Hits calamarianos vol. V: Cuando te conocí

Jueves, 04 de septiembre de 2014.-
En la entrada anterior sonó un Me arde cantado a medias por Andrés Calamaro y Fito Cabrales. Aunque pertenecía a la gira 2SM de 2007, la toma remitía a la etapa gloriosa de Alta Suciedad y dio pie a recordar aquellos momentos en que Andrés resplandecía como músico en estado de gracia, acompañado por un grupo estable cuyo apoyo le convertía en un solista aún más poderoso. La nostalgia por aquel tiempo se hizo más intensa cuando en el relato salió a relucir el añorado Guille Martín, el guitarrista que le conectaba con las esencias del Madrid más roquero. Habrá que seguir por ese camino. Vamos con un hit calamariano de finales de los 90, un hit en el que podemos ver en su apogeo a Andrés, a Guille y a todos los demás.

Fue repasando la caja Obras Incompletas (6 CD’s + 2 DVD’s) cuando reparé en este clip en el que las imágenes nada tienen que ver con la letra cantada. Me hizo gracia que unos músicos de rock se monten un teatrillo interpretando el papel de polis de la brigada antivicio. Aparte de lo cómico que resulta ver a guitarristas manejando pistolas, me encanta que cada uno de ellos tenga su protagonismo. La sensación que transmite el vídeo es que Andrés estaba arropado por una banda de rock de verdad, cuyos miembros eran además sus amigos. Gran parte del material videográfico recopilado en la mencionada caja va en esa misma línea. Échenle un vistazo, merece la pena.

Andrés Calamaro - Obras Incompletas
Obras Incompletas (2009)

El primer DVD, títulado Imágenes paganas, recuerda esa época mágica de finales de los 90 en que Calamaro dejaba atrás Los Rodríguez y se ponía manos a la obra para construir su carrera en solitario. Al principio sí que empezó completamente solo, quizá para meterse de lleno en su nuevo estatus de divo, así que se marchó sin compañía ninguna a los USA a grabar Alta Suciedad con el productor Joe Blaney y una lujosa selección de músicos de estudio nativos de la patria del rocanrol.

Andrés Calamaro - Alta Suciedad
Alta Suciedad (1997)

La siguiente grabación fue parecida, pero distinta. Volvió a contar con elementos de su primer disco post-Rodríguez, pero en su afán por no dejar a nadie fuera fue añadiendo gente de confianza que había ido acumulando en todos esos años. Así, la grabación fue una locura de vuelos entre estudios de grabación de Madrid, Nueva York, Buenos Aires y Miami con un baile de ingenieros, técnicos y músicos imposible de enumerar y una lista de canciones que ya se elevó a 37. Parece mucho… o poco si lo comparamos con las cifras que llegó a alcanzar la corriente del salmón.

Andrés Calamaro - Honestidad brutal
Honestidad Brutal (1999)

Ahí empezó la tendencia de Calamaro hacia la desmesura, sin embargo hay algo en lo que sí imperó la sensatez. Entre disco y disco Andrés se preocupó de formar el grupo que mencionamos al principio, esa banda estable capaz de defender en directo con absoluta solvencia las canciones tanto de Alta Suciedad como de Honestidad Brutal. Primero incorporó a algunos de los guitarristas de confianza que le habían ayudado a grabar las maquetas previas, como Gringui HerreraGuille Martín, uno de Baires y el otro de Madrid. Luego llegó un poco de savia joven con Candy Caramelo y El Niño Bruno, una base rítmica de buena pegada.  Y para completar un quinteto que fue un auténtico dream team se recurrió a la veteranía del gran Ciro Fogliatta, una de las primeras leyendas del rock argentino que aterrizó en España, que fue pianista de Los Gatos allá y de Mermelada a este lado del charco.

Candy Caramelo, Niño Bruno, Gringui Herrera, Calamaro, Ciro Fogliatta y Guille Martín
Candy, Niño, Gringui, Calamaro, Fogliatta y Guille

Total, que de aquella etapa podía haber elegido el clip de Loco, con ese toque funk bajo los túneles de un acuario repleto de tiburones; podía haber elegido el sofisticado clip de Flaca, con esas delgadísimas modelos que al final dan plantón al cantante… pero bueno, esos los habrán visto mil veces y podrán volver a verlos cuando ustedes quieran. En cambio, en el clip de Cuando te conocí es una delicia contemplar a Andrés y al quinteto acompañante tan metidos en sus personajes: Broken Heart Kalamaros, Sargento Sweet G., Sargento Guillermo Desperado, Broken Fingers Fogliatta, Little Boy Bruno y Agustus Magic Herrera.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “De cuando Rod Stewart abandonó las islas”, que fue publicado originalmente el domingo 14 de marzo de 2010.

Calamaro y Fito fueron multitud, una tontería de verano

Domingo, 24 de agosto de 2014.-
Fue un tontería del verano de 2007. A Andrés Calamaro y a Fito Cabrales se les ocurrió echar un pulso rocanrolero juntando a sus respectivos grupos sobre el escenario.  No debió de ser difícil para sus músicos, pues algunos de ellos habían sido lo mismo Fitipaldis que Calamaros según lo requería la ocasión. Esta vez la cosa consistía en ser las dos cosas a la vez e ir alternando canciones de uno, de otro o de gente afín. He aquí un ejemplo.

Fueron solo cuatro conciertos: Getafe, Benidorm, Santiago y Barcelona, todos ellos celebrados en el mes de julio de aquel año. Se cuenta que cuando buscaban nombre para la mini-gira barajaron alguna que otra extravagancia como “Calamaros Fitos”, que seguramente fue desechada por transmitir una imagen poco seria como de caseta de feria de las que venden bocadillos grasientos. Ahora ese nombre tan simpático ha sido recuperado para dar título a la edición 2014 de Tonterías de Verano… y llegados a este punto debo explicarles que desde el blog siamés de Atascado en los 70 se elabora cada verano una estupenda recopilación en CD con las típicas melodías para tararear en vacaciones, a veces un poco tontas, a veces un puro disparate. En esta ocasión se utilizó como hilo conductor los repertorios Calamaros y Fitos, ya fuera por separado, a dúo o en compañía de otros, más otros pocos duetos sin Calamaro ni Fito pero emparentados. Así que si no lo sabían, ya lo saben… pueden encontrarlo en los puntos de distribución habituales.

Fito y Calamaro - 2 son multitud
"Calamaros Fitos" es el título de Tonterías 2014

O sea, que si notan que A70 está menos activo en esta época del año puede deberse a que andemos liados con alguna cosilla más ligera en Tonterías de Verano, así que si les apetece échenle un vistazo de vez en cuando. Ya andan por ahí los vídeos de algunas de las canciones de Fito y Calamaro recuperadas este año y ahora añadimos desde aquí la toma de Me arde que sonó más arriba, también incluida en Tonterías 2014. Era una de las joyas del repertorio de Alta Suciedad, un discazo sin desperdicio, pero esta vez con el atractivo añadido del fundido final con una versión en castellano del Dead Flowers de los Stones. En realidad se trata de un guiño a un viejo amigo fallecido, uno llamado Guille al que Calamaro saluda entre dos estrofas. Luego hablaremos de él. Antes vamos a recordar los conciertos y el pack de CD más doble DVD publicado un año después.

Calamaro y Fito - Dos son mulltitud
2 son multitud. El concierto (2008)

No se atrevieron con Calamaros Fitos así que, como pueden ver, la gira acabó llamándose Dos son multitud (2SM). Los shows fueron generosos, de casi tres horas y media, con una estructura muy parecida los cuatro días. Creo que el desarrollo fue más o menos como se explica a continuación.

Comienza el encuentro: salen todos los músicos presentes llenando por completo el escenario e interpretan todos juntos cuatro canciones de variadas procedencias.  Una de Los Rodríguez (A los ojos), otra Fitipaldi (Viene y va), la conocida versión Rebelde-Fitipaldi (Quiero ser una estrella) y, para terminar, una rareza calamariana (No se puede vivir del amor). Fito abandona la cancha dejando solo a Andrés, que se adueña del escenario durante una hora y veinte minutos. Llega el descanso y ahora es Andrés quien se queda en vestuarios para que Fito protagonice la segunda parte, también de hora y veinte. Por último, en el tiempo de prolongación, vuelven a coincidir todos sobre el escenario y ahí van alternando un Me arde con un Whisky barato, más luego otro bis doble con una para cada artista… y no sé si llevados por la euforia en algún sitio se marcarían una tercera ronda. Difícil de condensar en un formato publicable, así que el doble DVD quedó resumido en dos horas largas y el CD en una hora selecta en la que se daba preferencia a los cortes interpretados a medias. Aquí tienen el detalle de la contraportada con el listado de canciones.

Dos son multitud - Track list
El listado de 2SM tal como quedó inmortalizado

No ha pasado tanto tiempo, pero despierta una cierta nostalgia volver a contemplar ahora las imágenes. Me explico: esos conciertos tienen un aspecto espléndido, con dos artistas en plenitud llenando el césped de un campo de fútbol… y no estoy seguro de que a día de hoy quede alguna propuesta de rock con ese poder de convocatoria. Además hay que reconocer que Andrés y Fito lo hicieron muy bien, manteniendo el espectáculo en todo lo alto sin dejar que la cosa decayera en ningún momento.

Y ahora volvamos al Dead Flowers que mencionábamos al principio. Esta adaptación fue grabada en 1989 por Desperados, queridísmo grupo madrileño al que le encantaba incluir clásicos del rocanrol en sus directos, pero esta les quedaba tan chula que decidieron incorporarla a su tercer disco.

Repasando los créditos que aparecen en la funda del vinilo veo que quizá entonces ya fue grabada en homenaje a amigos muertos, pues ahí pueden leerse dedicatorias a Ramón Recio y Javier Encinas, ambos fallecidos prematuramente en esos años finales de los 80. Saxofonista de Desperados en sus dos primeros discos, Javier ‘El Moro’ Encinas fue también miembro fundador de Mermelada, donde se encargaba de soplar la armónica más salvaje que haya sonado jamás en el rock español. El vacio que dejó fue tan grande que ni Desperados ni la banda de Teixi se plantearon buscarle sustituto. En cuanto a Ramón Recio, él fue quien puso en marcha Glutamato Ye-Yé, aunque a la hora de la verdad no tocara ningún instrumento. Su hermano Patacho acabó encargándose de las guitarras mientras Ramón quedó como letrista principal de Glutamato. Es también el autor de la adaptación a nuestro idioma de la canción más funeraria de los Rolling Stones, lo que explica que a modo de dedicatoria sus colegas Desperados la incluyeran en este disco.

Desperados - El golpe
El golpe (1989)

Fue sin duda el mejor disco de los cuatro que publicaron, con diez canciones sin altibajos y un estilo ya perfectamente definido, quizá logrado a la fuerza por haberse quedado sin saxo, como antes se dijo. El problema de ese momento de madurez de Desperados fue que su discográfica (DRO) les dejó fuera de juego y acabaron grabando para Nola, un sello de Pamplona especializado en rock radical vasco. A partir de entonces ya no volvieron a encontrar su sitio y dos o tres años después el grupo acabó disolviéndose.

El caso es que Desperados tenía un guitarra espectacularmente bueno y buen amigo de sus amigos. No había grupo importante de la escena rocanrolera con el que Guillermo Martín no hubiera colaborado en uno u otro momento, así que el final de Desperados hizo que su guitarra se cotizara aún más en el mercado. La larga lista incluye entre otros a La Frontera, Andy Chango, Jaime Urrutia, Quique González… finalmente la muerte le sorprendió en 2006 siendo un Troglodita, que tampoco está mal. El primer contacto con Calamaro se produjo en los inicios de Los Rodríguez. Justo antes de grabar su primer disco se quedaron sin bajista y, claro, ahí estaba Guille para colgarse el bajo de forma provisional. Años después, Andrés comenzó carrera en solitario y lo reclutó para su banda de directo. Aunque Guille era de Carabanchel, se argentinizó de tal modo que incluso se esforzaba en hacer los coros con el mismo acento que el cantante. Lo de fundir Me arde con Dead Flowers viene de aquella época… creo que el afecto que Calamaro sentía por su antiguo guitarrista era tan grande que en Dos son multitud ya no se conformó con recuperar el Dead Flowers, fue directamente a por el Flores muertas de los Desperados.

Saltando de vídeo en vídeo mientras escribo esto he caído en un concierto completo de Desperados. Es una suerte que aún haya gente que se acuerde de recuperar esos tiempos felices del Rock Club, así que no me resisto a ponerles el enlace por si les apetece viajar hacia atrás en la máquina del tiempo. Puede que en el próximo texto volvamos a hablar de la etapa de Andrés Calamaro con Guille Martín, hasta entonces les dejo con otra pieza del Archivo A70 en la que casualmente también suena una canción incluida en Tonterías 2014, sector Fito.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “¿Es usted Bo Diddley o no lo es?”, que fue publicado originalmente el martes 3 de noviembre de 2009.

1/4 de hora de vacaciones: In-A-Gadda-Da-Vida

Sábado, 16 de agosto de 2014.-
Es lo que tienen las vacaciones, que cuando uno se quiere dar cuenta solo queda un cuarto de hora para terminarlas. Habrá que ir volviendo a la actividad y no estaría mal empezar por A70, que ya va siendo hora de reiniciarlo. Déjenme que aproveche para escuchar la auténtica y genuina canción de cuarto de hora, la primera que llenó ella solita una cara entera de un vinilo.

He preferido poner este vídeo en el que se ve en acción a los chicos de Iron Butterfly para que puedan ustedes contemplar lo serios y ensimismados que aparecen interpretando sus interminables pasajes de guitarras, percusiones y teclados eclesiásticos. Queda claro que no se ponían ningún límite para sus respectivos solos, podían tomarse todo el tiempo del mundo dado que la letra de la canción sí que era bastante escueta. De todas formas les pongo otro enlace que comienza con la galleta de la cara 2 de ese disco como prueba de que ahí no había ningún corte y todo el espacio estaba dedicado a los 17 minutos y pico de la canción.

Iron Butterfly - In-A-Gadda-Da-Vida
In-A-Gadda-Da-Vida (1968)

Solo por ese pequeño gran detalle se puede considerar el tema como un hito en la historia del rock. Puede que Dylan ya lo hubiera hecho un par de años antes en Blonde On Blonde, pero ese Sad Eyed Lady of the Lowlands que ocupaba la cuarta cara del doble vinilo no tiene demasiada relevancia en el repertorio de su autor y da la impresión de haberse colado un poco como relleno para completar la proeza de publicar un disco doble. En cambio Iron Butterfly sigue siendo recordado como el típico one hit wonder gracias a la cancioncilla de marras, pues además de tener bastante éxito en formato LP también entró fuerte en las listas de singles utilizando el viejo truco de meter un corta y pega imperceptible justo después de terminar la parte cantada.

In-A-Gadda-Da-Vida (Single)
El single que salió en España

Ahí lo tienen, In-A-Gadda-Da-Vida también fue un single de tres minutos normal y corriente, con melodía pegadiza y una extraña letra escrita bajo influencia de alguna droga de enorme prestigio en aquella época. La chica a la que va dirigida debió de alucinar cuando el chico le declaraba su amor y le ofrecía su mano para llevarla a un sitio tan raro. Parece ser que la canción tenía que haberse llamado In the Garden of Eden, que sí es un lugar chulo a donde una chica aceptaría ir con quien fuera, pero estos hippies estaban tan colocados cuando escribieron el título a mano en el estudio de grabación que les salió ese engendro sin sentido. Al ejecutivo de turno le pareció correcto dejarlo tal cual, pues molaba y quedaba misterioso con ese toque místico oriental tan en boga en esos psicodélicos años. Todo un acierto.

Les confieso que mis sesos siguen un poco reblandecidos de tanto sol y no se me ocurre mucho más que contarles, así que termino subrayando que la influencia de esta canción se ha mantenido firme a lo largo de los años y llegó a extenderse a territorios tan insospechados como Los Simpson y Siniestro Total. Pinchen los enlaces y podrán comprobarlo.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Eric Clapton y Duane Allman, con todos ustedes… ¡Derek And The Dominos!”, que fue publicado originalmente el lunes 2 de noviembre de 2009.

Carlos Michelini episodio II o cómo Ramoncín se quitó la careta

Sábado, 12 de julio de 2014.-
En el episodio anterior quedaron explicados los pormenores del conflicto con Jero Ramiro. En resumen, que ni Ramoncín ni Carlos Michelini eran miembros originales del grupo W.C., pero a la postre fueron ellos quienes pusieron en marcha el proyecto discográfico. Sin entrar a valorar la maniobra, el resultado fue un disco de debut excelente y unas presentaciones en directo que provocaron de todo menos indiferencia. La pareja artística, ya con nuevos músicos de acompañamiento, estaba funcionando a las mil maravillas. Por aquello de aprovechar el momento de repercusión mediática, convenía volver a grabar cuanto antes mejor. Lo lógico era mantener las cosas como estaban, pero incluso se planteó que sería bueno fortalecer la colaboración ampliándola a todos los frentes posibles.

“Ramón me propuso que fuéramos socios como Keith Richards y Mick Jagger: yo aportaría mi experiencia y conocimientos, él sus letras y un morro a toda prueba. Estuvo bien, éramos el día y la noche en todos los sentidos, pero a pesar de eso tuvimos un vínculo irrepetible y bueno de verdad mientras duró. El día que se quitó la careta fue uno de los golpes más duros, aunque no me pilló por sorpresa”

Total, que el disco se graba de inmediato en los estudios de EMI en Madrid y se pone en la calle en un breve lapso de tiempo. Se nota que Barriobajero se hizo con prisas, pues el resultado es menos satisfactorio que el anterior. Desde luego que el sonido quedó claramente por debajo en brillantez y contundencia, pero a cambio tenía la ventaja de seguir ocupando el espacio conquistado en los medios con una canción tan vacilona como esta.

Si para el primer álbum se había buscado un productor con prestigio en el mundillo, el guitarrista Eduardo Bort, para este segundo la producción ya iba a ser asumida por Michelini, aunque firmando los dos, puesto que todo se tenía que cobrar a medias. “Sugerí a Ramón compartir la producción del vinilo, es decir, yo la haría pero figurando como obra de los dos. Finalmente se hizo así y, como siempre, una vez más se apropiaron de mi trabajo”, porque lo que al final sale impreso en la contraportada es Producción EMI-Odeón S.A. España.

Ramoncín - BarriobajeroTras el segundo LP llegó el desengaño

Y como suele ocurrir en estos casos, las amistades artísticas se ponen realmente a prueba en el momento en que hay algo pasta que repartir… y en pocos casos la amistad perdura. En el caso concreto que nos ocupa todo se vino abajo de un día para otro, según nos cuenta una de las partes en litigio. Adivinen quién de los dos fue el que vulneró los términos del acuerdo.

“Fuimos socios al 50% hasta que llegó el dinero. Dividíamos en dos los gastos y las ganancias, compartimos el dinero de la EMI por la firma (150.000 pesetas), mis honorarios como músico de estudio y el dinero de la primera gala bien pagada. Entonces me dijo: ‘a partir de ahora te voy a pagar por gala, ya no somos socios’. Yo decidí hacer la gira de ese verano para rentabilizar con algo de dinero tanto trabajo e ilusiones desperdiciados, grabar ‘Barriobajero’ y seguir mi camino lejos de toda esa MIERDA, con mayúsculas”

Y así, de esa forma tan mezquina y turbulenta, termina el tándem artístico Michelini-Ramoncín. Años después Ramón intentó arreglar por su cuenta el asunto pendiente que tenía con Jero y le añadió como autor en las canciones del primer disco que le correspondían, aunque Michelini aclara: “El hacer figurar a alguien más en los créditos no tiene valor legal, a menos que se cedan los derechos de autor, cosa que yo como tal no hice”. Dice que podría haber reclamado, pero a la hora de la verdad “Jero no quiso atender mi intento de tratar el tema, según le dijo a Ramón: ‘porque Carlos Michelini no es nadie’”. No es el único revés que recibió, pues la industria discográfica siempre impone sus condiciones y siempre en perjuicio del músico.

“No me reconocieron el trabajo de arreglador ni en los créditos ni económicamente. Hasta hace unos pocos años alguien que no conocemos (podría intentar averiguarlo) ha estado cobrando creo que un 17% de los derechos de autor. Este tipo de canalladas son comunes en este oficio. De hecho la editorial, que es de la propia compañía discográfica, te obliga a ceder el 50% de los derechos, por lo que Ramón y yo solo cobramos un 25% cada uno. Lo cierto es que estaba acostumbrado después de haber sido expoliado previamente por la CBS y SADAIC en Argentina

Antes de pasar a otro asunto y como conclusión a la etapa Barriobajero, aquí tienen uno de los pocos videos de la época que circulan por ahí, para que se hagan una idea. En la primera canción, Blues para un camello, identifico a músicos como Tibu, Javier Lozano ‘Güebo’ y el mismo Michelini. En la segunda parte, la de la actuación en Musical Express, ya está el teclista Cristóbal Delgado, el batería Perujo y el guitarra supongo que es Fernando Murias. Lo que es seguro es que no es Carlos Michelini, pues esa versión de El Chuli es ya bien diferente.

Noten la diferencia con la grabación original. Dejando aparte el sonido a lata típico de Musical Express, la guitarra solista está prácticamente desaparecida. Y a partir de entonces poco más supimos de Michelini. Imaginaba que todo esto le dejó tan asqueado del rock español que se acabaría dedicando al jazz o vaya usted a saber a que otra cosa. Pues todo lo contrario, siguió intentándolo, aunque sin suerte.

“Colaboré con Antonio Flores, Moris, grabé con Pasta Lila, Mario Tenia y los Solitarios, formé Autopista y llegamos a telonear a Barón Rojo, David Byron (cantante de Uriah Heep) y otros grupos americanos que ahora no recuerdo. De ningún modo estoy harto del rock español, mas bien estoy agradecido por haberme permitido seguir con mi vocación inquebrantable por el blues y el rock, aunque reconozco mi incapacidad para hacerme ver, al contrario que Ramón, maestro en estas lides”

Si se dio por cierto lo del robo de la autoría de las canciones fue únicamente por lo mal que cae Ramoncín. La historia quedaba tan molona que arraigó con fuerza: el paladín de los derechos de autor comenzó su carrera robándole las canciones a un amigo. A nadie le interesó ponerlo en duda. La otra razón es que en esta película Michelini siempre aparecía como el malvado en la sombra y él nunca se molestó en rebartirlo.

“Yo siempre he sido el que se quedaba solo en el local de ensayo. He formado grupos por los que pasaron músicos que se fueron con Ramoncín, Nacha Pop, Barón Rojo, Sabina, Mecano, Burning, o simplemente no aguantaron el tirón y se buscaron un trabajo decente. Un día decidí seguir con un grupo virtual y así hasta ahora, que sigo haciendo directos. Si sientes curiosidad en mi pagina hay algunos temas y enlace a videos  http://carlos-michelini.dsland.org/

Al menos ahora ya conocen ustedes la versión de Carlos. Si recuerdan el relato de Jero y el del propio Ramón, ya es asunto de cada cuál sacar sus propias conclusiones.  Y para terminar, les pongo una foto reciente del protagonista y la frase que la acompañaba. Como pueden comprobar, las guitarras aguantan mucho mejor el paso del tiempo que los guitarristas.

Carlos Michelini 2014Carlos Michelini, mayo de 2014

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Ramoncín, incorrecto desde que nació”, que fue publicado originalmente el sábado 29 de enero de 2011.

Ramoncín 1976-79, el ascenso al estrellato contado por Carlos Michelini (1ª parte)

Lunes, 7 de julio de 2014.-
Sobre los primeros pasos discográficos de Ramoncín suele reiterarse una especie de narración oficial comúnmente aceptada, pero no recuerdo haber leído nunca la versión de Carlos Michelini, el músico en el que se apoyó para su despegue. Hace poco el propio Michelini contactó con este blog para desmontar algunos tópicos que le dejan en mal lugar.

“Es la primera vez que cuento estas cosas, nadie se ha molestado nunca en preguntarme. En las pocas entrevistas que me han hecho nunca mencionaron este tema, y yo he permanecido en silencio. Siempre pensé que el tiempo pondría a cada cual en su sitio… aún hoy me pregunto si he sido tonto o sabio”

Pueden leer sus comentarios al final del texto aludido. Como no parece suficiente que sus opiniones se queden medio escondidas entre la discusión posterior a una entrada tan polémica, recuperamos aquí su testimonio para reconstruir el relato de esos años vertiginosos. Con sus palabras en primera persona, que al fin y al cabo él estuvo allí. Vamos con la historia.

Todo empezó en 1976, cuando un grupo de Vallecas más bien novato puso un anuncio en la prensa musical buscando un cantante “que se lo monte bien sobre el escenario”. Y allá que se presentó un chico de Legazpi entonces llamado José Ramón Martínez, que por lo que se ve cumplió con creces el requisito exigido. Nunca tuve queda claro si en ese momento tenían nombre, puede que Siracusa, pero pronto empiezan a ser conocidos como los W.C. Supongo que los chavales tirarían musicalmente hacia el rock duro vallecano, pero el tal Ramón seguro que pensó que le iba a ir mejor con un toque punk que diera mejor salida a esas letras tan cojonudas que él escribía. En principio las músicas serían cosa de Jerónimo Ramiro, el guitarrista.

Ramoncín y Jero RamiroRamoncín y Jero, en la tierna infancia

El joven Ramón pronto pasa a la historia y se reencarna en el personaje público conocido como Ramoncín. Va ganando notoriedad a toda prisa y, claro, en ese proceso los chavalitos vallecanos de W.C. pierden pie de forma inevitable. Ramoncín consigue hacerse un hueco en la noche madrileña, se codea con la intelectualidad y se hace tan amigo de Umbral que su nombre se cuela con frecuencia entre las negritas de sus columnas. La perspectiva de dar el salto a los medios y cazar un contrato discográfico plantea la necesidad de instalar al grupo en un nivel profesional que en esos momentos no tenía, y en ese preciso instante aparece en escena Carlos Michelini.

“Cuando me proponen participar en ‘Ramoncín y WC’ había posibilidad de grabar un primer vinilo, pero era necesario conseguir un nivel de calidad en el producto que debido a la inexperiencia de los miembros del grupo resultaba imposible. Hay que tener en cuenta que en los años 70 para entrar a un estudio de grabación de una multinacional (EMI) se exigía a los músicos formación y profesionalidad, requerimiento del cual Ramoncín estaba exento por su condición de estrella mediática. Esto sumado a que en realidad lo único que interesaba a las discográficas y a la prensa era el personaje público creado por Ramoncín propició que el resto del grupo no continuara en el proyecto”

Rebobinemos un par de años para explicar de dónde procedía este guitarrista. Michelini había sido pieza clave en una de las refundaciones de Vox Dei. Este grupo pionero del rock argentino se quedaba en ese momento sin Ricardo Soulé, su guitarra original, así que Willy Quiroga y Rubén Basoalto llaman a Carlos para cubrir su baja. Grabó con ellos un solo LP antes de decidirse a cruzar el charco, pero ese disco demuestra por sí solo que el sonido del primer repertorio de Ramoncín era totalmente de la marca Michelini. Aquí tienen la prueba.

¿No les resulta familiar esa guitarra? Pues claro, es la misma que hemos oído mil veces en los dos primeros discos de Ramoncín. Con lo espabilao que era, Ramón vio claro que este argentino ya venía de su país con un doctorado en rocanrol, mientras que la mayoría de los guitarristas de los barrios madrileños andaban todavía un poco estancados repitiendo primaria. Recién llegado a Madrid, tuvo que ser raro para Carlos Michelini unirse a un grupo cuyos miembros estaban situados varios escalones por debajo de él, tanto en edad como en capacitación musical. No sé si llegaría a haber detalles feos en lo personal, pero parece claro que en cuanto se juntaron los dos guitarristas mano a mano, las seis cuerdas pusieron a cada uno en su sitio.

Resultaba imposible que una persona que solo tenía 15 años de edad y nada más que uno de experiencia con la guitarra estuviera capacitada para poder participar”

El papel de guitarra solista tenía que ser para el que más sabía y, así las cosas, Jero y los demás chicos de W.C. seguro que mirarían con bastante recelo a Carlos Michelini. El listillo de Ramoncín lo había colocado con calzador y encima va el tío y toma partido por él. Cómo no iba a hacerlo, si Michelini era un profesional del rocanrol y ellos no. El ansiado contrato estaba al caer. Después del famoso encontronazo con un capo de la industria que quedó inmortalizado en la canción El Rey del Pollo Frito, como ya explicamos hace un par de textos, finalmente se llega a un acuerdo con la EMI, que rápidamente organiza la grabación en Barcelona con músicos de estudio y una exuberante sesión de fotos en la factoría Popular 1, entonces lo más de lo más.

Sesión de fotos de Ramoncín y W.C.?Intimando con la rubia del Popu

Está claro que Ramón y Carlos fueron quienes tomaron el puente aéreo. Las razones ya se han explicado y eran obvias, pero los que al final quedaron en tierra no pudieron evitar sentirse traicionados. Todo esto fue narrado con bastante resentimiento en la biografía oficial de Jero y algunos de esos párrafos fueron luego copiados y empeorados en Wikipedia. Esa parte concreta desapareció últimamante de su web, pero aún puede consultarse en una especie de archivo mundial que hay por ahí. Según Jero, los dos compañeros de grupo que volaron a Barcelona directamente le robaron su música. Tras años de silencio, Michelini por fin explica su versión de los hechos.

Mi trabajo consistió en hacer los arreglos e intentar dar coherencia a los 5 temas que formaban el repertorio hasta mi incorporación y los que posteriormente elaboramos los dos exclusivamente. Los temas que ya existían eran una ‘gran bola de ruido’, con cambios de compás y armonías delirantes. Darles coherencia fue un reto. Tuve que dedicarle mucho tiempo, trabajo e imaginación hasta lograr que fueran presentables, respetando las melodías que, insisto, eran obra de Ramón”

Si existían previamente cinco canciones, la cuenta que sale es que Michelini y Ramoncín trabajaron juntos en tres canciones más hasta completar el LP. Una sería Ponte las gafas o Paga a tu hombre y las otras dos nos las confirma Michelini: “En ‘Noche de 5 horas’ y ‘El loco de la calle larga’ no participó nadie más”. De una de ellas se siente Ramoncín especialmente orgulloso, pues es de las que más perduró en su repertorio de directo.

Sonaba bien en este especial de TVE grabado en Pamplona con su grupo de mediados los años 80, pero no tanto como la que salía en el álbum original con la guitarra de Carlos Michelini.

Ramoncín y W.C.?La portada del disco de la discordia

La publicación del primer LP en 1978 desató la polémica en cuanto las partes implicadas leyeron los créditos del disco. La autoría de todas las canciones se acredita a J. Ramón Martínez y a Carlos J. Michelini, para pasmo sobre todo de Jero Ramiro. Hay dos asuntos en disputa, por un lado la autoría en sí y por otro el cobro de los derechos de autor. En ambos asuntos el señor Michelini habla con conocimiento de causa. Leamos sus explicaciones.

“Firmé con Ramoncín la autoría de los temas por haber llegado a ese acuerdo, pero en realidad la melodía registrable siempre fue obra suya. La letra y la línea melódica es la parte de la obra musical que se registra en la SGAE y que es susceptible de percibir derechos de autor, pero no los acordes ni los ritmos de acompañamiento, que pueden ser modificados en diferentes versiones sin que esto otorgue derechos

Entonces, según Michelini, la autoría era de Ramoncín y podía perfectamente haber firmado las canciones en solitario. Si no lo hizo, vistos los acontecimientos posteriores, no fue por altruismo ni por compañerismo, sino lisa y llanamente por desconocimiento.

“En efecto, Ramón podría haberlas registrado a su nombre. A pesar de tantos años en la SGAE, él solo se enteró cuando yo se lo dije a raíz de la polémica. Entonces comenzó a cambiar sus declaraciones diciendo que las compartió por generosidad”

Y Carlos Michelini aporta aquí una argumentación interesante: “Él solo puede cantar lo que le sale, ahí está como prueba su famosa versión de Nirvana”. O sea, que lo que siempre hizo Ramón fue escribir letras y, sobre la marcha, elaborar una melodía que se adaptara a lo que él puede cantar; difícilmente podría robar canciones a nadie si luego se muestra incapaz de interpretar una melodía ajena. Lo de firmar los dos primeros discos a medias se entiende entonces como un pacto de colaboración entre dos artistas: uno aportaba su talento como showman y escritor, el otro sus conocimientos como músico.

Carlos Michelini y RamoncínMichelini y Ramoncín en pleno apogeo

Años después, justo cuando la polémica sobre la autoría del primer disco resurgía con fuerza, Ramón intentó solucionar por su cuenta el asunto pendiente que tenía con Jero y le añadió como coautor en las canciones del primer disco que le correspondían, aunque Michelini aclara: “El hacer figurar a alguien más en los créditos no tiene valor legal, a menos que se cedan los derechos de autor, cosa que yo como tal no hice”. Dice que podría haber reclamado, pero a la hora de la verdad “Jero no quiso atender mi intento de tratar el tema, según le dijo a Ramón: ‘porque Carlos Michelini no es nadie’”. Y no es el único revés que recibió, pues parece que todo le fue mal desde el principio.

No me reconocieron el trabajo de arreglador ni en los créditos ni económicamente. Hasta hace unos pocos años alguien que no conocemos (podría intentar averiguarlo) ha estado cobrando creo que un 17% de los derechos de autor. Este tipo de canalladas son comunes en este oficio, de hecho la editorial que es de la propia compañía discográfica te obliga a ceder el 50% de los derechos, Ramón y yo solo cobramos un 25% cada uno. Lo cierto es que estaba acostumbrado después de haber sido expoliado por la CBS y SADAIC en Argentina

Y por no alargarme más, lo dejo por hoy. Queda pendiente la etapa correspondiente al segundo disco, en el que la sociedad Ramoncín-Michelini acaba disolviéndose de forma turbulenta. Podrán leerlo aquí mismo en próximas fechas.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Intro Rock Argentino”, que fue publicado originalmente el miércoles 1 de junio de 2011.

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