Partido a partido, final a final

Martes, 22 de abril de 2014.-
Ya saben que en A70 sentimos debilidad por el Atlético de Madrid. Los últimos años ya habían sido realmente buenos, pero lo de esta temporada va camino de superar todo lo imaginable. Nuestro líder y guía espiritual, el Cholo Simeone, nos ha prohibido pensar más allá del próximo partido, y además ha dicho que cada partido que queda hay que tomárselo como una final. Y para motivar a los jugadores camino del estadio, en el autobús se escucha esta canción a todo volumen.

Así se explica que los chicos salten al césped con tantísima intensidad, que estos son detalles que no pueden dejarse al azar. Enorme acierto del Cholo Simeone, aunque puede que la idea haya sido más bien del Mono Burgos, su segundo, que me da que es más de esa cuerda. Y para que la hinchada no decaiga, Thunderstruck también atruena en la megafonía del Vicente Calderón en el descanso de cada partido.

AC/DC - The Razors EdgeThe Razors Edge (1990)

Mola ser de un equipo en el que todo se vive con tanta pasión. Hasta en la música nos tira el rock más apretao, como ya explicó hace unos meses un gran bloguero en rojo y blanco. Qué diferencia con aquel entrenador catalán tan finolis que motivaba a sus jugadores con una famosa happy song de Coldplay. Por no hablar de ese club multimillonario cuyos futbolistas de habla portuguesa se empeñan en promocionar éxitos en su idioma, “assim voce me mata“, supongo que a comisión.

Decidídamente, me quedo con AC/DC. No sé si al final conseguiremos ganar algo, pero qué barbaridad lo que estamos disfrutando por el camino. Y no lo olviden: esta tarde agarren su bolsito, súbanse al autobús y pongan rumbo a la cancha.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Factor rock y factor roll”, que fue publicado originalmente el viernes 25 de marzo de 2011.

Recordando a Kurt Cobain en compañía de Paco

Sábado, 12 de abril de 2014.-
Justo el sábado pasado se cumplieron 20 años de la muerte de Kurt Cobain. Parece imposible que haya pasado tanto tiempo, menos mal que un especial en la radio refrescó todos esos recuerdos y se confirmó que efectivamente son muy cercanos. Una vez más la vieja historia: la radio y el rocanrol. Unos cuantos cientos de escuchas después, esta dichosa canción volvió a sonar igual de rota y desgarrada que en aquellos días de 1994.

Rock FM es quizá la última emisora comercial dedicada en exclusiva al rocanrol. Su estructura es rígida y previsible: todo el día a piñón fijo éxitos de toda la vida. Si bien no aporta nada nuevo, siempre es útil tenerla como recurso entre las presintonías del coche. Pues resulta que el pasado sábado Rock FM sí que dio una buena sorpresa a sus oyentes: en lugar de la programación habitual se emitió el especial Nirvana 20 años de 24 horas de duración presentado por Paco Pérez Bryan. Desde luego, nadie mejor que él para conmemorar el triste aniversario. Acudo a wikipedias varias para poner algunas fechas en orden y llego a las siguientes conclusiones:
1º) Kurt Cobain se pegó un tiro en la cabeza el martes 5 de abril de 1994, pues ese es el cálculo que quedó establecido en el informe forense;
2º) fue tres días después, el viernes 8 de abril, cuando su cuerpo fue encontrado por un empleado de la compañía eléctrica que se había presentado a media mañana en la casa;
3º) si la noticia tardó unas horas en difundirse, a lo más que llegarían los periódicos españoles con la diferencia horaria es a alguna reseña el sábado y ya el domingo 10 de abril sus páginas se llenarían de crónicas, reportajes y artículos de opinión;
4º) donde de verdad fue seguida la noticia por los fans de Nirvana fue en la radio, más en concreto en la edición del sábado 9 de abril del programa De 4 a 3, presentado por Paco Pérez Bryan a partir de las cuatro de la tarde en Radio 3.

La explicación al apartado 4º es sencilla: De 4 a 3 era el programa de referencia para estar en la onda del rock de los 90. Al poco de publicarse, todas las canciones de Nevermind empezaron a sonar sin descanso en esa franja de Radio 3 cada fin de semana. Paco Pérez Bryan se volvió loco con el grupo y, yendo mucho más allá de su posición de periodista musical, se convirtió en su fan número uno. Durante varios años Paco nos contó la vida y milagros de Kurt Cobain con todo lujo de detalles, es normal que ese fin de semana de 1994 todos los seguidores se colgaran del programa de Paco con los sentimientos a flor de piel.

