Gracias, Vicente Ahumada

Domingo, 27 de marzo de 2011.-
Hace unos días escuché en Rock & Gol, o mejor dicho, en lo que queda de Rock & Gol, la noticia de la muerte de Vicente Ahumada, voz y alma del Club Elvis. Ocurrió justo hace una semana, el domingo 20 de marzo de 2011, y lo comentó con bastante congoja Juan Pablo Orduñez El Pirata al lunes siguiente en su espacio matinal. Esa misma tarde Rafa Escalada también le dedicó unas emotivas palabras, deshaciendo a duras penas el nudo que tenía en la garganta.

Vicente Ahumada, haciéndose el misterioso
en los tiempos gloriosos de Rock & Gol 

De aquella sensacional emisora que fue Rock & Gol hasta hace tres años, Escalada y El Pirata son ya los dos únicos locutores que continúan en antena. Ambos se pelean con entusiasmo contra el triste formato de radiofórmula roquera que les encorseta. Y aunque sea roquera no deja de ser radiofórmula, de manera que por mucho que amplíen esa lista cerrada de éxitos que emiten acaban repitiéndolos hasta el hartazgo y, en algunos casos, consiguen que el oyente termine por detestar canciones que siempre le habían gustado. Hace tres años, los locutores programaban lo que les daba la gana y nos ponían tras la pista de auténticas joyas como esta.

Esta se la debo a Vicente Ahumada. También le debo que derrumbara todos mis prejuicios sobre la figura de Elvis Presley y me enseñara a amarlo y disfrutarlo. Los sábados por la mañana temprano, cada uno de sus Club Elvis era una clase magistral que ponía cada canción y cada época de El Rey en el contexto adecuado para que el oyente pudiera apreciar su valor. Tengo muchos de esos programas grabados en cassette, que uno es un atrasado a su tiempo. Me encantaba escuchar sus cronologías de los 50, en las que despiezaba hasta el más mínimo detalle de cada canción: cuándo y dónde se grabó, la fecha exacta de publicación en single, cuál era su cara B, qué día entró en las listas de éxito y cuánto se mantuvo en el número 1… Me hacía gracia cuando se esforzaba en defender las horribles bandas sonoras de los 60, pero sobre todo me descubrió al enorme Elvis que resurgió a partir de 1968. Nunca se lo agradeceré lo suficiente.

Puede que fuera tras recibir a los Beatles en Graceland cuando Elvis Presley se dio cuenta de que debía volver a la escena si quería seguir siendo El Rey. Ya había malgastado demasiado tiempo haciendo el gilipollas en Hollywood con esas tontas peliculitas, así que preparó el Comeback Special que emitió la NBC y luego vinieron In Person At The International Hotel, Back In Memphis, On Stage, As Recorded At Madison Square Garden, Aloha from Hawai… Ya no paró de hacer giras de forma intensa el resto de su vida, e incluso se atrevió a interpretar a algunos de esos jovenzuelos que habían revolucionado el rock, como a los Beatles con Something o a la Creedence Clearwater Revival con Proud Mary.

Elvis On Tour (1972)

De todo ese repertorio de directo, a Vicente Ahumada le gustaba especialmente Polk Salad Annie. Nunca perdía la oportunidad de decir que era la canción que más pedían los oyentes del Club Elvis. En 1969, al poco de que Tony Joe White publicara la original, El Rey empezó a interpretarla. En un principio hacía una versión muy fiel a la del autor, ralentizada y a tope de tensión, poniendo énfasis en las partes habladas y alargándola a cinco o seis minutos repletos de movimientos pélvicos. Unos años después, hacia 1972 y con la banda en plena forma, Elvis la cantaba a toda velocidad, dejándola reducida a apenas dos minutos de intenso rock & soul.

Este era el tipo de cosas que se aprendían a diario en Rock & Gol. Cuando creías que ya lo habías oído todo, llegaba alguno de sus increíbles locutores y te descubría una nueva maravilla que no conocías. Y luego estaban las mañanas de los viernes, cuando Escalada recibía en su programa al Youngie, al Pirata y al Ahumada y se picaban entre ellos a ver quién traía un disco mejor. A última hora se unía Carlos Finally y ya era el no va más. Por cierto, ¿alguien sabe qué es de Finally?

Recuerdo que en algunas de esas reuniones le llamaban Vicente Aaron Ahumada y les daba por meterse cariñosamente con él. Le preguntaban: Vicente, ¿cuánto llevas con el Club Elvis?” y cuando respondía “16 años” no podían contenerse las risas. “¡Eres el Luis del Olmo del rocanrol!”, le decían. Acabaron esos tiempos felices y desgraciadamente el Club Elvis ha vivido dos años de ostracismo hasta este triste final. Vicente hubiera merecido acabar con el programa al pie del cañón.

El Rey y yo tenemos que marcharnos”, solía decir cuando llegaba la hora de despedir cada edición del Club Elvis, a lo que habría que añadir un último Vicente Ahumada has left the building. Thank you and good night”.

