Hits calamarianos volumen II

Domingo, 4 de marzo de 2012.-
Ya conté en una ocasión que Andrés Calamaro fue en mi trabajo durante muchos años una especie de totem para mi grupo de compañeros, y sin embargo amigos. Solía ser tema favorito de conversación entre quienes lo adorábamos y quienes lo aborrecían, sin término medio. Lo que más debate generaba eran sus excesos salmónidos. Incluso recuerdo que entre mis archivos mp3 tenía una carpeta titulada “andrés tostón”, cuyo contenido había seleccionado cuidadosamente entre lo más árido de Honestidad brutal y El Salmón para castigar los oídos de mis vecinos. Una estrategia diabólica… pero no, hoy no es esa mi intención.

En el polo opuesto había otra categoría de canciones de Andrés que también nos apasionaba: los hits calamarianos. Solíamos machacar hasta el hartazgo esos estribillos facilones que asomaban en todos sus discos, esas melodías pegadizas orientadas de forma más o menos burda a infiltrarse en las radiofórmulas. Si la vez anterior les hablé de cierta indigestión de Estadio Azteca, esta vez me quedo en otra época más reciente. Un hit que no fue.

Aquí lo tienen, con esas rimas consonantes aparentemente tontorronas tan típicas de Calamaro. Me resulta simpático eso de “hoy es hoy, ayer fue hoy ayer”. Más allá de la gracieta de turno, no me extrañaría nada que ahí hubiera un guiño al Spinetta que se negaba a rendir culto a los tiempos pasados.

Los divinos tenía todos los ingredientes para ser un hit calamariano de pleno derecho, pero su recorrido fue mucho más corto que lo que podía esperarse. Pertenece a su última grabación de nuevas canciones hasta la fecha, una entrega que no tuvo demasiada repercusión que digamos. Qué sé yo… quizá no cuajó porque fue publicado justo al inicio de la brutal decadencia que ha arrasado a la industria del disco de unos años a esta parte. Quizá acusara también la decadencia económica mundial, la decadencia cultural global, la decadencia total. Pero no citemos sólo factores ajenos al artista… quizá On the Rock llegó en un momento de cierta saturación de lanzamientos calamarianos. Entre tantas antologías incompletas o salmonalípticas, entre tantos directos Made in Argentina, Made in Efe Eme o Made in Fitipaldis, el público afín quizá ni se enteró de que había nuevo disco de Calamaro. O tal vez sí nos enteramos, pero con el apetito totalmente saciado de tanto Box-set, tanto DVD y tanta rareza en descarga gratuita no quedaba ni pizca de hambre para devorarlo.

Calamaro on the Rock (2010)

Y por mi parte hay otra razón de peso: es un hit que nunca pude disfrutar en compañía de los compañeros de siempre. Los malditos despidos de 2008 habían roto el grupo, así que ya no hubo polémica ni debate ni forma de saber si a esas canciones les dejábamos pasar el corte para elevarlas a los altares de nuestros clásicos calamarianos. En fin, como dijo el maestro Luis Alberto Spinetta, “aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo el tiempo por pasado fue mejor”. Mañana es mejor.

En su momento no tuve muchas ganas de comprarme On the Rock, pero al cabo de un par de años he cogido cariño al disco. Alguien me lo destripó en mp3 y, tras unas cuantas escuchas, terminé por caer en la tentación y corrí conseguir mi ejemplar… y, por cierto, cuando me levantaron el CD original que llevaba en el coche me dio tanta rabia que me hizo desear ese disco todavía más. Cualquier día me lo vuelvo a comprar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: