Ramoncín, incorrecto desde que nació

Sábado, 29 de enero de 2011.-
Antes que nada debo realizar la siguiente advertencia: voy a hablar bien sobre Ramoncín. Si alguien considera que su sensibilidad puede resultar herida, será mejor que deje de leer. Le pese a quien le pese, Ramoncín es una estrella del rock, una de las pocas estrellas de verdad que ha dado el rock en España. La prueba es que su música no tiene éxito desde 1990 y sigue siendo una estrella. Como acaba de recordarme Nevsky en el anterior post, nuestro querido José Ramón empezó a dar la nota desde que vino al mundo, pues nació en un taxi. También hay que reconocer que destacó como tocapelotas desde bien jovencito, como demuestra esta canción de su primer disco.

Vaya, buscando pelea desde el mismo inicio de su carrera, en este caso con el colectivo feminista. Este Paga a tu hombre se publicó en 1978 y hay que recordar que en aquellos tiempos las feministas eran muy bravas y peligrosas, se partían la cara por hacerse respetar. Las hijas de aquellas feministas están hoy en el poder y te pueden buscar la ruina por bastante menos de lo que se dice en esa canción. Y es que Ramoncín empezaba pegando fuerte. Él era de Legazpi, pero se infiltró en una banda vallecana de rock liderada por Jerónimo Ramiro y en poco tiempo se había apropiado del grupo. Metió a un guitarrista argentino amigo suyo (Carlos Michelini, que dicen que había tocado en Vox Dei) y fue echando a todos los componentes originales. Firmó con una multinacional y grabó como solista con músicos de sesión (W.C.? fue en realidad un grupo que nunca existió, supongo que eso es lo que quiere decir la interrogación final). Le echó tanto morro que firmó las canciones a medias con el nuevo guitarra y años después tuvo que reconocer que muchas de esas músicas habían sido escritas por Jero. El pobre era aún menor de edad y pagó la novatada, pero aprendió la lección y luego exhibió sus punteos en grupos como Ñu, Santa y Saratoga.

Ramoncín y W.C.? (1978) 

Pese al escándalo o escandalillo de la autoría de la música, lo que sí quedó claro desde el principio es que las letras eran de Ramoncín. Y qué letras. Descaradas y polémicas, en seguida sacudieron los cimientos del mundillo cultural. La música era rock, y bastante bien tocado para lo que se llevaba en las producciones españolas de la época, pero las letras tenían pura actitud punk, contra todo y contra todos. Para empezar, contra los amos de la industria musical, pues de eso iba en realidad la famosa El Rey del Pollo Frito. Este título de realeza se atribuyó de forma errónea a Ramoncín por el equívoco que generó el hecho de cantarlo en primera persona, pero en realidad hablaba de los popes de las discográficas con los que había tenido el gusto de negociar. Las cosas no han cambiado tanto: “oled mi mierda, oíd mis pedos”… supongo que eso es lo que pensarán los jefes del negocio (o de lo que queda del negocio) cuando lanzan al mercado lo nuevo de Bosé, Sanz o Bustamante. También había asesinatos de prostitutas (Noche de cinco horas), retratos de clásicos perdedores de la mitología urbana (Marica de terciopelo, El loco de la calle larga), invitaciones a la juerga rocanrolera (Cómete una paraguaya, Rock and roll duduá) y hasta consejos para un apocalipsis nuclear (“Ponte las gafas, ríete de ellos, méate en la acera, mastúrbate en el metro… nadie te verá”).

Repasando la lista, compruebo que Ramón utiliza varias veces el recurso de escribir en primera persona sobre personajes que no eran él. O sea, que los mismos necios que le adjudicaron el apelativo de Rey del Pollo Frito podían haberle acusado de proxeneta o asesino de mujeres… menos mal que nadie reparó en Paga a tu hombre ni en Noche de cinco horas. El caso es que, fuera por la canción que fuera, el disco tenía miga. Y como encima tuvo la jeta de salir cantando Marica de terciopelo en horario de máxima audiencia en la única tele que había, al día siguiente en las cafeterías y las colas de los mercados todo el mundo comentaba escandalizado: “¿viste anoche al payaso ese del rombo en el ojo?”.

