Por cierto… ¿cuándo empiezan los 70?

Jueves, 10 de diciembre de 2009.-
No, no voy a entrar en la polémica de si las décadas empiezan en su año 0 o su año 1, pero habrá que ubicar en un momento concreto el “estilo rock 70” para saber de qué estamos hablando…

He estado dando vueltas al tema, y ahí lanzo dos fechas: los 70 empiezan en agosto de 1969 y, como es habitual, España se entera un poco más tarde, diría que 1973. ¿Por qué? Creo que esto merece una explicación más al detalle.

Me pongo a escribirlo y en los próximos días lo colocaré en lugar preferente…

…ahí lo tienen:

Los 70 arrancan en 1969

Woodstock (1970)Woodstock (1970)

1973, los peludos invaden España

Smash - El garrotinEl Garrotín (1971) 

Atascado otra vez en Mobile con el Blues de Memphis sin poder salir

Martes, 1 de diciembre de 2009.-
Una vez polemicé con un amigo mío Dylanita porque escribió un libro sobre sobre el maestro y calificó Hard Rain como uno de sus peores discos. “Vale, será de los peores pero sigue siendo uno de mis favoritos”, fue mi sólido argumento.

Bob Dylan - Hard RainHard Rain (1976)

Sé que fue una edición cutre y pobretona, que apenas reflejaba la fuerza de su gira con la Rolling Thunder Revue y que seguramente su discográfica se apresuró a publicarlo porque el siguiente disco iba a tardar varios años en llegar… ¡estaba Bob Dylan tan ocupado defendiendo boxeadores negros y filmando películas ególatras! Ahí está la infumable Renaldo y Clara, que al menos sirve como documento visual de aquellos directos. Pero yo tenía mis razones. Fue por culpa de la reposición en TVE de un Pop-Grama que incluía un documento en blanco y negro en el que cuatro guitarristas destrozaban Maggie’s Farm en una roquerísima versión. Eran Mick Ronson, T-Bone Burnett, Steven Soles y David Mansfield, y con Dylan sumaban cinco guitarras sonando a la vez. Me quedé impactado.

Sí, ya sé que este no es el vídeo del que les había hablado, que son unos tíos tocando en un bar, pero resulta que los encargados de preservar el negocio de Bob no permiten que su música original suene en youtube. Es una lástima no poder compartir mi recuerdo con ustedes, así que si pueden busquen por otra vía la actuación esa en la que Dylan se cubre la cabeza con un pañuelo blanco anudado estilo obrero de la construcción.

Volviendo al tema, he sacado este disco del armario porque también contiene una potente versión de Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again, y esta canción tiene mucho que ver con el nombre de este blog. Y sobre todo tiene que ver con el gran hallazgo de Kiko Veneno, que comprendió que adaptar a Dylan al castellano es misión imposible y tuvo la idea de tirar de traducción casi literal: Atascado con el blues de Memphis sin poder salir. Lo clavó. El videoclip dirigido por Santiago Segura es bastante divertido, un ejemplo de lo que acostumbraba a hacer en plan amiguete antes del fenómeno Torrente. Y también andaba por ahí Pablito Carbonell

Copio debajo del vídeo los fragmentos de letra original que tradujo Kiko Veneno, para que los que sepan sevillano e inglés puedan comprobar que lo de la literalidad es totalmente cierto.

Oh, the ragman draws circles
Up and down the block.
I’d ask him what the matter was
But I know that he don’t talk.
And the ladies treat me kindly
And furnish me with tape,
But deep inside my heart
I know I can’t escape.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.

Mona tried to tell me
To stay away from the train line.
She said that all the railroad men
Just drink up your blood like wine.
An’ I said, “Oh, I didn’t know that,
But then again, there’s only one I’ve met
An’ he just smoked my eyelids
An’ punched my cigarette.”
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.

