El viejo Rod Stewart again

Lunes, 9 de noviembre de 2009.-
El grandísimo Rod Stewart lleva tantos años empeñado en arruinar su pasado roquero que ya da un poco igual todo lo que haga, incluso alguna de sus últimas apariciones con esmoquin y pajarita me hizo gracia. Ahora le ha dado por publicar un disco de clásicos del soul. Soulbook, se llama. Excelente idea, si no fuera por la horrible elección del repertorio, desgraciadamente inclinado hacia lo moña. Así se asegura su presencia en las galas de Nochevieja de todas las teles públicas de Europa, pero yo no me atrevo ni a oírlo. Este sábado tuve el disco entre mis manos por 10 euros, pero reconozco que no tuve valor.

En cambio, como sigo con mi vieja afición por las series medias, me fui a la tienda de enfrente y compré una edición en CD del primero de los Faces (por menos de 10 euros). En la portada el asunto queda bastante claro: Rod es simplemente el primero por la izquierda, uno más entre cinco macarruzos…

Small Faces - First StepFirst Step (1970), arriba el original
y abajo la edición corregida
Faces - First Step

Una curiosidad de First Step es que en su primera edición de 1970 hubo un error de imprenta y el trabajo fue atribuido a Small Faces. Ese grupo ya no existía, pues su guitarrista y cantante, Steve Marriot, acababa de dejar plantados a sus compañeros. Ronnie Lane, Ian McLagan y Kenny Jones, que eran los que quedaban, propusieron a Rod Stewart y a Ron Wood (ambos del Jeff Beck Group) que se ocuparan de las dos tareas vacantes. Y claro, como el cuarteto pasó a ser quinteto… decidieron quitarse lo de Small.

En este disco de debut aún no son tan decididamente stonianos como llegarían a ser, pero nada más empezar ya apuntan maneras con su vibrante versión del Wicked Messenger de Dylan.

Como en todo primer disco que se precie, se dedican a exhibirse como músicos, e incluso hay dos canciones instrumentales en las que el cantante queda fuera de juego. Además, en un gran gesto de compañerismo, Rod comparte tareas como vocalista con Ronnie Lane, cantando a dos voces la emotiva Nobody Knows e incluso cediendo la voz principal al bajista en Stone, una especie de broma para cantar de borrachera. Me encantan los Faces, sobre todo por lo bien que funciona el vanidoso Rody sometido a la disciplina de un grupo… ¡ése sí que era el gran Rod!

Anuncios

Rastas, rap y cannabis

Un poco de historia del rocanrol nunca viene mal, y quién sabe si algún joven aficionado a la música puede sufrir un repentino ataque de curiosidad. Las tendencias roqueras suelen ser prisioneras de su tiempo y al poco pueden sufrir síntomas de agotamiento por sus propias limitaciones. Cuando se completa un ciclo uno tiende agobiarse, y mi receta para la desintoxicación es bien sencilla… ¡volver los orígenes!

Joven roquero: si empiezas a hartarte de buenrrollismo con rastas, te cansan las ocurrencias del rimador de moda y te provoca cierto hastío el enésimo panfleto pro lega-legalización, mira esto…

Published in: on 21/10/2009 at 18:27  Dejar un comentario  
Tags: , ,

Ike & Tina Turner, mejor no hablar de ciertas cosas

Lunes, 2 de noviembre de 2009.-
O sea, que tratándose de esta pareja, mejor hablar solo de música. Tina Turner, una voz salvaje y una bestia sobre el escenario. Ike Turner, adelantado a su tiempo y genio absoluto… pero menudo tipejo. ¿Valoramos a los artistas por su obra o por su calidad humana? ¿Se puede admirar el trabajo de alguien detestable? ¿Quemamos la filmografía de Polanski?

Seguidor de la idea que Chuck Berry tenía del negocio, el joven Ike Turner sabía que como guitarrista negro tenía que concentrar su enorme talento en una sola dirección: vender su arte a los blancos y hacerse rico. Ya al principio de los 60, mucho antes de que los Beatles cruzaran el Atlántico, Ike había diseñado un sonido vigoroso orientado a un mercado rock que todavía no existía, nada que ver con los vocalistas negros de su época. En directo saltaban chispas entre Ike y Tina, ella lo provocaba como una hembra valerosa y desafiante, y así el ego del macho engordaba y engordaba, feliz de sentirse el jefe de la manada.

Después, el orgulloso Ike fue apuntándose a todas las tendencias que tuvieran ventas garantizadas: funk, soul, rock, producciones de Phil Spector, versiones de éxitos ajenos de Beatles, Stones, Stevie Wonder, Sly Stone, autoversiones hasta el hartazgo del repertorio propio… Llegados a los 70, Ike & Tina se integran hábilmente en la resaca posthippie. No hay más que ver la portada de Workin’ Together.

Ike & Tina Turner - Workin' TogetherWorkin' Together (1971)

Intercaladas entre sus composiciones, logran uno de sus mayores éxitos con una vibrante versión del Proud Mary de la Creedence y se apuntan también a los dos últimos singles de los recién separados Beatles, Get Back y Let It Be, imagino con qué intención. En la canción que da título al disco, Tina canta de forma conmovedora al amor y a la hermandad universal, aunque luego, en el calor del hogar, se repartiera algo más que besos.

Más sobre Ike & Tina Turner en:

http://balbinositio.zymichost.com/balbinoblog/archives/3

¿Es usted Bo Diddley o no lo es?

Martes, 3 de noviembre de 2009.-
En este bloque me salgo por primera vez de la década de los 70, pero no habrá más remedio que referirse de vez en cuando a años anteriores y siguientes… especialmente a los 50, porque ahí está el origen de todo. Pido perdón por retroceder tanto, pero lo hago por uno de mis fetiches roqueros. Yo no soy Bo Diddley, Fito Cabrales tampoco… ¡éste es Bo Diddley!

Chuck dijo la verdad al presentarlo. Bo Diddley creó un sonido característico y un grandísimo repertorio ampliamente versionado por gente como los Stones, los Pretty Things, los Animals, Bob Seger, la Creedence, George Thorogood… También tuvo una brillante idea publicitaria para que su música sirviera como eficaz medio de autopromoción. Se le ocurrió que nadie olvidaría su nombre si lo repetía obsesivamente en sus propias canciones mientras rasgaba su guitarra cuadrada:

Hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley… hey, Bo Diddley…”

No soy nada partidario del baile, ni sé ni me interesa, pero me hipnotiza la precisión y economía de movimientos de estas coristas… desde luego, mucho más sexual que las tontas acrobacias que se ven últimamente en las academias de baile de la tele. Bufff, ruego perdonen esta comparación de tan mal gusto.

Y hablando de comparaciones, vayamos con el principal culpable de que últimamente estemos hablando tanto sobre Bo. Se trata de Fito Cabrales, odiado en amplios sectores del rocanrol solo porque Fito&Fitipaldis vende toneladas de copias de cada uno de sus discos… y todos sabemos que el éxito de ventas nunca se perdona a los roqueros españoles.

Fito&Fitipaldis - Por la boca vive el pez
Por la boca vive el pez (2006)

Yo no tengo problemas en reconocer que me gusta pues, aparte de ser comercial, en sus discos siempre hay un par de canciones en las que vuelve a la esencia del rock de los pioneros. Gracias a una canción suya, unos cuantos miles de fans muy jovencitos se han enterado de quién es Bo Diddley.

Fito, está claro que por tamaño no eres Bo Diddley, pero cuanto más lo niegas más te pareces.

Fito Cabrales y Candy CarameloFito se crece cuando canta lo de Bo Diddley 

Eric Clapton y Duane Allman, con todos ustedes… ¡Derek And The Dominos!

Lunes, 2 de noviembre de 2009.-
Pues sí, en lugar de aprovechar las ventajas del mp3 para estar a la última en novedades musicales, sigo atascado en los 70. Y sigo prefiriendo manejar el original y manosear el libreto…

Este verano he hecho un descubrimiento un poco tonto, que ha resultado ser un filón inagotable: el servicio de préstamo de CD’s de la biblioteca pública de mi pueblo. ¿Y qué CD’s puedes llevarte de una biblioteca? Pues clásicos indiscutibles, recopilatorios de nombres consagrados, discos que fueron superventas… o sea, lo que a mí me gusta, una gran oportunidad para pillar música que siempre quise oír, pero nunca me atreví a comprar. Para empezar, esta portada llamó mi atención:

Derek And The Dominos - Layla And Other Assorted Love SongsLayla And Other Assorted Love Songs (1970)

Aunque no pone nada, sabía que era el estreno de Derek And The Dominos, el grupo en el que Eric Clapton se escondió durante un tiempo para huir del estrellato tras la locura de Cream y Blind Faith. Primero se unió a Delaney, Bonnie & Friends y luego formó otro grupo con tres de los músicos: Bobby Whitlock, Jim Gordon y Carl Radle. Tocaron en clubs de forma casi anónima usando varios pseudónimos, acompañaron a George Harrison en el periodo de All Things Must Pass y finalmente se decidieron a grabar los temas que Clapton y el teclista Whitlock habían escrito. A las sesiones de estudio en Miami se unió a última hora nada menos que Duane Allman… total, que las guitarras quedaron perfectas y el resultado final deja al alcance del aficionado medio reconocer qué solos son de Clapton y cuáles pertenecen al Allman Brother.

El disco se llamó Layla And Other Assorted Love Songs. En la portada no lo pone y poca gente conoce realmente el nombre completo. Lo que sí sabe todo el mundo es que la chica misteriosa del cuadro era Layla, que Layla era en realidad Pattie Boyd, que Clapton estaba colado por ella y que ella estaba casada con George Harrison, gran amigo de Clapton hasta que se enteró.

Pattie, George y EricEsta es Layla, o sea, Pattie Boyd. Se separó de Harrison
en el 74, se casó con Clapton en el 79 y entre medias
estuvo con Ron Wood. Luego dejó a todos y hace poco
se forró al publicar sus memorias

Quizá por culpa de la mencionada canción ultrafamosa el resto del “surtido de love songs” pasan por ser ilustres desconocidas. Reconozco que nunca me había preocupado de oír este LP… y resulta que el disco completo es maravilloso, especialmente esta increíble primera canción, I Looked Away, que desde que la escuché se me ha quedado incrustada en el cerebro.

En la foto del youtube, de izquierda a derecha: Eric Clapton, Bobby Whitlock, Jim Gordon y Carl Radle. El invitado, Duane Allman, salía poco en las fotos… pero así eran estos Dominos, un supergrupo a su pesar, uno de los pocos de su generación que renunció al gran circo del rocanrol.