Esta actuación convirtió a Ramoncín en el personaje del momento, pues dicen los entendidos que cualquier cosa que se emitiera en el primer canal de TVE a las diez de la noche tenía garantizados unos quince millones de espectadores. Este era el programa Dos X Dos, dirigido por el gran Fernando García Tola y con dos presentadoras, Mercedes Milá e Isabel Tenaille, interpretando el papel de niñas buenas. Más tarde también estuvo por ahí Carmen Maura, algunos años antes de que existieran las Chicas Almodóvar. En una noche, Ramón alcanzó la cumbre. Gonzalo Torrente Ballester elogió su calidad literaria y Paco Umbral empezó a hablar de él en sus columnas con cierta asiduidad. La amistad y el apoyo de Umbral metió a Ramoncín de lleno en el mundo de los medios de comunicación, su opinión era respetada y su firma aparecía en todo tipo de colaboraciones. Creo que incluso llegó a colaborar en El Jueves (¿o fue en Sal y Pimienta?)… las vueltas que da la vida.

Bueno, y todo esto viene a cuento porque en mi última batida por tiendas de discos de Madrid compré una edición remasterizada de este primer disco de Ramoncín, fechada en el año 2000. Hay que decir que la edición original se publicó en EMI, pero pronto salió tarifando con ellos y la compañía lo retiró de la circulación. Cuenta Ramón que, como le estaban haciendo la vida imposible, consiguió la carta de libertad presentándose en el despacho del director con un bidón de gasolina. Qué tío. El caso es que durante años, en los momentos de mayor éxito de los LP’s siguientes en Hispavox, llegaron a pagarse muchos miles de pesetas por Ramoncín y W.C.? y por Barriobajero en las ferias de coleccionismo, pues no había manera de encontrar esos dos vinilos… y treinta y pico años después, me encuentro el mismo CD en una tienda de segunda mano por 2 euros con 50. No tuve más remedio que comprármelo para resolver la siguiente duda: ¿estaría defectuoso o sería que a estas alturas el artista ya se encuentra totalmente depreciado? El CD suena como un cañón, bastante mejor que la cutrereedición en vinilo que tengo por casa. No sé si me gusta la manera en que se ha resuelto este misterio, pero al menos ahora puedo torturar a mi familia oyendo a todas horas Ramoncín y W.C.? con un excelente sonido en formato digital.

¿Pero qué habré hecho yo para mecerecer esto?
Ten paciencia, Ramón, ten paciencia

Espero su opinión, señor Nevsky, pues su comentario del anterior post demuestra sus amplios conocimientos sobre Ramoncín. Sepa que siempre le he considerado una gran autoridad en la materia. Mientras tanto, les dejo con otra cumbre ramonciniana: la tormenta de huevos podridos en el Parque de Atracciones madrileño. Las imágenes son del archivo de TVE, sincronizadas mal que bien con la toma en estudio de Cómete una paraguaya.

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No espero a una dama, estoy esperando a un amigo

Domingo, 23 de enero de 2011.-
Insisto, como la compañía de los Rolling Stones no deja insertar videoclips oficiales, en el texto anterior tuve que poner un enlace externo para ver Waiting On A Friend.

041tattoo
Tattoo You (1981)

Sin embargo, aquí he encontrado una cutreversión que sí dejan insertar (a ver cuánto tardan en quitarlo). Será porque está capturada de pantalla de televisor analógico, como debe ser. Es el fragmento que se utilizó en el especial Video Rewind, en el que Bill Wyman interpretaba al vigilante nocturno de un museo del rocanrol que iba descubriendo reliquias de grupos antiquísimos, como el suyo. La cosa se complica cuando abre una vitrina de figuras de cera, y la de Jagger cobra vida.