Anuncios

Factor rock y factor roll

Viernes, 25 de marzo de 2011.-
Todo el mundo sabe lo que es el Rock, y cada cual lo define como le apetece. Pero, ¿qué es el Roll? Es lo que enrolla la música, lo que la engrasa y hace rodar. Piedras que ruedan, cantos de río, rolling stones… vaya, ya salieron a relucir. The Rolling Stones patentó una fórmula con más Roll que Rock: 20% rock + 80% roll, aproximadamente. Si equilibramos los ingredientes al 50% tendríamos el genuino rock & roll de los 50 en su estado más puro, y si invertimos la proporción iría aumentando progresivamente el tamaño y la pesadez del rock. Por establecer un límite, podríamos ponerlo en AC/DC: 80% rock + 20% roll, un pedazo de roca enorme que genera muchísima energía al rodar. Hard As A Rock, como ellos mismos se definen.

Angus Young es puro rock, pero hay que reconocer que su hermano Malcolm tiene bastante roll. Siempre el Rock y el Roll. Según cambiemos los porcentajes tendríamos como resultado todas las clases de rocanroles posibles que podemos encontrar en el trecho que va entre AC/DC y los Stones.

En cuanto a Bon Scott, enternece verlo con su pose de estrella del rock de andar por casa. Esa sonrisa socarrona representa el punto viciosillo que debe tener el rocanrol. Jugaba a ser Bad Boy vocacional y Problem Child a la fuerza, pero más inocentón que otra cosa… y más sabiendo lo mal que terminaron sus experimentos con el lado peligroso.

Highway To Hell (1979)

Justo mientras manejaba estos vídeos del antiguo cantante de AC/DC he conocido la noticia de la muerte de Vicente Ahumada. Recuerdo que al jefe del Club Elvis le encantaba contar aquella anécdota en que invitó a los australianos a comer paella en algún antro para turistas del centro de Madrid. Venían a promocionar Highway To Hell y les acompañaba Vicente, que trabajaba en la discográfica. Antes de lo de la paella habían grabado un play-back para el programa Aplauso sin saber que iba a ser la última aparición pública del pobre Bon Scott, que murió diez días después en Londres. Esa es la razón por la que este cutreclip de TVE es mundialmente famoso.

Rock con alma, rock con rollo

Viernes, 18 de marzo de 2011.-
Una de las cosas que más me agrada del nuevo disco de M-Clan es que ellos mismos lo definan como Rock & Soul.Me encanta esa etiqueta. No es un género cualquiera, es rock con alma.

No se menciona mucho la marca Rock & Soul, pero si alguien lo hace inmediatamente pienso en Humble Pie. O en Ike & Tina Turner. Blancos aproximándose al soul, negros aproximándose al rock. La dureza de la piedra, la profundidad del alma. Me gusta.

Las palabras ayudan a definir la música. Aunque muchas veces sea una chorrada para facilitar la tarea de clasificarla, otras resulta útil. “Rock” es el sustantivo, pero varía de forma significativa según el adjetivo que lo acompañe. Rock sureño, rock vocal, rock duro, rock progresivo, folk-rock, blues-rock, funk-rock , punk-rock … la cosa cambia bastante según el calificativo. Y si eliminamos cualquier clase de adjetivo, tendríamos solo “Rock” a palo seco. Más o menos una cosa potente y sincopada como el My Sharona de The Knack. Seco, cortante, sin aditivos. Energía pura. Muy estimulante para según qué momento y qué lugar, pero a mi modo de ver le faltaría algo. Les pasa a veces a los chicos del power pop en momentos en que van pasados de anfetamina. Y también a algunos heavys cuando se dejan arrastrar al lado oscuro de la fuerza. Pueden facturar un “Rock” muy potente, pero sin nada de “Roll”, y eso no puede ser. Como dijo en cierta ocasión el gran Silvio, el “Roll” es verdaderamente la madre del cordero.

De aquellas 24 Horas de Música y Radio celebradas en el antiguo Palacio de los Deportes todo el mundo recuerda cierta ocurrencia de un alcalde de Madrid (“el que no esté colocado…”), pero yo prefiero sin dudarlo esta otra de Silvio: “Yo le digo a los jovenes que, de cierta manera, el roll es la madre no solamente del rock sino de la guaracha. Avanti con la guaracha”. Autor de frases maravillosas y también de increíbles discos, el sevillano Silvio Fernández Melgarejo sentaba cátedra cada vez que hablaba. Importa el Rock, pero también el Roll. Corrían los 80, y tuvo que llegar Silvio para advertir a los modernos que era un gran error apartarse del camino del roll.