Grandpa died last week
And now he’s buried in the rocks,
But everybody still talks about
How badly they were shocked.
But me, I expected it to happen,
I knew he’d lost control
When he built a fire on Main Street
And shot it full of holes.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.

Now the senator came down here
Showing ev’ryone his gun,
Handing out free tickets
To the wedding of his son.
An’ me, I nearly got busted
An’ wouldn’t it be my luck
To get caught without a ticket
And be discovered beneath a truck.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.

Now the rainman gave me two cures,
Then he said, “Jump right in.”
The one was Texas medicine,
The other was just railroad gin.
An’ like a fool I mixed them
An’ it strangled up my mind,
An’ now people just get uglier
An’ I have no sense of time.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.

ZZ Top, blues rock de barba creciente

Miércoles, 25 de noviembre de 2009.-
Hay que reconocer que a medida que pasa el tiempo la estética de los 70 es cuanto menos discutible, y el rock con barba es uno de sus fenómenos más curiosos. Hoy día sería impensable, pero entonces abundaban los barbudos como Bob Seger y Dr. John. La de Leon Russell tampoco estaba nada mal, y Joe Cocker también acabó por dejársela para siempre. A lo largo de la década hubo cientos de barbas ocasionales, algunas más bien lampiñas como las de Bob Dylan y Bruce Springsteen. Los cuatro Beatles se la dejaron poco antes de separarse, y en grupos como The Band llegaron a juntarse en escena cinco barbas a la vez… pero lo de ZZ Top merece comentario aparte.

Esta canción los lanzó al estrellato, pero entonces estos Tres Hombres de Texas lucían un anodino aspecto de paletos sureños. En algún momento a principios de los 70, Billy Gibbons, Dusty Hill y Frank Beard, decidieron no volver a afeitarse nunca más y hacer de las barbas su seña de indentidad. El único que se rajó fue el batería, que se apellidaba precisamente Barba, pero claro, imagino que aporrear los tambores con medio metro de pelo colgando de la cara no debe de ser nada cómodo, así que se dejó solo bigote. Esta es la cronología de los hechos.

ZZ Top principios de los 70
Se ve que la idea se le ocurrió al bajista Dusty Hill...
Billy Gibbons tenía cara de pringadillo

ZZ Top mediados de los 70
Billy sintió envidia y se propuso ser un clon
de su compañero de escenario

ZZ Top finales de los 70
Las barbas fueron creciendo e incluso se vistieron
de respetables señoritos tejanos

ZZ Top en los 80
En la era del videoclip se hicieron modernos, plancharon sus barbas y aparecieron piernas por todas partes

En realidad esta imagen impactante de los Zeta es explotada comercialmente a partir de los 80, mientras que en los 70 casi ni tenían imagen: siempre aparecían muy alejados en las portadas y se centraban exclusivamente en facturar con seriedad su característico blues-rock de raíz tejana. El éxito masivo les llega en 1973 con el disco Tres Hombres gracias al reconocible riff de La Grange y a que su contundente sonido de trío está ya totalmente perfilado, como en esta Jesus Just Left Chicago.

Esta es una versión ya del cambio a la década de los 80 . Sirve para hacerse una idea. Su sonido en directo de años atrás se puede escuchar en el Tres Hombres reeditado en 2006, que añadía tres canciones de un concierto de la época, las dos mencionadas más Waiting For The Bus. Eran realmente poderosos en directo, como demostraron también en su siguiente trabajo, Fandango! (1975), que incluía una Cara A en directo, un bloque totalmente arrollador hasta que tocaba dar la vuelta al vinilo. Por cierto, qué pena que abandonaran la costumbre de titular sus discos en español: Tejas, Degüello, El Loco… eran tan puristas que escribían Texas con jota y Degüello con esa diéresis que hoy día es ya casi desconocida en nuestros institutos.

ZZ Top - Tres HombresTres Hombres (1973)

Joe Cocker y su asombroso momento Woodstock

Viernes, 20 de noviembre de 2009.-
Estaba tan intrigado por la colaboración entre Joe Cocker y Leon Russell en 1970 que me pillé una reedición del legendario directo Mad Dogs & Englishmen, es decir, dos ingleses (Cocker y Chris Stainton) que se juntaron con una panda de americanos rabiosos en una especie de gira circense. Alimentados por todo tipo de excesos hippies y alcohólicos, en este disco tenemos a Joe Cocker y sus amigos en estado de gracia.

Joe Cocker - Mad Dogs & EnglishmenMad Dogs & Englishmen (1970)

Joe Cocker era un británico de Sheffield que había grabado un par de discos con su grupo The Grease Band. Esa voz rota tuvo cierta repercusión en los USA, así que fueron invitados a participar en Woodstock. Eso es estar en el sitio adecuado en el momento justo. La actuación que allí dieron fue memorable, y todo el mundo flipó con ese tío raro que fingía tocar una guitarra invisible. Se podría decir que fue Joe Cocker quien inventó el air guitar, pero él asegura que estaba borracho y que no recuerda nada. Vamos, que sabe que estuvo allí porque vio la película.

Tan luminosa actuación sirvió para abrir la jornada dominical, tercera y última del evento. Fueron cinco o seis canciones: Let’s Go Stoned, Something’s Coming On, Delta Lady de Leon Russell… y para terminar su celebérrima versión de los Beatles. Quizá por culpa de los delirantes coros en falsete de sus dos guitarristas, el cielo empezó a oscurecerse. Cocker salió de allí como un señor tras desgañitarse con su canto a la amistad, y al poco empezaron los rayos y los truenos. El siguiente en actuar, Country Joe & The Fish, se hartó de gritar “No rain, no rain, no rain”, pero la tormenta fue brutal y el escenario casi salió volando…

Joe Cocker estaba exhausto, pero el éxito fue tal que se vio obligado a improvisar una gira por EEUU. El grupo estaba prácticamente disuelto y solo su guitarrista y amigo Chris Stainton se mantuvo a su lado, así que decidió confiar a Leon Russell la tarea de reclutar músicos… ¡y el muy bestia contrató a más de veinte! El resultado quedó reflejado en uno de los mejores discos en directo de la historia, el mencionado Mad Dogs. Es maravilloso, sí, pero solo gracias a que se grabó en la primera semana de gira, porque enseguida las relaciones personales se fueron deteriorando gravemente. Los conciertos empezaron a no salir tan bien, hasta culminar en un caos tan monumental que Cocker acabó deprimido y alcoholizado. Pero de eso y de la increíble película que capturó todo aquello será mejor que hable con más detenimiento en otra ocasión.

Leon Russell y Joe CockerLeon Russell sacó tanto de quicio a Joe Cocker
que casi se lo carga

Descubrí a Leon Russell gracias a House

Jueves, 19 de noviembre de 2009.-
Si alguien se las da de experto en rock de los 70 se expone a sufrir terribles humillaciones. De vez en cuando una imperdonable laguna puede poner en evidencia su ignorancia, así que asumámoslo… es imposible estar al tanto de todo.

A mí me pasó viendo House. Además de ser un cabronazo, el médico cojo tiene formación musical y es un exquisito degustador de rock, o sea, como el propio Hugh Lurie. La serie está plagada de referencias roqueras sabiamente dosificadas. Por ejemplo, no permite que nadie le moleste cuando simula estar tocando su canción favorita: Baba O’Riley, de los Who. Otras veces se relaja en su casa punteando blues en su eléctrica, y en cierta ocasión acertó con un diagnóstico cuando le vino a la mente el Cat Scratch Fever, de Ted Nugent. Pero mi momento musical favorito es cuando el doctorcito pone a prueba con un duelo pianístico a un concertista que acababa de sufrir un ataque.

En este capítulo se podía ver a otro músico famoso, Dave Matthews, interpretando al pianista medio lelo que clava la intro de la canción de Boomtown Rats. Siempre abundan en la serie las alusiones al rock incrustadas en la trama, pero aparte cada episodio suele acabar con un epílogo musical enfatizando alguna situación peculiar que sufren los protagonistas. Quien quiera que elija esas canciones debe de saber mucho, pues nunca deja indiferente. Una vez me emocionó tanto que no paré hasta descubrir qué canción era. Creo que hacía poco ya la había oído en el programa de radio de Little Steven, pero claro, como lo presenta en inglés de New Jersey no pillé bien el dato. Era una voz rota y algo desquiciada. La forma de cantar recuerda algo a Joe Cocker, pero no, el timbre era más agudo y chillón. Tras rastrear en las webs especializadas en la serie, la investigación me condujo a la maravillosa Stranger In A Strange Land y a un tal Leon Russell, un señor de Oklahoma que extrae música de cualquier instrumento que se le ponga por delante.

Rápidamente pillé un recopilatorio en el que viniera la canción. No tiene desperdicio, imagino que ahí está lo mejor del repertorio de un gran músico con una larguísima carrera.

Leon Russell - RetrospectiveRetrospective (1997)

Leon Russell ha colaborado en grabaciones de todos los grandes: Eric Clapton (también estuvo en Delaney & Bonnie & Friends), Byrds, Rolling Stones, Dave Mason, Bob Dylan, The Band, J.J. Cale (otro paisano de Tulsa), George Harrison, Ringo Starr, Jerry Lee Lewis, Willie Nelson… Después averigüé su conexión con Joe Cocker, pero de eso hablaré mañana. Les dejo con Leon Russell en un ensayo de Delta Lady, la canción que Joe llevó al éxito.

En el dúo Graham Nash & David Crosby, mucho mejor Nash que Crosby

Miércoles, 18 de noviembre de 2009.-
Algunas veces fueron trío (Crosby, Stills & Nash) y otras cuarteto (Crosby, Stills, Nash & Young), pero tampoco se privaron de hacer dúos, completando casi todas las combinaciones posibles entre ellos. Y por allí cerca, como solistas al frente o en compañía de otros, andaban rondando otras formaciones apreciables como Poco, Manassas, Loggins & Messina… De los dúos, era obligatorio conocer el disco de The Stills-Young Band. Claro, Neil Young era mi favorito y además esa formación grabó una de sus grandes canciones, Long May You Run.

Fue un grupo fugaz, aunque era lógico que por una vez Young volviera a juntarse con Stephen Stills, con quien se dio a conocer en los fascinantes Buffalo Springfield. Sin embargo, la pareja más estable la formaron los otros dos de CSN&Y: David Crosby y Graham Nash. En principio no me interesaban mucho. Nash era un inglés más bien soso que parecía asumir el papel de niñera del gordito Crosby, siempre con problemas de drogas y, digámoslo claro, con ciertas limitaciones como compositor en la odiosa comparación con sus ilustres compañeros.

David Crosby y Graham NashCrosby, siempre with a little help from su amigo Nash

Hace poco cayó en mis manos el primer disco firmado conjuntamente por Graham Nash & David Crosby y, quizá por culpa de tan horrible portada, tardé meses en hacerlo sonar. No, desde luego que los diseñadores del sello Atlantic no tuvieron en este álbum su día más inspirado…

Graham Nash/David Crosby (1972)Graham Nash/David Crosby (1972)

Finalmente, lo pongo y lo escucho con agrado. Lo vuelvo a poner, repito varias veces y ha terminado por encantarme… en realidad mucho por Nash y no tanto por Crosby. Después he revisado el repertorio de varios discos y he descubierto que, sea en la combinación que sea, las canciones de Nash son siempre de las mejores. En este disco de 1972, Graham Nash aporta joyas de la talla de Frozen Smiles o Southbound Train.

Otra de este disco como Inmigration Man tuvo el honor de ser incorporada al repertorio de las siguientes giras de Crosby, Stills, Nash & Young… en fin, no es extraño que estas canciones sean excelentes, pues fueron publicadas justo entre las dos obras maestras de Graham en solitario: Songs for Beginners (1971) y Wild Tales (1973). Hace tiempo que no los oigo… creo que es buen momento para desempolvarlos.

Graham Nash - Songs for Beginners y Wild Tales Los dos discazos en solitario de Graham Nash

Así saldó John Lennon su deuda con Chuck Berry

Miércoles, 11 de noviembre de 2009.-
Por aquello de que el rocanrol tiene apenas cuatro acordes, a los pocos años muchas canciones empezaron a parecerse sospechosamente a otras. Al principio nadie se molestó, puesto que lo que más se practicaba entre los songwriters era el autoplagio, pero a finales de los 60 había tanta joven estrella del rock podrida de dinero que llegó el momento de exigirles cuentas. Little Richard se enfadó mucho con John Fogerty porque Travelin’ Band era igualita igualita que Long Tall Sally… pero fue a George Harrison a quien le tocó cargar con el estigma del plagiario: el juez sentenció que su superéxito My Sweet Lord no era más que una versión no acreditada de He’s So Fine, de las Chiffons.

Esta es la canción que nunca debió sonar en casa de Harrison. Existe una leyenda según la cual George quedó tan traumatizado que prohibió a familiares y sirvientes poner la radio en su presencia para jamás volver a escuchar canciones ajenas…

The ChiffonsLa canción de las Chiffons hablaba de ligues,
nada de Hare Krishna

Con el precedente de un beatle condenado, los editores de Chuck Berry fueron a por John Lennon. Este nunca negó que el fraseo ralentizado de Come Together era un homenaje nada encubierto a You Can’t Catch Me, así que, con tal de no acabar como su amigo George, negoció un acuerdo satisfactorio en forma de royalties para el tacaño guitarrista de Missouri. Haría un disco con sus favoritas del rocanrol de los 50 e incluiría no una composición de su admirado Chuck, mejor dos: Sweet Little Sixteen y la propia You Can’t Catch Me, para que todo el mundo pudiera comparar… así era el famoso humor negro de Lennon. Muy bien, vamos con el divertido juego de los plagios y oigamos seguidas las dos originales. Primero la de Chuck Berry, de 1956:

Y ahora oigamos Come Together, la canción con la que los Beatles comezaban su Abbey Road de 1969:

Sin comentarios… pero volvamos al disco de Lennon. Hace mucho que tengo este disco en vinilo. De siempre me ha gustado el repertorio del primer rock & roll y el ejercicio de estilo que aquí hace Lennon es magnífico. Su archifamosa versión de Stand By Me queda para la historia, y además están los que tienen que estar: Gene Vincent, Fats Domino, Little Richard, Buddy Holly, Larry Wiliams y, por supuesto, Chuck Berry por duplicado. Recomiendo volver a escucharlo, pues su versión remasterizada de 2004 está ampliada con tres canciones extra: Angel Baby, To Know Her Is To Love Her y My Baby Left Me. Y en el corte 1, nada menos que el himno rocker por excelencia:

Pese a ser uno de los más grandes compositores del rock, Lennon siempre dijo que nada le excitaba más sobre un escenario que versionar éxitos de los 50, una manera de reconocer que si esa música no le hubiera tocado la fibra cuando era adolescente, jamás habría escrito Across The Universe, ni Strawberry Fields, ni Watching The Wheels, ni nada de nada de nada… Por cierto, la portada tiene su miga. Se trata de una vieja foto de los tiempos de Hamburgo en la que John aún tiene el aspecto rocker de sus orígenes. Superpuesto, el espectro de unos Beatles ya asimilados a la moda pop… muy hábil, Mr. Lennon.

John Lennon - Rock'N'RollRock'N'Roll (1975)