Qué bonito, Jagger esperando en un portal de Manhattan rodeado de negros. Parece el mismo edificio de la portada del Physical Graffiti de los Zeppelin. Su amigo Keith tarda un poco, pero finalmente llega y se sienta con ellos. Se despiden de los negros y se van al bar donde se encuentran con Charlie, Ronnie y Bill. Por el camino, el plano de un joven con aspecto gay, que también espera a un “amigo”. Llegada al bar, saludos afectuosos y después se ponen a tocar, que es lo que se supone que hace este grupo de amigos cuando se junta. Y a continuación, otra bonita escena con el segurata Wyman y la momia de Jagger.

The Rolling Stones - Video Rewind The Rolling Stones - Video Rewind (1984)

NOTA ENERO 2013: Y efectivamente volvieron a bloquear el vídeo que no tenía copyright. Para preparar el 50 aniversario de los Stones se propusieron poner estas cosas en orden: van suprimido todos los clips subidos por la gente y a cambio los suben desde la cuenta oficial, que es el que pueden ver ahora. Así que, aunque sea un poco lioso, les pongo arriba el clip oficial y aquí debajo algunas escenas de la peliculita en que el empleado Wyman liberaba al muñeco Jagger.

Algunos discos para 2011

Sábado, 22 de enero de 2011.-
Celebramos las fiestas, religiosas o no, para que algunas tradiciones ancestrales nunca lleguen a perderse. Hay que esforzarse para que no caigan en desuso o sean desvirtuadas por las grandes marcas y los grandes almacenes. Luego hay otras costumbres importadas que se implantan muy rápidamente porque satisfacen la gana de juerga que suele tener la gente. En vista de lo que detesto idioteces como Halloween, San Patricio o el Orgullo Gay, cada vez soy más de las primeras, aunque sea por respeto a nuestros mayores. Y también por llevar la contraria, qué coño. Así que, una vez más, celebré la fiesta de los Reyes Magos visitando con devoción de creyente las pocas tiendas de discos que quedan abiertas, y gracias a ellos sigo encontrando CD’s que me llenan de alegría. Estos:

  • The Byrds – Turn! Turn! Turn!
  • Bo Diddley – Bo Diddley Is A Gunslinger
  • Thin Lizzy – Nightlife
  • Steve Miller Band – Children Of The Future
  • Bon JoviCross Road. The Best Of Bon Jovi
  • La FronteraVeinte años y un día
  • Ilegales – 126 canciones ilegales
  • Larry Williams – Greatest Hits. Here Is Larry Williams
  • Ramoncín y WC? – Ramoncín y WC?
  • Fernando Alfaro y los Alienistas – Carnevisión
  • RainbowDificult To Cure
  • WhitesnakeThe Early Years

¿Y qué canción escuché la primera de todas? Ya que hablamos de tradiciones cristianas, puse ésta, que tiene una bonita letra que Pete Seeger adaptó de unos versículos del Eclesiastés.

The Byrds es uno de esos grupos de los que solo tenía un grandes éxitos y ahora me voy comprando reediciones en CD llenas de extras. Su segundo disco, Turn! Turn! Turn! (1965), me hacía especial ilusión. Lo de las recopilaciones de clásicos del heavy rock es porque tengo niños pequeños. De repente sale una canción en la radio y preguntan: “papá que es eso”. Y entonces me doy cuenta: “mierda, no tengo nada de Bon Jovi”, y eso no puede ser. Larry Williams es uno de los pioneros de los 50 que me quedaban por controlar, mientras que Ramoncín… lo de Ramoncín lo tendré que explicar más adelante. En cuanto a Ilegales, Bo Diddley y Thin Lizzy, vienen a cuento de cosas escritas hace poco en A70.