Fantasía Occidental (1988)

Esta portada capta el halo místico de Silvio, una especie de santón del rocanrol que se aparece a sus fieles en una plaza de Cádiz con su grupo Sacramento. La cosa tiene su miga, pues en los 80 era casi obligatoria la estética colorista y juvenil, y este señor mayor iba vestido de traje. No se sabía muy bien si era por reverenciar a Elvis y a Eddie Cochran, o porque volvía de una procesión de Semana Santa. Tampoco quedaba claro si tras esa percha tan anacrónica se escondía un genio o solo un pobre hombre que tenía cierta gracia bajo los efectos del alcohol. Y otro asunto bastante complicado era averiguar cual era el idioma en que cantaba: italiano, francés, galaico-portugués… cualquiera sabe. Lo único seguro es el acento de Sevilla. Roll, algo de swing y también alma. Pero alma católica y romana, nunca protestante.

Y las Ikettes tampoco estaban nada mal

Sábado, 12 de marzo de 2011.-
Ya que acabamos de mencionar que The Ike & Tina Turner Revue era una apisonadora en directo, conviene no pasar por alto a The Ikettes. Hasta que, llegado el tercer o cuarto tema, el speaker de turno anunciaba la aparición de Tina en plan superestrella, el show comenzaba con una parte instrumental a toda máquina para lucimiento de The Kings Of Rhythm, el grupo de esbirros a las órdenes de Ike Turner, y enseguida las tres coristas calentaban al público con varias canciones.

Así empezaba siempre… instrumental a cargo del grupo, luego presentaban a las chicas, que se cantaban un par de temas como Sweet Inspiration o Everyday People, y justo después salía Tina. Entonces las Ikettes bailaban a su alrededor, le hacían los coros y reían las gracias de Ike. Por cierto, el nombre que pusieron a estas chicas no podía ser más políticamente incorrecto, The Ikettes… vamos, que este hombre no tenía ningún empacho en que los demás pensaran que tenía un harén a su disposición. Pero volvamos a la música. Veamos a las Ikettes arropando a su jefa en esta maravilla con la que Phil Spector los catapultó al éxito y que tanto fascinó a Eric Burdon & The Animals.

POSTDATA 17/07/2012:
A instancia del Sr. Marina, sustituyo el caído Everyday People. No he encontrado videos en que salgan directamente las Ikettes, así que si quieren saltarse la parte instrumental vayan al minuto 03:30 y aguanten al presentador hasta que anuncia a las “three very lovely young ladys”… Si lo que quieren es un disco en directo de esa época gloriosa, este sería el adecuado.

What You Hear Is What You Get (1971)

Más sobre The Ikettes en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/781

El día en que Ike y Tina se lo hicieron en directo

Domingo, 6 de marzo de 2011.-
Ya mencioné que la relación de pareja entre Tina y Ike Turner daba mucho juego para guiones cinematográficos sobre vidas desgarradas y para crónica rosa en general. Sin entrar a valorar la catadura moral de Ike, claramente el malo de la película, lo cierto es que hubo un tiempo en que el salvajismo inherente al dúo se utilizó sin remilgos como recurso artístico y comercial. Y funcionaba, vaya si funcionaba. La música que salía de la mente de Ike tenía fuerza por sí misma, pero lo que la propulsaba a las alturas era la intensidad escénica de Tina. Sobre las tablas, en presencia de miles de espectadores, marido y mujer practicaban todo tipo de jueguecitos sexuales más o menos simulados que levantaban admiración y muchas más cosas. A su lado, Jim Morrison y su famoso escándalo masturbatorio quedaría a la altura de un tierno ejercicio escolar.

Menuda pareja de guarrillos… mira que utilizar el clásico de Otis Redding como apología del sexo oral… “Puedes pedirme cualquier cosa que tú quieras que yo te haga”, dice Ike. Entonces Tina se hace la interesante y pregunta: “¿De verdad me deseas?”. “Te deseo, porque tú tienes lo que yo quiero”, responde Ike, toma aire y añade “y me gusta comérmelo, cariño”, por si no había quedado claro. “Tú tienes lo que yo quiero”, asegura ella, “y tú tienes lo que yo necesito”, responde él por mostrarse totalmente de acuerdo con su esposa. Y se insinúan el uno al otro, y se lamen, se sorben, y Tina gime y acaba gritando “come on baby, suck it to me, suck it to me one more time”.

Tengo entendido que se montaban este simpático teatrillo cada vez que interpretaban I’ve Been Loving You Too Long, pero esta parece la única actuación que quedó inmortalizada en imágenes. Alguno de los que ha subido este vídeo a youtube lo sitúa en el Festival de Altamont de 1969, quizá porque la cosa encajaba muy bien en ese año. Es cierto que Ike & Tina telonearon a los Stones en multitud de ocasiones, pero ellos no estuvieron en el maldito concierto en que los Hells Angels asesinaron a un espectador. En realidad las imágenes pertenecen a otro festival celebrado en 1971 nada menos que en Ghana. A alguien se le ocurrió que sería bueno trasladar los sonidos más negroides de EEUU a la madre África, y quedó registrado en esta película.

Soul To Soul (1971)

Más sobre Ike & Tina Turner en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/766