Nirvana - NevermindNevermind (1991)

Volver a escuchar a Paco el sábado pasado fue como reencontrarse con un buen amigo después de varios años. Tras unos pocos segundos de desconcierto enseguida recuperas la conexión y parece que no hubiera transcurido el tiempo. Además en la radio no se nota si ha envejecido, si ha engordado, si ha perdido pelo. En la radio solo está la voz, y la voz de Paco aguanta el paso del tiempo como si nada, quizá un poco cascada en las horas finales de la maratón radiofónica, pero sin perder en ningún momento ese estilo suyo tan reconocible, más de tertulia de barra de bar que de locutor enfático. Daba la sensación de que De 4 a 3 nunca había dejado de emitirse en todo este tiempo.

Paco Pérez Bryan - Especial Nirvana 20 añosPaco Pérez Bryan, el regreso

Los programas de aquel fin de semana de 1994 fueron especialmente emocionantes y dejaron huella en quienes los escuchamos. La prueba es que el sábado pasado, en el regreso a las ondas de nuestro amigo Paco, se notaba cómo el locutor recibía abundante feed back positivo por todas las redes sociales inventadas y por inventar, pero sobre todo con las intervenciones de los oyentes a través del teléfono, que es lo que había entonces y lo que mejor sigue funcionando ahora.

¿Y era posible estar 24 horas hablando sin parar sobre Kurt Cobain? Por si pudiera haber alguna duda, aclaro que lo consiguió sin ningún problema, las viejas estrellas de la radio son así. Fue solventando la madrugada del viernes al sábado con directos de las giras finales de Nirvana, y a partir del sábado por la mañana fueron pasando expertos en geopolítica, en publicidad e historia de arte, jóvenes y viejos roqueros, bajistas, baterías y hasta un psiquiatra para aportar un punto de vista clínico sobre lo que pudo pasarle a Kurt. Y entre las celebridades invitadas no podía faltar Amparo Llanos, que adelantó noticias frescas sobre Dover y recordó aquella intervención telefónica de hace 20 años, cuando su hermana Cristina cantó en antena un emotivo Rape Me sin ser aún famosa ni haber grabado su primer disco.

Paco Pérez Bryan es un personaje clave de la radio roquera en España. Desde El Búho Musical de Radio Juventud jugó un papel fundamental ocupando una zona fronteriza entre el rollo y la movida, que lo mismo pinchaba a Leño que a Alaska y a los Nacha… y sobre todo a su queridísima Luz. Además, como también picoteaba por el mundo del artisteo, tuvo escenas como figurante en películas de Garci, Almodóvar y García-Pelayo, lo mejor de cada casa, y también se cuenta que jóvenes actores como Javier Bardem y Antonio Banderas llamaban al programa cuando se sorteaban entradas para ir gratis al cine. Luego cuando pasó a Radio 3 se apartó de todas las tribus y tendencias nacionales y, quizá para librarse de las inevitables rencillas que se enquistaron en el gremio, se centró en exclusiva en el rock internacional. Así, poco a poco, De 4 a 3 fue reuniendo una audiencia considerable cada sábado y cada domingo. La mejor información sobre novedades discográficas la daba Paco, así como el seguimiento entusiasta de toda la fiebre festivalera británica que luego se importó a estos lares. He de decir también que en algunos momentos chirrió bastante su querencia por la música electrónica y el chill out, que algunos acabamos hasta las narices de prodigys y hermanos químicos. Pero volvamos a la raíz del asunto y observen esta pieza impagable de tiempos del Búho.

La importancia de Paco Pérez Bryan como fenómeno radiofónico con miles de seguidores y enorme capacidad de arrastre no está casi documentada. Por no tener, ni tiene artículo en Wikipedia. En cambio, jugando un poco con los motores de búsqueda enseguida aprecen referencias muy afectuosas en blogs personales. A falta de biógrafos, bien está que escriban sobre él un tal javi, un tal víctor o un tal señor rubio. En las entrevistas, Paco siempre suele disculparse reconociendo su falta de organización, que todo lo vivió al día y nunca se preocupó de escribir un diario ni de guardar nada. Ya no es problema, pues existe una web dedicada a él que lleva años recopilando toda clase de documentos. Pinchen este enlace y podrán encontrar los dos vídeos anteriores y muchas más joyas y curiosidades. Hay que agradecérselo a Roberto Martínez, que es quien se encarga de darle forma.