En la misma línea, también me gustaría mencionar otros grandes hallazgos de los últimos meses de 2010, porque seguro que algunos irán convirtiéndose en material para este blog:

  • The Byrds – Sweetheart Of The Rodeo
  • Fats Domino – All By Myself
  • Johnny Burnette – Trio. Honey Hush
  • Muchachito Bombo Infierno – Idas y vueltas
  • Los Rebeldes – Noches de luz, días de gas
  • Pearl Jam – Backspacer
  • Elvis Presley – From Elvis In Memphis
  • The Who – Face Dances
  • The Backbeat Band – Backbeat
  • M-Clan – Para no ver el final
  • Ringo Starr & His All Starr Band – The Anthology… So Far
  • Rory Gallagher – Blueprint
  • Surfin’ Bichos – Fotógrafo del cielo (Reedición)
  • Grand Funk Railroad – Live. The 1971 Tour
  • Bill Wyman – A Stone Alone. The Solo Anthology 1974-2002
  • The Kinks – The Singles Collection
  • The Troggs – Wild Thing. The Godfathers Of Punk

Mucho material y muy variado, pero por elegir uno, hablaré del último de M-Clan, aunque solo sea por esta alucinante portada.

Para no ver el final (2010)

Gran idea la de recuperar el logo de Atlantic, le da tanto aire retro como el tono sepia de la foto y lo de encenderse un cigarro. Costumbres de otra época, igual que la música que encontramos dentro, rock y soul clásico, aunque con producción lujosa propia del nuevo siglo. Hace tiempo que M-Clan no defrauda y se dosifica con discos excelentes de diez o doce canciones. El giro hacia el soul les ha quedado elegante y adulto, aunque lo de prescindir de Pascual Saura y de Oti, bajista y batería fundadores del grupo, es algo que Tarque y Ruipérez no conseguirán explicar por mucho que se esfuercen. Y tras la muerte de Saura el pasado diciembre, ya nunca lo podrán arreglar.

Otra cosa. El videoclip es tan estiloso como la portada y hace un guiño a uno de mis videos favoritos de todos los tiempos. Dos amigos se encuentran por la calle y acaban tocando en un garito donde les espera el resto de su grupo. A ver si lo adivinan.

Si todavía no han caído en cuál es el famoso videoclip al que me estoy refiriendo, pinchen aquí para verlo.

Los tres discos de Thin Lizzy en sus inicios como trío

Martes, 4 de enero de 2011.-
Conocemos a Thin Lizzy como uno de los principales grupos de la explosión del heavy británico de finales de los 70 y principios de los 80. Dejaron una canción memorable (The Boys Are Back Town) y un tremendo repertorio que resiste bien el paso del tiempo, sobre todo porque su sonido es fácilmente identificable pese a que militaran en un género tan rígido como es el del metal pesado. Alcanzaron el éxito como cuarteto poniendo en primer plano dos guitarras solistas… como el sonido del bajo era tan poderoso ni les hacía falta guitarra rítmica.

No tan célebre pero quizá más interesante es su etapa inicial como hard rock trio, aportando un toque muy personal a la receta inventada por Cream y la Jimi Hendrix Experience.

Esto ocurría al comenzar la década de los 70. Eran Phil Lynott, Brian Downey y Eric Bell, tres muchachotes de Dublín que se habían mudado a Londres con la sana intención de comerse el mundo. Para empezar no les fue mal: firmaron un primer contrato con Decca, el sello que despreció a los Beatles y luego fichó a los Stones, publicando con ellos un disco por año entre 1971 y 1973. Conocía esas canciones más mal que bien a través de esos típicos recopilatorios cutres con los que Decca acostumbraba a devaluar su catálogo, pero desde que se inventaron los CD’s remasterizados repletos de bonus track la cosa ha mejorado bastante. Al fin he podido oír como dios manda esos tres discos y cuánto más los escucho, más alucinantes me parecen.

Thin Lizzy (1971)Thin Lizzy (1971)

El primer álbum se llama como el grupo, Thin Lizzy. Abundan las partes acústicas y los arreglos de cuerda, siendo muy evidentes las referencias a Irlanda y a Van Morrison, máximo gurú nacional. Se nota que Phil Lynott tenía cosas que decir y qué mejor que tomar como modelo a Van The Man. El CD añade como bonus varias canciones perdidas en singles y EP’s de esos primeros 70. En definitiva, un debut muy tranquilito, aunque el ramalazo roquero también se deja sentir en temas como Ray-Gun o Look What The Wind Blew In. Aquí está esta última en una toma grabada a pelo en el estudio.

Los rasgos diferenciales quedan en evidencia desde el principio: el líder absoluto es Phil Lynott, que para ser aspirante a rock star acumulaba rarezas tales como tocar el bajo, tener la piel oscura y una voz grave muy particular. Está claro que se fijó en Van Morrison sólo como escritor de rock, porque en la forma de cantar no tenía nada que ver. No podía pretender parecerse al gran vocalista blanco de soul, más que nada porque Lynott era mulato, de padre brasileño. Creo que para cantar intentó acercarse a Hendrix, por afinidad de raza y actitud roquera. Tampoco se dejó influenciar por gritadores como Gillan o Plant y marcó esas distancias incluso en los momentos más intensos del auge del heavy rock, lo cual fue siempre de agradecer.

Thin Lizzy - Shades Of A Blue OrphanageShades Of A Blue Orphanage (1972)

El segundo disco sigue alternando intensidad eléctrica con remansos de paz, aunque ya aparecen grandes canciones como Buffalo Gal o la primera versión de Sarah. El título y la portada define bien sus ambientes: sombras en tonos azules, tristes orfanatos, huérfanos irlandeses. Para los bonus track quedan joyas aparecidas en single como Sarah versión 2, Randolph’s Tango o la celebérrima Whiskey In The Jar. Aires de Sudamérica e Irlanda, que se sigan notando los orígenes. Personalmente tengo debilidad por Call The Police, uno de esos fraseos machacones tan característicos de Thin Lizzy que vuelven y vuelven como queriendo cerrar un círculo.

El tercero, el que cierra su etapa en Decca, es Vagabonds Of The Western World. Fue un álbum de 8 canciones que no tenía desperdicio: Slow Blues, A Song For While I’m Away, The Hero And The Madman, Little Girl In Bloom, Mama Nature Said, Gonna Creep Up On You y, por encima de todas, la grandísima The Rocker, la que puse para empezar este texto. No conforme con esto, me he agenciado una Deluxe Edition con 10 extras entre caras B de single, versiones remezcladas y ediciones promocionales para la radio. Y no sólo eso, además trae un segundo CD con tomas en directo grabadas en diversos programas de la BBC Radio 1. Estoy en ello, pero necesito tiempo para digerirlo con todo el deleite que se merece.

Thin Lizzy - Vagabonds Deluxe Edition Vagabonds Of The Western World
(1973, Deluxe Edition 2007)

EPÍLOGO POST-DECCA: La etapa inicial de Thin Lizzy quedó definitivamente cerrada con la marcha de su rubio y barbudo guitarrista, Eric Bell. Dicen que no asumió nada bien el éxito sobrevenido de Whiskey In The Jar. La vieja historia, la misma excusa que puso Eric Clapton para dejar colgados a los Yardbirds. Lynott y el batería Downey trataron de recomponer el trío con otro superguitarrista paisano de ellos, Gary Moore, pero éste solo aguantó unos pocos meses de 1974 y no se quedó lo suficiente para grabar el nuevo disco. Ya con el nuevo contrato firmado con Vertigo, y dispuestos a dar la batalla en los frentes más duros del metal, la opción fue transformar Thin Lizzy en cuarteto con dos de los guitarristas más rápidos de las islas: Brian Robertson y Scott Gorham. Sus duelos de pistoleros exhibicionistas punteando a la vez dejaron huella, así que los los guitarras que vinieron después no tuvieron más remedio que imitarlos: el propio Gary Moore, Snowy White, John Sykes

