Mentider se llamaba y juro que intenté pillarle la onda, pero me resultó imposible. Ya era bastante complicado entrar en el Universo Parrot como para hacerlo en un idioma del que uno no conoce los entresijos. Ante semejante reto, los cuatro fans de más abajo del Ebro nos fuimos quedando por el camino.

Me intereso por saber qué ha sido de él en estos años y veo que ha tenido una intensa carrera repleta de proyectos en catalán, colaboraciones con TV3 y cadenas humanas. Sea culpa de los unos o de los otros, fue integrarse en la cultura oficial catalana y Marc desapareció del mundo exterior. No sé qué pensar. Imagino que en la separación de bienes que se negociará tras la in-inde-independència la nueva Cataluña se quedará con lo bueno y despreciará lo chungo; Marc Parrot será para los catalanes y el resto de españoles nos tendremos que conformar con El Chaval de la PK… españoles o como nos llamemos para entonces.

Marc Parrot vs Chaval de la PKLo cool, para Cataluña; la caspa, para España

En estos días de nostalgia parrotiana he vuelto a disfrutar con sus discos y he recordado lo raro que resultó el paréntesis de El Chaval de la Peca, algo así como una broma de mal gusto que se le fue de las manos. Llegó a ser un fenómeno de masas de tal calibre que era imposible no cruzarse con él en radiofórmulas, campañas de publicidad y hasta en una gala de los Goya. Un amigo crítico de cine que cubría el evento coincidió con él en la sala de prensa y se acercó a expresarle su admiración. Me contó que la situación fue tensa, que hablar sobre Marc Parrot con un tipo disfrazado de Chaval de la Peca resultó mucho más incómodo de lo que había podido imaginar. Así las cosas, Marc decidió asesinar al Chaval en 1999, enviándole a una gira por hoteles de Miami de la que nunca volvió. Supongo que, de acuerdo con Warner, el plan era relanzar a Marc Parrot manteniendo parte de la atención mediática de la que había disfrutado en su versión cañí. Pusieron todo el cuidado del mundo en la producción de Rompecabezas para que ese disco de reaparición fuera un éxito, pero el plan falló, no hubo manera. Y si no lo consiguió a la primera con apoyo multinacional las posibilidades de triunfar a la segunda se redujeron al mínimo con el mencionado Dos maletas, distribuido de forma mucho más modesta por el sello PIAS.

Como pueden comprobar, la cassette de grandes éxitos que me grabé en 2004 era en realidad una ilustre colección de fracasos y decepciones. El caso es que tenía a todos esos artistas en alta estima, apreciaba la lucha que mantenían para no verse relegados al cajón de las viejas glorias. Tras dar la vuelta a esa Cara A en que salía Josele Santiago, justo después de Marc me encuentro en la Cara B con otros supervivientes de los 90 a quienes les fue todavía peor… imagínense que después de este disco de 2004 jamás volvieron a publicar nada.

La Granja - ToboganTobogán (2004)

En su momento de esplendor, La Granja no llegó a ser exactamente un grupo superventas, pero sí que colocaron unas cuantas canciones en las radiofórmulas. Quizá se acuerden ustedes de La mala traición, Por quién doblan las campanas o Fuimos chicos rebeldes, la mayoría firmadas por el batería Miguel Gibert, auténtica alma de la banda en su rol de compositor. Puede que no entusiasmaran ni despertaran grandes pasiones, pero eran majos y caían bien a casi todo el mundo, quizá por la rareza de ser de Palma de Mallorca y obstinarse en mantener allí su centro de operaciones. Un error en definitiva, ya saben que quien se mantiene fiel a ciertos principios al final lo acaba pagando. Tal vez no habrían caído tan rápidamente en el olvido si se hubieran mudado a tiempo a la capital del reino, o al menos a la de los Païssos Catalans. Pasó el tiempo de las vacas gordas de su etapa Dro-Warner y para el cambio de siglo hicieron una intentona de reinventarse firmando por una indie, Grabaciones en el Mar, sin superar la maldición que les convirtió en invisibles.

Bueno, pues en su disco de 2004 había una canción que reunía todos los ingredientes para ser un hit: chico conoce chica que va al fútbol todos los domingos, estribillo resultón con referencia a futbolista famoso… pero ya no entró en ninguna lista.

De nuevo el error de aferrarse a su universo local… ¡mira que dedicar una canción al delantero centro del Real Mallorca! Así no hubo manera de interesar al gran público. Nadie reparó en ella hasta que unos años después Eto’o triunfó en el Barça y a alguien de la tele se le ocurrió usarla para ilustrar uno de esos montajillos que recopila jugadas de un futbolista con música de fondo. En fin, una pena. Pues sepan que La Granja sigue existiendo y son muy queridos en su tierra, no descarten que algún día den la sorpresa y volvamos a tener noticias suyas.

La Granja - Eto'o (Su jugador favorito)La chica y su jugador favorito

Lo que no quiero ni pensar es en el día que tenga que cambiar de coche o se me estropee la última pletina de cassette y el último vídeo VHS que tengo por casa. Puede que para entonces ya no se vendan en ningún sitio ni quede nadie capaz de arreglarlos. Supongo que muchos de ustedes no tendrán ese problema, pues ese material ya estará sepultado en un trastero o directamente en la basura, pero claro, no es mi caso. Así que cuando eso suceda… ¿qué voy a hacer yo con todas esas cintas?

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Un plagio tan grande como un zoo”, que fue publicado originalmente el viernes 16 de diciembre de 2011.