Nirvana - MTV Unplugged in New YorkMTV Unplugged in New York (1994)

Aparte de recuperar en esa web todos los audios de El Búho y De 4 a 3 que ustedes quieran, recomiendo que vayan directamente a la página de Rock FM para descargarse los podcast del Especial Nirvana 20 años. Ahí encontraran la prueba de que Paco Pérez Bryan, además de ser una leyenda, todavía sigue siendo a día de hoy un monstruo de la radio. Ojalá se animara a volver a alguna emisora con un programa de verdad. Les dejo con una canción del disco póstumo de Nirvana, ese MTV Unplugged que probablemente Kurt jamás habría permitido que se publicara. Tras su muerte la compañía se forró difundiendo la imagen edulcorada que el especial de la MTV daba del grupo, machacando sin descanso esta preciosa versión de David Bowie sin que nadie lo pudiera impedir. Pues no haberte suicidado, tío.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Rock al 1/4 de hora: Change Your Mind”, que fue publicado originalmente el jueves 6 de febrero de 2013.

 

Me gasté 20 euros en un cedé de Ronnie Lane

Domingo, 30 de marzo de 2014.-
Empiezo a pensar que lo de ir al centro de Madrid a comprar discos es muy parecido a una costumbre zombie, esos seres que acuden instintivamente a los sitios a los que iban cuando estaban vivos. Hace algunos decenios, cuando la industria del disco era todopoderosa, los adictos nos bajábamos en la estación de Metro de Sol y teníamos docenas de tiendas de primera y segunda mano para elegir. Ahora solo hay novedades en los grandes almacenes, pero escondidas en espacios cada vez más pequeños e inaccesibles, mientras que la compra/venta y el coleccionismo se reduce a una desoladora lista que a duras penas supera la media docena: Killers, La Metralleta, Bangla Desh, Babel, Melocotón, Tony Martin, Escridiscos… con posibilidad de que a estas alturas ya haya que tachar algún nombre. Las pocas veces que voy intento llevarme algo, aunque tenga que hacer cosas impensables en otros tiempos como pagar 20 euros por un CD.

Lo hice porque le tenía muchas ganas a este disco, por ser quizá lo primero que Pete Townshend grabó en serio al margen de los Who. Discos de retales aparte, su debut como solista aún tardaría un par de años en llegar. Por otro lado, la historia personal de Ronnie Lane siempre me resultó muy interesante, desde que empezó como prototipo mod con los Small Faces hasta la conmoción que provocó su enfermedad y muerte entre el gremio de roqueros británicos. Si algo demostró ese suceso fue lo querido que era por sus compañeros, sobre todo en el núcleo Who-Faces y sus alrededores. Su trayectoria en solitario fue poco difundida en el mercado español y cuando me quise dar cuenta ya no se veían sus álbumes ni en pintura. Ahora es facil pegar una escucha a esos discos perdidos picoteando por la red, pero cuando vi un ejemplar de esto en Discos Melocotón no lo dudé.

Pete Townshend & Ronnie Lane - Rough MixRough Mix (1977)

Ahí lo tienen, dos grandes en una sola portada. Como siempre andaban colaborando, esta vez Ronnie había pedido a Pete que le produjera un disco y la cosa acabó pasando a mayores, encargándose al final Glyn Johns de la producción. Los discos en solitario de Lane solían incluir una larga lista de invitados con la habitual presencia de Pete Townshend, mientras que Pete también llamaba a Lane para sus proyectos, como aquellos extraños homenajes que grababan en honor al santón indio del que ambos eran devotos. En este caso se trataba de un disco entero a medias, lo que en sí era ya una proyecto bastante más consistente. Bueno, más que un disco a medias habría que decir que era un disco compartido porque, salvo en el instrumental firmado a medias, en Rough Mix cada cual aportaba sus canciones y cada uno cantaba las suyas. Vayamos por partes.

Ronnie Lane había publicado tres discos desde su espantada de Faces. Bautizó a su nuevo grupo de acompañamiento con el nombre de Slim Chance, aunque unas veces figuraba en los créditos y en otras aparecía en portada nada más que el nombre del solista. En cualquier caso, la intención era alejarse del estilo rocanrolero de su anterior grupo, situándose en algún lugar entre el rock acústico y el folk-rock que ya dejó entrever en su etapa Faces. Esa es la onda en la que se mueven las canciones que Lane aporta a Rough Mix, por ejemplo Nowhere to Run, Annie o este April Fool que suena aquí debajo.

En cuanto a las composiciones de Townshend, bien podrían haberse incluido dignamente en cualquier disco de los Who de mediados los 70, sobre todo ese Keep Me Turning que suena en el vídeo del principio. Incluso diría que la que abre el disco, My Baby Gives It Away, suena a John Entwistle aunque no tenga nada que ver. Según los créditos el bajista de los Who no interviene en ella, aunque sí participa en Heart to Hang Onto y Till the Rivers All Run Dry. Y ya que se menciona, entre la lista de invitados figuran otros ilustres como Eric Clapton, Boz Burrell, Mel Collins, Ian Stewart y Charlie Watts. Todo esto y mucho más puede leerse en el generoso libreto del CD que compré. Si pagué 20 euros es porque era una reedición remasterizada, con tres bonus track y un chulo diseño en digipack en el que la portada se llenaba de estampitas sin los dos protagonistas.

Pete Townshend & Ronnie Lane - Rough Mix 2006Rough Mix Deluxe Edition (2006)

Quizá el único pero que se podría poner al disco sería que ninguno de los dos demostraba ser un gran vocalista. Es posible, pero habría que aclarar que ni Pete ni Ronnie tuvieron complejos a la hora de grabar sus discos en solitario e incluso cantaron en sus grupos ocasionalmente. Siempre a la sombra Stewart, Marriott y Daltrey, claro, pero daban el pego y lo compensaban sobradamente con su calidad como compositores.

Fue precisamente durante la grabación de Rough Mix cuando a Lane se le diagnosticó esclerosis múltiple, así que se puede decir que Pete Townshend vivió desde el primer momento la enfermedad de su amigo. Ronnie luchó durante los 80 por mantener activa su carrera y siguió actuando con diferentes formaciones de Slim Chance mientras el cuerpo aguantó. Sus colegas músicos lo cuidaron y organizaron toda clase de conciertos benéficos hasta que en 1997 todo acabó para él. Cada vez que The Who ha vuelto a juntarse para actuar, Pete suele rescatar una canción de este disco y, para que el recuerdo sea más especial, recurre a algún famoso para que cante la parte de Ronnie Lane. Si el concierto es en Inglaterra puede ser Paul Weller, pero este de Estados Unidos tampoco está mal.

Claramente la vida de Lane es una “Tragedia del rocanrol“. Le pondré la etiqueta, pero ya ni lo numero porque no me acuerdo de por dónde llevaba el serial. Aquí debajo pueden releer un capítulo anterior dedicado a otro viejo conocido.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Tragedias del rocanrol vol. II: Steve Marriott”, que fue publicado originalmente el martes 30 de marzo de 2010.

Cuando Charly se paseó por Madrid en plan Keith Richards

Jueves, 20 de marzo de 2014.-
Hace tiempo escribí sobre la primera incursión de Charly García en España y coloqué en el título la palabra “fracaso”. Algunos lectores argentinos se pusieron en guardia imaginando ofensas intolerables y, aunque no las encontraron, no pudieron evitar sentirse incómodos e incluso algunos enviaron comentarios muy sentidos. Puntualizo: el “no éxito” de Charly en España no fue culpa suya ni tampoco de ninguna clase de prejuicio del público español hacia lo argentino. Más bien habría que atribuirlo a nuestra escasa cultura roquera y a que nuestra industria musical jamás se ocupó de promoverla. Aquí la minoría rocanrolera siempre tuvo cierta envidia por la posición que ocupa el rock en Argentina, mucho más relevante allá que acá, de forma que todo lo argentino suele ser bien valorado por los buenos degustadores. Prueba de ello es la expectación que despertó la visita de Charly en 2004, en contraste con la indiferencia de 1986.

Fue el 16 de julio en el patio del Cuartel de Conde Duque, un coqueto escenario de mediano aforo donde se suele programar buena música para hacer más llevaderos los veranos de la villa. Cómo no, el recinto estaba mayoritariamente repleto de argentinos residentes en Madrid, más algún que otro intruso entre los que me encontraba. “No soy famoso en España, ¿y qué?”, decía Charly. El vídeo de arriba pertenece a un concierto en Obras Sanitarias de justo antes de venir a Europa, más o menos lo mismo: una especie de grandes éxitos acompañado por tres chilenos a los instrumentos de rock y tres argentinos a los instrumentos de cuerda, pero ante una audiencia masiva. En cambio en Conde Duque fuimos unas mil personas las que disfrutamos del privilegio de tenerlo cerca y, después de esperar tantos años, fue una suerte escuchar una canción de cada uno de sus antiguos grupos, Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán. Esos clásicos más los de su carrera en solitario se alternaron con repertorio extraído de Influencia y Rock and Roll Yo, dos discos de entonces en los que conseguía ser genial disparatando con versiones de Todd Rundgren y los Byrds. Su compañía los publicó a la vez en España, cosa que no hacía precisamente desde Clics modernos… casi veinte años de invisibilidad discográfica, ya les vale.

Charly García - InfluenciaInfluencia (2002)

Empezó a tocar antes de la hora, lo nunca visto en mi ciudad, y cuando al fin pude asomarme al patio de Conde Duque estaba casi terminando Cerca de la revolución, la primera canción. Me encontraba tan alterado por la posibilidad de ver un concierto de Charly García que había comprado una entrada de más pensando en un amigo, y a la hora de la verdad el amigo no estaba… verano en Madrid, ya saben. Tuve que hacer guardia ante la taquilla para vender la entrada que me sobraba. Una pesadilla, nadie quería una entrada, nadie va solo a un concierto y menos a un personaje tan inusual como Charly. Lo conseguí justo a tiempo de ver acabar la primera canción y justo entonces comenzó el diluvio. Me acordé de Keith Richards. El chico malo de los Stones dio gracias al creador por los efectos especiales del 7 de julio del 82, los rayos y los truenos que adornaron el Under My Thumb con el que iniciaba su show en el Vicente Calderón. Para no ser menos que ellos, el concierto de Charly García también empezó remojado por una tormenta de verano madrileña. En la página de un fotógrafo que estuvo allí pueden ver el aspecto imponente con el que aguantó el chaparrón: traje de pintura roja, foulard de lentejuelas y alpargatas blancas. Y para colmo, apenas unos minutos antes, el divo acababa de presentarse a la cita en una limusina blanca, otro detalle de rock star más propio de Richards que de un roquero de habla hispana.

Charly García - Rock And Roll YoRock And Roll Yo (2003)

No seguiré con los paralelismos por no dejar en mal lugar a Keith Richards, cuya pose de tipo duro no resiste la comparación cuando se le opone un duro de verdad, como es el caso. Aquel Charly que vimos en Madrid en julio de 2004, según decían los entendidos, no era el mejor Charly posible. Su deterioro físico era incluso superior al del Richards más demacrado, dato alarmante teniendo en cuenta que el argentino es casi diez años más joven. Su voz envejecida, sus dedos deformes y su delgadez enfermiza anticipaban el descenso a los abismos psiquiátricos en los que caería solo unos años después. Una vez superado su periodo clínico, hoy se le ve más gordo, casi como un viejito normal y corriente, pero su aspecto de entonces sí que daba miedo de verdad.

Charly GarcíaEn el punto álgido del deterioro

Volviendo al concierto, diría que el show rayó a gran altura dadas las circunstancias. En esos años, mientras se resistía al colapso total, Charly consiguió enlazar varios discos fascinantes, como los dos mencionados anteriormente, y ese buen momento artístico a veces se reflejaba en los directos. Como en España llevábamos varios lustros sin verle tocar, se ve que el tío se propuso ser bueno y entregó un bonito concierto. Eso en cuanto a la música, porque en lo que se refiere a la actitud estuvo un pelín antipático… o no, tal vez empleó el habitual tono arisco con que suele obsequiar a sus seguidores. Se notaba que Madrid era para él territorio hostil, y ante la evidencia de que había pocos españoles prefirió atacar a sus compatriotas allí presentes. “Así que ustedes son los que huyeron de la Argentina… qué, ¿les trataron bien acá en España? ¿ganaron mucha plata?”. Unos días después en La Mar de Músicas ofreció más de lo mismo, soltando al público de Cartagena una bordería tras otra sin poder evitarlo. Pese a todo, la gente que es de Charly lo es incondicionalmente y si cae un himno de esos que padres e hijos pueden cantar juntos la grada se viene abajo, lo mismo en Conde Duque que en Quilmes Rock, donde según parece también llovió.

Total, que tras ese Seminare que puso al borde de la lágrima a argentinos de varias generaciones y después de una inexplicable exhibición de malabarismo con las alpargatas que llevaba en chancleta (las lanzaba al aire lo más alto posible intentando que volvieran a aterrizar en su pie), Charly García decidió zanjar el asunto cuando apenas superaba la hora de concierto. Después de hacerse rogar más de la cuenta en una interminable petición de bises, ese “una más y no jodemos más” que suena tan entrañable a oídos españoles, tocó otro par de canciones y se largó dejando la inevitable sensación de coitus interrumptus. Pero el desplante no quedó ahí. Mientras algunos pesados vigilábamos al conductor de la limusina en la puerta principal, los músicos se escabullían en un coche más modesto por una puerta trasera. El chófer puso en marcha la limusina blanca sin pasajeros a bordo y una calle más adelante, ya lejos de los fans, se detuvo para que Charly pudiera cambiar de vehículo. Nos la había vuelto a jugar.

Charly García saluda al personalLa imagen no es de aquella noche, pero podría

¿Y saben lo peor? Que esa noche Charly García ofreció otro concierto improvisado en un conocido local del centro de la ciudad. O sea, la media hora que escatimó a quienes habíamos pagado entrada la regaló más tarde en una fiesta privada. Uno de los presentes al menos tuvo el detalle de grabarlo íntegro para que podamos verlo en youtube.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “El fracaso español de Charly García”, que fue publicado originalmente el domingo 12 de junio de 2011.

Últimas cassettes: Marc Parrot en la Cara B

Lunes, 24 de febrero de 2014.-
Una precisión al texto anterior: mi coche no es de 2004, sino de 2006. Como dije, tiene reproductor de cassettes y CD’s, pero solo los lee en formato tradicional, nada de mp3. Lo pregunté y me dijeron que imposible, que venía así de serie. Ya se anunciaba que los siguientes modelos vendrían con mp3 y sin cassette, así que me quedé bien satisfecho con la idea mítica de haber comprado el último coche que traía radio-cassette. La que seguro pertenecía a 2004 era la cinta que encontré en el otro coche, pues casi todas sus canciones se publicaron en ese año, incluida ésta.

Menuda sorpresa me llevé al escucharlo. Marc Parrot era uno de mis favoritos entonces, pero en algún momento le perdí la pista y ya ni recuerdo los años que llevaba sin oír nada suyo… bueno, del Chaval de la Peca sí, pero esa es otra historia. Repasando su discografía compruebo que lo que está sonando pertenece a Dos maletas, publicado en 2004 como ya habrán supuesto.

Marc Parrot - Dos maletasDos Maletas (2004)

Siendo un disco muy apreciable dentro de su genuino estilo para locos/para niños, la indiferencia con que fue recibido le debió de causar tal decepción que para el año siguiente Marc ya estaba grabando nuevo repertorio en catalán. Supongo que sería la salida más natural, refugiarse en lo más cercano y acogedor. Tengo ese disco, Mentider se llamaba y juro que intenté pillarle la onda, pero me resultó imposible. Ya era bastante complicado entrar en el Universo Parrot como para hacerlo en un idioma del que uno no conoce los entresijos. Ante semejante reto, los cuatro fans de más abajo del Ebro nos fuimos quedando por el camino.

Me intereso por saber qué ha sido de él en estos años y veo que ha tenido una intensa carrera repleta de proyectos en catalán, colaboraciones con TV3 y cadenas humanas. Sea culpa de los unos o de los otros, fue integrarse en la cultura oficial catalana y Marc desapareció del mundo exterior. No sé qué pensar. Imagino que en la separación de bienes que se negociará tras la in-inde-independència la nueva Cataluña se quedará con lo bueno y despreciará lo chungo; Marc Parrot será para los catalanes y el resto de españoles nos tendremos que conformar con El Chaval de la PK… españoles o como nos llamemos para entonces.

Marc Parrot vs Chaval de la PKLo cool, para Cataluña; la caspa, para España

En estos días de nostalgia parrotiana he vuelto a disfrutar con sus discos y he recordado lo raro que resultó el paréntesis de El Chaval de la Peca, algo así como una broma de mal gusto que se le fue de las manos. Llegó a ser un fenómeno de masas de tal calibre que era imposible no cruzarse con él en radiofórmulas, campañas de publicidad y hasta en una gala de los Goya. Un amigo crítico de cine que cubría el evento coincidió con él en la sala de prensa y se acercó a expresarle su admiración. Me contó que la situación fue tensa, que hablar sobre Marc Parrot con un tipo disfrazado de Chaval de la Peca resultó mucho más incómodo de lo que había podido imaginar. Así las cosas, Marc decidió asesinar al Chaval en 1999, enviándole a una gira por hoteles de Miami de la que nunca volvió. Supongo que, de acuerdo con Warner, el plan era relanzar a Marc Parrot manteniendo parte de la atención mediática de la que había disfrutado en su versión cañí. Pusieron todo el cuidado del mundo en la producción de Rompecabezas para que ese disco de reaparición fuera un éxito, pero el plan falló, no hubo manera. Y si no lo consiguió a la primera con apoyo multinacional las posibilidades de triunfar a la segunda se redujeron al mínimo con el mencionado Dos maletas, distribuido de forma mucho más modesta por el sello PIAS.

Como pueden comprobar, la cassette de grandes éxitos que me grabé en 2004 era en realidad una ilustre colección de fracasos y decepciones. El caso es que tenía a todos esos artistas en alta estima, apreciaba la lucha que mantenían para no verse relegados al cajón de las viejas glorias. Tras dar la vuelta a esa Cara A en que salía Josele Santiago, justo después de Marc me encuentro en la Cara B con otros supervivientes de los 90 a quienes les fue todavía peor… imagínense que después de este disco de 2004 jamás volvieron a publicar nada.

La Granja - ToboganTobogán (2004)

En su momento de esplendor, La Granja no llegó a ser exactamente un grupo superventas, pero sí que colocaron unas cuantas canciones en las radiofórmulas. Quizá se acuerden ustedes de La mala traición, Por quién doblan las campanas o Fuimos chicos rebeldes, la mayoría firmadas por el batería Miguel Gibert, auténtica alma de la banda en su rol de compositor. Puede que no entusiasmaran ni despertaran grandes pasiones, pero eran majos y caían bien a casi todo el mundo, quizá por la rareza de ser de Palma de Mallorca y obstinarse en mantener allí su centro de operaciones. Un error en definitiva, ya saben que quien se mantiene fiel a ciertos principios al final lo acaba pagando. Tal vez no habrían caído tan rápidamente en el olvido si se hubieran mudado a tiempo a la capital del reino, o al menos a la de los Païssos Catalans. Pasó el tiempo de las vacas gordas de su etapa Dro-Warner y para el cambio de siglo hicieron una intentona de reinventarse firmando por una indie, Grabaciones en el Mar, sin superar la maldición que les convirtió en invisibles.

Bueno, pues en su disco de 2004 había una canción que reunía todos los ingredientes para ser un hit: chico conoce chica que va al fútbol todos los domingos, estribillo resultón con referencia a futbolista famoso… pero ya no entró en ninguna lista.

De nuevo el error de aferrarse a su universo local… ¡mira que dedicar una canción al delantero centro del Real Mallorca! Así no hubo manera de interesar al gran público. Nadie reparó en ella hasta que unos años después Eto’o triunfó en el Barça y a alguien de la tele se le ocurrió usarla para ilustrar uno de esos montajillos que recopila jugadas de un futbolista con música de fondo. En fin, una pena. Pues sepan que La Granja sigue existiendo y son muy queridos en su tierra, no descarten que algún día den la sorpresa y volvamos a tener noticias suyas.

La Granja - Eto'o (Su jugador favorito)La chica y su jugador favorito

Lo que no quiero ni pensar es en el día que tenga que cambiar de coche o se me estropee la última pletina de cassette y el último vídeo VHS que tengo por casa. Puede que para entonces ya no se vendan en ningún sitio ni quede nadie capaz de arreglarlos. Supongo que muchos de ustedes no tendrán ese problema, pues ese material ya estará sepultado en un trastero o directamente en la basura, pero claro, no es mi caso. Así que cuando eso suceda… ¿qué voy a hacer yo con todas esas cintas?

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Un plagio tan grande como un zoo”, que fue publicado originalmente el viernes 16 de diciembre de 2011.

Últimas cassettes: Josele Santiago en la Cara A

Miércoles, 12 de febrero de 2014.-
Tengo un coche del 99 ya bastante viejecito y otro de 2004 que va camino de serlo. Entre uno y otro me paso la vida en el taller, pero ni me planteo cambiarlos. Tengo apego a las cosas que me han servido bien y que aún están en uso, por eso no me dejo seducir tan fácilmente por cantos de sirena ni aunque les pongan nombres tan atractivos como aipod, esmartfon o blutuz. Durante la última avería la compañía de seguros me dejó un coche de sustitución de estos tan modernos que él solito apaga sus luces cuando te vas y abre sus pestillos al acercarte, como el perrito que mueve la cola cuando llegas a casa. El lector de CD’s era bien chulo, lleno de colorines y con puerto USB, pero no me impresionó… cuando voy en mi coche puedo escuchar cassettes y ese detalle, bajo mi punto de vista, no hay tecnología punta que pueda superarlo.

Tenía casi olvidados un buen montón de cintas en la guantera del coche viejo y a raiz de este episodio puse una al azar. Salió esto.