Tragedias del rocanrol vol. III: Phil Lynott

Domingo, 2 de enero de 2011.-
Estaba yo escribiendo una cosita sobre Thin Lizzy, entro a verificar datos a wikipedias varias y descubro que Phil Lynott murió el 4 de enero de 1986. O sea, que justo pasado mañana se cumple el 25 aniversario. Así que pospongo hasta ese día lo de Thin Lizzy y me centro en la biografía de su líder. Hay material suficiente para mi galería de Vidas de Santos del Rocanrol.

Phil LynottTan venerada es la figura de Phil Lynott que en 2005 erigieron en Dublín esta estatua suya a tamaño natural

Reconozco que cuando algún dato me baila en la memoria, entro en las enciclopedias que todos ustedes saben y a veces me sacan de algún error. Vamos allá con esas precisiones wikipédicas.

Creía que Phil era irlandés hijo de brasileña, pero resulta que no. Era mulato, sí, pero el brasileño era el padre y la irlandesa era la madre, Philomena Lynott. La tormentosa relación entre el afrosudamericano (se comenta que igual no era ni brasileño) y la chica irlandesa se mantuvo de forma intermitente entre Birmingham, Londres y Manchester, lo que nos lleva a otro error: Phil Lynott no era irlandés, sino nacido en Inglaterra. Nació en West Bromwich, pero debido a lo poco estable que era la relación entre sus padres, Philomena (o mejor, Phyllis) decidió mandar al crío a Dublin con 4 años para que viviera con su abuela Sarah Lynott. Como al padre ni lo conoció, nuestro Philip P. Lynott relegó el apellido paterno a una triste inicial y adoptó el de la madre. Aunque yo imagino que lo de Lynott le viene más bien de abuela, porque años después Phil llamó Sarah a una de sus hijas y tituló varias canciones con ese nombre.

Con su brillante carrera en Thin Lizzy se ganó el corazoncito de muchos roqueros del mundo entero. Incluso a los que no tenemos ni idea de inglés nos parece que en sus canciones hay hondura y, suponemos, sentimientos con mayúsculas. También grabó 2 discos en solitario y cultivó curiosas amistades fuera del mundillo heavy, como el moderno Midge Ure (líder de Ultravox) y el yanqui soulero Huey Lewis y su grupo The News. Después de disuelto el grupo solo grabó varios singles y colaboraciones con varios colegas, en especial Gary Moore. Estos proyectos no tuvieron tiempo de fructificar, sobre todo porque el último single de Phil con Gary se publicó pocas semanas antes de su muerte. Así tocó Nineteen en un especial navideño de la tele británica, en la que supongo sería la última actuación de su vida.

Dicen que nunca se privó de ninguna clase de droga ni exceso. Vamos, como cualquier estrella del rock que se precie, y más siendo heavy. Sin embargo, los biógrafos insisten en que su último año de vida fue una caída en picado por los abismos de la heroína y el alcohol, como dicen los escritores de necrológicas cuando se adornan. Al parecer, fue ingresado por sobredosis el día de Navidad de 1985 y ya no salió vivo del hospital. Lo cierto es que Lynott murió joven, con solo 36 años, y que todavía 25 años después nos da pena pensar que se fue demasiado pronto.

Para rizar el rizo esotérico, algunos afirman que los Thin Lizzy originales entraron a grabar en un estudio por primera vez el 4 de enero de 1971, y justo 15 años después Phil Lynott murió, como dijeron Los Suaves. En fin, para los que gusten de cábalas y numerología.