Últimas cassettes: Josele Santiago en la Cara A

Miércoles, 12 de febrero de 2014.-
Tengo un coche del 99 ya bastante viejecito y otro de 2004 que va camino de serlo. Entre uno y otro me paso la vida en el taller, pero ni me planteo cambiarlos. Tengo apego a las cosas que me han servido bien y que aún están en uso, por eso no me dejo seducir tan fácilmente por cantos de sirena ni aunque les pongan nombres tan atractivos como aipod, esmartfon o blutuz. Durante la última avería la compañía de seguros me dejó un coche de sustitución de estos tan modernos que él solito apaga sus luces cuando te vas y abre sus pestillos al acercarte, como el perrito que mueve la cola cuando llegas a casa. El lector de CD’s era bien chulo, lleno de colorines y con puerto USB, pero no me impresionó… cuando voy en mi coche puedo escuchar cassettes y ese detalle, bajo mi punto de vista, no hay tecnología punta que pueda superarlo.

Tenía casi olvidados un buen montón de cintas en la guantera del coche viejo y a raiz de este episodio puse una al azar. Salió esto.

Era una de esas recopilaciones que me grababa en cassette para no castigar demasiado los CD’s originales, probablemente una de las últimas que me molesté en hacer. Allá por 2004 la industria del disco empezaba a resquebrajarse por culpa del top-manta y de la copia doméstica. Cualquier tuercebotas podía acoplar un tostador a su PC para repartir entre sus amiguetes una docena de copias de cada disco de promoción enviado por las compañías, que facilitaban así su propia ruina. Cuando comprendieron que toda estrategia represiva resultaba inútil, las disqueras hicieron un último intento jamás visto hasta entonces: mimar a la clientela. Se esforzaron en lanzar toda clase de ediciones de luxe bien ajustadas de precio, pero ya era demasiado tarde para recuperar compradores. Eso sí, en ese corto periodo de tiempo los pocos que quedábamos pudimos sentirnos por una vez bien tratados y nos llevamos a casa algunos discos realmente bien producidos, con buenos diseños y al fin presentados con algo de buen gusto.

Josele Santiago - Las golondrinas etceteraLas golondrinas etcetera (2004)

El debut en solitario de Josele Santiago fue uno de los lanzamientos que disfrutó de ese privilegio. Recién disueltos Los Enemigos, pareció que la compañía apostaba por él: DVD con material extra, carpeta diseñada por Javier Aramburu, producción de Nacho Mastretta, guitarras de Pablo NovoaLas canciones eran una pasada y sonaban de maravilla, pero a la hora de la verdad el disco pasó casi inadvertido. Tirando por lo alto, puede que se enteraran cuatro de cada diez fans de Enemigos. Les ocurrió a bastantes artistas de los 90 que trataban de relanzar sus carreras en el siglo siguiente, las reglas del juego habían cambiado a gran velocidad y de repente se vieron fuera de sitio. Los que sacaron disco allá por 2004 se encontraron con que su público prácticamente había desaparecido.  

Josele Santiago - Ole papaOle Josele, por seguir intentándolo

Ventas raquíticas y salas de concierto vacías, esa es la audiencia que obtuvieron algunos artistas malogrando periodos de apreciable madurez creativa. Cuando di la vuelta a la cassette encontré otras canciones de esa misma época en similares circunstancias… pero eso lo dejo para la siguiente entrega, volvamos a Josele Santiago. Mientras el tipo luchaba por hacerse un hueco, otro grupo un pelín más joven y con bastante empuje encontró la tecla que le abría las puertas del gran público. Su disco de 2002 les convirtió en un fenómeno superventas y para presentar su siguiente trabajo ya se involucraron en una gira de grandes recintos, reventando allá por donde pasaban. En septiembre de 2005 me acerqué a verlos a las fiestas de San Sebastián de los Reyes, en parte por el aliciente de ver al telonero Josele. Salió ligero de equipaje como para no molestar, presentando el repertorio de Las golondrinas en formato acústico con el único apoyo de la guitarra de Pablo Novoa

Amaral - Estrella de marDel éxito de ventas desde 2002…

…la verdad, fue un poco bochornoso soportar a todas esas niñatas ignorantes abucheando a un ex Enemigo y a un ex Golpe Bajo. Claro que el motivo del abucheo sería precisamente no saber quienes eran esos señores mayores tan cansinos que estaban retrasando el concierto de Amaral. Cuando por fin salieron las estrellas de la noche con gran despliegue de watios, esas chicas tan entusiastas pudieron por fin desfogar sin límite toda su excitación de fans… para nada esperarían que en la primera pausa entre canciones se iban a llevar un buen rapapolvo. Eva Amaral no se cortó un pelo en pegarles la bronca en plan profe de primaria, algo así: “habéis sido muy malas por meteros con nuestro amigo Josele, al cual admiramos, así que cuando lleguéis a vuestras casas os cogéis su disco y os lo escucháis diez veces”. Que otra cosa no, pero recién llegados al éxito menudos eran esos Amarales a la hora de brindar su reconocimiento y gratitud a Enemigos, Lagartija Nick, 091 y todos esos grupos que ellos escuchaban cuando aún no eran más que unos aprendices.

Amaral - Pájaros en la cabeza…a la gira masiva de 2005

Sé que Eva Amaral y Juan Aguirre siempre han caído mal al sector más enteradillo del rock español y sé que más de un lector de A70 se rasgará las vestiduras cuando vea el youtube de más abajo. Lo siento, siempre me dio la impresión de que los mismos que les odian los habrían idolatrado si sus discos no hubieran ido más allá de las mil copias vendidas. En mi opinión, ser superventas y sonar a todas horas en las radiofórmulas no significa nada malo de por sí, por eso nunca tuve problemas en escucharles con agrado, ir a sus conciertos y hasta incluir alguna de sus canciones en mis cassettes para el coche. Por ejemplo, ésta.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Joe Cocker y su asombroso momento Woodstock”, que fue publicado originalmente el viernes 20 de noviembre de 2009.