Era una de esas recopilaciones que me grababa en cassette para no castigar demasiado los CD’s originales, probablemente una de las últimas que me molesté en hacer. Allá por 2004 la industria del disco empezaba a resquebrajarse por culpa del top-manta y de la copia doméstica. Cualquier tuercebotas podía acoplar un tostador a su PC para repartir entre sus amiguetes una docena de copias de cada disco de promoción enviado por las compañías, que facilitaban así su propia ruina. Cuando comprendieron que toda estrategia represiva resultaba inútil, las disqueras hicieron un último intento jamás visto hasta entonces: mimar a la clientela. Se esforzaron en lanzar toda clase de ediciones de luxe bien ajustadas de precio, pero ya era demasiado tarde para recuperar compradores. Eso sí, en ese corto periodo de tiempo los pocos que quedábamos pudimos sentirnos por una vez bien tratados y nos llevamos a casa algunos discos realmente bien producidos, con buenos diseños y al fin presentados con algo de buen gusto.

Josele Santiago - Las golondrinas etceteraLas golondrinas etcetera (2004)

El debut en solitario de Josele Santiago fue uno de los lanzamientos que disfrutó de ese privilegio. Recién disueltos Los Enemigos, pareció que la compañía apostaba por él: DVD con material extra, carpeta diseñada por Javier Aramburu, producción de Nacho Mastretta, guitarras de Pablo NovoaLas canciones eran una pasada y sonaban de maravilla, pero a la hora de la verdad el disco pasó casi inadvertido. Tirando por lo alto, puede que se enteraran cuatro de cada diez fans de Enemigos. Les ocurrió a bastantes artistas de los 90 que trataban de relanzar sus carreras en el siglo siguiente, las reglas del juego habían cambiado a gran velocidad y de repente se vieron fuera de sitio. Los que sacaron disco allá por 2004 se encontraron con que su público prácticamente había desaparecido.  

Josele Santiago - Ole papaOle Josele, por seguir intentándolo

Ventas raquíticas y salas de concierto vacías, esa es la audiencia que obtuvieron algunos artistas malogrando periodos de apreciable madurez creativa. Cuando di la vuelta a la cassette encontré otras canciones de esa misma época en similares circunstancias… pero eso lo dejo para la siguiente entrega, volvamos a Josele Santiago. Mientras el tipo luchaba por hacerse un hueco, otro grupo un pelín más joven y con bastante empuje encontró la tecla que le abría las puertas del gran público. Su disco de 2002 les convirtió en un fenómeno superventas y para presentar su siguiente trabajo ya se involucraron en una gira de grandes recintos, reventando allá por donde pasaban. En septiembre de 2005 me acerqué a verlos a las fiestas de San Sebastián de los Reyes, en parte por el aliciente de ver al telonero Josele. Salió ligero de equipaje como para no molestar, presentando el repertorio de Las golondrinas en formato acústico con el único apoyo de la guitarra de Pablo Novoa

Amaral - Estrella de marDel éxito de ventas desde 2002…

…la verdad, fue un poco bochornoso soportar a todas esas niñatas ignorantes abucheando a un ex Enemigo y a un ex Golpe Bajo. Claro que el motivo del abucheo sería precisamente no saber quienes eran esos señores mayores tan cansinos que estaban retrasando el concierto de Amaral. Cuando por fin salieron las estrellas de la noche con gran despliegue de watios, esas chicas tan entusiastas pudieron por fin desfogar sin límite toda su excitación de fans… para nada esperarían que en la primera pausa entre canciones se iban a llevar un buen rapapolvo. Eva Amaral no se cortó un pelo en pegarles la bronca en plan profe de primaria, algo así: “habéis sido muy malas por meteros con nuestro amigo Josele, al cual admiramos, así que cuando lleguéis a vuestras casas os cogéis su disco y os lo escucháis diez veces”. Que otra cosa no, pero recién llegados al éxito menudos eran esos Amarales a la hora de brindar su reconocimiento y gratitud a Enemigos, Lagartija Nick, 091 y todos esos grupos que ellos escuchaban cuando aún no eran más que unos aprendices.

Amaral - Pájaros en la cabeza…a la gira masiva de 2005

Sé que Eva Amaral y Juan Aguirre siempre han caído mal al sector más enteradillo del rock español y sé que más de un lector de A70 se rasgará las vestiduras cuando vea el youtube de más abajo. Lo siento, siempre me dio la impresión de que los mismos que les odian los habrían idolatrado si sus discos no hubieran ido más allá de las mil copias vendidas. En mi opinión, ser superventas y sonar a todas horas en las radiofórmulas no significa nada malo de por sí, por eso nunca tuve problemas en escucharles con agrado, ir a sus conciertos y hasta incluir alguna de sus canciones en mis cassettes para el coche. Por ejemplo, ésta.

De los Archivos A70, hoy recuperamos el contenido íntegro de “Joe Cocker y su asombroso momento Woodstock”, que fue publicado originalmente el viernes 20 de noviembre de 2009.

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